6.2.07

Ethos

Poniéndonos pedantes -o etimológicos, que viene a ser lo mismo-, la ética viene del ethos griego, hermosa palabra (como todo lo griego) que significa comportamiento. Sin embargo, el cambio semántico de este sustantivo ha operado una mentirosa restricción. Y es que, de todos los comportamientos posibles, el ético es -posiblemente- el más complejo y difícil de todo. En parte porque exige unas dosis de autoconciencia que no siempre no son factibles, en parte porque requiere tener en nuestro pensamiento a los demás en la misma medida en que nos tenemos a nosotros mismos y, finalmente, porque supone una coherencia de la que el ser humano no siempre es poseedor. Así que de todo ello se deduce que la ética es un ejercicio que requiere esfuerzo, una opción vital, una postura que no se sigue en sencilla línea recta, sino que obliga a trepar por las escarpadas simas de una realidad que resulta mucho más sinuosa que nuestras intenciones.

Quizá por esa dificultad, se agradece tanto la llegada de películas como este Bobby, donde un guión sin demasiadas estrías pero con un buen puñado de historias -apenas pinceladas- sirve como base para hacer una reflexión sobre la violencia (violence breeds violence, afirman en uno de los discursos que sirven a la parte documental del filme) y el odio que, más allá de un contexto histórico determinado, gangrenan una ciudad, un país, una civilización.

La película está bien ejecutada por un director aún inexperto pero con cierta pericia y, sobre todo, por un elenco que -en su mayoría- aprovecha con inteligencia sus roles (bravo por la Stone, en su mejor papel desde Casino). Pero, más allá del discurso fílmico, prevalece su discurso moral (que no moralista). Porque, lejos de apabullarnos -y dormirnos- con datos históricos -e histriónicos- a lo JFK, la película se aleja del ombliguismo a lo Oliver Stone, para sumar interpretaciones y relecturas de un hecho concreto que, sin embargo, se difumina en ese túnel extraño y también sinuoso que es la Historia. Vietnam, reconvertido en Irak, como telón de fondo y, a partir de ahí, vidas que reconocemos en las calles de nuestras ciudades, incluyendo el problema de la integración de otros pueblos, de la inmigración y el mestizaje. No hace falta volver a 1968 para darse cuenta de que hay heridas que continúan sangrando.

Ética, sí, la de una película que tal vez juegue con demasiada evidencia sus bazas políticas e incluso en la que el tono amable pueda ser algo acusado en más de un momento. Pero a pesar de esos defectos de opera prima, consigue contagiar al espectador del clima de euforia y de cambio que se vivía en un hotel utópico donde no se pretende recrear hechos, sino inventar sentimientos. Una euforia truncada por un final contundente, seco y profundamente verbal en una película que no teme a la palabra y que, en ese remedo grecolatino del ethos, incluso se atreve con la oratoria y la retórica. Euforia que, en mi caso, se tradujo en la continuación y el cierre de uno de los mejores fines de semana de vida... (Pero eso es otra historia. Y otro ethos, mucho más sensual, íntimo y erótico que el propuesto en Bobby...)
En el extremo contrario, ejemplos como la emisión ayer en La 2 de Cosas que hacen que la vida valga la pena, una comedia modesta pero con algún toque interesante que, sin embargo, se vio truncada gracias al cambio de rollos de la proyección, de modo que se emitió su final a las 23.30 para, a las 23.45, retomar la película desde su primera mitad. Lamentable la desidia de la televisión pública que ya ni siquiera se preocupa de mimar a los pocos espectadores que le quedamos. Visto así, parece preferible sumergirse en el océano de basura de La casa de tu vida (con un Jordi González cada día más deplorable y mezquino), al menos allí no importa el orden, los desechos -otra clase de ethos, solo que sin su variante semántica restrictiva- pueden observarse en cualquier orden pues poseen, como única virtud, la propiedad conmutativa.

15 comentarios:

Arual dijo...

Ethos, una palabra que enlaza tres pedazos de tu fin de semana, tres buenos momentos, tres recuerdos que conforman otro brillante post, me encanta leerte que lo sepas. BOBBY la tengo pendiente desde que el amigo Dext me la recomendó, tú me has sumado más ganas, ya te contaré. De TVE obviaré comentarios, y del resto sólo darte la enhorabuena y desearte que sigas disfrutando como lo haces, porque te lo mereces.
Besos!!!

SisterBoy dijo...

Discrepo con respecto a Bobby, en las tres primeras cuartas partes del metraje el intento de hacer una pelicula coral termina en fracaso debido a la mencionada impericia de Estevez como director y responde además a la tipica visión de los años sesenta de alquien que NO estuvo alli , el resultado es tópico y además aburrido (¡ese Aston Kutcher vestido de hippie!)

