7.10.06

N-19

Me despido de ellos. Les veo subir a su autobús, un búho cargado de borrachos como nosotros. De los que ligaron y de los que se vuelven a casa de vacío. Con la cabeza más caliente que la cama solitaria que les espera esta madrugada. Les digo un hasta luego rápido y fijamos la hora para vernos mañana y repetir la ruta de hoy, porque en la amistad siempre hay algo -mucho- de rutina, de Liberty Avenue y de Babylon a la madrileña. En la parada, esperamos los habituales del N-19, que esta noche pasa tan irregular como de costumbre. Es importante que estos pequeños detalles también se repitan. Eso hace que la estúpida ilusión de la vida tenga algo de sentido.

Entonces llegas tú y pasas despacio. Sin prisa. Con las manos en los bolsillos buscando un cigarrillo que no aparece. Avanzas justo detrás de la parada y, no sé por qué, te miro. Lo notas (no triunfaste en los bares, pero un buen luchador jamás se rinde hasta el final de la batalla) y me devuelves la mirada (¿seré yo ese final?). Alto, moreno, de belleza simple y rasgos fáciles. No sería difícil desear follarte, pienso, y dejo que una ligera excitación sacuda mi cansancio.
Tu tabaco no aparece, mientras avanzas cada vez más despacio. Un par de pasos y te vuelves hacia mí. Quieres comprobar si yo sigo mirándote. Y sí, lo hago. Obscenamente. No quiero ponértelo difícil. Ahora no. Es demasiado tarde para jugar a nada. Y tengo sueño y prisa. También estoy caliente. Pero si no actúas rápido me quedo con mis sábanas.

Te acercas tímido. Tu cuerpo merecería más decisión. Estás bien, ya deberías saberlo. No eres el más alto. Ni el más fuerte. Ni el más salvaje. Pero me gustan tus piernas. Y tu espalda. No me ha dado tiempo a ver mucho más. Tampoco aspiro a hacerlo. Con eso ya me sobra.

Un N-19 se aproxima. O vienes o me subo. Al fin lo has encontrado. Sacas un paquete de Fortuna vacío. Lo arrugas crispado y lo pisoteas. Rabioso. Con un cigarrillo en la mano te sería más sencillo atacarme. Te falta el talismán. El autobús que abre la puerta. Los borrachos que suben. El borracho que soy yo y que (¿te?) espera. ¿Vienes o no?

Al final te acercas. Mascullas algo que no entiendo (qué coño importa) y agarras con tus manos mis hombros. Con eso basta. Hoy no pienso pedirte más. No contaba con que ocurriese nada, así que prefiero que el algo sea lo más sórdido posible.

Tú no me entiendes. Hablo demasiado para la cantidad de alcohol que tienes encima. En realidad, dentro. Te arrastro hasta una de las perpendiculares a la Gran Vía, una de esas calles sucias, oscuras y llenas de olores infames que sugieren perversiones privadas hechas públicas. No te importa. Y a mí me excita. Bajo tus pantalones. Cojo tu sexo. En ese punto de erección semifláccida que delata tu grado de alcohol. En los controles policiales deberían mirar eso a menudo. Que se metan el globo y el soplido por el culo. Que contraten maderos guapos y que saquen la polla al conductor para comprobar si se le endurece o no. Si lo hace, que lo premien con la mamada que hoy te exijo a ti. No puedo darte más placer que el de ejercer en mí, porque tu sexo no va a pasar del estado -semideplorable- en el que ahora se encuentra.

A ti no te importa. No te preocupa. Aguantas hasta que me corro y perpetras una caricia que rechazo. No me toques más. No se trataba de eso. Tampoco hay despedida, solo una carrera hasta la parada de autobús. Entre la masa, mientras intuyo que tratas de abrocharte con torpeza el pantalón, olvido tu existencia y siento una de esas bofetadas de ansiedad que me atacan en madrugadas como esta. Mientras me repongo del golpe, llega -irregular, como todas las noches- otro N-19. Y esta vez, esta maldita vez sí que es el mío.

14 comentarios:

Anónimo dijo...

En primer lugar,decir que me gusta,engeneral,tu manera de escribir,pero en particular y muy especialmente tus post sobre encuentros sexuales...

Me ha recordado a situaciones,en las que una después de un día demasiado largo,se dispone a volver a casa,con un desorden de sensaciones que no has encontrado la manera de colocar,y lo encontrado en la calle,sólo han contribuido a incrementar más el caos.

Entonces,en el camino de regreso hacia la parada del 8, pasas,por una pasteleria ,no buscas el mejor Parisino (mi dulce preferido),te da igual,te conformas con el que haya quedado,a esa altura de la tarde,en el espositor en el que horas antes se exhibían las mejores delicias de la ciudad.

Entras y lo compras,mientras tratas de disimular el nerviosismo,que empieza a crecer dentro de ti,pides que te lo envuelvan y sales de la pasteleria aprisa.

Sabes el camino por otras veces,podrás sentarte en los jardines que están antes de llegar a la marquesina
,buscas un banco apartado de las miradas,y comienzas a desenvolverlo a prisa,lo tomas entre tus manos y lo digieres sin importante si es de nata o de chocolate,o si su base es de hojaldre o de bizcocho,por un instante logras olvidarte de todo y sólo te concentras en el placer del instante.

El autobus está al pasar,es hora de regresar a casa,tiras el papel y los restos con rabia a la papelera,y empiezas a correr para que no se te escape.Todavía jadeante,y una vez dentro,sacas la tarjeta para mostrarsela al conductor,y cuando vas a guardarla,te percatas de que las lágrimas se deslizan por tus mejillas...

