27.8.06

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Con cierta frecuencia, al regresar de las vacaciones, encuentro pequeños cambios en mi entorno. Alguna calle más en obras, alguna tienda que acaba de abrir en mi barrio o algún vecino que se muda a otro piso donde será tan anónimo como lo era en el bloque anterior.

Sin embargo, nunca había vuelto encontrándome un planeta menos, más que nada por el trastorno rítmico que supone a la escolar memorización de los nueve planetas del Sistema Solar, uno de los escasos conocimientos de cultura general que todavía no había olvidado. La degradación de Plutón me ha dejado un tanto perplejo y todavía intento adaptarme mientras deshago la maleta.

En lo intelectual, tampoco la situación pinta mucho mejor con la estéril polémica sobre G. Grass y su pertenencia las SS. Una pertenencia lamentable que, sin embargo, no debe empañar su magistral labor literaria e histórica a lo largo de todos estos años, en los que ha sido clave en la evolución de una conciencia, la alemana, que le debe mucho a su fustigación y a su impulso. Triste que su acto de honestidad sea oportunista y sirva para multiplicar las ventas de sus memorias, pero triste también las ganas de restarle mérito a un trabajo de tantos años por parte de sus acérrimos enemigos que, en realidad, son quienes -en lo intelectual- sí que siguen perteneciendo a esas SS que aún subsisten en callejones morales sin salida.

En lo teatral, anuncio inminente de una función con mi grupo el próximo 13 de septiembre con una de nuestras obras predilectas, El sexo que sucede, uno de mis textos en los que, obviamente, el tema de la función no necesita mayores aclaraciones...

La verdad es que son las primeras vacaciones en las que regreso sin un planeta y sin un mito, pero imagino que ambos, a su modo, siguen ahí, solo que han perdido su rango mítico y se han humanizado o, en el caso de Plutón, enanizado.

Por lo demás, comienzo el mes -y el año: siempre celebro su inicio real en septiembre- con un ánimo excelente y con una insistente recomendación literaria: Mauricio o las elecciones primarias, uno de los análisis más lúcidos sobre qué pasó en este país durante los ochenta, especialmente en la política y en la economía. Eduardo Mendoza, una vez más, vuelve a estar entre los grandes por méritos propios. Y esta novela lo demuestra.

Mañana, cuando haya colocado la ropa en su sitito, puesto las pertinentes lavadoras y asimilado el cambio de la playa y sus cuerpos por Madrid y los suyos (más vestidos pero igualmente apreciables), retomo la actividad blogoliteraria... ;-)

11 comentarios:

Naxo dijo...

Bienvenido de nuevo a la realidad urbana y bloguera!
Como cada septiembre, todo empieza de nuevo...
Espero que te hayan sentado estupendamente estos días de sol y playa!
Un besote ;)

dreambear dijo...

Bienevenido de regreso!!!! Siempre es muy agradable leerte... Gracias por tus vistas a mi blog...Un abrazo y un beso con tu permiso (como dice Mart-ini).

NaT dijo...

Ohhhhhh que bien que volviste... como me gusta que el fin del verano reporte a cada uno a su lugar de origen y podamos estar todos juntos, por aqui, de nuevo.

Cuéntamos más de la obra. Los que estamos aqui ¿podremos ir a verla?

De lo de los planetas, ni hablaré, que disgusto madre!!! como si se pudiera dejar de ser un planeta así como así porque un grupo de individuos lo deciden. ¿Qué hare con todos los libros antiguas, y todos los diccionarios? tendré que poner anotaciones...

En fin, que ¡¡¡bienvenido!!! a esta tu casa y este el hogar de todos.

Un besazo enorme

inquilino dijo...

Ays, mira que eres frívolo. Que si Plutón, que si tal, que si cual. Y mientras tanto, han metido a Julián Muñoz en el trullo y ni lo has mencionado. Un poquito de seriedad, hombre :-P

Anoto tu recomendación. Hace tiempo que deseaba recuperar al Mendoza de La ciudad de los prodigios.

En cuanto a lo de Grass, bueno, ya dije una vez por algún de la blogosfera que habría que eliminar esa costumbre de juzgar al autor por su obra y viceversa. La Colmena es maravillosa, por más que Cela fuera un ser cuanto menos desagradable. Quevedo era mezquino y cruel, aunque escribió algunos de los sonetos más maravillosos de nuestra lengua (y los más soeces también). Y etcétera etcétera. Si sólo pudiéramos admirar a autores de moral intachable, la lista (¿habría lista?) sería minúscula. Y ya puestos, ¿por qué no pedirles también que fueran guapos, musculosos y adorables con los niños?

inquilino dijo...

Por cierto, wellcome home, my dear :-P

Cinephilus dijo...

Hola a tod@s :-)
Qué bien sienta leeros.
Ya os iré contestando poco a poco, de momento, solo dos cosas:
a) lo de que los escritores sean guapos y musculosos es algo que habría que reivindicar, jeje. Totalmente de acuerdo en todo, my dear Inquilino
b) claro que podéis ir a la función del 13, Nat! En breve, os doy más info y un enlace con información sobre la obra
Besos a todos :-)))))

klingsor dijo...

Esperamos ese retomar bloguero con ganas... ;)

Anónimo dijo...

Pues sí, a mi también me afectó, ya que el sistema Plutón-Caronte era precisamente mi favorito (¿quién no tiene un sistema planetario doble favorito?). Pero es verdad que lo la Pantoja ha servido para darme cuenta de que hay personas más desgraciadas que yo, aún.
Deseando verte
Sinclair

Vargtimen dijo...

Lo de Plutón ha sido el espectaculo más estúpido de la semana. Un montón de tipos trajeados en una sala alzando la mano para descenderlo de categoría como si fuera una Juventus cualquiera. Y todo por ser enano.
¿A alguien le importa lo que voten esos señores? ¿acaso no es discriminación por ser bajito? ¿ninguno de los presentes en esa sala se sentía ridículo? ¿no es casualidad que haya ocurrido esto la misma semana del estreno de "Desayuno en Plutón"? ¿será una maniobra comercial?

Yo de Grass solo he leido "El tambor de hojalata" y me gustó bastante, y eso no lo cambia ningún oscuro pasado que pueda tener.
Hay que distinguir entre autor y obra. Si no, corremos el riesgo de cometer injusticias como las que se están produciendo con el trabajo de gente como Elia Kazan o Griffith (a este último lo nombro por marcarme el pegote, porque creo que no he visto nada suyo).

Mucha suerte con esa obra de teatro, ya nos contarás :)

Cinephilus dijo...

My dear Sinclair, nunca dejarás de sorprenderme... Y sí, yo también me muero por verte ;-)
My dear Klingsor, tenemos que vernos pronto para celebrar su lozana suma de un añito más ;-)
Estimado Vargtimen, no puedo más que estar de acuerdo -como de costumbre- con usted... Gracias por dejar una muestra de su ironía en este blog. Seguiremos leyéndole ;-)

SisterBoy dijo...

Los plutonofilo pueden expresar aqui su deseo de que vuelva el planeta que nos han quitado

http://www.plutoisaplanet.com/