15.8.07

Cine de verano. Sesión doble

Tras comprobar anoche que Madrid en agosto sigue siendo un paraíso para las aves nocturnas -restaurantes sin aglomeraciones, pubs con sofás libres, terrazas chuequiles donde conversar hasta las tantas-, retomo las lides cinematográficas para dos filmes estivales de muy diferente alcance y pretensión: la delicia de Ratatouille y el blockbuster de Los 4 fantásticos y Silver Surfer. Cine de arte y ensayo, desde luego...

1. Ratatouille
Que los de Pixar son geniales es una verdad innegable en el mundo de la animación. Pese a sus rudimentos técnicos -que hoy le confieren un toque antiguo casi impagable- su Toy Story (1 y 2) sigue siendo una de las obras magnas del cine familiar de todos los tiempos. Y, desde entonces, se han seguido superando en una sucesión de películas arriesgadas, atrevidas, que se han ido aproximando -lenta pero inexorablemente- al público adulto. Que Brad Bird es un director talentoso es algo que tampoco admite muchas dudas. Ya su humilde El gigante de hierro (maltratado y peor promocionado por la Warner) auguraba un buen futuro a un creador, ante todo, de personajes, más preocupado por sus caracteres que por la búsqueda de gags facilones o guiños artificiales. Y así fue como se atrevió con Los increíbles (obviamente, se nota que es una de mis películas favoritas), donde hizo una parodia absolutamente modélica de series como los Bond o de personajes como los Fantastic Four, además de componer una galería humana (familiar) totalmente reconocible y próxima.

Esta vez, el salto es arriesgado. Porque se nos plantea un argumento demasiado lejano, seguramente, a las expectativas infantiles. Una rata que quiere ser chef de la nouvelle cousine es, cuando menos, una trama poco pueril... Sin embargo, esta idea -sobre el papel, difícilmente defendible- se ha estructurado en una película brillante, llena de hallazgos, con una expresividad insólita en este tipo de cine y con unos personajes que evolucionan, maduran, cambian y hasta sufren en su pequeño mundo animado. Un mundo que reconstruye París desde los ojos de una rata y que, para los que amamos esa ciudad, cuenta con el atractivo añadido de pasear por sus calles a ras de suelo... A ras de Remy y a la izquierda de estas mismas líneas, uno de los dibujos más redondos -no por su volumen esquelético, sino por su profundidad psicológica- de la Pixar: Anton Ego (hasta su nombre juega con su rol de antagonista), con quien se permiten homenajear a Proust y a su magdalena al final de la peli...

Todo ello, por supuesto, aburrió a los niños (y ahí radica el problema del filme: ¿el camino de la animación no puede contentar a ambos públicos?), pero encandiló a los adultos que, en su mayoría, semillenábamos la sala.
Entre los temas, la diferencia y su aceptación, la no integración (frases como ese "Vivimos en un mundo gobernado por nuestros enemigos" que contenían más carga crítica y política que muchos bodrios intelectualoides cargados de ínfulas) o el enfrentamiento crítica vs. arte (con la afirmación de que "cualquier obra tiene más mérito por el riesgo que supone exponerse a uno mismo que la mejor crítica que se pueda hacer de ella"). Película redonda en su planteamiento y en su ejecución, absolutamente recomendable.

2. Los 4 fantásticos y Silver Surfer

Bien, si alguien espera ver una buena película, que no acuda. Los personajes no tienen ningún tipo de carne, el argumento es inverosímil y pueril, los diálogos dan risa no por su comicidad, sino por su simplicidad adolescente...

Bien, si alguien espera pasar 90 minutos desquiciantemente pop e ingenuos (un superhéroe que se pasea en una tabla de surf es al mundo del comic lo que la lata de sopa Campbell al mundo del arte), que se acerque a ver a esta familia disfuncional donde nadie se plantea dilemas morales ni existenciales, es decir, donde a nadie se le ha ocurrido emular al muermo de Superman Returns que Bryan Singer nos endosó el año pasado. Aquí adjuntamos dos argumentos a favor del visionado de la película:

Por supuesto, la peli requiere palomitas, cocacola y actitud quinceañera, para soportarla con dignidad, si bien su corta duración lo permite. Se echa en falta, eso sí, una mayor exhibición carnal, aunque Jessica Alba y Chris Evans hacen lo que pueden. La primera se planta escotes vertiginosos en cuanto tiene la menor ocasión -la chica lo merece- y el segundo aparece en toalla en la escena más ridícula y, sin embargo, más memorable de la película. Su presencia con el torso desnudo es totalmente forzada, por supuesto, pero es el único modo de fidelizar a los fans para una próxima tercera parte.

Y, cómo no, hay que mencionar el aliciente de tanto guapo junto, desde Mr. Fantástico, que cada día está más sexy en su papel de intelectual medio tímido, pasando por el ya mencionado Evans (igualmente exhibido en otras bobadas como Cellullar -película que merece una parodia en un futuro post- o Not another teen movie) o, sobre todo, el Dr. Muerte, que actúa con absoluta desgana y con gara de yo pasaba por aquí, pero que tiene el rostro y el cuerpo del hunk Julian McMahon, más conocido como el cirujano promiscuo de Nip/Tuck.

Antes de cerrar el chiringuito por hoy, les dejamos con el vídeo de la escena prometida. En el fondo, es el mejor spoiler que podemos hacer...

10 comentarios:

Fennec dijo...

llevo siglos sin ir al cine, mi horario no me lo pone facil y estar trabajando/viviendo en un pueblucho tampoco. Lo último que vi fue shortbus jeje.
Me han hablado muy bien de Ratatouille asi que haré un esfuerzo por ir a verla
Saludos y gracias por la visita

Queer Enquirer dijo...

Esa escena es un argumento de peso para ver la película, pero Sisterboy se niega a acompañarme!!

inquilino dijo...

Anda que... ¿a quién habrás engañado para que te acompañe a ver los 4F? :-/

Gunillo dijo...

Pues si que es boba la escena, si.
Vaya espaldaraco que tiene el peazo maromo ése, no?

Cinephilus dijo...

Tienes que ir, Queer! Y sí, Gunillo, la estupidez de la escena es proporcional a la espalda del actor :-)

3'14 dijo...

Sólo he visto la primera que comentas y me pareció formidable. La escena en la que Ego prueba la ratatouille es superior ;)

Cinephilus dijo...

Totalmente de acuerdo, Pi ;-) Esa escena es, simplemente, antológica...

Mart-ini dijo...

No he visto ni una ni otra... Ratatouille estuve a punto de verla y la cambien por los simpsons (mala elección)... la de los 4 fantasticos, con la primera parte tengo suficiente... y para ver ese maravilloso torso, creo que me la bajaré de internet (para verlo todas las veces posibles... jajajajaja)

Naxo dijo...

Bueno, pues como soy un rebelde no pienso comentar nada de estas dos películas (salvo que me dejaría hacer cualquier cosa por Julian McMahon jaja), pero diré que me ha encantado recordar con tus anteriores post mi viaje por Grecia, que ya tenía algo olvidado... Mikonos y Santorini son, con diferencia, los lugares más impresionantes que he visto nunca, y estoy deseando volver.
Un besote nenín! :)

Peter P. dijo...

Me han encantado las críticas. La verdad es q coincido plenamente. Ratatouille es FA-BU-LO-SA.

Sigo creyendo q Cars la hicieron mal a propósito los de Pixar cuando estos y Disney habían acordado terminar su colaboración para hacer pelis. Al volver a unirse, Pixar ha vuelto por sus fueros... y nos ha deslumbrado. Genial.