9.2.07

Moral vs. Ética

En este nuevo modelo de feed-back que constituye la blogosfera, se planteó el otro día un tema más que interesante en los comentarios del último post: la moral vs. la ética. Inspirado por esos mismos comentarios, decidí que no podía conformarme con una apostilla, sino que necesitaba desarrollarlo con algo más de extensión. Y temo confirmaros que al fin he encontrado tiempo para hacerlo...

Definitivamente, no creo en la moral pero sí en la ética. Y es que la moral se ha cargado semánticamente con nociones que no tienen nada que ver con mi visión del mundo y que la alejan, por completo, del sentido que los grandes oradores romanos quisieron y supieron darle. Hoy en día, la moral es un juicio abstracto, colectivo y social, es decir, una valoración subjetiva del comportamiento ajeno y, normalmente, una sentencia que busca prohibir y condenar con el ánimo de eterno poseedor de la verdad de quienes no saben mirar bien a su alrededor. O, simplemente, de quienes no saben mirar porque temen verse en ese mismo paisaje. Esa moral es la que condena la homosexualidad, la que juzga a la mujer, la que sostiene las fobias de toda clase y la que alimenta nuestros miedos. Moral teocrática y dogmática que niega la identidad del individuo en pro de libros sagrados que pueden ser bíblicos, coránicos o hasta televisivos, como los ejercicios absolutamente denigrantes de programas como Hormigas blancas, donde se juzga a la gente por haber vivido y tener un pasado, cuando lo que deberían es no tener pretérito a sus espaldas y haber nacido en el inmaculado vacío de la nada que con tanto garbo ostentan los contertulios allí presentes.

La ética, sin embargo, es una actitud concreta, individual y personal, que -sin embargo- tiene consecuencias directas en el conjunto social. No se trata de un juicio ni de una opinión, sino de una conducta y, por tanto, de algo que no admite más motor que el personal, porque solo es válida si nace de nosotros. Debe enseñarse, desde luego, porque no tengo claro que la ética, la solidaridad o la tolerancia sean valores innatos, sin embargo, una vez aprendida se ejerce desde el ámbito de la libertad y la responsabilidad. Ambos conceptos, por cierto, se enseñan poco mal en los diferentes sistemas educativos, porque hemos creado un sistema que se basa en los derechos y que olvida los deberes. No podemos crear ciudadanos libres si no les decimos que cada ápice de libertad que disfrutan tiene el reverso de otras tantas obligaciones con ellos y con los demás. No podrán ser libres de pleno derecho si no son conscientes de la responsabilidad que eso entraña y, asimismo, del lujo absoluto que eso supone, de la conquista social que hay tras ello. Porque la ética, en esa dimensión de acto y conducta, tiene repercusiones en nuestro entorno directo e indirecto. Y de ella, en última instancia, depende la convivencia, el respeto, la integración.

En ese sentido, la moral está obsoleta y demodé. Es un criterio arcaico que solo sirve para crear tabúes y para perpetuar ancestrales crímenes que ya cometieran sacerdotes inquisitoriales y que hoy ejercen algunos -demasiados- mass media. Sin embargo, la ética está de plena actualidad. Necesita revitalizarse, ejercitarse, renovarse. Porque es ridículo criticar la burbuja inmobiliaria si somos los primeros en comprarnos dos pisos -uno, para alquilarlo y especular, como he oído a más de un conocido-, porque no tiene sentido llenarnos de palabras de igualdad si somos los primeros en quejarnos cuando nuestro jefe es una mujer, porque es estúpido quejarnos de lo mal que funciona todo si somos los primeros que no demostramos ética laboral, personal, emocional.

A mí, desde luego, la ética me supone un esfuerzo cotidiano. Porque no creo que ese sea el camino sencillo, tal vez ni siquiera sea el camino natural si entendemos naturaleza como instinto. No creo que Rousseau tuviera razón en su buen salvaje, porque el salvajismo es incontrolable y, como tal, no tiene en cuenta al otro ni a su otredad, que diría Unamuno. Y no es que rechace ese lado salvaje o instintivo -al revés, es parte indisoluble y esencial de mi forma de ser- pero tampoco creo que pueda existir sin la ayuda de ese Dr. Jeckyll que, convencido del porqué de su existencia, le administre las dosis éticas necesarias para conseguir que el placer -máximo- al que aspiro se obtenga siempre desde el respeto -absoluto- a los demás.

