14.9.06

Queer as... who?

Bueno, vayamos por partes. En primer lugar, soy adicto a la serie. Sí, pero también soy adicto a GH, a Supermodelos y a OT, así que eso no dice gran cosa a mi favor. Ni a favor de la serie.

En segundo lugar, soy gay. Sí, pero me identifico más con algunos personajes y de guiones de Mujeres desesperadas, de Nip/Tuck o de Anatomía de Grey que con los diálogos de Queer as folk. De nuevo, seguimos en tablas.

En tercer lugar, sí, es una serie valiente y con imágenes de sexo explícito. Pero si pasamos por alto el hecho de la novedad homosexual, son más agresivas y novedosas las imágenes de Nip/Tuck o más corrosivos los diálogos de House. Si no fuera por la presencia del cuero y alguna que otra bajada al cuarto oscuro, no sería más provocadora que el sexo higiénico y limpito de Melrose Place.

En fin, que pese a mi adhesión catódica, no puedo negar que ando más que cansado y decepcionado de la supuesta serie estrella de Cuatro y del icono televisivo gay del nuevo milenio. Icono que, por cierto, ya se emitía hace unos añitos en el resto de Europa mientras nosotros teníamos como máximo referente multicultural el inmenso culo de Boris Izaguirre en las noches Tele5 (menos mal que en Channel nº4 ya no le dejan despelotarse: todo un detalle).

Tal vez lo más decepcionante de esta serie sea que desaprovecha, uno por uno, todos sus posibles caminos inteligentes. Plantea temas como el acoso laboral o la discriminación para darle soluciones folletinescas o, directamente, inverosímiles, como los episodios en los que la loca más loca de la serie decide ser hetero e ingresar en una secta (tras vender su servilleta firmada por Barbra Streissand).

Para colmo, los personajes no han dejado de ser estereotipos en ningún momento. Es lógico que comiencen siéndolo, para que el público los ubique, pero una buena serie sabe llenarlos de detalles y humanizarlos capítulo a capítulo. Aquí, seguimos teniendo al agresivo y buenorro Brian -que, en el fondo, tiene buen corazón y es un tío estupendo aunque vaya de vuelta de todo: como Mr. Scrooge, pero en cachas-, al pánfilo de Michael -que de puro bueno da grima el muchacho-, al madurito del novio de Michael -que tampoco acierta ni una y comete todos los errores que un hombre, a su edad, sabría sortear con bastante más soltura-, al negado de Ted -que hace de feo, va de feo, viste de feo y, sorpresa, también es feo-, a la loca de su amigo Emmet -que hace de loca y punto: para qué darle más historia personal, si con la pluma le basta y le sobra-, al rubiales pesadísimo pero brillante -un adolescente insufrible que me provoca alergia- y, como remate final, a la madre enrollada, moderna, humilde pero supercomprensiva que representa a unos padres que no existen (afortunadamente) en el mundo real. También aparece una pareja aburridísima de dos lesbianas que se quieren, tienen un niño y se dejan de querer, que luego se quieren otra vez y que, de puro blanditas y ñoñas, hacen que el matrimonio protagonista de Los problemas crecen (aquella de Kirk Cameron) parezca una durísima pareja adicta al sado.

Y ahí se acaba la novedad de la serie, que estriba en que sus protagonistas son gays y hablan de hombres (constantemente). Solo salen por una calle, solo acuden a una discoteca y solo piensan en una cosa. Cenan y comen en el mismo bar y supongo que el rodaje, con tanta variedad, debe salirlesa los productores de lo más baratito.

En el fondo, su guión tiene la misma profundidad que los de la añorada Al salir de clase (¿para cuándo el director's cut en dvd?), así que es igualmente consumible y disfrutable, sobre todo por lo previsible de las situaciones que, de puro inverosímil, son francamente obvias.

