29.8.06

Cine de verano

No ha sido una gran cosecha la de este año, ni siquiera ha habido blockbuster divertidos y gamberros que sorprendieran una cartelera agostada hasta el aburrimiento más profundo... Piratas clónicos (¿¿¿alguien entiende la nominación al Oscar de Johny Depp por su papel de loca de los mares...???), barcos hundidos (al menos Poseidón nos ahorra la moralina aunque nos obligue a volver a encontrarnos con Kurt Russell...) y superhéroes en horas bajas (ahora ya sabemos quién era el auténtico enemigo de Superman: no se trataba de Lex Luthor, sino del director Bryan Singer, que con una entrega más lo mata seguro).

El cine español, desde luego, ha dejado amplia memoria de sí mismo con títulos tan significativos como Desde que amanece apetece (no creemos que sea necesario apostillar nada a algo tan sugerente como eso) o Locos por el sexo, donde lo único relevante es confirmar que un chico que apuntaba algún que otro destello interpretativo, Jordi Vilches, ha decidido consagrarse a este tipo de, ejem, sub-cine para desperdiciar el posible destello en cuestión. Si Antonio del Real sigue, ejem, rodando películas, al tal Vilches le auguramos un gran futuro. También se ha estrenado la más que floja El próximo Oriente, del siempre sobrevalorado Colomo. En esta ocasión, traza un retrato del Madrid multirracial con la misma sutileza con la que los Morancos hacen radiografía social en sus programas, así que la película, pese a algún que otro momento ameno, no deja de ser algo burda, simplona y, sobre todo, pueril.

En el apartado de cine serio, tenemos un par de películas que se aproximan al hecho homexual y transexual desde un lirismo impostado y afectadísimo: C.R.A.Z.Y. (ya comentada en este blog) y Desayuno en Plutón, donde Neil Jordan demuestra que es un sabio director de actores y que sigue teniendo talento, pero falla la estructura y, sobre todo, la perspectiva. La película adolece de cierto amaneramiento y, personalmente, no entiendo por qué la homosexualidad requiere siempre un tratamiento tan excesivo y se olvida una espontaneidad con la que, yo al menos, me identificaría mucho más. Poco hay en Plutón (lástima de explaneta, la verdad) de esa joya -más olvidada de lo que debería- que fue Juego de lágrimas, donde el amor y el sexo se contaban de manera mucho más libre, eficaz y directa.

También dentro de las películas serias destaca ese United 93 que, aceptémoslo, no habría llamado tanto la atención si no fuera por su condición de "primera película sobre el 11-S". La realización es correcta; el punto de vista, sereno; las interpretaciones, ajustadas; pero el guión... Priman las discusiones de los operadores y controladores aéreos sobre las escenas dentro del avión, lo que no deja de ser un intento algo frustrado de aproximación a unos hechos que, tal vez, requieren más perspectiva para convertirse en asunto narrativo. Aún así, la película -si se ve sin demasiadas expectativas- sí merece la pena verla.

Y cerramos con la confirmación de algo que, francamente, no sabemos por qué ha sorprendido tanto: La joven del agua es un coñazo. Se podría disimular más esta afirmación, incluso asentir con los críticos en su hábil razonamiento de que es un capricho de su director y que debemos entenderlo como tal. El capricho en cuestión es una fábula (y admito que yo tiemblo cuando alguien define un libro o una película como una fábula de algo) donde se cuenta una historia insulsa y pretenciosísima que recuerda a una especie de Cocoon new-age y en la que nada se salva del ridículo. De todos modos, que este director de nombre intranscribible (me da pereza confirmar su grafía en google, así que cada cual que lo escriba como le plazca) haya realizado semejante ladrillo no es de extrañar si atendemos a la evolución de sus últimas películas. Sin duda, nos quedamos con ese pastiche llamado El bosque, donde Willliam Hurt se paseaba con cara de ¿qué hago yo aquí? y se nos contaba una versión tediosa y solemne de una Caperucita Roja gótica. Por no hablar del personaje de la joven ciega y sus paseos por el bosque como el mismísimo Tarzán por la selva... En fin, que este director siempre me pareció un bluff (será porque no sé escribir su nombre) y lo de su última película me ayuda a darme a mí mismo la razón (actividad, por lo demás, muy gratificante).

Visto lo visto en la gran pantalla, hay que agradecer a Cuatro que se preocupe por nuestra salud mental y nos regale el reality filo-queer más simple de la televisión: Supermodelos. Un evento mediático presentado (es un decir) por Judit Mascó y secundado por una serie de chicas anoréxicas (y que luego me digan que el programa no tiene un lado sexista) que se llaman a sí mismas tías continuamente aderezando el diálogo con muletillas igualmente elocuentes. Jo tía, mierda tía, guay tía y otros sintagmas no identificados son los guiones que componen esta joya catódica de la que nadie debería perderse un solo minuto, aunque solo sea para echar de menos subproductos como Confianza ciega, donde al menos se ponía más carne en el asador (literalmente).

Y de momento, nada más, como ni el cine ni la tele me contentan hoy, me dispongo a salir de comida, merienda y cena con sucesivos grupos de amigos para dejar bien pulidita mi cuenta corriente y darme un baño de multitudes y de absoluta y callejera frivolidad.

12 comentarios:

Vargtimen dijo...

No he visto "Supermodelos 2006", pero si me lo comparas con "Confianza ciega", el programa que introdujo en nuestras (hasta aquel preciso momento) míseras y desorientadas vidas expresiones como "Jo, Nube tía, qué fuerte", me planto delante del televisor pero ya mismo!!

