29.9.06

Mitos de ida y vuelta

Ante una actualidad tan trepidante como la que nos rodea me resulta especialmente complejo abordar el inicio de este post. ¿Con qué tema empezar? ¿Con la autocensura operística en Alemania por motivos de profilaxis mahometana? ¿Con la confirmación del romance entre Cristiano Ronaldo -mi mito caído del mes- y la musa de la telebasura, NuriaBer? ¿Con el nacimiento del nuevo retoño-florero-mantenido-reinante de Letizia & Cia? ¿Con el cabreo del retrógrado de Peñafiel por dicho nacimiento? ¿O con el hundimiento -menos mal- de la teleserie perpetrada con alevosía y nocturnidad por Ana Obregón?

Fascinantes asuntos, desde luego, que van desde la mutilación de la libertad de expresión (lo siento, pero me parece tan terrible esa inquisición islamista como la cristiana: no a los fanatismos de la clase y credo que sean) hasta la mutilación del buen gusto y el sentido común (que consiste en dejar que Ana Obregón escriba y dirija una fantasía erótica suya de tropecientos capítulos y tropecientos miles de euros de despilfarrado presupuesto).

Semana, sin duda, de mediocridad informativa. Por no hablar del boom del periodismo retroactivo, que consiste en indagar en el pasado de personajes -vivos, muertos o criogenizados- para dar como titulares de actualidad con quién durmieron o se acostaron hace lustros. Entre los personajes más aclamados por esta contemporaneidad flashbackiana, se encuentran Rocío Jurado, Carmina Ordóñez y Paquirri que, gracias a esta nueva técnica informativa, están hoy más vivos que nunca, igualitos al Cid cuando paseaban su cadáver para asustar a los enemigos... Lo malo es que de tanto verlos, uno ya no sabe si están aquí también y nosotros somos el homólogo de Bruce Willis en El sexto sentido...

Siguiendo con el cine -que alguna que otra alegría, como La noche de los girasoles, nos está dando la producción española en estos dos últimos meses-, hemos de anunciar el estreno de La distancia, una de esas películas que, cuando menos, prometen carne. Y de la mejor calidad. Como es de suponer en este blog, el término carne equivale aquí a sexo (que es de lo que en realidad vive el hombre, al menos, de lo que vivo yo como ejemplar de hombre). La carne en cuestión pertenece a Miguel Ángel Silvestre, un joven actor de errática trayectoria que, sin embargo, posee el mejor cuerpo del cine español (lástima que el cuerpo no sea tan errático como la trayectoria, porque en mi cama sería recibido con los brazos abiertos). Ya exhibió generosamente sus atributos en Motivos personales, aquel folletín donde Lydia Bosch gritaba, lloraba y corría mucho sin que ninguno entendiésemos por qué y en el que jamás nadie ha sido capaz de explicar el final de semejante tontería. Sin embargo, las escenas de Miguel Ángel desnudo en la ducha, Miguel Ángel desnudo en la cama, Miguel Ángel desnudo en el salón y Miguel Ángel desnudo en la terraza no solo permitieron a Tele5 ahorrar una barbaridad en vestuario, sino que también hicieron que yo mismo devorase con avidez toda la primera temporada con el Pause bien a mano para contar, uno a uno, sus pronunciados abdominales. En La distancia, su papel es igualmente agradecido, ya que interpreta a un boxeador, así que su torso aparece con tanta frecuencia como antaño, compensando así las carencias interpretativas de su partenaire, Jose Coronado (sí, sí, el del yogur-laxante).

Por si no fuera suficiente, junto con los pectorales de Silvestre, nos llegan las espaldas -limpias, amplias y morbosamente intelectualizadas- de Juan Diego Botto -otro de trayectoria errática con más bajos que altos- en la que promete ser una de las películas españolas del otoño, Vete de mí. Al parecer, trata el tema de las generaciones enfrentadas y, básicamente, el resto de temas de los que siempre se habla en el cine español, que otra cosa no será, pero original, tampoco. La diferencia estriba en que, en esta ocasión, incluso parece que lo que se dice está bien escrito y los actores, para variar, hasta vocalizan...

