20.5.07

Cosas de chicos

Dos repartos evidentemente masculinos en dos de las películas más interesantes de este mes. Por motivos y trucos diferentes -que de todo hay en ellas- pero, en cualquier caso, dos apuestas seguras en cada uno de los géneros que, a su modo, dinamitan...
Será mi yo docente o hasta esa vocación de la enseñanza con la que no había contado antes y que, en este (mi primer) curso, me ha atrapado con una fuerza inesperada. En cualquier caso, History Boys consiguió emocionarme incluso a pesar de su realización plana y algo tosca, porque el talento que le falta a su director le sobra a cada uno de sus diálogos y a una interpretación coral donde todos tienen ese toque teatral típicamente británico que -eso va en gustos- a mí me entusiasma. El guión, lleno de preguntas a las que no se responde -porque no sería posible hacerlo-, plantea diferentes modos y formas de enseñar, planteando un ficticio combate entre diversas formas de entender la pedagogía. Entretanto, los alumnos siguen en un proceso de autobúsqueda que el guión sazona con ironía, mordacidad y algo de morbo filogay -lo que también es de agradecer en este tipo de película. La novedad, que los alumnos no necesitan que los salven de ningún tipo de atolladero intelectual o social y que, sobre todo, son seres pensantes. Película que invita al debate y que, a su manera, reinventa desde la ironía y la mirada adulta el género de una de mis debilidades, El club de los poetas muertos.Y la segunda película masculina -Jake Gyllenhaal, Mark Ruffalo y Robert Downey Jr. dan fe de ello- del fin de semana es Zodiac, un thriller donde el climax se sustituye por el anticlimax, ya que el filme -más de dos horas y media de metraje- consigue atrapar al espectador (al menos, yo me vi totalmente inmerso en la historia) sin jugar al morbo del crimen y de su violencia (destripada, y nunca mejor dicho, en el mejor tercio del largo), sino indagando en el proceso de la investigación y en cómo afecta a las vidas de quienes participan en él. La película huye del efectismo y busca modelos estéticos asépticos que la aproximen a un falso documental (con planos y escenas tan elegantes como la que precede al asesinato en el taxi), lo que supone un riesgo para una película que, supuestamente, iba a ser un blockbuster. No lo será, sin duda, aunque sus actores estén impecables y se nos regale, de nuevo, la ocasión de disfrutar de uno de los más atractivos intérpretes del nuevo cine made in USA, Jake Gyllenhaal, el inolvidable protagonista de Brobeback Mountain (por cierto, ¿para cuándo El banquete de boda en dvd?) . Admito -una confesión más- que tengo debilidad por su director, David Fincher, a quien he podido perdonar pequeñeces como The game gracias a joyas como Seven o, sobre todo, su incomprendida El club de la lucha, que sigue siendo la mayor parodia -en realidad, todo un vómito disfrazado de película de acción- sobre y contra el capitalismo que he visto en mucho tiempo. Ahora, una vez más, se inventa un nuevo modelo de thriller y se aleja de sí mismo y de sus comienzos, porque sustituye la sordidez de Seven por el fino humor de Zodiac (impagable la escena del dibujante y sus hijos ante la pizarra de la cocina, cual émulos babies del CSI) y el ritmo trepidante del género por el homenaje lento y calculado de las películas, reportajes, testimonios y fuentes de las que se nutre. Al final, la investigación de un asesino en serie acaba siendo una metáfora de la obsesión, un interrogante sobre la justicia y una pregunta nunca formulada -pero sí sugerida- sobre el feed-back entre la realidad y los mass-media... Pero ese tema lo debatimos otro día...

6 comentarios:

Arual dijo...

Pues tomo nota querido Cinephilus, gracias por la recomendación y saludos desde el ocaso del domingo!!!

SisterBoy dijo...

Vaya buscaba recomendaciones para History Boys y creo que las he econtrado.

Por otro lado veo que tras nuestro acuerdo Kieslowski volvemos a disentir :( Zodiac no me ha gustado por razones que cuento en mi casa.

dexter dijo...

Kieslowski, pretencioso, Cesc Gay pedante, El club de la lucha, joya. Ni en la COPE he oido tanta barbaridad junta. Cinephilus, haz algo URGENTE que tu mito se me rompe en pedacitos

Anónimo dijo...

Yo también discrepo en algunas consideraciones, como en lo de Blanco, que me fascinó en su momento aunque no haya envejecido tan bien.
Sin embargo su talento me puede, Mister Cinephilus, y estoy deseando ver The History Boys, de la que no había oído hablar. Y es que un montón de buenos chicos con un look a medio camino entre Quadrophenia y mis adorados Madness mezclado con un buen comentario es algo que una chica no se puede perder. Les veré pronto y te veré pronto, I hope.
besos mods

Sinclair

Cinephilus dijo...

Es normal que haya discrepancias, porque admito que mis fobias cinéfilas son tan vehementes como mis pasiones y, obviamente, son del todo subjetivas. Nunca he podido con Kieslowski y cada vez me gusta menos Cesc Gay, a quien empecé adorando. Pero precisamente por eso no es más que una opinión y, como tal, no pretende ser dogma. Es más, yo mismo las varío continuamente...

En cuanto al mito, mi querido dexter, no me importa nada que se rompa, ya que yo tengo mucho menos de mítico y mucho más de carnal, i'm afraid ;-)

Y sí, my dear Sinclair, espero verla muy pronto, muy mod y muy de cerca, porque ya sabe que cuánto disfruto de su siempre esencial compañía :-*

Doc Moriarty dijo...

El plano de la tienda en el tramo final de Zodiac es absolutamente catártico, y condensa el espíritu de un film, a todas luces, imprescindible.