Si alguien tiene ganas de ver una historia gay sin tanta melaza, tanto tópico y tanto culebrón, siempre puede optar por pequeñas pelis juveniles de buena factura (Tormenta de verano, La verdadera naturaleza del amor), joyas europeas (Los juncos salvajes, Mi hermosa lavandería) o clásicos recién natos (Brobeback mountain, El tiempo que queda). Tal vez contengan menos desnudos y menos diálogos manidos, pero hablan de deseo, pasión, miedo, intolerancia, dependencia, necesidad, soledad e incomprensión, justo de todo lo que en esta serie queda fuera de cámara.

25 comentarios:

Fabro dijo...

Me encató tu crítica, y la verdad que tal cual. Me gusta la serie, pero claro, después de los primeros capítulos es como que no hay grandes novedades. Esperemos que las próximas series gays, sean mejores aún (estoy seguro) :)
abrazo,

SisterBoy dijo...

Yo sigo la serie, es cierto que esa forma de terminar algunas historias (el ejemplo de la conversión de Emmet sin ir más lejos) es algo simplona pero de resto está bastante bien.

Eos sí me ha entrado una curiosidad terrible por la versión inglesa que además es anterior a esta.

Cinephilus dijo...

En la versión inglesa son todos menos guapos, menos explosivos... pero más cercanos. A mí, personalmente, me gusta más que la americana. Como dice nuestro sabio bloguero vargtimen la palabra mágica es... emule ;-)

3'14 dijo...

No he visto la serie, pero a mí lo que me repatea, es el concepto de "serie gay". Tengo ganas de poder ir al cine a ver una película de la magnitud de "Brokeback mountain" sin que por ello el rebombo mediático y social sea que se trata de una historia de amor entre dos hombres. Y sí, como pude disfrutar de tantas otras que no reseñaba como: Joo!!! pedazo culebrón, que maravilla!! se trata de una pareja de hetorosexuales que se quieren, pero su amor es imposible por..bla bla y bla... Puedo entender lo novedoso del fenómeno de esta serie, pero no olvideis que lo que prima es el índice de audiencia y el maravilloso $...
Que no nos engañen con falsos discursos, y que empiecen a currarse esos guiones, pero de verdad, pues de seguir así, la chica que disfruta libremente de su sexualidad seguirá siendo en ojos de otros como un putón, el chuloputas de turno, un cabrón, pero el deseado de la clase, y el gay, ese tipo simpático y sensible que es super buen amigo de sus amigos... (vamos que totalmente de acuerdo en lo de que deberían matizar mejor sobre los perfiles de los personajes de las series para que se puedan considerar mínimamente de buena calidad)

Cinephilus dijo...

Totalmente de acuerdo contigo, 3'14. Mientras sigamos etiquetando el cine o la literatura (narrativa gay, novela femenina, película homo, etc.) seguiremos sobrevalorando obras menores y confundiendo el talento con el marketing.
Tal vez, y como bien decía Fabro, lo importante de esta serie es que abrió un camino -fue la primera de estas características- y trató abiertamente, por primera vez, personajes gays. Sin embargo, luego cae en todos los estereotipos, tan manidos como los que aparecen en Will y Grace, por ejemplo.
Y sí, es raro encontrar películas como Brobeback mountain, donde la historia es buena per se, sin necesidad de acotarla como "película gay".
En el matiz, en esto como en casi todo, reside la diferencia...

P.S. Hablando de etiquetas y de novela femenina, querido Vargtimen, haber sido nombrado "la Almudena Grandes bloguera" me ha hundido en la más terrible de las miserias... No tiene usted corazón con sus lectores... ;-)

Anónimo dijo...