Para acabar también con cine, pasamos de la peli de terror islámica antimozartiana y de la peli de gore nuriabermudense a otro guiño erótico-nostálgico... Matt Dillon. Y es que el actor ha sido este año galardonado con un premio honorífico en San Sebastián. Resulta gratificante ver que los festivales serios no solo premian directores-coñazo iraníes y actores asiáticos desconocidos de esos que protagonizan películas estacionales (primavera en el estanque, otoño en las cerezas, invierno en el nenúfar, verano en la casa del té reluciente), sino que también se acuerdan de actores menores que, pese a su tendencia a engordar cuando no deben (ay, Matt, que te nos pierdes a ratos), siguen guardando algo de la esencia de estrellas de otras generaciones. Tal vez no sea el mejor, pero me cae simpático. Y tanto su Singles como su Beautiful girls, siguen siendo -a pesar del tiempo- dos de mis películas de culto favoritas. Ahora que la Bermúdez me ha derribado un mito en camiseta, no está mal poder fundar uno nuevo embutido en su esmoquin. Lo siento, Cristiano Ronaldo, hoy me quedo con Matt.

12 comentarios:

Anónimo dijo...

Para compensar tanta Telebasura,en la 2,a partir de mañana,han colocado un nuevo espacio,antes de "La noche temática",que se denomina "Amar el cine",y ponen una película de Lubitsch...para cuando uno así de Teatro,y que no acaben sustituyendo por la enesima reposición de "Ana y los siete" o que no empiece a las tantas como "La Mandragora"
Al menos hoy,voy a resistir la tentación de no hacer comentarios al cerca del torso de algunos hombres,sólo con imaginar a... en vaqueros,con la camisa desabrochada,o recien duchados con su toalla a la cintura...mi hipotálamo empieza a entrar en estado de excitación y a segregar hormonas(utilicemos terminología fisiológica,en vez de otras más arriesgadas...).
Seré una niña buena,las mujeres no pueden manifestar abiertamente el deseo,sólo insinuarse...
Una forta abraçada!

3'14 dijo...

Pues querida anónima, será por mi carga excesiva de testosterona, y eso que no estoy en periodo menopáusico, pero yo sí me manifiesto!
Hartita me tiene la sociedad de tener que ser comedida en mis impulsos sexuales. Creía que eso de que la que promulgaba abiertamente su apetito sexual era de entrada una guarra, mientras que en el caso de un hombre era un deseado Casanova, aunque también existe el clásico llamado como "cabrón", pero aun así este jodido tipo acaba cayendo "simpático" o siendo el sueño erótico de alguna descerebrada que deja por el subsuelo al género femenino (y algún varón "descarriado"), etiquetándolo de masoquista,(cuantos tipos se habrán dado de cabezazos por ver como la persona que les gusta pierde el culo por el canalla de turno...), habían pasado a mejor vida...
A riesgo de ser catalogada como una desprendida ligera de cascos, he de confesar que Matt es un cielo. Vamos, que no me importaría en absoluto que experimentaran conmigo como si de una mona se tratara, en beneficio por una vez para el reino animal, y me enviaran al espacio a explorar ese pedazo de "cielo". Y es que ya me veo en el papel de interpretar esa famosísima frase de: "Huston, Huston! Tenemos un problema!" A lo que añadiría: "Se nos han terminado los condones y los cigarrillos, envíen más en cuanto les sea posible".

Cinephilus, eres brillante, ameno de leer, disfruto de cada uno de tus posts. Me remito a lo que escribías al final de la entrada "Estrechos", y es que es una verdadera gozada leer a gente como tú, sisterboy, Vargtimen... En definitiva, los blogs que frecuento, y que creo que me pongo límites en no indagar en más porque me pasaría el día pegadita a la pantalla del ordenador :))

Uis... menopáusica no.. pero pre-menopáusica??? Porque me noto algo blandita, así que como diría el Sr Lobo: "Dejemos de chuparnos las pollas" (bueno, el que quiera darse un gusto, por mí que no se corte :P)

Cinephilus dijo...

Sois un cielo las dos, queridas. Qué sería de este blog sin vosotras ;-)
Mil besos pro-lascivia-femenina.

Anónimo dijo...

"Las niñas buenas van al cielo,
pero las niñas malas van a todas partes."

Querida 3,14,comparto todas tus opiniones,porque una se iría al espacio o donde él quisiera,con alguno de sus mitos eróticos e intercambiaría toda clase de fluidos biológicos.

Si ahora,prefiero no comentarlos,es porque me pondría escribir y no pararía de lo que haría si ese hombre maravilloso,me diese una oportunidad.

