16.3.07

Seis

Hace seis años no sabía que me emocionaba Debussy. No había sentido ninguna curiosidad por ojear la Wallpaper. No me había subido al último piso del Empire State.

Hace seis años no había conocido a nadie a quien me gustase sentir tras de mí cuando tecleo una de mis obras en el ordenador. No se me había pasado por la cabeza la idea de dar clase a un montón de adolescentes desorientados. Ni tenía un solo par de Ferragamos en un zapatero que tampoco existía.

Hace seis años no sabía que me gustaba Mozart, que me alegraba Rossini, que me inquietaba Wagner. No hablaba una sola palabra de francés. No había visto ninguna una obra de teatro con Isabelle Huppert. No me habían enseñado que la frivolidad no era incompatible con la trascendencia, que la tolerancia era un ejercicio y no un discurso y que la vida exige ser múltiple y diverso, no intransigente y aburridamente ortodoxo.

Hace seis años no había visitado los canales venecianos. Ni las calles londinenses. Ni sentía que París fuera una de mis ciudades. Conocía sus calles tan mal como conozco las de este Madrid donde nos vimos por primera vez...

Hace seis años no sabía bien lo que esperaba de mi vida. Hoy, lógicamente, tampoco lo sé. Solo sé que esa vida necesito compartirla contigo para poder vivir intensamente cuanto nos llegue. Cuanto hayamos de descubrir y de inventar. Sigo teniendo dudas sobre casi todo, sin poder decidir qué camino profesional es el correcto, qué camino vital es el adecuado. Pero en ese eterno dudar -también cartesiano, como tú mismo- tengo, desde hace seis años, una única certeza. La certeza de con quién quiero seguir deambulando en ese destino incierto, en esas sendas escondidas del tiempo, del futuro y de la memoria.

Porque en estos seis años junto a ti he aprendido a perder el miedo, a caminar con los ojos cerrados -como cuando escuché aquel Fidelio que me obligó a negar la palabra para deleitarme con la música-, a confiar en que incluso en los momentos más terribles -y los hubo, claro que los hubo- jamás estuve ni estaré solo.

Hace seis años, hace solo seis años, no creía que el amor -que la vida- pudiera ser como lo estamos construyendo. Ahora esa creencia -esa fe radical- es la única religión que profeso. Por eso esta noche, cuando aterricemos en Lisboa, los fados serán el único salmo posible para nuestros cuerpos que, entre ansias de mar y decadentismo portugués, se buscarán voraces.

10 comentarios:

SisterBoy dijo...

http://youtube.com/watch?v=o9PmGoVugos

Mari dijo...

porque sin amor nada más importa, nada más...

enjoy
con admiración
mari

Arual dijo...

Te echaba de menos Cinephilus, echaba de menos abrir tu blog y ver algo tuyo nuevamente impreso sobre ese fondo negro. Me gusta leerte, me gusta entrever en tus palabras cómo amas, cómo vives, cómo sientes, te admiro y mucho, y al mismo tiempo me identifico con muchos pedazos de tus textos, me gusta Debussy, me inquieta Wagner, adoro viajar aunque he viajado menos que tú (en eso te envidio bastante lo reconozco), y lo más importante de todo, tengo un amor maravilloso a mi lado con quien justo este año cumplo seis años también de deliciosa convivencia, así que, en este breve instante y gracias a tus palabras he recordado la gran suerte que tengo, y me he sentido feliz también por saber que tú la tienes, disfruta en Lisboa, yo haré lo propio en Donosti porque para allá me voy este fin de semana. Besos!!

Mart-ini dijo...

Una llegada magistral!!!!!!!!!!
Bienvenido!!!

Max dijo...

Cinephilus. Me dejas sin palabras, porque nunca las tuve de cualquier manera, siempre fuero ajenas y si alguna vez creí tenerlas era porque me sentí llamado de antemano, como si el perfume de unas feromonas imposibles que lo atraviesan todo, especialmente a uno y sus creencias y convicciones pasadas como un relámpago y se convierten en el origen y el fin del mundo: revelación.
Gracias.

Max dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
3'14 dijo...

¡Feliz aniversario!

Menudo cheque de viajes te echaste hace seis años. Os deseo que sigais disfrutando de esta feliz travesía.

Sólo una duda existencial, ¿Que narices es un ferragamos?

Maria Del dijo...

El dia que alguien me diga lago así..
Posiblenmente en un par de meses, cuando tambien cumpla el 6º aniversario en pareja
Disfrutad de Lisboa

dreambear dijo...

El Amor, aunque suene a alugar común, es la energía más fuerte del Universo, te felicito por todo lo que has aprendido en seis años de relación, yo levo cinco y cada día me siento más enamorado, es hermoso ver como las relaciones van madurando y ambas partes se van nutriendo mutuamente. Te felicito por amar de esa forma tan hermosa, y por expresarlo en este hermosísimo post. Como siempre es un placer leerte...
Un gran abrazo de oso

coxis dijo...

precioso texto...