10.1.07

Vidas de cine




El exceso de expectativas puede conducir, torpe e irremisiblemente, a una suerte de aguda decepción. Algo así me temía que ocurriera con este Hollywoodland, que -como todo biopic cinéfilo- me resulta demasiado sugerente a priori como para no esperar que la película me apasione en cada uno de sus minutos.

El mundo del cine visto desde el cine ha dado lugar a algunas de las mejores películas de la historia. El listado sería interminable, ya sean las escaleras de El crepúsculo de los dioses, la nostalgia de la infancia de Cinema Paradiso o las escenas de doblaje de Johny Guitar en Mujeres al borde de un ataque de nervios. Sin embargo, frente al retrato desmedido, intenso y profundamente creativo que se hacía tanto de los personajes como de su ambiente en esa obra magna que es El crepúsculo de los dioses, en Hollywoodland se observa un cruce de tendencias (el biopic, el cine negro, el mediometraje de sobremesa) del que se desprenden notables aciertos y, al mismo tiempo, evidentes carencias.


Entre los aciertos (empezaré siendo positivo para que luego se no me acuse de fatalista), destaca la elección del subgénero del cine negro para contar, articular y ambientar la historia. La trama, conocida y contada con corrección, se acerca más al puzzle narrativo de un Hammet que al biopic sin alma de El aviador. No se intenta plagiar una época ni caricaturizarla con actuaciones histriónicas como la de la Blanchett en la película de Scorsesse. Hay mayor capacidad de sugerencia y, sobre todo, mayor interés por los personajes, que no son meras imitaciones de cartón piedra.

Esa trama argumental tiene como consecuencia un segundo acierto -el mayor de toda la película- consistente en el protagonismo que cobran quienes, en principio, serían los personajes secundarios. De repente, el protagonista no es el actor muerto -Ben Affleck-, sino el detective que lo investiga -Adrian Brody: sí, no sé por qué, pero cada día lo encuentro más y más atractivo en su desgarbada figura- y las mujeres que habitan en su mundo -Diane Lane y Robin Tunney. Esta arquitectura de desvíos consigue facilitar el trabajo de un actor mediocre -el aquí orondo Affleck- y conseguir que, a fuerza de concentrar sus escenas, el bueno de Ben logre una cierta expresividad un tanto sobrevalorada pero, en cualquier caso, digna.

A cambio, el espectador puede disfrutar de la mirada llena de matices y turbulencias del tándem Lane-Brody que devoran cada una de sus escenas y que consiguen arrastrarnos sin que ni siquiera el director sea capaz de estar a su altura. El diálogo Lane-Affleck es un perfecto ejemplo de como ser anulado por tu partenaire y ella, una vez más, eleva la categoría del producto, como ya hiciera en obras menores como Infiel, donde la belleza de Olivier Martinez (actor soso hasta el dolor pero guapo como para calentar mis más gélidos pensamientos) y el talento de esta mujer eternamente sensual compensaban el moralismo infame del guión y la insulsez del siempre aburrido Richard Gere.

Entre los desaciertos hollywoodlandienses, un guión y una dirección planas, sin fuerza, sin capacidad para ilustrar mejor lo que se cuenta de forma aséptica y arrítmica. El material narrativo se queda, por tanto, a merced de los actores, que lo defienden ante el abandono de una cámara que se mueve con desgana y que no parece propia de quien hubiera sido autor de muchos de los capítulos de Los Soprano, entre otras series. Tal vez sea eso mismo, la herencia televisiva y la corrección narrativa (solo interrumpida por fugaces hallazgos), lo que dificulta el despegue del film, en el que los actores buscan modos de compensar con las turbulencias ellos intuyen en sus personajes las carencias de un guión que no sabe jugar con el morbo que el tema y las situaciones requieren.

Difícil decantarse por una definición categórica de una película como esta. En mi caso, hay demasiados elementos a favor -Brody, Lane, la ambientación y el tema, la herencia del cine negro...- como para no sentir más simpatía que antipatía por este film en el que, además, el tema real es tan humano y cotidiano como el fracaso, la debilidad, la dependencia o la destrucción de uno mismo, incluso cuando ese uno mismo es todo un superman.

Próxima entrega: Banderas de nuestros padres, o por qué no entiendo la media hora final de la película de Clint Eastwood.






12 comentarios:

SisterBoy dijo...

Este jueves espero ver la pelicula y confirmar o desmentir tus impresiones :) Extraño caso el de Diane Lane que tras un comienzo fulgurante (Rumble Fish, Rebeldes, la ley de la calle, Cottom Club) se hundió en el infierno de las peliculas de segunda fila del que ahora mismo parece estar recuperandose.