Y ahora, tras ejercer de Nicómaco virtual, me evado a dar la última clase de la mañana. Esta tarde me esperan dos vuelos de llegada -primero en el aeropuerto y después en mi piel- que vaticinan un más que placentero -y salvaje- fin de semana... Rousseau, estoy seguro, se moriría de envidia.

20 comentarios:

Fidelio dijo...

Interesante post, sí señor...

Yo creo que las diferencias son, ante todo, semánticas. La 'Moral' se ha convertido en sinónimo de 'Ética Correcta' y, por ser ésta un proyecto personalísimo, la ética no es correcta o incorrecta. Como las carreteras no son correctas o no. Ni los colores.

El problema surge cuando esa 'Ética' no es un camino definido a priori sino a posteriori. "¿ Me comporto así porque sigo las directrices de mi ética o tengo una ética porque me comporto así ? “ Siendo honestos a mí me resulta muy complicado responder a esta pregunta.

De todas formas este tema me apasiona. Soy bastante nietzcheniano en ese sentido. Creo en una moral tremendamente individual y trascendente en un sentido muy poco religioso. Siempre es bueno volver a “Así habló Zaratustra”. En un sentido totalmente opuesto, también recomiendo “Ética para navegantes” de Marina … es otra visión pelín más utilitarista y, sin duda, más sosegada.

En cualquier caso, la moral o la ética debería ser, a mi juicio, un proyecto de mejora personal … una invitación a trascender, a modelar nuestra propia vida, a convertirla en la obra de arte perfecta. En ese sentido, “El retrato de Dorian Gray” es, a mi humilde (¿?) juicio, uno de los mejores libros de ética que he leído…. Bueno, mis juicios nunca son humildes pero bueno …
Interesante post, sí señor...

Yo creo que las diferencias son, ante todo, semánticas. La 'Moral' se ha convertido en sinónimo de 'Ética Correcta' y, por ser ésta un proyecto personalísimo, la ética no es correcta o incorrecta. Como las carreteras no son correctas o no. Ni los colores.

El problema surge cuando esa 'Ética' no es un camino definido a priori sino a posteriori. "Me comporto así porque tengo

cucumber dijo...

de acuerdo con que solo son diferencias semanticas, pero hoy en día la moral esta como muy se dice en el post totalmente devaluada.
Tendriamos que impregnar nuestra actitud diaria con una buena dosis de etica en vez de "el todo vale" que parece que es la maxima que nos envuelve.
Que cada uno ponga su grano de arena y que soporte luego su conciencia,que es otro concepto del que seguro tendrias muchas cosas que decir tambien.

Cinephilus dijo...

interesantísimos, de nuevo, vuestros comentarios, gracias a los dos

cucumber dijo...

gracias a ti, por sacar este tema que por desgracia esta bastante olvidado. Sería de agradecer que todo el mundo hablara de como debe ser nuestro comportamiento hacia uno mismo y hacia los demás.
yo por mi parte hago mis propositos.

inquilino dijo...

Uy, espinoso terreno el que pisas, amigo Ci. No sabes dónde te estás metiendo, porque el tema de la ética y del trinomio moralidad-inmoralidad-amoralidad es uno de mis predilectos y una vez que empiezo amenazo con no terminar hasta dormir a mis contertulios.

En fin, puesto que este no es mi blog y no dispongo de demasiado tiempo, trataré de ser breve (juas, juas, no me lo creo ni yo).

Efectivamente, la moral supone una generalización de la ética, puesto que a partir de la manifestación de esta en el individuo se configura el carácter de aquella en la sociedad.
Hasta aquí todo claro. Y digo hasta aquí porque a partir de aquí la claridad se pierde del todo: cuando de términos filosóficos se trata, pisamos un terreno altamente inseguro e inexacto. El relativismo aparece aquí como un componente inseparable de este tipo de conceptos.
Porque, ¿qué es moral y qué no? ¿Es ético actuar de un modo u otro? Sin duda, ambos conceptos dependen fuertemente del contexto, del aquí y el ahora en el que están inmersos. La sociedad cambia, y con ella (o antes que ella, no lo tengo claro) la cosmovisión de los individuos que la conforman. Moral y ética, pilares del ordenamiento de la convivencia entre esos indiviuuos dentro de esa sociedad, evolucionan a la par que esa cosmovisión.
Otro problema es que los grupos de poder siempre tratan de apropiarse de la moral para imponer su cosmovisión. Eso no debe llevarnos a devaluarla como concepto, al igual que no debemos devaluar la democracia por el hecho de que ciertos individuos defiendan actitudes reprochables con la excusa de que así "salvaguardan la democracia". La democracia la constituye el conjunto de la ciudadanía y rechazarla porque algunos la empleen como excusa para fines ilícitos supone una rendición que no podemos permitirnos. Del mismo modo, la moral se constituye diariamente con el conjunto de nuestro comportamiento ético individual. No es su moral, es la de todos y solo con nuestra responsabilidad diaria, nuestra ética, podemos contribuir a modelar esa moral hacia lo que nuestra conciencia considera justo.

mariadel dijo...

