29.5.07

Treinta

Y nos da tanta rabia que parece nostalgia.
Astrud

Un mes mas y son treinta. Y no es que me importe, o sí, tal vez sí es que me importa, pero parece que ahora se impone hacer balance o negarse a hacerlo. Se exige -sea cual sea, sea la que sea- una intrascendente pero ineludible decisión, una determinación cualquiera. Darle importancia o limitarse a quitársela, fingir que me preocupa o fingir que no me acuerdo, que no hay límite, ni concepto, ni expectativa, ni interrogantes.

Podría obviar, supongo, pero la vida tiene sus cartas y no me va a permitir que pase de puntillas por esta cifra. Por eso este mes se ha complicado -o simplificado, según los cristales de la botella que rompamos para mirar por ella- de repente. Y así elimino tareas, bloqueo números de teléfono, arranco páginas de la agenda y tacho recuadros de mi horario escolar. Y hago huecos y busco espacios para respirar, para retomar, para volver. Regresos a resúmenes y esencias, a cifras cabalísticas que me alejan en idéntica proporción a los lugares donde me acercan.
Y hoy hago una llamada. Y cancelo un compromiso. Y estreno un bote de perfume azul y aroma de mar. Lo dejó esta mañana junto a mí, en uno de esos guiños que me despiertan la sonrisa cuando su ausencia está a punto de torcer el gesto de mis labios. Y salgo a la calle. Y pienso que tal vez me falten horas. Que siempre faltan horas. Que debo aprovecharlas. Y hago trampas de carpe diem y hasta me río del tempus fugit. Me da por el latinajo y por la adolescencia. Por canciones pop. Por recuerdos y sueños que revivo o que, en el mejor de los casos, voy haciendo reales.

Y, con el fantasma de la vida adulta, paso también por los callejones sin salida, por los lugares tapiados, por los muros de esa otra historia, la mía, donde se van cercando los recuerdos ingratos. Y ahora, al empezar etapa, siento que hay más de un muro que derribar, que voy a tener que hacerlo, que tal vez sea el momento de acabar con ciertas franjas de tiempo que me ahogan. Con ciertos campos donde se concentran obligaciones ya banales o vanos desde las que desterrarlas para siempre.

Y este perfume azul que sabe a mar me hace sentir ligero. O me hace sentir oleaje. O me hace reconfortarme cuando pienso que, a pesar de lo imaginado, tampoco el año que viene va a ser exactamente como esperaba que fuese. Pero sigue este olor a mar, a isla griega, a templo pagano donde hacer el amor. Y entonces respiro una vez más y me convenzo de que, al menos, será un paso más hacia esa Ítaca que tanto anhelo. Esa Ítaca compartida que se va aproximando aunque la realidad nos robe horas y el banco, números. Y entonces, cuando respiro el mar que exhala este frasco tan intensamente azul, quedan atrás trenes a lugares remotos, a escenarios lejanos, a telones alzados a costa de una piel que, a ratos, se deshace y a ratos se reinventa. Y me hago mestizo y me vuelvo invisible y me agazapo en las sombras de un día a día que me agota porque van a ser treinta y sigo siendo quince. Porque ellos ya son treinta y yo todavía quince. Porque han cerrado -Astrud dixit- algunos de mis bares, algunas de mis calles, algunos de mis rincones. Porque también cerraron los supuestos amigos, los que nunca lo fueron, los que ahora se destapan en su egoísmo, en su exigencia inútil, en su crueldad inane. Y se abren nuevas puertas. Y nuevos mares. Y este frasco tan azul que parece un pedazo de cielo encerrado en mi baño.

Ellos van a ser treinta. Como los años de Star Wars. Como el aniversario de El Jueves. Y así, entre las nubes de unos y el humor de otros, entre la fantasía y la transgresión, sigo sumando quince. O dieciséis. O -con el permiso de LHR- veintitrés, el año en que todo cambió y empezó la juventud real. La juventud entre maletas y aviones. La juventud con él, que antes de partir me deja mares y aromas para que me impregne de su cuerpo hasta la hora -anhelada y urgente- de su regreso.

18 comentarios:

SisterBoy dijo...

En realidad los años no significan nada. Lo que ipmorta es la manera en la que vives, hay gente que vive de acuerdo con la edad que tiene (lo que quiera que signifique eso)luego hay gente que con cuarenta sigue viviendo como si tuviera veinte y gente que con veinte vive la vida de uno de cuarenta. No sé cual de las opciones es mejor pero ¿acaso se puede elegir?

Slim dijo...

no, no se puede. depende del caracter de cada uno, y tambien de las cosas que te van pasando, que te lo pueden cambiar a mejor...o a peor.

en fin cinephilus vive como quieras. y en cualquier caso MUCHAS FELICIDADES!

