23.1.07

¿Prodigios?

Esperar demasiado de una película es garantía, casi inequívoca, de decepción. Tal vez el problema no resida en el trabajo artístico de sus autores, sino en las desmedidas expectativas de su público. Por eso, y consciente de esa voracidad que me caracteriza, lanzo dos críticas que son más interrogantes que afirmaciones. Y es que no sé si la vaguedad y la apatía con la recuerdo ambos largometrajes es resultado de su mediocridad o, simple y llanamente, de mi ambición como receptor de las mismas.

1. The prodigy
Traducida, con esa innata torpeza patria, como El truco final -más propio de un reportaje de Iker Jiménez que de una película de Christopher Nolan-, el autor de Memento nos sorprende aquí con un juego de estructuras que se explica a sí mismo con una torpeza innecesaria. Después de haber creado escuela con su estupenda recreación de la amnesia (aquel cuerpo tatuado de Guy Pierce también creó escuela en mis fantasías más tórridas) y de haber conseguido que su sobriedad como director superase los escollos sobreactorales del dueto Williams-Pacino en Insomnio, e incluso después de haber conseguido que la presencia de la pavisosa novia de Cruise no arruinase la función metafísico-pilates-zen de Batman Begins (me gusta menos cuanto más la veo, lo confieso), en esta ocasión, sin embargo, naufraga en su propósito de sorprendernos a toda costa, jugando con una única baza -el desenlace- que se adivina sin excesiva dificultad a medio metraje.
No soy especialmente hábil destripando finales, así que mi capacidad de sorpresa es de lo más relevante. Incluso me sorprendo con filmes que ya he visto y donde no recuerdo cómo acaban. Sin embargo, esta vez el truco no justifica el metraje lento y algo anodino de esta cinta, con una Scarlett Johanson haciendo por enésima vez de Scarlett-mohínes-Johanson (¿por qué las nuevas divas son tan limitaditas) y un dueto de sosos con buen cuerpo y miradas supuestamente atormentadas: Christian Bale (actor gris que han empeñado en convertir en personaje heroico y que siempre se queda a la sombra del partenaire que le toque, Michael Caine en este caso) y Hugh Jackman (tan anodino y escasamente sexy como en todas las películas donde le quitan la camiseta sudada sin mangas y las garras de Lobezno).

El resultado, una película prescindible que se estructura como un truco de magia (dato que explican unas 456 veces por si alguien no ha notado el artificio) y en el que, sin embargo, no existe ni la emoción ni la sorpresa.

N. de E.: Evidentemente, las fotografías no pertenecen a la película, ya que en The prodigy ni siquiera tienen la decencia de desnudar a sus protagonistas...

2. Banderas de nuestros padres
El título, lo admito, me mosqueaba... Y por una vez, no se trataba de la traducción, así que el mosqueo era doble en este caso. Además, a pesar de ser un admirador de Eastwood, tampoco entiendo la necesidad de convertir en obra maestra cuanta película rueda, ya sean meros entretenimientos facilones como Deuda de sangre o películas mal rematadas como Ejecución inminente (solo salvada por la posibilidad de que ese epílogo -pésimo y ñoño- sea un elemento onírico).

En este caso, la película es una exposición desordenada, caótica y sanguinolenta de unos hechos que permiten, en un primer tramo, hacer una crítica descarnada del concepto del heroísmo y de su manipulación política y mediática. Sin embargo, esa visión se da a través de brochazos que se repiten continuamente, sin enriquecer el lienzo. Datos como el arribismo social de la novia del Tyrone Power pequeñito o la ética del soldado indio se machacan con los mismos tonos una y otra vez, descuidando el resto de la pintura.