Para empezar, decir,que no me puedo explicar igual de bien que vosotros, pero al menos lo intentaré.
La verdad es que nunca me habia parado a pensar en las diferencias entre moral y etica, para mi era lo mismo, pero por lo que leo, es como si la moral fuese la ética que se dedujo hará unas cuantas centurias, ¿me equivoco?
De todas formas, mas que diferencia moral etica, lo que me gustaria averiguar es que es moral o etico, y donde está la raya que los rompe.
Me refiero, que es bueno y que es malo¿depende del pais y la cultura? Porque las principales, son iguales en todas partes.
Por ejemplo, la biblia ya nos daba consejos de comportamiento, no ya en cuanto a como tratar enfermedades de la manera mas cutre (así caian todos como moscas), me refiero mas , por ejemplo,a los 10 mandamientos, no mataras,no robaras, honraras a tu padre y a tu madre o los que fueran, que ya no los recuerdo, aunque la biblia la podamos tomar como wikipedia (lee lo que quieras y creete lo que te dé la gana...) muy de vez en cuando puede servir de orientación en lo que a comportamiento se refiere, (siempre y cuando no se refieran al al no tocar por siete dias nada que una mujer con la regla haya tocado, o lo de lapidar a tu vecino si mezcla piel y lana en la vestimenta etc..).
Me he perdido un poco, a lo que iba ¿no veis los 10 mandamientos como una de las primeras orientaciones de no hacer el mal? ¿O hay otros libros anteriores que dicten a la gente como comportarse? Es una duda que si tenía de antes y ni wikipedia me explica y como has sacado el tema, pues me acordado.
Buscaré algo que escribiesen los chinos, que esa gente estaba mucho mas avanzada que nosotros. O posiblemente los griegos, pero no sé si llegaron antes los pensadores o los 10 mandamientos, por eso de que de aquellas no habia derechos de autor
Si alguien me lo puede explicar, lo agradecería.
Ahh, e interesante entraba la tuya Cinephilus, bastante mas que mi conmentario, jeje

Mari dijo...

Si para algo existen los blogs es para expresarse, parte de la libertad, de los derechos y de los deberes. Sin apostar por Hobbes y su "el hombre es lobo del hombre, creemos reglas para la conviviencia", algo de cierto tiene esto. Coincido plenamente con su acercamineto a "la moral". Tampoco quiero proclamarme Nietzschiana, ni Sartriana, trato de no caer en itsmos.La ética a la que usted se refiere es, como bien usted dice, enseñable (y debe serlo). Creo que sólo a través del reconocimiento del otro como un igual, la tolerancia se hace posible y la tolerancia es opuesta a la moral, ya que la moral siempre es "una moral" y por la tanto excluyente y categórica. le agradezco mucho este post, mucho mucho, y le deseo un fin de semana con amor.

siempre Mari

Fidelio dijo...

... pero la pregunta importante no es qué moral es la correcta. La pregunta correcta es si, de verdad, sigo algún camino moral trazado por mí o si, por el contrario, al camino que recorro le llamo ética. En pocas palabras, si soy como soy o si soy como decido ser ... yo todavía no lo sé ...

Arual dijo...

Complicado tema planteas aquí amigo Cinephilus. Tampoco sé si podré expresar mi opinión con tanta claridad como tú o los comentaristas de este post pero lo intentaré. La moral me suena a algo tremendamente represor, qué es moral, qué comportamientos pueden juzgarse como morales, o lo peor, inmorales, es algo moral aquello que no respeta a los otros, que no es tolerante, no sé, pero me atrevería a decir que no, que no puede serlo. En cambio la ética se me antoja más libre, más respetuosa, menos subjetiva. Tú lo has explicado perfectamente Cinephilus. Es una árdua tarea diaria ser ético, tener comportamientos éticamente correctos, coherentes con nuestros principios, unos principios que deben basarse en la tolerancia y el respeto al prójimo ante todo. Condenar la homosexualidad, denigrar a la mujer, no es moral, ni tampoco es ético, es totalmente inmoral y falto de ética. Me gusta que la moralidad se asemejara a la ética pero creo que el primer concepto anda muy ligado a otros mucho más ancestrales y cargados de prejuicios.
Y bueno tras esta divagación a la que me has impulsado sólo quiero decirte que disfrutes mucho de ese alguien especial con el que deseas pasar el resto de tus días y tu eternidad, y que tu fin de semana sea tan bueno como el pasado, un besote grande!!!

inquilino dijo...

