14.10.06

"I am not young enough to know everything" (O. Wilde)

Entre pinta y pinta de cerveza, llevo tres dias recorriendo Dublin, una ciudad en la que las calles respiran literatura, poesia y arte. Se mezcla con naturalidad con la esencia de una gente abierta, hospitalaria y llena de contrastes y de vitalismo, gente que llena una exhibicion de Yeats en la National Library (una de las mas hermosas que he visto en mucho tiempo) o que atesta pubs y conciertos improvisados en noches mas largas y calidas de lo que yo podia imaginar.

De la mano de Yeats, Wilde, Joyce, Beckett o Bernard Shaw resulta imposible no enamorarse de un Dublin abierto y multiforme, transido por un rio que arrastra tantas paginas de la mejor literatura como mares de cerveza y lugares compartidos. En mi caso, ademas, dejare en ese rio (cuando regrese a Madrid y a sus itinerarios galdosianos) el recuerdo de unos dias a medias con dos personas excepcionales que me han cedido corazon y casa en este viaje. Dos personas cuya felicidad aqui me llena de orgullo por lo que han luchado, lo que han conseguido y lo que, ademas, saben compartir.

Ahora, mientras hago una pausa en mi odisea joyceana particular, respirando citas y versos prestados de poetas y dramaturgos que se adelantaron a su tiempo, siento que respiro yo tambien y que lo demas se detiene al ritmo de los libros en blanco todavia pendientes de ser escritos. Asi que, desnudo de limites, arruino la ortografia, abandono las tildes, y confundo las grafias de mi (prestado) teclado ingles con las palabras de mi lengua para que la mezcla resulte difusa. Ondulante. Tan nomada como cualquier rio. Como ese que divide este Dublin y que esconde, en su recorrido al divino Oscar, al provocador Samuel o al inquietante James.

Todos estan aqui. En una ciudad donde la literatura vive (y respira) para siempre.

5 comentarios:

SisterBoy dijo...

Deberias volver un 16 de Junio cuando se hace el "Bloomsday" es decir la conmemoración de la famosa jornada literaria de "Ulises" en la que los fans realizan el mismo recorrido que Leopold Bloom y comen las misma porquerias (pastel de riñones y otros horrores) que el protagonista del libro.

andrés dijo...

cómo odio esos teclados, te descuidas y cualquier mensajito se te vuelve una odisea, pero homérica, llena de pruebas absurdas y caracteres fantásticos que no lo dejan llegar a uno a ítaca o al final del escrito o a la barra del bar o que se yo. Otra pinta.

Mart-ini dijo...

Disfruta mientras puedas!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

3'14 dijo...

Me alegra leer que alguien ha disfrutado de unas semivacaciones en este puente!
Es lunes, y supongo que con él, tu vuelta a la rutina. Pero consuela saber que con una experiencia más que agradable a las espaldas.
Bienvenido a "casa". Se te echa de menos.

Besos

dreambear dijo...

Interesante viaje...Pasaba por aca a saludar despues de una corta ausencia... Un abrazo...