Más o menos el jueves también espero colgar mi comentario sobre Banderas de nuestros padres, a ver que tal nos ha parecido a ambos :)

Fidelio dijo...

... está entre las películas que tengo-intención-de-ver ... La nueva de S.Coppola supongo que será la próxima ... El sábado hice un casi-voy-a-ver la de Clint .. pero ... no .

En fin, mi vida se está convirtiendo en un delicioso preciosismo vacuo ..

Vargtimen dijo...

Sabía que te encantaría el papel de Diane Lane; para algo eres lo más parecido a un "homme fatale" que nos queda...

Diane Lane mejora con los años. Ben Affleck sigue siendo mediocre aún en su mejor papel. Brody le da nuevos aires a la típica figura del detective de cine negro y Robin Tunney me gustó mucho mucho (quién lo diría).
La dirección es plana, pero a mí el guión me convenció. Creo que es un acierto mezclar los tópicos del cine negro con el melodrama de la historia de fracaso y decadencia de Reeves.

Arual dijo...

Y yo sin ver aún HOLLYWOODLAND, ni FLAGS OF OUR FATHERS, ni BABEL, ni MARIA ANTONIETA... tengo que ponerme rápido las pilas, aún no he podido ir ni un puñetero día al cine, a ver si lo empiezo a solventar este fin de semana. Y luego os cuento.
Por cierto Diane Lane cada día está más guapa, a Ben no lo soporto, el Brody no suele decepcionarme (aunque físicamente no le veo la gracia como tú Cinephilus), en fin sigo hablando cuando haya visto la peli.
Besotes!

andrés dijo...

mmm, dudo que vaya a verla, en cuanto a meta-cine me quedo con Vincent Gallo imitando incomprendido a Cary Grant en Arizona Dream. Espero ver las cosillas del bueno de Clint en breve, y si quieren nos ponemos a hablar de la srta Antonieta y de como echarse una siesta frente a unas fresas bañadas en champange (o en cava extremeño, por asuntos de modas)

Mari dijo...

ayyyyyyy
qué mal me siento mi adorado cinephilus....soy tan ignorante en cine.....

NaT dijo...

Confieso que a estas horas no me siento capaz de leer el post, pero lo hare en breve, es que estoy viendo noche H y lo del aumento de pecho de la Hilton me tiene en un hito XD
Besos de cine... hoy tampoco estoy para pensar peli ¿Me perdonas verdad Cinephilus?
MUACKSSSS

Reality Bit dijo...

Me encanta leerte de nuevo, es un verdadero placer, y más cuando te pones cinéfilo y me dejas con la boca abierta de lo que sabes. Yo, como cogí el vicio del cine un poco tarde, aún soy un aprendiz, pero llegaré, no dudes que llegaré, sobre todo leyéndote a ti.

Con respecto al mega concierto de Fangoria, Pastora, PSB... Ya lo he dicho en otro blog, tenía unas ganas de ir increíbles, pero estaba aún convaleciente, y aunque tenía invitaciones, no pude ir. Después de un mes postrado no creo que hubiera sido muy buena idea estar bailando y saltando, posiblemente hubiera tenido que pasar la noche en urgencias. O no. Quién sabe. Pero preferí no arriesgar, aunque ahora me arrepienta.
Saluditos apretados

PIlar M Clares dijo...

Pues está bien, eres tremendo, un poco corsé, un poco más de industria, no sé, un ratillo. Tengo ganas de ver buen cine. Recomiéndame algo extrordinario para una velada de 24 horas (solo), por favor.La tengo que llevar junto a la mantita, las cervezas y alguna cosilla más. Anda.
Besicos

3'14 dijo...

No la he visto. Espero verla, aunque no será en la gran pantalla.
El tiempo no corre a mi favor.

Queer Enquirer dijo...

Affleck... mmmmmm

Arual dijo...

Anoche vi Hollywoodland y bueno salvando a Lane y a Brody que estan estupendos, te diré que la historia me enganchó al principio pero que la encontré demasiado lenta y el final tardó mucho en llegar, con lo que disfruté de escenas puntuales pero no de todo el film como debería haberlo hecho. De Affleck diré que lo encuentro demasiado sobreactuado, pero claro a mí este chico no me ha gustado jamás, y creo que mi predisposición personal a no aguantarlo hizo mucho en contra de su trabajo.
Besos de domingo!