Así, la parte bélica se narra con una estructura supuestamente circular donde se pierde la perspectiva de los hechos en pro del juego de la puesta en escena (qué terrible es la genialidad cuando no se pone al servicio de la narración o de la emoción, sino del narcisismo autorial) y confundidos entre la monotonía de los nombres, la monotonía de los rostros y los colores monocromos, es difícil saber quién es quién en esta historia, de modo que ese concepto del héroe como persona individual no se defiende desde el argumento, ya que no vemos personas individuales (con excepción del trío de soldados stars, versión castrense de las Supremas de Móstoles).

Pero si el único problema hubiera sido el desconcierto, se podría haber defendido la tesis de que el bueno de Clint trata de desubicarnos como espectadores para que sintamos esa misma repetición de hechos y hombres que viven los soldados en el caos de la batalla. Sin embargo, los timonazos que da el guión en su última e inacabable media hora no permiten tanta benevolencia. Media hora en la que el director repite el mismo subrayado innecesario de Los puentes de Madison, con ese autor que desde el presente intenta ordenar los hechos y que da lugar a algunas de las escenas más sonrojantes de la película, ya sea el primer plano de los indios en la asamblea (que parece sacado de Scary Movie o similares) o la escena papá moribundo-hijo entregado que podría ser una versión a lo Heidi de grandes escenas del mismo estilo, como la de la extraordinaria Las invasiones bárbaras. Y por si no tuviéramos suficiente histrionismo emocional, se nos relata -a trompicones y de forma sincopada- el esperable destino del soldado indio, que ni nos sorprende ni nos aporta información nueva alguna. Eso sí, nos impide salir de la sala antes de que llegue el último cuadro costumbrista y absolutamente paradójico... Esa playa que, de un plumazo, manda a la mierda la crítica que sustenta la película y nos devuelve al reino de lo políticamente correcto (crítico, sí, pero nunca demasiado). No, no estamos ante una convulsión como la de Apocalypse Now, sino -más bien- ante una evolución de la línea revisionista que trazó el soldado Ryan de Spielberg. Algo de Historia new age y vísceras para convencernos de que se relata con dureza un guión que no sabe sacar de su anécdota -interesante y sórdida- una auténtica historia.

Sin embargo, puede que todo lo aquí dicho solo sea producto de mi insatisfacción como admirador desilusionado de ambos directores... Es lo malo de quienes mordemos el chocolate en vez de dejarlo derretir en la boca: nuestros nervios a veces nos impiden ser clementes con la desilusión de un chocolate que no resulte lo bastante amargo...

22 comentarios:

SisterBoy dijo...

The Prestigue espero verla esta semana.

Respecto a "Banderas de nuestros padres" yo me ahorré la decepción al conocer previamente la orientación de la pelicula, pero una vez superado esto a mí me gustó bastante aunque coincidio contigo en alguno de los fallos de la pelicula como son lo mal que encaja la historia del padre y el hijo y la indefinición de los personajes (excluyendo al trio protagonista). Yo añadiria a esto la confusión de los primeros minutos y todo ello lo achacaria al mismo problema: la poca pericia que ha tenido Eastwood a la hora de estructurar la historia.

En cambio a mi el final no me parecio largo ni prescindible asumiendo que al fin y al cabo lo que queria el director era contar la historia de estos tres hombres.

dexter dijo...

No he visto The Prestige- creo que ese es su título orginial- pero sí Banderas, y no puedo estar más de acuerdo contigo. Tengo la impresión de que ésta es una peli más de Spielberg - productor- que de Eastwood -director. Y eso es una decepción añadida pues soy de los que creía que Clint era uno de los últimos independienetes que aún nos quedaban. Besos gordos.

Arual dijo...

