19.11.06

Ese otro Madrid

Una de esas salas pequeñas, semiescondidas en esta ciudad donde quienes no nos conformamos con el gris de la realidad que nos venden tratamos de dar pedazos de un nosotros que, tal vez, aporte alguna minúscula diferencia.

Una de esas salas que solemos compartir grupos independientes, mal llamados alternativos (odio lo alternativo que se autovende como minoritario: el arte, cuando lo es, debe expresar, emocionar, sugerir y decir), gentes que cuentan músicas o que cantan piezas teatrales con más pasión que apoyos y más ideas que medios.

Una de esas salas en las que se sube el escalón de lo mediocre para entonar melodías y letras diferentes, personales, unívocamente propias, como la de este Clyde que saca al mercado un segundo disco tras haber batallado con el laberinto de la realidad que circunda el proceso creativo.

Una de esas salas donde convivir entre cada nuevo tema con amigos de esos a los que se abraza sin dudar, a los que se abraza por egoísmo y por necesidad. Amigas, en este caso, que te acompañan o que te invitan, que me flanquean para que no me caiga cuando en noches de tristeza no confesada me deslizo hasta sus brazos y su presencia.

Una de esas salas donde corear ese Martini para desayunar que evoca tantas noches de pasiones comunes y despertares resacosos, o esas Cosas que dejó el verano que teje tras de sí el halo de nostalgia de toda pérdida (¿quién no las tiene?) y de todo olvido que, estival o no, suena marítimo en la voz del cantante.

Una de esas salas donde quien actúa no solo es artista, sino también amigo. Luchador y obstinado contra los dictámenes de lo posible, agudo en sus composiciones y sincero en sus textos, sin más necesidad que la de un lirismo condensado y próximo que tiene algo de haiku, algo de poesía urbana, algo de su Sur y de nuestro Madrid.

Una de esas salas que anteceden a una noche que enloqueció poco a poco, como todas las noches que merecen la pena, como todas las que acogen más de un ritmo, más de un estilo, más de una música. Porque la noche, como una buena copa, debe tener las dosis justas de cada bebida. Y en esta ocasión se combinaron el tempo lento de ese EP quasi narrativo llamado Amor (con colaboraciones como las voces de Nosotrash en uno de sus estupendo temas) y el tempo rápido de las copas y los cuerpos que se insinúan, que se restriegan, que se reconocen en el barullo apresurado y discoquetero de esa otra música, donde no importa ya la melodía, sino tan solo las caderas. Las miradas. Las insinuaciones más o menos obscenas. Y la piel.

Una de esas salas que, como cajas chinas, esconden otras salas. Otras miradas. Otras vidas. En mi grupo llevamos diez años habitando sus callejones y desvanes, sus focos y sus sótanos, sus llenos y sus clamorosos vacíos. Todo lo que acontece en el espectáculo es azar. Todo lo que lo antecede es siempre esfuerzo. E incluso cuando hay palos, entusiasmo.

13 comentarios:

Anónimo dijo...

¿Y qué sería de Madrid sin ese otro Madrid plagado de locos que se empeñan, pese a todo y pese a todos, en levantar sus proyectos, en llenar los inmensos vacíos que esta ciudad centrada en sus proyectos faraónicos deja para los ciudadanos? Cuánta música. Cuánto arte. Cuánto sentimiento nace, crece y se expande gracias a esos pocos locos decididos a cualquier cosa con tal de llegar a los demás, de compartir un poquito de sí mismos.

Y cuántos bailes por venir ;-)

cucumber dijo...

madrid siempre ha sido considerada la ciudad mas alegre y trasnochadora del mundo, me alegro de que quede todavia algo de ese espiritu que los chicos de provincias siempre hemos envidiado.

Cinephilus dijo...

queda menos de ese espíritu del que debiera, cucumber, pero hay quienes no nos resignamos a que la ciudad languidezca ;-)

y sí, inquilino, tenemos muchos bailes pendientes: todos los que tú quieras

Amelia dijo...

"EL HUMANO ES EL ÚNICO SER QUE SIEMPRE PIDE LO IMPOSIBLE,PERO AL MENOS LO PIDE"

Sólo desearte,que tus proyectos,poco a poco vayan viendo la luz,con la intensidad que Tú desees.A otros,en la distancia,nos iluminarán,para recorrer un tramo del camino...

UNA FORTA ABRAÇADA!

Vargtimen dijo...

Qué bonito tu texto. Qué prosa. Serías capaz de describir el CBC y que pareciera un sitio bohemio y con encanto.

Bueno, que te sean leves estas semanas de intenso trabajo, chaval.

Y aprueba a todos aquellos alumnos que te ofrezcan algo a cambio. Tú ya me entiendes...

Cinephilus dijo...

Cómo me conoces, Varg... Adivina quién se saca el bolsillito a lo T-Bax en época de exámenes... También se aprueba generosamente a las más conjuntadas y no solo a los más guapos, porque no te imaginas lo que se agradece sacar a una quinceañera a la pizarra y que no se le vea el tanga subido hasta la nuca... Algún día escribiré un post sobre este sesudo tema (o a lo mejor no, que luego me dicen en la blogosfera que soy un tío superficial...) ;-)

SisterBoy dijo...

¡Indignante! creo que debes escribir ese post tangano, y además para ilustrarlo debes sacar fotos de los tangas subidos de todas tus alumnas para que podamos comprobar visualmente este despendole.

¡Y yo que pensaba al principio que se trataba de un descuido y apartaba la vista con pudor!

Cinephilus dijo...

Intentaré llevarme la cámara, Sisterboy, pero lo mismo me denuncian y todo... No sé si será posible traerte el reportaje tanguero que me pides... Que conste que por ti lo haría encantado ;-)

SisterBoy dijo...

Gracias, sé que Vargtime me apoya en esta cruzada

Vargtimen dijo...

Salido, vicioso, guarro, canario, sátiro, marranón...

SisterBoy dijo...

Pio pio

Cinephilus dijo...

Me van a obligar ustedes a censurarles... Este es un blog decente!!!! :-P

P.S. El significado de decente aplicado a este blog es un misterio que dejamos para que lo resuelva Iker Jiménez...

Reality Bit dijo...

Hijo, yo últimamente sólo salgo para comprobar que las calles siguen puestas, y como muy tarde a la una estoy en la cama. Yo creo que no sólo he perdido el espíritu canalla, es que he perdido directamente el espíritu...
Saluditos apretados