Soy una mujer heterosexual,tengo 35 años...
Recuerdo la primera vez que ví "El beso de la mujer araña",aquella noche no pude parar de llorar,porque había encontrado un personaje en el cine,que describía mi amor por aquel chico...Molina amaba a Valentin,una amaba a Fernando...desde aquel día,y aún era adolescente,entendí que no importa el sexo de quién ama ni de quién es amado,tan sólo que hay dos personas y un sentimiento,que puede o no ser compartido...
Volví a ver esa película tropecientas veces,al igual que "Fresa y Chocolate",algunas otras que vinierón después y la última fué "Brokeback mountain"...en todas ellas,me he sentido más identificada con esos personajes gays,que luego se han convertido en referentes,más que con multitud de personajes femeninos heterosexuales...que muestran la imagen de una mujer,que yo no veo reflejada en mi.
Me apasiona el teatro,que realizan algunos directores gays,y que son capaces de reivindicar que existen distintas maneras de amar desde un escenario,aunque eso les cueste un precio muy caro...(un ejemplo:Flotats y "Angeles en América")
Adoro la música de Lluis llach,y utilizaría cualquiera de sus canciones,junto con unas rosas, para declarar mis sentimientos a ese compañero,que espero un día poder encontrar.
Cuando leí este blog,por primera vez,descubrí que muchas emociones y sentimientos no me resultaban extraños,porque formaban parte de mi día a día...
Desprecio a la gente que utiliza cualquier adjetivo...que prefiero ni tan siquiera nombrar,porque me dan asco,para minusvalorar a otra persona o simplemente hacer una gracia,utilizando la opción sexual de otros...
Para terminar,sólo reivindiar que los sentimientos,las emociones,los sueños,los momentos duros,la soledad,la pasión,el deseo,la sexualidad...no necesitan más máscara que el que cada cual,se pone para vivir cada día...y ojala algun día,podamos verlos reflejados en una buena serie...
¿Por cierto habeís visto "Angeles en América?.Podeís encontrarla en emule.
Una forta abraçada!

Vargtimen dijo...

Jajaja, perdón perdón. Yo tampoco trago a Almudena Grandes y en cambio me gusta mucho tu manera de escribir, estimado Cinephilus.
Aunque los dos coincidis en que se os disparan las feromonas cuando teneis un teclado delante.
Bueno, en el caso de Cinephilus incluso sin necesidad de teclado.

De "Queer as folk" vi algún capítulo y le encontré el mismo problema: sus personajes no consiguen interesar, ni siquiera caer bien.
El tal Brian es gilipollas; su amigo de toda la vida, un panoli y un cargante (no me extraña, con la madre que le tocó en desgracia); el rubito adolescente, abofeteable; los otros dos apenas están esbozados como personajes y las escenas entre las dos lesbianas son tan interesantes que a uno le falta tiempo para coger el mando y hacer zapping.

Espero que el personaje de "Mujeres desesperadas" con el que te sientes identificado no sea Andrew Van de Kamp, que por otro lado es el cabronazo más grande de la reciente historia de la televisión y por eso me encanta.
Hasta mi madre, que es una Bree en potencia, es fan de este chico.

De las películas que dices, hay algunas que me gustan mucho como "Brokeback Mountain", "El tiempo que queda" y sobre todo "Los juncos salvajes".

Cinephilus dijo...

Querida usuaria anónima, muchas gracias por mencionar esa maravillosa serie que es Angels in America. Hace tiempo escribí un post sobre ella y, en su honor, creo que esta semana volveré a poner otro texto al respecto.
Es una de las mejores series de la televisión de los últimos veinte años y, como dices, su capacidad de emoción es impresionante... No tuve la suerte de ver la función de Flotats (era yo aún muy crío...) pero todo el mundo la comenta como una de sus grandes creaciones (seguro que lo fue). Me sumo a tu recomendación. Porque, como bien dices, el arte -como la vida- no es etiquetable. Al menos, el de verdad.

Jeje, querido Vargtimen, como casi siempre, estoy de acuerdo con usted. En cuanto a mis hormonas disparadas, en fin, es que uno nació hipersexual, qué le vamos a hacer pero, afortunadamente, en mi caso van acompañadas de una excelsa belleza que nada tiene que ver con el look de la señora Almudena Grandes... Y digamos que no me identifico con Andrew, pero que su nivel de maldad e ingenio en la seri me resulta, simplemente, adorable ;-) Y sí, Los juncos salvajes es una de mis películas favoritas...