Efectivamente, fidelio, entre otras cosas porque no creo que pueda saberse nunca qué moral es la correcta. Algunos afirman que existe una moral universal basándose en la existencia de principios universales comunes a todos como el "no matarás" que señala "mariadel". Vale, "no matarás", pero ¿y en defensa propia? ¿y en defensa de la sociedad? ¿sería lícito matar a Hitler? ¿sería condenable matar a alguien que trata de agredirnos? Ahí los límites varían.
La moral es importante, porque ¿qué pasa cuando mi ética entra en conflicto con la tuya? La moral viene suponer especie de equilibrio, un cierto término medio donde puedan acomodarse las éticas individuales.
Evidentemente, también hay individuos que deciden prescindir conscientemente de toda ética. Pero ahí ya entraríamos en otro espinoso campo, el de la inmoralidad y su frontera con la amoralidad y la moralidad.

Ci, que sea la última vez que escribes sobre algo que no sea el Hola. Mira la que has montado.
Me voy al salón a ver si están sometiendo al detector de mentiras a alguien.

El Calentito dijo...

He vuelto!!!! ;-)

andrés dijo...

una alegría encontrar estos jaleos por la blogosfera.

supongo que es fácil que se confundan ética y moral cuando etimológicamente siginifican lo mismo, costumbre. El asunto es que la primera es una costumbre que se desarrolla a nivel personal y la segunda a nivel de grupo social. Recalco desarrolla porque es algo que muta, de ahí el fracaso de las definiciones estáticas, y es que no creo que deba identificarse moral con positivismo y ética con constructivismo, pero los hechos me dan la contraria.

Siendo así la moral producto de los consensos generales el único motivo que se me ocurre para que hoy día sea un término de connotaciones negativas es que nos den alergia muchos de esos consensos a los que ha (hemos) llegado esa generalidad, quizá porque uno de ellos sea excluir la ética de cada uno.

ahora vuelvo, tengo que redactar la recusación de una demanda por cánticos en la vía pública.

Max dijo...

Creo en la ética. Y creo en ella pues es, a su modo, cuestión de “fe”, porque la ética tiene que ver con el otro –y la única relación posible con el otro es creer. El terreno ético quizás sea el rostro del otro –respeto, amor incluso— un rostro que nos devuelve nuestra propia otredad y nuestro límite (pues reconocer al otro presupone el proceso inverso de su parte: nos ve en tanto su “otro”). Pero esa otredad es inherente a nosotros mismos, tal cual se revela en dos fórmulas éticas que comparto:
1. “¿Ha actuado en conformidad con su deseo?” (J.L.) Es decir, perseverar en nuestra otredad, porque el deseo es inconciente.
2. “Nunca olvides aquello que has encontrado” (A.B.) y lo que uno encuentra es propio pero a la vez ajeno, porque un encuentro, un descubrimiento te excede llamándote a reinventarlo todo, uno mismo incluido.
Por ello la ética es radicalmente individual –y tan difícil al enfrentar toda suerte de resistencias (internas y externas)— porque implica decidir en contra de la opinión común (esa tan proclive a perpetuar lo conocido) un comportamiento que, debido a que responde a la coyuntura única de su contexto, nunca antes ha podido ser imaginado.

Mart-ini dijo...

me veo tan ridículo que no creo que sea ni moral ni ético que yo participe e/o intervenga....

Confórmate de mí con un saludo, con tu permiso.

Vargtimen dijo...

Como decía el conejo Mr.Floppy, uno de mis guías espirituales, en la serie "Infelices para siempre":

"¿Acostarme con la mujer de mi dueño? Qué dilema moral....para alguien que tenga moral"

Supongo que es necesario tener una cierta ética, lo suficientemente estricta como para no ofender ni crear malestar a los demás, y lo suficientemente laxa y relajada como para tolerarse los deslices de uno mismo sin tener cargo de conciencia.

3'14 dijo...