En la parte final, la que corresponde al asesinato en sí la pelicula peca de crashismo (vocablo que por cierto acabo de inventar si es que no existia ya) con una serie de recursos bastante vulgares (hacer que suena The sound of silence o terminar el filme con un largo discurso del própio Robert Kennedy) que demuestran una vez más que esta pelicula es un tributo a una época y a una persona que son en ambos casos objeto de admiración del realizador lo cual es respetable a nivel personal pero discutible a nivel cinematográfico.

Lo que cuentas del pase de la pelicula de ayer en Versión Española será copiado y transmitido por todos los canales que se me ocurran

Mart-ini dijo...

Ummmm, pos me la apunto (como siempre)


;)

dexter dijo...

¿ Pero que me estás contando? ¿ Pedirá perdón Cayetana en su programa del jueves?
Grande BOBBY hasta ahora lo mejor visto en el año (pendientes del correo y de las cartas de Clint)

Mari dijo...

Pues habrá que verla y entender a qué se refiere admirado cinefhilus cuando se refiere a moral, que lejos de existencialismos, es una palabra a la que tengo por caduca.

Anónimo dijo...

Pues si no hay moral, que alguien me explique que la sustituye ¿o es que para convivir basta con hacer lo que quiera cada cual "e tutti contenti"? Quite 'modern' approach indeed!Supongo que nos encaminamos de nuevo a los enciclopedistas del siglo de las luces, ya sabéis, Rousseau and company por lo que podemos afirmar, como ellos, que todo va bien el mejor de los mundos y que, por consiguiente, no hace falta moral, no hacen falta reglas,se puede atropellar a quien a uno le apetezca y así hasta sus últimas consecuencias porque la moral es una palabra "caduca" en opinión aquí expresada

Anónimo dijo...

Nosotros vimos Bobby también y salimos igualmente complacidos: Nos gustó que no pretendiese mucho, que los actores y actrices lo hiciesen tan bien y que nos mostrase un retazo algo desconocido de esa breve pero explotadísima historia americana. Una crítica estupenda, Cinephilus.
Solo una pregunta: ¿me llamaras algún día?

Sinclair

Gunillo dijo...

Como la peli no la he visto, me quedo con el apunte cultural etimológico (la etimología me apasiona, aunque suene muy freaky hacer semejante aseveración)

Vargtimen dijo...

No coincido para nada con tu opinión sobre Bobby. Como ando mal de tiempo hago un copia-pega de lo que puse al respecto en el blog "Dioses y Monstruos".

"Un petardo. Mil personajes y ninguno tiene interés. Las alucinaciones por ácido de Kutcher y compañía son de vergüenza ajena. Hopkins y Belafonte parecen los dos viejos de los Teleñecos y a Estevez solo le falta construirle una ermita al tal Bobby con sus propias manos y rezarle tres rosarios."

A ver si un día escribo un post sobre los estrenos de cine que hay ahora y me puedo ensañar a gusto con la peliculilla esta...

Max dijo...

Lindo post, Cinephilus, como siempre y en cuanto a la moral, queda a bien preguntarse cuál. Evidentemente anonymous debe tener una visión bastante positivista de la moral, además de una mirada apocalíptica en su extrapolación (por ende conservadora), cuando piensa inmediatamente en “atropellos.” Podría también aludir al implícito modelo existencialista que usa cuando hace de la perspectiva individual (la caducidad de una palabra para una persona) un alegato de significado casi universal (la “caducidad” entendida como una sentencia a la moral en pleno). Aquí habría que hacer un distingo entre ética y moral, que no son sinónimos, aunque muchos crean que sí (habría que revisar, modestamente, no solo la enciclopedia sino también el diccionario). En tal sentido uno podría declarar caduca una palabreja como “moral” desde una posición ética. Cheers!

Anónimo dijo...

Max mon amour
Max et les ferrailleurs
Max von Sydow
Max(imilian) Schell
Max Ernst
Max e i tre rè
Max em Nova Iorque
Max und Liebe
Ma
Ma
M

Max dijo...

Oh! Kisses! de Claude Sautet.

3'14 dijo...

Pues para variar, te adelantas a lo que he visto, y ¡¡¡trabajo se me viene encima!!!: Inland Empire, Paris, je t'aime, Venus... No se si rendiré lo suficiente... pero estas espero verlas en la gran pantalla...

Cuando vea Bobby vuelvo para leerme el post y comentar ;)

Besos de una mujer estresada

Arual dijo...

Jajaja Pi veo que comprendes mi "stress"!

Anónimo dijo...

qué puede nosotros hacer para ayudarse, todos no tenemos que convenir toda la hora pero sería agradable .