20.10.06

Dudo, luego ¿existo?


No tengo a quien culpar que no sea yo
con mi reguero
de cabos sueltos

No me malinterpreten,
lo llevo bien,
o por lo menos hago el intento.

Jorge Drexler

Esta vez empiezo con algo de autopromoción. No muy convencida, eso sí, porque arrecian días de duda y de vacilaciones a las que soy propenso y que, de vez en cuando, me vuelven más huraño y tambaleante de lo habitual.
Dudas como la que, por cierto, da título a una de las mejores canciones del último disco de Drexler que, por lo demás, es una de esas pruebas de que el Oscar arruina cuanto toca. Quizá la presión mediática, quizá la exigencia llevada a un límite poco recomendable, quizá una confusión entre el lirismo y la pedantería ha dado lugar a un disco lleno de pretensiones, de letras reiterativas y donde pocos versos se escapan de una perenne plantilla y una poesía de salón que poco recuerda la auténtica -y fresca- poesía de sus otros temas...

Dudas como la de la identidad, la del quién, la del qué somos... Algo que a mí me pasa con frecuencia y que, definitivamente, me va a seguir pasando. Siempre.
En el capítulo de la autopromoción, la noticia breve y escueta de que acabo de publicar un texto teatral más. Un monólogo llamado Spinning que hoy mismo sale a la venta con una selección de textos de dramaturgos entre los que se cuentan autores como Juan Mayorga, seguramente el mejor autor español actual. Por mero azar alfabético, mi texto ha caído justo al lado del suyo y, de forma simplona y algo tonta, se me han cruzado por la cabeza un sinfín de reflexiones que, en el fondo, tampoco llevan a ninguna parte. Tan solo la duda de para qué se escribe, de por qué, de qué fin tiene y si de verdad mis palabras aportan algo... Afortunadamente, mi espíritu siempre ha sido nitzscheano, así que -con dudas o sin ellas- sé que seguiré escribiendo. Aunque ni siquiera entienda para qué.

Y para acabar con este paréntesis metafísico, nada mejor que recurrir a todo un clásico cultural patrio, la última edición de la revista ¡Hola! Y es que en semejante medio he encontrado unas declaraciones excelentes que demuestran que hay gente capaz de vivir sin tantas dudas, sin tantas comeduras de coco y con una inverosímil ostentación de su propio vacío. Aquí dejo una selección de las que, sin duda, son las mejores citas de la semana:

1. Lo que mejor se me da es ir de compras. También soy buena jugando al hockey sobre hielo y cocinando. (Paris Hilton)
El currículum de esta chica le corta la respiración a cualquiera. Para completar sus cualidades, basta con echar un reportaje a su mansión, un templo a la horterez que convierte los excesos del Roca marbellí en un ejemplo de exquisito gusto.

2.
Me encanta que seas tan bella (Kevin Costner a su esposa).
Obviamente, su esposa no puede decir lo mismo a su marido. Nótese, por cierto, el teñido de Costner para demostrar, por si quedaban dudas, que es el actor más acabado de su generación.

3.
Nos conocimos hace 22 años (Gina Lollobrigida, de XXXX años, sobre su novio español, de 34)
Según esto, él (que además de producir grima, tiene una pluma más que evidente) inició su romance con 12 años. Lógicamente, confiamos en que la policía detenga cuanto antes a Gina por tráfico de menores.

4.
Todos los días hago 15 minutos de meditación para estar conmigo misma (Ana Obregón)
Entiendo perfectamente que solo pase consigo misma 15 minutos, que deben ser los más terribles de su día. Lo que me pregunto es que hace consigo misma las 23 horas y 45 minutos restantes.

5.
Y como foto de la semana, elegimos la que ¡Hola! califica como histórica, por haber conseguido reunir a todas las momias de la televisión española. Solo se salva David Cantero (cada día más guapo, la verdad) y, en el terreno de lo más freak, destaca la presencia inexplicable de José Manuel Parada con un look de caspa gótica que ya quisiera para sí Todd Solonz en alguna de sus películas.