Sólo vengo a decir que si en ese préterito dispongo de un pluscuamperfecto a mis espaldas (o sobre mí, de costado, haciendo el pinopuente...) la moral la dejo tan por los suelos que si es preciso la barro bajo la alfombra. :P

Y yo me pregunto: ¿Porqué en mi época de instituto había la opción de elegir entre ética o religión? ¿Cómo es posible que nadie pusiera el grito en el cielo por privar de unas clases educativas sobre ética a aquellos alumnos que escogieran religión...?
Y concreto en mi particular experiencia: la religión la impartía un jesuita, y lo que enseñaba era la historia de las religiones, eso sí, desde una visión del catolicismo(aquí mis dudas, por supuesto, se que la imparcialidad es difícil, de ahí que el docente fuera mejor alguien no-religioso que se limitara a facilitar los datos de cada religión, no tanto con afán de crear adeptos si no como bagaje cultural del individuo para su propio desarrollo, formación y adquisición de creencias, aunque sabemos que estas suelen transmitirse por lazos familiares o directamente comidas de tarro). Mientras que en las clases de ética aquello parecía el pupurrí de los temas que quedan descolgados, el saco donde meter aquello que curricularmente no contenían el resto de asignaturas, unos profesores aprovechaban las clases de ética para explicar los derechos humanos (muy interesante, y algo oportunista por su parte, pues el libro de texto había sido escrito por los mismos profesores, y pagado por el alumnado, pasando por alto este detalle, la idea me parecía interesante, además incluían una serie de dinámicas de grupo con las que se pretendía transmitir unos valores determinados: respeto a la vida, saber trabajar en equipo etc...). Otros maestros, hacían de esta asignatura una educación sexual encubierta. También, no sólo interesante, si no que necesaria. La lástima de todo esto es que no estuviera incluído de forma concreta y abierta exactamente todos estos conocimientos: Historia de las religiones, Declaración Internacional de los Derechos Humanos, (y ya puestos, ¿porqué no estudiar la constitución Española?), y educación sexual... (además de Civismo, medio ambiente, actualidad(del panorama socio-económico-político), asuntos domésticos (la cual podría incluir un proyecto-vivienda donde los alumnos tuvieran que simular hacerse cargo de la economía familiar, organización de las tareas domésticas...etc... para prepararlos a la realidad de la vida con la que se van a encontrar una vez sean "adultos")
No estoy muy puesta en el temario que se imparte hoy por hoy en los institutos, tu Cinephilus seguro me puedes ayudar y responder para disipar dudas, pero me gustaría saber si estas "asignaturas" que creo deberían ser de carácter obligatorio, se dan.
En unos años me veo informándome a conciencia y manifestándome, si es preciso, por su inclusión.
Obviamente, como madre que soy, todo esto está incluído en mi plan de educación personal para mi hijo, los padres somos los encargados primeros de la educación de nuestros hijos, pero las escuelas deberían también hacerse eco de todos estos temas, pues desgraciadamente, es donde pasan mayor parte del tiempo, además de que existen evidentes síntomas de que algo falla en la sociedad y el sistema educativo...

Siento el rollo que he metido, sólo quería escribir mi salida humorística del primer párrafo, pero al final, me he dejado llevar por la pasión :P

3'14 dijo...

ah! Me olvidaba de lo más importante:

Espero que haya sido este, un fin de semana de ensueño junto a tu chico :))

Besos!

coxis dijo...

el tema interesantísimo (y los comments igualmente)

Buen diumenge

andrés dijo...

Pi: la alternativa a priori parece bastante forzada por la necesidad de no poner a rezar a los alumnos que no lo deseen (ellos o sus padres), pero en el fondo tiene bastante lógica porque ética y religión son cosas opuestas a priori (aunuqe no siempre excluyentes) de forma que la religión cae del lado de la moral (la cristiana, en este caso). Y por lo que veo en el partido que Cinephilus ha propuesto aquí va ganando la ética por goleada...

Carlos De la Torre dijo...

Definitivamente estoy de acuerdo con la aprecicion dada en el articulo, no tanto por el hecho que la moral sea un concepto que pueda estar obsoleto sino por la subjetividad del mismo. La moral mal usada perjudica y es un medio de segregacion sin parametros establecidad que lo estaria dejandoa criterio de cada quien. Lo contrario sucede con la etica, que si bien es cierto es algo que tambien se debe aprender puesto que nadie nace con principios de etica, pero si es algo con parametros establecidos los cuales nos dan una pauta de comportamiento con fundamentos claramente definidos no dejando nada o casi nada en la subjetividad que muchas veces es mal usada a conveniencia como lo que sucede en el caso de la moral, que muchas veces lo unico que hace es crear tabues innecsarios.