Anónimo dijo...

De acuerdo, muy de acuerdo. En mi caso, la serie no ha resistido ni dos capítulos: descartada.Primero probé a verla sin sonido (el pésimo doblaje la afea aún más) mientras hacía otras cosas, pero ni la imaginación pudo redondear lo que medio contaban las imágenes. Como dices, si no fuera por alguna imagen de sado...

Aunque no lo parezca, yo creo que te has contenido. Vamos, diría que te has debido guardar bilis linguística a la hora de redactar este dardo envenenado. Seguro que puedes ser más cruel...

Y sí, las grandes películas con personajes homosexuales tienen mucho que ver con las grandes películas que no lo tienen. Porque la grandeza y la humanidad, los sentimientos y las pasiones de todos tienen ese sustrato común que la orientación sexual NO altera, por mucho que quieran algunos pensar. Los "alterados", son "alterados" por la naturaleza, equivocación o por opción personal,y su opción sexual tiene tanto que ver en eso como el color de su pelo o el tamaño de sus pies.

¿cuando cambiará esto?
(soy un inútil para el e-mule, pero tendré en cuenta lo de la versión inglesa...)

Saludos.

Anónimo dijo...

Una tampoco disfrutar del montaje de Flotats,por edad y por distancia,pero puedes encotrar el libro,está en catalán,en la colección de Teatro de Repertori,en cada uno de ellos puedes encontrar los textos,fotos comentarios...de las obras que dirijió e interpreto,tanto en el Teatre Poliorama como en el TNC.
El de "Angels a America",correspone al número 1 de los que se editarón en el TNC.
Si eres curioso,y te gusta su Teatro,te lo recomiendo,es una manera distinta de disfrutar de unas obras que no has podido ver...(Por lo catalán,no te preocupes,una no sabe y los entiende bastante bien).
Una forta abraçada!

Queer Enquirer dijo...

No, no, no y no. Me niego a aceptar algunas cosas aquí leídas. Por partes:

Mientras la mayoría de productos mainstream sean siendo historias por y para heterosexuales, seguirá existiendo la clasificación de "cine gay" "serie gay" y demás, de la misma manera que existe una "literatura negra" o "feminista".

Los personajes son arquetipos. Claro, pero también lo son los de "Sexo en Nueva York" o las de "Mujeres desesperadas". "Queer as folk" no es sino un culebrón gay, que tiene como novedad que no esconde lo gay. Entiéndase por esto que para los personajes de la serie pasar la noche en el cuarto oscuro de Babylon es lo más normal del mundo, como lo es para muchos otros gays hacer lo mismo en su discoteca preferida cada fin de semana.
Si bien es cierto es que los capítulos que se están emitiendo ahora mismo son de "transición". Han acabado las tramas sacadas de la miniserie inglesa y los personajes tratan de buscar cada uno su rumbo. La serie mejora y mucho.

Ay, ese último capítulo de la primera temporada... por favor, no lo veáis a menos que tengáis a mano el primero de la segunda. Avisados estáis.

3'14 dijo...

Seré rara... pero es que a mí, Sexo en NY o Mujeres desesperadas tampoco me entusiasman...

Para series buenas, The young ones, ¿la recordais? Ya puestos a etiquetar a la gente, hagámoslo a lo bestia. Y estos, al menos eran claros, se tocaban las pelotas todo el santo día.

No acabo de pillar las intenciones de series como las anteriormente mencionadas, si pretenden que alguien se sienta identificado, que busquen a alguien al azar que lleve los modelitos de las de sexo en NY... a ver a dedo, cuantas salen... Pero me produce más escalofrío que sus intenciones puedan ser que aspiremos a ser así... O los superproblemones de las Mujeres desesperadas (cabe decir que aquí hablo un poco más por hablar, pues he visto pocos capítulos...) Será verdad que esos barrios residenciales existir existen, pero no en Hospitalet o Vallecas... por citar dos ejemplos... Y ya a nivel nacional, nos plantan algo tan cercano como Aída, pero estos guionistas pinchan cuando algo les da resultado, porque no se motivan y se estancan en "gags" recurrentes y poco originales... Y las moralinas como colofones finales... ¿¿¿Para cuando una serie políticamente incorrecta de VERDAD???

