22.5.07

Cristales

Hay días en los que el espejo no me devuelve la mirada. Se esconde en sí mismo, esquivándome, alejándose en una opacidad intensa, desmedida. Son días en los que el cristal acaba hecho pedazos, sin mayor motivo que un detalle olvidado, un instante perdido, un lugar común deconstruido. Nada que no haya pasado antes junto a ese mismo espejo y que, sin embargo, de repente provoca un efecto óptico insólito, deformante, grotesco. Y esos -justamente esos- no son días de analizar, ni de reflexionar, ni siquiera son días de cine o de lectura, porque al leer se tiñen las palabras con la incertidumbre gris del reflejo huido y se acaban llenando líneas ajenas con preguntas propias. Tan solo son días de incertidumbre, de dudas sobre el por qué o el para qué, de confundir causales y finales en un ejercicio burdo de sintaxis que, ante el espejo, acabaremos suspendiendo. Días en los que la melancolía se hace pegajosa y la nostalgia nos estorba en la mirada hacia un espejo donde sigo sin verme. Porque los obstáculos -cotidianos, minúsculos, casi microscópicos- me hacen trabajoso el camino, porque no sé bien qué camino es ese, porque hay demasiadas horas en las que me pongo en duda con esa falta de fe que me caracteriza. Quizá eso hace que algunos obstáculos duelan más, que algunas carreteras se hagan más imposibles, que el caminar canse y la lluvia -esta lluvia que no acaba de estallar y de limpiar calles y conciencia- fatigue tanto. Obstáculos -la mediocridad, la torpeza, la ruindad ajena- que hacen que, en días como hoy, acabe lanzando el espejo por el afilado desfiladero de la memoria.

8 comentarios:

Anónimo dijo...

Siempre tendrás a alguien a tu lado, aunque sea por teléfono, por mail, por sms, para ayudarte a que el día pase,a que llueva de una vez y se limpie la atmósfera.La seguridad de -en- la inseguridad, ¿o es lo contario? no debe ocultar lo bueno.

Cinephilus dijo...

Sí, y ese alguien -por mail, por sms o por caricia cuando está aquí- es el único capaz de aguantar y serenar mis cambios de humor, mis sombras, mis fantasmas... Soy -en eso y desde hace ya seis años...- muy afortunado.

Arual dijo...

Eres afortunado claro que sí, no lo dudes, me consta que tienes a alguien a tu lado (por mail, SMS, teléfono o presencial) que te hace mucho bien, pero esos días grises nos inundan a todos siempre, es inevitable, un beso con sabor a brisa fresca para levantar tu ánimo, porque te lo mereces!!!

Mart-ini dijo...

Tranquilo... digo lo mismos que todos... siempre hay alguien. Un sms, un telefonazo, un mail,... Tira ese espejo a la basura, anda

dexter dijo...

Pues no va el tío y me dice hace dos días que era carnalidad pura y ahora resulta que es de Porcelanosa.
No sé, chico, de vez en cuando también es bueno desconectar. No, no tires el espejo a la basura, mírate, y di, joer la verdad es que estoy bueno de narices.

Anónimo dijo...

Mi bello Cinephilus, me parece muy acertado definir el día de hoy con este post que me ha hecho sentir acompañada, aunque hables en él de soledad.
Mi metáfora ha sido más pedestre y la conclusión a la que he llegado hoy a media mañana es que, como en los cómics, un super villano había rociado Madrid con un gas supersecreto que solo pueden oler los adolescentes, los animalillos y los que rezuman oscuridad, con el efecto de sacar a flote y esparcir toda su ira.
Lo malo de esto es que no somos superhéores, sino gente supersensible y con capacidad para autocuestionarnos.
Pero cuenta con que eso solo dice cosas buenas de ti.

Superbesos

Sinclair

vi230850 dijo...

Bello y certero, como le recordaba...

NaT dijo...

Vale... hoy te entiendo perfectamente, que llevo una semana en la que el espejo no me mira, así que hoy he decidido peinarme hacia atrás y no mirarle yo a él. ¡hala! que rabie.
Esas cosas te hacen tanto o más humano, tanto o más cercano y ya sabes; si pasas por aqui y quieres tomarte un café, yo te invito. Que además nos han puesto maquinas nuevas!!! eso sí, el café es igual de malo. Menos el capuccino de avellana :)
Besos de cine , que hace mucho que no te doy ninguno, hoy del tipo El despertar que es lo que les pasa a los cuerpos el fin de semana