UNA FORTA ABRAÇADA!

3'14 dijo...

Yo recuerdo patatas fritas con ketchup y mayonesa. Probablemente eran vomitivas, pero a aquellas horas de la madrugada eran el mejor majar que los dioses hubieran catado.

Genial como transmites esa sensación de regresar a casa y sentir la fría y solitaria cama... uff... Me pasa cada mañana al regresar del trabajo, y buena idea la del control de alcoholemia, pero,¿Qué alternativa propones para el control de alcoholemia en mujeres?
Se me acaba de ocurrir la idea de hacer un ranking de lugares óptimos para ligar... como por ejemplo, repitan conmigo, la parada del bus ;)
Ahora es cuando salta alguien diciendo que cualquier lugar es óptimo para ligar... (espero que no sea Vargtimen, pero apostaría por él)

Mart-ini dijo...

Magistral!!

Un beso, con tu permiso.

Cinephilus dijo...

Sean las que sean, las noches siempre dejan tras de sí un cúmulo de sensaciones. El recuerdo que traza de ellas cada uno de nosotros suele ser tan caprichosamente selectivo como el impulso sensorial que lo dirige. O que nos domina.
Besos de sábado noche para todos...
P.S. Pensaré esa posible prueba de alcoholemia femenina... Es que en el caso de los gays lo tenía muy fácil...

Queer Enquirer dijo...

Qué cosas hay que leer, señor... ten cuidado que si lo lee alguien del foro de la familia igual le dan al "flag" del blogger... deberían poner también un botón que fuera "fag"...

Anónimo dijo...

Respecto a la sugerencia de buscar una prueba de alcholemia femenina,creo que va a ser tan difícil como encotrar un marcador de su excitación sexual,tal y como ocurre para los hombres,sean hetero o gays,simplemente viendo como varía el volumen de su "paquete".

Dicen que eso es lo que nos hace ser dueña de determinadas situaciones,y que nos ayuda a llevar a los hombres por el camino deseado,para que acaben haciendo lo que nosotras deseamos.

Esto es sólo un comentario,que leí una vez en algun sitio,y que una personalmente no comparte,sólo lo aporto a la discusión.

Una forta abraçada!

Cinephilus dijo...

Uf, Queer, si nos pilla el foro de la familia nos crucifica... Aunque seguro que primero se lo quieren montar con nosotros, que entre ellos debe pasar como con los curas, que hay mucho armario empotrado y escondido... Y si no, también podemos hablar con el dueño de la Favorita, ese estupendo restaurante que ha vetado un banquet de boda por tratarse de una pareja gay... En fin, y que luego me hablen de normalidad...
Besos a todos

Vargtimen dijo...

Desde luego, el autodenominado "Foro de la familia" es una de las cosas más ridículas que se puede encontrar uno hoy en día.

Los ves en el telediario y te entra una sensación cercana al pánico o al vértigo, como si estuvieras retrocediendo décadas en el tiempo. Su defensa de ciertos valores tradicionales es tremendamente hipócrita, porque francamente, ese foro no pretende defender nada; lo único que buscan es armar ruido y castrar ciertas libertades a otros grupos sociales.

Y hablando de castrar, ¿quién vota por castrar a Cinephilus, a ver si deja de darnos la tabarra con estos posts húmedos y guarrillos marca de la casa?

Que nooo, que ha estado bien. <:)

Naxo dijo...

Saludos desde Zaragoza... Últimamente, con el principio de curso y todo lo que conlleva, apenas tengo tiempo para el pequeño placer de seguir vuestros blogs (e incluso de escribir en el mío) Pero bueno, en cuanto tengo un ratito me paso por aquí (y esta semana son fiestas)
El texto, genial como siempre, me parece que refleja muy bien ese ambiente que se respira a última hora, cuando el cansancio, el alcohol y las ganas de sexo hacen mella en esas personas que todavía siguen en la calle, esperando al búho o cerrando los últimos bares de la ciudad.
Un abrazo nen!

NaT dijo...

Mira que yo cojo el transporte público y nunca me pasa nada de eso...
¿Sera que he de cambiar de línea?

Besos... de cine
¿Nos quedamos hoy con Bus-stop? ;)

SisterBoy dijo...

nat vaya ojos refulgentes

3'14 dijo...

Yo también me he quedado pillada con la foto... Y, perdona Cinephilus que aproveche este espacio para decirle a Nat que me ha encantado el diseño de su blog. De momento me he quedado con lo superficial, ya profundizaré en adelante en las entradas, es que ando fatal de tiempoooo!!! Que alguien me venda algunas horas a buen precio, por favor!!

Cinephilus dijo...

Es verdad, Nat, qué cambio de look ;-)))
Besos para todos
P.S. Me encanta Bus-Stop
P.S.2. Naxo, lo del comienzo de curso lo entiendo... Yo estoy empezando también -solo que como profe- y ando agobiadísimo, pero ya se me pasará (espero)

NaT dijo...

NaT aparece aqui...casi a hurtadillas...jooo, que vergüenza... pero muchas gracias a todos, por lo que me toca, y no en sentido literal, ehhhh, que aqui hay mucha mente calenturienta. Empezando por el acomodador de todo esto ;-) JAJAJAJAA.
A partir de ahora me haré cotilla de los demás, jijiji.
Y el diseño si no hubiera sido por Mart-ini no hubiera sido.
Besos a todos, con permiso de Cinephilus
Y para él uno más grandeeeee.

P.D. 3'14, Lee Momo, seguro que ahí encuentras las hras perdidas que necesitas ;)