7.8.06

Dos hombres y un destino

para Mart-ini

Allí estaba yo, pasando tanto calor como el mismísimo Gregory Peck en Duelo al sol y con tan poca ropa como la etérea Marilyn de La tentación vive arriba (menos mal que los pantolones no podían jugármela como lo hicieran con su falda o con la de la mismísima Leti hace solo unas semanas). Unos pantalones cortos y una camiseta ajustada que, si hubiera sido el comestible prota de 54 (nunca Ryan Philippe estuvo tan guapo en una pantalla de cine), no hubiera dudado en quitarme, porque el calor asfixiante de Jaén -estoy poco acostumbrado a los rigores térmicos del sur- invitaba a ello.

Entonces, ocurrió lo esperado, algo así como la versión casera de De repente, un extraño. El extraño, que lucía sus esperadas gafas de sol negras como accesorio indispensable de todo Men in black, borró en solo unos trazos cualquier posible extrañeza con tan solo un par de sonrisas, un par de comentarios y un par de gestos que demostraban que bajo el duro hombre de negro había una persona realmente especial, de esas que transpiran ternura y generosidad aunque las gafas intenten ocultarlo.

Y allá nos fuimos, Buscando a Susan desesperadamente, transformando a Susan en una cafetería donde quisieran atendernos. Disfruté con auténtico placer mi batido en mi particular homenaje a la Tita de Como agua para chocolate -qué bello el galán de esa peli, por cierto- y nos dimos unas cuantas confidencias en una conversación que podemos calificar de Íntimo y personal, siempre respetando el espacio del otro y colándonos, con delicadeza, en pequeños pliegues vitales. Pareja, trabajo, costumbres y algún que otro guiño deducido de nuestros respectivos blogs que podremos seguir analizando en los futuros Tienes un e-mail que deseemos compartir.

Al batido y al café, le siguieron las copas y el Martini que exigía un encuentro tan señalado. A falta de las camareras de El bar Coyote -y teniendo en cuenta que nuestros gustos homoeróticos yo creo que se acercan más a los camareros de Cocktail- nos metimos en un garito medio vacío y muy bien refrigerado donde dejamos testimonio gráfico del encuentro y dimos un buen repaso a la actualidad musical del momento, dejando claras nuestras preferencias de Fiebre del sábado noche y analizando, una a una, las versiones de Ana Torroja, que -por si alguien todavía no se ha enterado- ha regresado para seguir siendo la de siempre.

Yo, en mi afán de escritor y profe pesado al más puro estilo de El club de los poetas muertos, me permití darle a Mart-ini un ejemplar de mi último texto teatral publicado. Mart-ini, con una educación exquisita, incluso fue capaz de agradecerme esa tortura y lo guardó con cautela en su bolso para futuras noches de insomnio.

Después, vino la despedida y el retorno a nuestras obligaciones, aunque a mí el encuentro me dejó un muy buen sabor de boca en el que el Martini Rosso deshacía las arenas de Casablanca que me hacía imaginar el calor de Jaén.

De algún modo, de camino a casa, supongo que parafraseé la eterna frase del pícaro policía francés de la película más imperfectamente perfecta de todos los tiempos y me dije aquello de Creo que este es el comienzo de una gran amistad.

The End

4 comentarios:

Mart-ini dijo...

Dios!!!!!!!!!!!! (simplemente, ¿para que añadir más?)

Por cierto, te ha faltado la fotito a sí en plan "cartel de cine"...


JAJAJAJAJAJAJAJAJA

Desde luego, esta no quita otra y, a nosotros, los que nos faltó fue la parte discordante... un vulcano lover, o un naxo o una laura... ¿por que no?

Se estuvo muy a gusto, para que decir lo contrario... solo una cuestión: pagaste el café, no el martini... así que AÚN me lo debes por la plantilla (excusa para ir a Madrid, entre otras)

J. H. dijo...

Me ha encantado como lo has adornado todo con los títulos de las películas. Buen encuentro y envidiso para mí, jejejeje.

Cinephilus dijo...

Te esperamos en la siguiente, J. H. ;-)
Y sí, aún debo un Martini. Hay que ver, estos hombres de negro nunca olvidan nada, jaja

Naxo dijo...

A la proxima me apuntooooooooooo :)
Pero yo me pido Martini Bianco, que el Rosso no me termina de convencer eh?
Muy original el post con pelis, se nota que controlas el tema! Para eso eres Cinephilus... :p
Besotes!