Debemos reivindicar el derecho de poder manifestar nuestros impulsos sexuales libremente,personalmente estoy harta de esas niñas buenas que se escandalizan por todo,que ponen cara de haber roto un plato...y que luego se dedican a poner a un hombre a 100,y luego le echan en cara que Él es un depravado.

3,14 y cualquiera que reivindiquemos el deseo y la sexualidad como parte integrante esencial del ser humano que nos cataloguen de lo que quieran,ellos son los estrechos de mente que pretenden ocultar,de manera imposible,que han nacido con unos genitales externos e internos,que sirven para algo más que para la función excretora.
Una forta abraçada!

P.d.A mi también me encanta este blogs...

SisterBoy dijo...

La verdad es que Matt tenia un aspecto fantastico el otro día en Donosti.

Para mí siempre será Rusty James en Rumble Fish (La ley de la calle) pelicula que con el paso del tiempo ha ido ganando puestos en mi lista de preferidas de Coppola y creo que cuando pase más tiempo aún acabará por conquistar el primer puesto

THE MOTORCYCLE BOY REIGNS

El Calentito dijo...

Qué tal?? hacía tiempo que no escribía nada!! Como siempre me ha encantado tu post, sobre todo el comienzo con la rabiosa actualidad!!! Anita ha tocado fondo!!! jajajaja!!

Saludos Calentitos!!

Vargtimen dijo...

Cinephilus, opino lo mismo que tú sobre la relación Cristiano Ronaldo / Nuria Bermúdez. A mí también me resultó chocante.
Nuriaber podría aspirar a mucho más!!

Y yo que sigo sin ver "Ellas y el sexo debil". Y no será por falta de ganas.

De Matt Dillon hay que reconocer una cosa y es que se conserva practicamente igual que hace 20 años. El chico de la moto sigue siendo el rey y no pasan los años por él.
Comparadlo con Nicolas Cage, Laurence Fishburne o Mickey Rourke, que también salían en "La ley de la calle" y comprenderéis lo que digo.

Qué buena la cita, Sisterboy.

NaT dijo...

Sera que Matt ha hecho un pacto con el diablo, porque es verdad que se conserva igual igual que cuando lo llevaba pegado a la carpeta del instituto.

A la señorita A.B. no le voy a dar más publicidad, ella ya lo hace sola, ni al resto...

Mis gustos en hombres son muy raros, sera que yo también ando cercana a la menopausia, jajajaja...

Asi que no discutiré tampoco sobre torsos imposibles.

Una, que es tímida, jejeje.

Sigue escribiendo asi, sigue deleitándonos con tu saber, que no encanta, a mi, como a todos los que te leemos.

Un beso... de cine.

inquilino dijo...

Querido Cinephilus, el subtítulo de su blog debería ser "Cualquier excusa es válida para colgar fotos de tíos buenorros, a ser posible en paños menores". Así pasa luego, que empieza uno mezclando temas sin ton ni son y acaba hablando de Juan de Juni cuando le preguntan sobre física cuántica.

Un día de estos me tiene usted que explicar con detalle el asunto ese del cabreo del Jaime Cortefiel porque no se me ocurre qué excusa ha encontrado esta vez para hacerse el ofendido por todos los platós de televisión. En el fondo, este hombre me da penita. Él, cuyo sueño es tirarse de los pelos con el Juancar en A tu lado, ignorado por más que intenta meter cizaña.

En fin, que le dejo -bien acompañadito por sus asiduos, eso sí- porque después de leer sus post tengo -ejem- cosas urgentes que hacer en mi dormitorio.
Siempre suya ;-)

cucumber dijo...

Matt Dillon y sus cejas todo en uno. Me encantó en "Todo por un sueño" con Nicole Kidman de Gus Van Sant y muy bien en Crash en un papel contradictorio. Por cierto me gusta tambien mucho su doblaje español y tu ecléctico post.ciao

Queer Enquirer dijo...

El Dillon.... dios, le harías tantas cosas como al Affleck...

trementina dijo...

Yo soy una inculta de la televisión, no sabía nada de Nuria y Ronaldo, la serie de Ana algo había oído pero poca cosa, lo del principito eso si que lo sabía, pero no de la tele, jejeje.

Ahora un punto y a parte.

De pasada vi a Matt Dillon en la televisión recogiendo el premio, (igual era un telediario)... que sorpresa doble, que le dieran el premio y como estaba.
Tienes razón de vez en cuando dar premios a la normalidad también viene bien.
Buen domingo, Cinephilus.