23.6.06

Suerte

Suerte que heredé las piernas firmes
para correr si un día hace falta
y estos dos ojos que me dicen
que han de llorar cuando te vayas.
Sabes que
estoy a tus pies...
Contigo, mi vida, quiero vivir la vida.
Lo que me queda de vida, quiero vivir contigo.
Shakira
Suerte, sí. Igual que estar allí anoche. Que cantar a voz en grito ese Inevitable abrazado a mi hermano (no olvidaré jamás ese momento). Danzar ese Ojos así a ritmo de meine Kaiserin (tan hermosa, tan radiante, tan llena de verdad). Y volver a ser un adolescente cuando, en medio del delirio, salió Alejandro Sanz para ponerle picante a esa Tortura que tantas noches de verano me recuerda.
Suerte, sí. Amanecer hoy rodeado de sms, de mails, de amores rotundos y reales. De personas que me acompañan en este nuevo intento que se cristaliza en mi examen de esta tarde. No sé qué pasará. Pero sí sé lo que ya ha pasado: que he vuelto a tener la medida real de la suerte que tengo. De la cantidad de gente que me da más de lo que yo jamás podré darles.
Suerte, sí. Suerte de saberte aquí cerca, con o sin aviones, porque tu presencia me arropa cuando a mí me da vértigo esto de seguir avanzando sin saber bien adónde, cuando te confieso mis dudas, cuando asumo que soy un inseguro y que no concibo más satisfacción que la de seguir creciendo ni más estabilidad que la del cambio. Y tú siempre ahí. Siempre dentro de mí. Siempre.
Suerte, sí. Suerte la de los correos intercambiados con mi club de almas gemelas en este proceso. En este y en otros muchos procesos más. Mi rubia sevillana, tan linda y tan llena de vida y de talento (arróllalos hoy, nena). Mi Pentium I, como ella me escribió ayer, una de las mujeres más brillantes que conozco y de una inteligencia absolutamente desbordante (este será tu año, lo sé). Mi sultana, inmensa en nuestros mares, en nuestra huida de la rutina, en su magia de mares y cielos donde esperaremos esa reencarnación que la vida nos debe para amarnos también en lo carnal como es debido. Miriam y Maribel, dos grandes amigas de mi etapa en SM por las que no solo siento cariño, sino también admiración por su lucha, por su generosidad, por su verdad.
Suerte, sí. Suerte la de contar con mis niñas -no soy gran cosa sin vosotras, ya lo sabéis-, de las que cada día aprendo algo nuevo. Inmensas fuera y dentro del escenario. Mi Silvia, mi Paloma, mi Eva, mi Nuria... Y tras cada uno de sus nombres un compromiso de verdad con la vida, con la honestidad, con todo lo que son y lo que somos. Y siempre aquí, cerca de mí, dándole a mi vida un sentido que sin ellas, sin lo que somos juntos, no tendría.
Suerte, sí. Suerte la de los mails especiales que han llegado estos días. Desde el ático (¿qué habría sido de mí si no hubiera podido residir y descansar allí estos años?). Desde el reino de Klingsor (hermoso como todo lo que toca). Desde el nuevo edificio de SM que no llegué a conocer pero donde sigue cierto angelito que está a puntito de traer otro bellezón como ella al mundo. Desde aquí mismo, con mi musa favorita vestida de bellísimo negro y dándome un abrazo que he atesorado codicioso en mi haber. Desde este edificio, en forma de yoes cómplices sin las que no habría mañanas tan soleadas ni soles tan cotidianos. Desde Kyoto, donde siguen latiendo palabras tiernas y cómplices. Desde la terraza de los Nabucodonosorcitos que okuparon el piso de Epi y Blas con un ejército de patitos de goma. Desde más lugares de los que he visitado pero a los que, gracias a cada uno de sus habitantes, pertenezco.
Suerte, sí. Y al pensarlo anoche, en medio de esa canción, después de una semana de nervios y ansiedad, sentí que estos meses sí han servido para algo. Que poco importa lo que venga detrás. Porque pase lo que pase esta tarde en ese examen, sé que tengo un montón de lugares y de vidas en las que reclinarme, junto a las que caminar y, sobre todo, con las que seguir creciendo.
Hoy -también- os llevo conmigo. A todos.

4 comentarios:

Vulcano Lover dijo...

Querido Cinephilus, no seas mentiroso... eso no es suerte, guapo, es cariño y amor ganado a pulso, a fuego lento y con sinceridad, esa que, digan lo que digan (a quién le importa?)derrochas... Y sino que digan todos esos que nombras en la lista... seguro que me dan la razón (y no son pocos)

Suerte, de corazón

vi230850 dijo...

Te envío un surtido de patas de conejo, de amuletos, de tréboles de cuatro hojas, de madera para tocar.

También un viento que soplando se lleve por si acaso a los espejos, los gatos negros, los tuertos, los paraguas y las escaleras

inquilino dijo...

joer pues sí que vamos a estar apretaditos :-P

ya verás como todo va bien, peaso llorón X-D

Mart-ini dijo...

Pos yo te iba a mandar un water pa que tuvieras "mucha mierda" en el examen... pero creo que voy a descartarlo....

Mucha Suerte esta tarde!!!!!!!!!!

y un gran abrazo para que no te sientas solo (¿solo?)