El guión de "La joven del agua" me parece de lo más lamentable del verano. Ese cuento bobalicón desarrollado a trompicones, con el personaje de la china poligonera traduciéndonos poco a poco el cuentecillo, inventándose cada cinco minutos nuevas reglas, leyes, personajes y estructuras internas del mismo.
Me parece todo tan tontorrón, tan arbitrario...
Si estas son el tipo de historias que les cuenta el Shyamalan a sus niñas para hacerlas dormir por las noches, mal empezamos.
Mejor le iría metiéndoles entre pecho y espalda un par de tranxiliums y dos biberones de vodka Smirnoff.

"Desayuno en Plutón" me pareció ligera y simpática, con una interpretación muy buena de Cillian Murphy y una ambientación de época más que correcta, aunque con una estructura algo caótica que te impide entrar del todo en la historia.
Desde luego, "Juego de lágrimas" era mejor.

"United 93" me gustó mucho. Lo referente a los controladores aéreos me resultó muy interesante, por la cosa de ver como se vivió el 11-S desde esa otra perspectiva.
La parte del avión, aunque solo sea una suposición de lo que realmente pudo pasar a bordo, me parece soberbia. La manera en que maneja todos los mecanismos del suspense, el montaje...su fuerza y el modo en que consigue que el espectador empatice con esos pasajeros, que sienta su rabia, su frustración, su impotencia y que, a pesar de conocer como acaba todo, te tenga casi saltando de la butaca por la tensión del desenlace.

NaT dijo...

Buaaaaaa... no me puedo creer que haya perdido el pedazo de comentario que te acabo de poner...
sorry me siento incapaz de escribirlo nuevamente ahora

sniffff-sniffff

Besos de cine

Cinephilus dijo...

De acuerdo contigo, Vargtimen, en lo que dices sobre United 93. Creo que mi decepción se debió a que esperaba otro tipo de desarrollo, pero la película como tal merece realmente la pena. Y sí, no deberías perderdte Supermodelos, si el segundo programa está a la altura (por decir algo), del primero, es una experiencia televisiva de primer orden... ;-)

Ays, Nat, qué penita lo de ese comentario que se nos tragó la red... Bueno, pues en el próximo post quiero uno bien laaaaaaaargo ;-) Un besazo, preciosa

SisterBoy dijo...

Los comentarios es mejor hacerlos primero en Word y luego copiarlos. Por cierto cinephilus ya me dirás de donde sacaste ese raton-rollo de pelicula tan guapo

inquilino dijo...

Je je je!! No sé por qué pero leyendo tu lista de películas vistas este verano (menuda selección) me he acordado de cierto amigo que se empeñaba en leer todas y cada una de las novelas de Almudena Grandes. Sobra decir que dicho amigo destestaba su narrativa pero ahí seguía, al pie del cañón, presto a zamparse el siguiente bodrio para despotricar a gusto.
¿De verdad has visto Cuando amanece apetece? Es el mejor título de la historia desde "Soñando, soñando... triunfé patinando" :-P
Ya puestos, podrías haber visto también Los productores X-D

inquilino dijo...

Y, en fin, me reservo mi opinión sobre el programa de las Supermodels porque me temo que puedo herir la sensibilidad de alguno.

Cinephilus dijo...

Qué razón tienes, Inquilino, jejeje. Eso de Almudena Grandes me suena un poco... ;-)))))

Lo del ratón-rollo de película no es cosa mía, Sister Boy, sino un regalo de otro bloguero, Mart-ini, que se encargó del diseño de esta página y lo hizo todo él solito. Voy a ver cómo se hace el rollo de película en cuestión y te lo paso (si mi capacidad informática me lo permite).

Mart-ini dijo...

ummmmmmmmmmmm no... no te ha quedado nada que destripar...

Enhorabuena

jajajajaja

Un beso, con tu permiso.

SisterBoy dijo...

Thanks in advance :)

trementina dijo...

Pues te doy la razón del cine de verano, yo he visto muchas de las que has dicho y han flojeado todas.
La de piratas del caribe, sin final.
Tambien fui a ver A la deriva, no hay palabras... malisisma.
Mira que he intentado ir al cine a ver pero no ha habido manera de encontrar ninguna maravilla, por eso cuando vi la joven del agua, pensé que tampoco estaba tan mal.
Como veo que ya la has visto voy a decirte que tanto tema religioso, el enseñarte el camino (los hombres estaban perdidos por que ya no tenían contacto con el mundo azul) el sacrificio del hombre por la salvacion del mundo, pues todas esas cosas no me gustaron. Y esos primeros planos de la gente, siempre me dan vergüenza ajena y son muy tipicos del cine americano espectacular.
Vi Crazy, (bajada del emule, pecado mortal, ya que soy contraria a ver películas de cine en video calidad mala, pero es que aquí no la iban a poner nunca y no me apetecía esperar) pues hubo bastantes cosas que me pusieron nerviosa, tanta confusión en el chaval, aunque las relaciones entre la madre-hijo y padre-hijo si que me gustaron.
Creo que voy a terminar, que lo he hecho muy largo.
Tengo que ver la de una historia de brooklyn, ya te contaré.

Cinephilus dijo...

A ver si Una historia de Brooklyn sí te gusta, Trementina. Yo creo que es la mejor que he visto este verano. Besines

Mart-ini dijo...

Un beso, hasta la vuelta