Querido Cinephilus, vi THE PRESTIGE, hará un par de semanas y bueno sencillamente te diré que yo adiviné el "truco" a media película también y se lo comenté en voz baja a mi marido que también lo había intuído y nos pasamos el resto de la película sencillamente disfrutando él de Scarlett, y yo de Christian, sí vale, me gusta, jeje, puedo confesarlo... A mí MEMENTO me encantó y BATMAN BEGINS también, a pesar de Katie Holmes, pero bueno este último truco de Nolan sencillamente me ha supuesto un mero entretenimiento de domingo por la tarde eso sí con la siempre exquisita presencia de Michael Caine.
En cuanto a BANDERAS DE NUESTROS PADRES, cuanto deseaba ya leer tu opinión, que lo sepas chatín, pues te tengo que dar la razón en un punto, y coincido con Dext, la mano que mece la película es la mano de Spilberg, y se nota, el desembarco huele al de Normandía de SALVAD AL SOLDADO RYAN una barbaridad, pero como a mí el olor y el color de Spilberg a veces me gusta (en la citada o en MUNICH, por ejemplo) pues no me molesta demasiado que haya afectado al trabajo de Clint. El resto de mi opinión ya está contenida en el post que escribí sobre la peli en mi blog, no me repetiré. En cualquier caso Eastwood sigue siendo grande, de la mano o no de Spilberg, a mí no me ha decepcionado.
Algo en cambio así me sucedió con HOLLYWOODLAND, ya te inserté un comentario al respecto en tu post sobre ese film.
Y no me extiendo más.... besotes grandotes!

PD. Yo también soy una adicta a tu blog.

andrés dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
andrés dijo...

dudo que vaya a ver la película esa de Nolan sobre el Prestige. Memento tenía su gracia, pero son esas películas que se montan alrededor de un truco y que no tienen mucho sentido más allá del mismo. Si encima, como cuentas, el truco de ésta última es obvio y mal montado mejor jugamos al cluedo. Batman-Begins me pareció un truño de cuidado, un murciélago con la voz de Diego Alatriste en una ciudad de cartón (ni siquiera piedra, de chester diría yo). Seguro que si veo la película voy a pasar un rato estupendo por la ausencia de expectativas positivas sobre la misma.

y con el bueno de Clint no me sean duros, es simpático y sanote, pero está un poquito chocho. Ánimo Clint, a por el óscar a mejor película y a mejor película en habla no inglesa en la misma edición, el Bubka de Hollywood, la meca del chocheo.

PD: el comentario suprimido es mío por errores técnicos, perdonen las disculpas

Gunillo dijo...

Pues anda, que vaya ganas que nos entran de ir a verlas, XD

Anónimo dijo...

¡¿Pero como?! ¡¡¿han hecho una película sobre el prestige?!!¡¡¡¡¿justo ahora en época preelectoral?!!!!!, estos directores de cine izquierdosos nos quieren condicionar para que no votemos a Espe, ¡¡¡¡y por ahí no paso!!!!!

Sinclair (de nuevo con problemillas informáticos)

polizont-e dijo...

Muy buenas a todo el mundo, soy un asiduo a este blog aunque hasta ahora no me he decidido a compartir opiniones...

... Yo estoy de acuerdo al 50% con lo que se comenta, vamos que comparto la opinión acerca de "Banderas...", aunque no crucifico a Clint Eastwood por el resultado, y menos después de haberme visto ayer mismo "Mystic River" dejándome tan alucinado como la primera vez que la vi.

Sin embargo, "The prestige" me parece una gran pelicula. A pesar de su propio nombre y de tratarse de una peli de magos, a mi gusto es de destacar, por encima de ello, todo lo relacionado con los sentimientos que se ponen de manifiesto: codicia, rivalidad, venganza... amor, pasión... La exploración en los personajes de sus luces y sombras, el llegar a entender -al menos- por qué hacen lo que hacen, es lo que me hace disfrutar en la sala de cine. Y no le pongo pega alguna ni a Bale (siniestro y oscuro como siempre, eso es verdad) ni a Hugh Jackman (del que destaco su correcto hacer en esa diversidad de papeles que nos viene presentando). Scarlett Johanson simplemente perfecta... físicamente hablando, claro está ;) Es cierto que su interpretación no es desbordante (al contrario que su escote) pero siempre es una alegría verla.

