14.6.06

Sigue llamando

No te muestres nervioso. Aparenta seguridad. Mira fijamente a los ojos del entrevistador. No cruces las piernas. No te agarres las manos. No fumes ni masques chicle. Llega puntual. Aparece diez minutos antes. Ve solo. Prepárate las preguntas. No improvises. ¿Por qué ha solicitado usted este empleo? ¿Cómo se definiría a sí mismo? ¿Cómo cree que le definirían sus amigos? No tosas. No carraspees. No te levantes si no se levantan ellos primero. No hables de más. No contestes de menos. No pienses. No reflexiones. Infórmate sobre la empresa. Apréndelo todo. No mientas jamás si no puedes justificar esa mentira. ¿Dónde trabajó antes? ¿Por qué se marchó? ¿Dónde se imagina trabajando dentro de cinco años? Jura fidelidad. Promete esfuerzo. Finge lealtad. No vistas informal. No lleves deportivas. Siéntate con la espalda erguida. Recto. No parpadees demasiado. No te rasques. No te toques la cara ni las mejillas. Procura no sudar. No eres humano. ¿Estaría dispuesto a hacer cursos de formación si la empresa se lo pidiera? ¿Y horas extras? ¿Contaríamos con usted para trabajar en una sucursal fuera de esta ciudad? Escucha atentamente. Asiente. Muestra interés. Conformidad. Lleva ropa formal. Deja en tu armario los colores fuertes. Nada de confianzas. Nada de pluma. No tienes sexo. Ni orientación. No lo practicas. No en horas de trabajo. ¿Antepondría su vida personal a su vida profesional? ¿Tiene usted pareja? No hables de ti. No quieres tener hijos. No piensas ser madre. Tampoco te interesa la paternidad. Nunca pedirás una baja por embarazo. En tu mundo no hay familia. Ni amigos. No lleves puestas gafas de sol. El sol no te molesta. A un trabajador no le molesta nada. ¿Cuáles son tus aficiones? ¿Cuál es tu libro favorito? ¿Y la última novela que has leído? Coetzee. Yourcenar. Joyce. Busca en tu biblioteca. Nunca has leído un best-seller. Nunca ves la televisión. Nunca te acuestas más tarde de las doce. ¿Eres sociable? ¿Trabajas bien en grupo? ¿Podrías incorporarte a un proyecto con más gente como tú? Te encanta ser sociable. Amas al prójimo como a ti mismo. No tienes religión. La religión de tu jefe te parecerá bien. No pongas los codos en su mesa. Es su espacio. A él también le gusta trabajar en equipo pero no olvides que su equipo no eres tú. Déjate observar. Exhíbete. Asume lo que eres y deja que te juzguen. Luego despídete. Le llamaremos. Tendremos muy en cuenta su currículum. Espere nuestras noticias. No insultes. No te crispes. No digas lo que sientes. Sal. Márchate. Busca otro número. Tira las deportivas. Compra más mocasines. Llévate el traje a la tintorería. Sigue llamando. No te muerdas las uñas. Sólo sigue llamando.

12 comentarios:

*Lady Laura* dijo...

Ahora que me quedo sin curro entre semana, no me viene nada mal tu post, besitos.

*Lady Laura* dijo...

Ahora que me quedo sin curro entre semana, no me viene nada mal tu post, besitos.

inquilino dijo...

O mándales a todos a freir monas. Aunque sea sólo una vez X-D
¡¡Qué placer decir "no porque no"!!

neptuno dijo...

Duro, pero real. Estar dentro del sistema o fuera del sistema. Simple matiz que no lo es tanto, porque muchos de los que reconocen la sinrazón de los métodos, dejan a un lado sus escrúpulos cuando están dentro y sufren el contagio de la deshumanización irreversible que el mundo laboral ejerce sobre muchos. Sí, a veces depende también de tu posición en el sistema. Desfortunadametne la solidaridad no es un valor en alza. Nos pensamos que la vida laboral es como un "juego", que una vez sales por la puerta termina y comienza la vida real. Pero las horas de permanencia, el contacto con otras personas, con otras inquietudes, con otros problemas, para muchos, en el fondo, no importa mucho. Y por mucho que a la hora de tomar un café de máquina nos sintamos cómplices a veces, la espalda se torna dura y amplia cuando necesitamos una mirada... qué pena, mon dieu, qué pena.

Cinephilus dijo...

En fin, siento que el tono del post fuera ácido, chic@s, pero creo que este tipo de temas no pueden silenciarse siempre... Y que la solidaridad debe encontrar cauces, aunque sean tan tímidos como este blog.
Lady Laura, mucho ánimo: ya verás como tienes suerte y todo va bien. Espero que nos des buenas noticias cuanto antes ;-)
nquilino, totalmente de acuerdo: qué ganas de mandar a freír monas a más de un@.
Neptuno, la deshumanización -en efecto- se produce y la gente cambia -y de qué modo- cuando de sobrevivir en la selva del trabajo se trata. Hobbes, me temo, tenía su puntito de razón...

inquilino dijo...

Bueno, bueno,qué cambio de look. Si es que no hay nada como tener amiguitos en la blogocosa X-D

Cinephilus dijo...

Sí, a que mola??? ;-)
Todo gracias a Mart-ini, que es un solete.
Besos de estreno :-))))

neptuno dijo...

Sí, ya veo, ya... Mart-ini, por lo que intuyo, tira para lo negro... Como dicen los italianos, siempre hay que llevar algo negro en la maleta, por si acaso...
Feliz estreno.

Mart-ini dijo...

No se pueden llevar colores fuertes ¿no? además, de negro se un rato, por eso cuento Historias de un hombre de negro...

Me alegra que te haya gustado... aunque aún queden algunos cambios ;)

Abrazoos/Besos con tu permiso.

Naxo dijo...

Y, además de todo eso, intenta parecer natural, que no se te note fingido. ¡Qué horror!
Por cierto, muy chulo el nuevo estilo del blog.
Besotes!

vi230850 dijo...

naturalidad... también aquí

vi230850 dijo...

naturalidad... también aquí