8.6.06

La decisión de Wendy

Peter Pan no decidió ser niño para evitar ser adulto. Decidió ser niño porque ya era lo suficientemente adulto.

Peter ya sabía lo que era la libertad, la autonomía, la imaginación. Ya sabía lo que era la anarquía, el compromiso, la solidaridad. Ya sabía lo que era trasnochar, desvelarse, padecer insomnio o disfrutar del sueño. Peter Pan no necesitaba que le regalasen más años ni más carnés para afiliarse a ningún sitio. A ningún partido. A ninguna cconvención. No necesitaba construir su mundo con los patrones burgueses que Garfio le vendía. Ni siquiera necesitaba jurarle fidelidad a Wendy, porque ella ya sabía que la amaba, aunque a veces lo intuyese en la cama de hierba de alguno de los muchachos perdidos que, de puro perdidos, no podían evitar seducir al ingenuo de Peter.

Por eso, mientras Wendy le cosía su sombra -la que había encontrado retozando con aquel grupo de okupas literarios-, ella no dejaba de esbozar una sonrisa traviesa, tal vez porque sentía bajo el vestido el cosquilleo de la celosa Campanilla que, obviamente, no era más que el disfraz de un deseo lésbico a punto de explotar. Wendy, que siempre pareció la tonta de la historia (aunque no lo era), acabó seduciendo a Campanilla y completando el cuarteto de posibilidades entre los personajes de su propio relato.

Cosió sombras pares a cada uno de sus amigos, amantes y conocidos y dejó que la ambigüedad fuera la clave de su reino recién inventado, porque las certezas la aburrían y el integrismo la asustaba. El tiempo pasó, claro, y dejó sus marcas. Pero ellos seguían avanzando en su propia búsqueda, seguían trasnochando, seguían soñando, seguían siendo inconformistas okupas de la realidad, alquilados en algún vagón de su propio tiempo y, cada día, más unidos en su círculo de pequeñas contradicciones.

Garfio, que acabó haciéndose con el timón del barco, les llamaba inmaduros y les condenaba con sarcasmo. Garfio bendecía a quienes cumplían años y décadas sabiendo qué lugar debían ocupar exactamente en cada tiempo. El desorden adolescente. La jovialidad de los veinte. La madurez de los treinta. La solemnidad de los cuarenta. La serenidad de los cincuenta... Peter, como no podía ser menos, tachó los sustantivos que Garfio había hecho imprimir en cada calendario y Wendy le secundó en su tarea. Nunca supieron en qué sustantivo estaban. Jovialidad, serenidad, solemnidad, desorden... En realidad, todo cabía a la vez, incluso dentro de un mismo día. Así que fueron solemnes a los quince o alocados a los cincuenta o serenos a los veintidos. Definirse dejó de importarles y se limitaron a respirar.

Sin darse cuenta, en el camino perdieron los sustantivos que los definían, los adjetivos que los caracterizaban y hasta las dobles sombras que les acompañaban. Ya a solas, cuando no quedaron más que ellos mismos -en el cuerpo desnudo del pronombre- supieron que realmente estaban vivos. Y vivos de verdad.

5 comentarios:

Neverland Fan dijo...

No es fácil el ejercicio de los que se buscan día a día y luchan por no enquistarse en esa facilidad de la carne y del espíritu humanos para el estancamiento. La necesidad de definirse es también humana, como esa supuesta necesidad de la coherencia. Pero yo siempre pensé que la mayor coherencia que podemos tener con la esencia humana esla propia incoherencia. Yo así la ejerzo, y a muchos no les sienta bien. Pero es que tener asumido algo así levanta muchas urticarias en pieles incapaces de levantar el vuelo más allá de la verdad de la que son adeptos.
Libertad es incomprensión, y es indefinición, y es locura en la cordura, cordura desde la locura, sinceridad y por encima de todo respeto por la libartad de los otros, y la de uno mismo.

*Lady Laura* dijo...

Hola!!!!! te devuelvo la visita, como que no me comentabas? mu mal por tu parte,ja,ja.
el diseño de mi blog no es mio, es de mi amigo Martini que es un solete y me hace esos pedazos de regalos, un beso.

Cinephilus dijo...

Entonces voy a tener que pedirle a Mart-ini que me haga un regalito de diseño a mí también. A ver si le hago la pelota y cuela ;-)
A partir de ahora te comento sin falta.
Muaks!

Mart-ini dijo...

JAJAJAJAJA pues mira, te lo cambio por una lista de pelis temáticas ¿ok? (pero de las serias, claro) porque esta "version" del cuento de Peter Pan me ha echo pensar en eso.
(porque tu nick será por algo, ¿no?)
;)

Te lo prometo... solo tengo que tener tiempo y será las próximas 2 semanas ¿vale?

Un abrazo, con tu permiso.

Anónimo dijo...

en la vorágine de la pérdida, en la de la confusión... sigo sin encontrarte

en el límite del silencio, de la aparente indiferencia, apareces y desapareces, pero siempre te engulle la sombra, y la vida apenas me roza, apenas nos roza, que nos esquiva.