Un placer leeros...

coxis dijo...

no he visto la de Eastwood pero sí la de los magos, una película entretenida y pare usté de contar y sí que es cierto que te ves venir la sorpresa final más o menos. Y sobre todo, ¿quién ha decretado que Christian Bale es una figura de primer orden? Tiene cara antipática y tampoco es que tenga unas interpretaciones de tirar cohetes, este muchacho sirve para hacer de amigo del protagonista, en cuanto a Lobezno tres cuartos de lo mismo, y Scarlett está desaprovechadísima, emociona mucho más el personaje de la esposa de Christian Bale, por no mencionar a MICHAEL CAINE, un respeto por favor
¿Y ese David Bowie? ¿Intentando recuperar los laureles de Feliz Navidad, Mr Lawrence?

Anónimo dijo...

Alguien dijo alguna vez que mentir es la peor delas estupideces.Se aplica tanto al cine como a la vida diaria y lo malo es ue siempre acaban descubriendo que se miente.Ocultar es elprimer grado de la mentira, tanto en el cine como en la vida. Una llamada a destiempo, una frase que se escapa, un fotograma improcedente.Mentir a un amante, mentir a tu pareja si la tienes.U ocultarle algo. Un sofá compartido por otro(s), una cama hollada por otro(s), una salida nocturna con personas distintas de las que se supone están contigo...El cine lo revela y es que la vida es una gran película.

inquilino dijo...

¿Mentir una estupidez? A mí lo único que me parece estúpido es ser dogmático. Pero en fin, allá cada cual con sus propios fantasmas.

Anónimo dijo...

quién habla de dogmas?Cuando los fantasmas dejan de serlo y pasan a ser de carne y hueso el dogma se hace realidad

Anónimo dijo...

pues a mí lo que me parece es que mentir es menospreciar al otro, tomarle por tonto y aunque uno lo sea es difícil de aceptar y duele

Fidelio dijo...

... estoy con inquilino ... lo único desastroso son los dogmas. En la vida lo que hoy se aparece como verdad mañana se demuestra como mentira ... y al revés ...

Mari dijo...

un m&m?

Anónimo dijo...

Pero que tiene que ver el dogma?O es que estamos hablando de Dogma?
Será que en este blog todos somos modernos y antidogmáticos,vamos que hoy no se lleva el dogma, aunque quizá mañana si se lleve y entonces todos dogmáticos de nuevo.

inquilino dijo...

Anda, si era el troll!! Pues no nos habíamos dado cuenta, oye :-P

troll dijo...

No, no soy yo. El post y el hueveo son tan repetitivos aquí que no me dan ganas de comentar nada.

Fidelio dijo...

... pues yo si soy moderno ... o al menos aspiro a ello ... y, por supuesto, si los dogmas se ponen de moda, allí estaré yo: dogmático 100% ... la falta de personalidad es lo que tiene. Es cómoda.

3'14 dijo...

Yo acepto ese m&m y paso chimos ¿Alguien los recuerda? ¿odavía se hacen?

No he visto ninguna de las dos pelis, y es que últimamente me es imposible ir al cine y soy tan legal que espero a que salgan en dvd XD... pues lo de mentir no resulta tan difícil e incluso a veces es divertido

Arual dijo...

Jajaja Pi qué pillada, pásame un chimo, rojo que eran mis favoritos...

Vargtimen dijo...

Los chimos estaban buenísimos. La Propalgina Plus sabe igual que esos caramelos. Yo siempre estoy deseando resfriarme para tomármela. Mucho mejor que ese asco de Frenadol :S

Si tengo tiempo veré este fin de semana "The prestige". Vergüenza te tendría que dar poner esas fotos en paños menores, Cinephilus, marranón.

"Banderas de nuestros padres" me gustó mucho, lo he comentado ya en varios blogs. De todas formas, opino que Eastwood las tiene mejores y espero que "Cartas desde Iwo Jima" sea una de ellas.