29.1.07

Reconstrucción

Angels over Berlin. Ese era el sutil hilo argumental -¿homenaje a Wim Wenders?- del soberbio recital que dio Ute Lemper en el Teatro Real este mismo sábado. Ángeles que, escondidos o exhibicionistas, se paseaban por la historia de un siglo XX convulso en las calles de Berlín. Las guerras, las separaciones, los muros, los recelos, el afán de superación, las culpas, las muertes y, cómo no, la reconstrucción.

La voz del cabaret alemán, la distorsión social -y antisocial- de los textos de Weill y de Brecht, la crítica burguesa de Heinrich Mann y su Professor Unrat, inmortalizado por otro ángel berlinés -el de la azul Dietrich-, la protesta setentera del Cabaret de Bob Fosse y hasta los acordes irónicos de un Chicago -todo, sí, todo es jazz- travestido de Berlín. Todo sonó nítido en el concierto -incluidas las críticas a Bush y a sus aliados- a través de la voz y el cuerpo portentoso de la Lemper que, como toda diva que se precie, sabe ejercer bien como tal.

Reconstrucción, sí. Aquel era el lema del concierto y de la ciudad a la que se homenajeaba. Aquel es hoy también mi propio lema. Construir desde el dolor porque la belleza de lo que hubo y la promesa de lo que habrá justifica el esfuerzo de luchar por la existencia de lo que hay. Ciclos y espirales de tiempo -y de ángeles- que se superponen a las bombas, a las tragedias, a la desconfianza. Culpas que es preciso asumir y por las que se debe y se debió pedir perdón. Y entretanto, el curso de la Historia que no se detiene y las vidas que no cesan de latir entre canciones que, sin pretenderlo, acaban siendo himnos de la utopía -como Youkali- o del pacifismo -como la rota Lili Marlenn con la que Ute prácticametne abrió el concierto.

Reconstruir es difícil, porque requiere aprender a olvidar. Requiere aprender a pedir perdón. Requiere ser adulto y responsabilizarse de los daños cometidos. Reconstruir exige crítica, sufrimiento, esfuerzo y osadía. Reconstruir exige enfrentarse a los recuerdos que, como los ladrones del Mackie Messer brechtiano, se ocultan en los callejones del Soho y en los vericuetos de la memoria.

Pero, como en el texto de Brecht, la honestidad, la emoción y el amor acaban siendo las armas más eficaces para recomponer cimientos e ilusiones. Reconstruir fue el lema del concierto. El lema de la ciudad de Berlín en un siglo XX demasiado complejo. El de una Europa herida donde los muertos siguen siendo más que los vivos, al menos, en el peso de nuestras conciencias. El de alguien -yo- que solo piensa en esa reconstrucción, en esos ángeles que observan, en esa verdad que acaba imponiéndose a las sombras porque más allá de esa verdad -Ute Lemper seguro que lo sabe- ni tan siquiera hay vida.

12 comentarios:

3'14 dijo...

Jo! Que envidia! Menudo espetáculo. Me alegra que lo disfrutases.

Preciosas palabras en referencia al término reconstrucción.

andrés dijo...

no se si estabas sentado en algún ala de la Siegessäule cuando escribías este post, en ese caso es posible que te hayas dado un paseito por el Tiergarden y te hallas comido un bratwurst en Alexander Platz o una tarta de queso con arándanos en el Zoologiche Garden para pasarte después por Prenzlau Berg o el modesto Kreuzberg y ver que todavía quedan agujeros de bala en algunas paredes y que hay cierto regusto a Ute e incluso a Edith en el ambiente. Y todo antes de levantarte de la butaca.

Arual dijo...

¿En serio estuviste allí? Desde que estuve en Munich supe que debía conocer Berlin, la ciudad bávara tiene el encanto de una ciudad "abierta" (suena extraño hablando de Alemania) pero Berlin es la esencia de lo alemán... Mi hermana me ha contado maravillas además de la misma, ella estuvo en verano en la LOVE PARADE y también el invierno pasado en la FERIA DE TURISMO y dice que es una auténtica maravilla de ciudad.
Debo ir debo ir.... Apunte para tareas pendientes.
Besos de lunes Cinephilus!!!

Mari dijo...

una pregunta, mi querido cinephilus, dejando de lado Berlín ¿Es posible reconstruirse uno mismo sin pedir perdón?

Esto del perdón me suena a moral católica. Y, si la respuesta es positiv ¿Cómo saber qué derrumbar del todo y que cimientos conservar?

besos con admiración

SisterBoy dijo...

Me hubiera gustado poner el "Black Market" de Marlene Dietrich en "A foreign affair" (Berlin Occidente)pero definitivamente no todo esta en youtube. Me basta con que la recuerdes.

Arual dijo...

Curiosa reflexión la tuya Mari, sabes yo creo que a diario me reconstruyo, o más bien me reformo, voy cambiando poco a poco lo que no me gusta de mí y voy moldeándome para sentirme mejor conmigo misma, yo creo que todos lo hacemos y si hay que pedir perdón se pide, es un acto difícil pero no imposible.... incluso a veces a uno mismo.

Cinephilus dijo...

Personalmente, creo que el perdón sí es necesario... Pero no un perdón verbal ni protocolario. No se trata d de quién tiene razón o de quién no tiene culpa. Se trata de asumir los hechos que cometemos y de demostrar que sentimos el dolor que causamos en alguien con la misma intensidad -e incluso más- que lo siente esa persona a la que hemos herido. Solo así, con el dolor compartido y honesto, se puede volver a mirar a los ojos y reconstruir desde la verdad, desde la igualdad, desde una cicatriz que sanará porque no hay nada turbio en ella. Ese es el perdón en el que creo, en el de reconstruir tras sufrir con intensidad lo que haya que vivir, porque esquivando la mirada solo dejaremos más sombras que nos harán daño cuando menos lo deseemos...

Besos para todos de un cinéfilo en reconstrucción...

Vargtimen dijo...

Tengo un CD de Ute Lemper interpretando temas de Weill, verla en directo debe ser algo impresionante. Como la canción que has puesto, que dan ganas de reivindicar "Salón Kitty" como poco.

Weill hizo algunas cosas geniales. ¿Has escuchado "September song" cantado por Lotte Lenya? Mi preferido de todas formas es un tema instrumental llamado "Youkali Tango".

SisterBoy dijo...

Lo que si he oido es a Miguel Rios, Ana Belen y compañia haciendo su propia versión de "La opera de tres peniques" :(

Cinephilus dijo...

aaaaaaggggggg... esa versión, Sisterboy, debería haberles costado la cárcel, el destierro o vestir de Agatha Ruíz de la Prada para siempre...

totalmente de acuerdo, varg, el Youkali Tango es impresionante... por cierto, también la cantó y fue, entre otros muchos, uno de los momentos más emocionantes del concierto

de todos modos, seré bueno para no despertar mucha envidia ;-)

abrazos de un utelemperiano convencido

Arual dijo...

Qué bien te lo pasas bandido!!! Qué envidias!!! Sigue reconstruyéndote pero siempre disfrutando...
Besos!!!

coxis dijo...

yo estoy por la reconstrucción... ¡viva la reconstrucción!

jo qué textos más chulos... (perdón por lo pedestre de la expresión, pero es que no me sale otra)