Cinephilus dijo...

sí, supongo que tenéis razón... no se puede elegir, al menos, no del todo... nuestra esencia, nuestra forma de ser nos dicta más de lo que creemos...

anyway, que conste que todavía son 29, hasta el 28 de junio -día oficial del gay pride y del cinephilus birthday pride- no pienso renunciar a ese 2 ;-P

Arual dijo...

Yo elegí obviar la trascendencia del momento de transición al tres, y me fue bien, soy bastante optimista por naturaleza y no dejé que el día de mi cumpleaños se convirtiera en algo gris.
De hecho me siento genial en la treintena, creo que es un gran momento.
Además soy de las que piensa que no se puede elegir como vivir con respecto a la edad, es cuestión del carácter de cada uno.
En cualquier caso me encantó tu texto como siempre, me atrapa tu forma de escribir, pero eso ya lo sabes, verdad??
Por cierto yo el 25 de junio, tres días antes que tú cumplo los 31, eso significa que sólo nos llevamos un añito...
Besotes guapo!!!

Mari dijo...

niño dulce
su aroma de botella azul
(¿Davidoff?) es mi One summer de Ck, y aunque ya pasé esa barrera que usted está a punto de pasar hace mucho también me siento de 16, porque los areopuertos nunca mienten.

Fidelio dijo...

AVE Cinephilus, los que ya-casí-tienen-31 te saludan ... :-)

Mi bote es rojo, farenheit ... y huele a lluvia ...

En dos meses estaré en Amsterdam celebrando mi paso del Rubicón

Cinephilus dijo...

Ave, Fidelio. El rojo Fahrenheit es, cómo no, un gran acierto en su caso. Un perfume original, exclusivo e intenso. De gran personalidad, como su dueño ;-)Por cierto, la cita inicial de Astrud no habría sido posible sin aquel CD que tan amablemente me grabó y que tanto disfrutable pop trajo a mis oídos.

Ya sabía yo, Arual, que teníamos que compartir fecha ;-) Esto de nacer a finales de junio marca mucho, jeje.

Toda la razón, como siempre, Mari. Y lo dulce es leerte. También azul. En mi caso, ese azul es Chrome y, desde este fin de semana, también Versace, un agua inspirada en el mar de frasco tan espléndido como su contenido y, cuando yo lo llevo, como su continente. Besos míos y de mi perfumado ego ;-)

3'14 dijo...

Antes la temible crisis era a los 40 (y mucho me temo que sigue pegando fuerte…), pero hoy por hoy, a los 30 se sufre una precrisis tan molesta como la clásica ya conocida… Creo que este tipo de crisis se padecen con mayor intensidad cuando hay elementos de nuestra vida que cojean o son inexistentes cuando sería de vital importancia que estuvieran en ella… Así que no creo que vaya a afectarte en exceso, porque para gran fortuna tuya tienes todos y cada uno de los complementos indispensables para afrontar la adultez con alegria. ¡Prefelicitaciones por esos 30 años! Que no te de vértigo, alergia, molestia… el 3, una vez te haces a el es muy chulo de llevar :))

Fidelio dijo...

... en esto, como en muchas otras cosas, tus aportaciones superan con creces a las mías ... sin ir más lejos, mi alter-ego germánico-operístico-blogístico ...

A pleasure ... again :-)

Arual dijo...

Sí Cinephilus algo tenía que haber... jeje!!!

Mart-ini dijo...

¿Sabes lo que te digo? que ya sean 30, 50 o 100, el tiempo nunca podrá robarte todo el encanto que llevas "encerrao" en ese cuerpazo.

vargtimen dijo...

Solo a tí podría ocurrírsete nacer el 28 de Junio, como solo al protagonista de una peli de Oliver Stone se le podría ocurrir nacer en 4 de Julio.

Muchas felicidades. 30 es una buena edad, tienes la suficiente juventud y la suficiente madurez y la posibilidad de disfrutar de tu tiempo con plenitud.
Y lo digo yo, que cada vez que cumplo años monto una tragedia.

coxis dijo...

happy birthday!!!

dexter dijo...

30, 31, 33, mejor me voy a casa a cortarme un poquito las venas o a que me de un infarto al corazón

Arual dijo...

Nooooooooo Dext eso no!!!!!

dexter dijo...

Claro que no, aru, es " y ahora me voy a casa a que me dé un ataque al corazón". Si es que para esto de las citas soy pésimo... bueno como para casi todo.

Anónimo dijo...

No temas mon frère, yo llegué a los 30 hace bien poco y ya comprobaste que nada cambia, sólo q tienes un año por delante para seguir queriendo a los q te importan.

Triste el dia de hoy.

siempre vuestro

dave

Gunillo dijo...

Bienvenido a los 30, majete!
..
Nos agobia entrar en esta década en la que se supone que ya debemos tener una madurez aplicada a todas las facetas de la vida: a nivel sentimental, laboral, económico... y decir de una vez adiós a nuestras chiquilladas y atolondramientos propios de un veinteañero.
...
Ni caso.