Efectivamente, estos sí que no dudan. Por eso, supongo, tampoco existen.... Salvo en revista.

7 comentarios:

SisterBoy dijo...
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SisterBoy dijo...

Cinephilus dime donde se puede conseguir ese texto para encargarselo a mi hermano y que me lo mande para aca

3'14 dijo...

Yo también lo quiero :))

Una servidora, que de todo tengo dudas, a veces pienso si mi vida no sería más feliz, o por lo menos atormentada, si mi mejor virtud fuera también irme de compras (aunque resulta una virtud un tanto "cara") y pintarme las uñas de los pies de color fucsia (pasa que debería practicar algo de deporte para que el lumbago no me atacase al inclinarme)... Uhm... deberé pasar más tiempo conmigo misma para reflexionar sobre todo esto XD

Cinephilus dijo...

:-) Eso, eso, reflexionemos todos juntos, jeje.
El texto, me parece, se puede conseguir on line a través de la Asociación de Autores de Teatro (www.aat.es). Hay un catálogo o algo así en la web y se pueden comprar los ejemplares nque se deseen. También se puede encargar en librerías como la Fnac y demás...
De todos modos, de lo que he publicado con esa editorial, y puestos a autovenderme de forma descarada, lo que más aconsejo es un librito que saqué hace año y medio ("El sexo que sucede"), que se consigue también a traves de esa misma web.
Como veis, no tengo principios a la hora de practicar el autoelogio ;-)

Vargtimen dijo...

Mucha suerte con ese texto que has publicado, "Cruising" (¿o era "Spinning"?). En fin, tengo mala memoria.

Este post me ha gustado mucho. Me alegro de que por fin te hayas decidido a darle un poco más de clase y relumbrón a este blog citando a Nietzsche y a Paris Hilton.

Sí, Kevin Costner da grima.

Tanto Gina como su marido deberian estar encarcelados.

Queer Enquirer dijo...

Vaya, si tenemos aquí al nuevo Tennessee Williams! Seguro que un día verás tus textos en Broadway con Affleck y Damon como protagonistas!

Anónimo dijo...

Una vez un poeta uruguayo,tal vez tras leer la prensa rosa de su país,se pregunto el porqué cantaba...


"Si cada hora vino con su muerte,
Si el tiempo fue una cueva de ladrones
Los aires ya no son tan buenos aires
Y la vida nada más que un blanco móvil
Usted preguntará... ¿por qué cantamos?
Si los bravos quedaron sin abrazo,
La patria se moría de tristeza
Y el corazón del hombre se hizo añicos,
Antes que explotara de vergüenza
Usted preguntará... ¿por qué cantamos?
Si estamos lejos como el horizonte
Si allá quedaron árboles y cielo
Si cada noche es siempre alguna ausencia
Y cada despertar un desencuentro
Usted preguntará... ¿por qué cantamos?
Cantamos porque el río está sonando
Y cuando suena el rio, suena el río
Cantamos porque el cruel no tiene nombre
Y en cambio tiene nombre su destino
Cantamos porque el niño y porque todo
Y porque algún futuro y porque el pueblo
Cantamos porque los sobrevivientes
Y nuestros muertos quieren que cantemos
Cantamos porque el grito no es bastante
Y no es bastante el llanto ni la bronca
Cantamos porque creemos en la gente
Y porque venceremos la derrota.
Cantamos porque el sol nos reconoce
Y porque el campo huele a primavera
Y porque en este tallo... En aquel fruto
Cada pregunta tiene su respuesta
Cantamos porque llueve sobre el surco
Y somos militantes de la vida
Y porque no podemos ni queremos
Dejar que la canción se haga ceniza."
Mario Benedetti

UNA FORTA ABRAÇADA!

P.D:Tal vez,en un día no muy lejano,te espere a la salida de un Teatro,para que me dediques uno de tus libros.