28.6.06

Veintinueve

Que sí... Que esto sigue subiendo. La verdad es que llevo toda la semana fijándome mucho en todos los recovecos de mi espejo para cerciorarme de que, en el fondo, los únicos cambios que se perciben son todos para mejor. Mi espejo, a su modo, me ha felicitado esta mañana no llevándome la contraria. Claro que a las seis y cuarto -cuando me he mirado en él- tampoco hemos tenido ganas ninguno de los dos de entablar un diálogo mucho más profundo.

En parte, mi celebración matinal ha consistido en leer todo lo que he tenido que escribir estos días en esa especie de maratón insólita que son las oposiciones. Me ha resultado todo tan absolutamente surrealista que hoy -en plena ebriedad de cansancio e insomnio- hasta me he divertido pasando folios y folios llenos de citas de señores que no conozco pero que son fundamentales para explicar lo que pretendía explicarles a otros señores que tampoco conozco pero que constituyen el tribunal que ha de juzgarme. Obviamente, si me juzgaran en serio, me hallarían culpable de adicciones y delitos de perversión moral varios, pero como tampoco se trata de eso (no sé bien de qué me juzgan, en realidad), mi conciencia sigue teniendo conmigo una relación tan ambivalente como la que yo tengo con mi espejo.

Después, la insólita fiesta ha continuado con una sesión teatral en la que he interpretado el papel de "no pude venir esta mañana porque me encontraba enfermo" delante de la mirada atónita de mi jefe, que dudaba entre la teoría de mi enfermedad -quiero un oscar ya, por favor- y la teoría de la resaca, otro rasgo proverbial de mi carácter que, siento confirmarlo, con el tiempo tampoco mejora. Uno sigue sumando años y noches porque la vida -vista desde el tedio- nunca ha sido mi fuerte ni mi vocación. Y las noches, sin salir, sin compartir, sin respirar, son puro tedio.

Ahora, mientras me dispongo a salir, empieza la fiesta de verdad. La de una tarde en la que no pienso hacer nada más que aquello que pueda apetecerme. Y -aunque eso tampoco sea sorprendente- entre otras cosas, la que más me apetece es el festín sexual que espero darme en tan solo un par de horitas.

Todo esto, punto por punto, aún debo hablarlo con mi espejo, aunque no note demasiados cambios a día de hoy. Tal vez, eso sí, me sienta ahora un poco más crío. Un poco más irresponsable. Un poco más tierno. Y un poco más gamberro.

Mola. Porque si esto sigue así de bien, en tan solo unos años, llegaré a ser un niño.

7 comentarios:

Mart-ini dijo...

y despues de este "mini discurso" de estrella recibiendo el oscar... ¿que pasa con las oposiciones? ¿Tenemos un nuevo funcionario entre nuestras filas o que?

Por cierto

¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡Felicidades!!!!!!!!!!!!!!!

Cinephilus dijo...

jajaja... es que el oscar me lo merezco, eso es evidente ;-)
de las opos no sabré nada más hasta el viernes 7, ese día me dicen si he aprobado la primera parte y me presento a la segunda prueba
en fin, paciencia... hoy, de momento, toca fiesta, que ya iba siendo hora...

Vulcano Lover dijo...

Fiesta aquí y allá, en el rincóncito y en la inmensidad, en casa y en la calle, sobre el lecho y en la mesa, con helado de chocolate o con tarta tradicional, en público y en privado, con música infantil o con shakira... Con una de esas sonrisas tuyas de niño travieso, o con tu cara de editor serio.

Bienvenido a las puertas de los treintañeros... Je je je, el año que viene tendremos el mismo dígito delante... Apovéchate hasta entonces...
Felicidades (de nuevo).
Besos.

El Calentito dijo...

Pues mi espejo y yo últimamente empezamos a llevarnos bien.
Hemos llegado a un pacto de caballeros!!
Por cierto hasta la llegada del día 7 MUCHA SUERTE!!!

Cinephilus dijo...

A ver si el día 7 todo va bien y tenemos motivo de celebración. Si al final se consigue, vamos a tener que hacer una quedada bloguera para emborracharnos conveniente y urgentemente ;-)
Besos a todos

Naxo dijo...

Llevaba ya unos cuantos días descontectado del mundo bloggero... y ya os echaba de menos!!!
Ahora nos toca disfrutar del merecido descanso del guerrero, olvidar todas las cifras y datos absurdos que hemos metido en nuestra cabeza, y esperar pacientemente a conocer el resultado de los exámenes/oposiciones...
Por cierto, yo no acabé demasiado bien con el último, se me atragantó el Análisis contable...
Pero bueno, me voy unos días a descansar a la playa, y a Madrid, un besote!! ;-)

Cinephilus dijo...

Pues si aterrizas en Madrid y necesitas presumir de moreno ante los blanquecinos lugareños, avisa, que estaremos por aquí ;-)
Besines