NaT dijo...

Ufff que de cosas comentadas y por comentar, aunque miedo me da abrir la boca, así que no dire nada.
Jajajajaja
Yo me engancho enseguida a las serie, a casi todas... las prefiero antes que ver salsa rosa y sucedáneos.

Besos... de cine

SisterBoy dijo...

Pues yo ahora sólo veo Queer legalmente, de resto estoy siguiendo la segunda temporada de Prison y también la cuarta de Nip Tuck que acaba de empezar y naturalmente Lost que ya viene acercandose.

Las que no soporto son las series poliacas fachas neocons que predominan ahora.

NaT dijo...

Anda!!! parece que el comentario si quedó :)

Hay tantas series dirigidas a tantísima gente, que es imposible que nos gusten todas.
Luego llegan fenómenos como Perdidos (la cual deje de ver porque ya no me enteraba de nada, ni sé si llegarán a buen puerto algún día) Mujeres desesperadas (a quien no le gustaría descubrir todos los secretos de su vecino...seamos sinceros) Nip tUC, ¿donde queda la frivolidad? ¿Sólo en un bisturí? Friend (de esta no hablo que sólo la he visto un par de veces)
También aparecen joyas como A dos metros bajo tierra, donde la muerte, esa amiga inseparable desde que nacemos se ve desde otra perspectiva.
Aunque cierta serie nos guste mucho, creo que debería cortarse en algún momento, antes de perder esa esencia que ha hecho que fuera diferente, porque luego todas tienden a repetir los mismos clichés y desvirtúan su realidad.
O por el contrario cuando te esta gustando una serie, la quitan y te quedas sin saber el final ¿no deberían prever esos contratiempos de audiencia y tener preparado un final alternativo por si la serie no funciona no dejar a los ávidos espectadores que si les guste contentos? Ay tanta injusticia televisiva!!!!
Y podría seguir, pero hay más series que días en el calendario, así que lo dejaremos aquí.

Besos… en serie, jajaja y en serio, claro

inquilino dijo...

Queer enquirer, no estoy de acuerdo para nada. Estoy hasta el moño de oir hablar de "literatura femenina" como si el hecho de ser mujer y tener el valor de escribir fuera algo que hay que reverenciar. Oh, dios mío, qué valiente y qué sacrificada porque escribe y es madre y esposa y trabaja y hace portamacetas de macramé. La creación no entiende de sexo ni de razas. ¿Qué tienen que ver las excelentes novelas de Elfriede Jelinek con, digamos, las anodinas de Laura Restrepo? ¿Por qué hay que meterlas en el mismo saco? ¿Se imaginan a James Joyce codo con cod en la misma lista que Pérez Reverte?
Cuando estrenaron Brokeback Mountain, circuló por gran número de blogs la opinión de que "sólo siendo gay se entiende la profundidad de la historia". Evidentemente, no habían entendido nada. Cualquiera puede vivir un amor prohibido, puede verse en la situación de escoger entre mostrarse como uno es y atenerse a las posibles consecuencias o vivir una vida de artificio. Sentirse diferente y rechazado no es exclusivo de unos pocos. Y algunas clases de diferencia ni siquiera dejan opción a ser ocultadas.
Vean, por ejemplo, X-Men 3 donde se plantea este mismo dilema. ¿Renuncio a mi diferencia para ser aceptado o ejerzo mi diferencia con orgullo? Lobezno le dice a Bestia "no hay nada de qué avergonzarse". Bestia responde "es que tú no eres azul".

NaT dijo...

A mi me encantaria ser azul Inquilino!!!! (bueno, me gustaria ser verde que me gusta más)

jajajajaja
Tienes toda la razón

Queer Enquirer dijo...

Inquilino negar la existencia de una "literatura femenina" o una "literatura negra" o una "literatura gay" es negar la evidencia. Otra cosa es que te guste (y es bien cierto que bajo todas estas etiquetas se escribe y se rueda mucha basura) pero no implica que por ser mujer y escribir un libro sea "literatura femenina", o que cualquier película con Rupert Everett sea "cine gay" no?
Que la creación no entiende de sexos, razas ni orientaciones sexuales es cierto hasta cierto punto. De lo que si entiende la creación es de las vivencias de cada uno, lo que provoca que si hay minorías que han sido oprimidas o con una historia desconocida, al escribir sobre esas vivencias se genere esa etiqueta. Por eso no hay "literatura heterosexual" porque es lo habitual y lo normalizado.

SisterBoy dijo...

También se dice "baloncesto femenino"

dreambear dijo...

hola amigo!!!! estoy completamente de acuerdo contigo de que esta tele-serie esta llena de esteriotipos y la verdad nunca me he sentido identificado con ninguno de los personaje mas si con algunas de las situaciones que viven. Por otro lado defiendo la serie porque sencillamente las telenovelas de los heterosexuales son asi y ellos las disfrutan enormemente por que nosostros no podemos hacerlo con una telenovela donde los personajes son gays. Te cuento que yo ya vi toda la serie y la ultima temporada mejora notablemente...

inquilino dijo...

Ya. Entonces, a ver que me aclare, ¿literatura femenina es la escrita por mujeres o la que trata de mujeres? ¿Es Elisabeth Costello literatura femenina o, como la ha escrito un hombre, no vale? Porque si se trata de temática habría que distinguir entre literatura masculina, femenina, gay, lesbiana, casta, asexuada y sobre los boniatos. Y, si nos vamos al autor, bueno, pues entonces me parece una distinción vacía porque a mí personalmente me importa un comino si la novela fue escrita por un hombre, una mujer o un teletubbie. Mientras sea buena y me interese me vale.
¿Puede una mujer escribir literatura gay? ¿Y un hombre literatura femenina? ¿Y un chino literatura negra? Vale, quizás no. Que todo el mundo deje ahora mismo de escribir sobre mundos que no sean el suyo y se ciña a lo que conoce de primera mano. Quememos La Regenta porque Clarín, hombre él, osó realizar una introspección del alma femenina!! A la hoguera con Elisabeth Costello!! Y Lorca, también a la hoguera por escribir La casa de Bernarda Alba en lugar de Las locas de la calle Hortaleza!!

Queer Enquirer dijo...

Qué manera de sacar las cosas de quicio... Yo sólo he dicho que esa etiqueta existe y que es una manera fácil de catalogar las cosas. De la misma forma que es fácil decir que "Casablanca" es un drama. Nos sirve para decir que no es una comedia. (Y mira que la clasificación por géneros es bastante tonta y discutible, pero es la que hay)
Y sí, una mujer puede escribir literatura gay. Lo que no veo tan factible es que un teletubby haga algo que sea no-ficción, pero oiga, todo llegará.
Amo a Twinky Winky!

inquilino dijo...

Vaaaaleeee, aceptamos barcoooo, queer.
Eh, para que luego digan que no soy facilona ;-)

Nur dijo...

Va a quedar muy prosaico que te de la enhorabuena por este blog. Así que me limitaré a decir, que tu forma de escribir induce terriblemente a la sensación.
Por otra parte. Mi opinión al respecto de la calificación en el arte: A mi qué coño me importa con quién se acueste nadie? Si la temática es gay o no, si el director lo es o no, la escritora.... o es bueno, o no lo es.
Bessos

Abad_de_Carfax dijo...

Madre mía... los comentarios a tus posts parecen el 59 segundos :-O

PD: a mi la serie me aburrió a mitad de la tercera temporada y ahí se quedó...