28.8.07

Feísmo

Vivimos en un país hortera. Hortera, cateto y vulgar. Al menos, esa es la única conclusión que puedo sacar ante ciertos ¿espectáculos? de diversa índole... Como si de un episodio de House se tratase, vayamos prueba por prueba...

1. Las fiestas populares
Correr delante de unos cuantos toros y lamentar las víctimas de cada encierro es, sin duda, una de las tradiciones más hermosas de nuestro país. A este acto profundamente lírico, hay que sumar el gusto por verbenas, orquestas rancias, bailes chuscos y demás parafernalia festiva. En mi caso, me sobrecogió la conducta de los asistentes al día en que corrían las fuentes en la Granja. Seré snob -me gusta serlo en ocasiones- y lo compararé con el verano en que asistía al día en que corrían las fuentes de Versalles:
a) En Versalles, se hicieron funcionar durante dos horas por la mañana las fuentes del lado Este y durante otras dos horas por la tarde, las del lado Oeste. Se instalaron discretos altavoces por los jardines para acompañar las fuentes con música barroca orquestada, con exquisito gusto, por Jordi Savall. Los visitantes caminaban tranquilamente viendo cuanta fuente les apetecía, sin aglomeraciones.
b) En la Granja, se abrían las fuentes una por una, de modo que todo el mundo se agolpaba en torno a la misma fuente, dando lugar a una preciosa aglomeración en la que, obviamente, era imposible ver nada. Una vez que se abría la fuente, solo se dejaba que funcionase con normalidad durante unos cinco minutos y, cuando por fin podíamos disfrutar del hermoso dibujo trazado por el agua -pura arquitectura acuática-, se daba la máxima potencia a todos los surtidores para mojar a los asistentes (hecho en el que, al parecer, residía el máximo placer de la fiesta). Los asistentes, a su vez, iban disfrazados de animales diversos -pollos, gallinas, vacas...- y se tiraban a las fuentes una y otra vez, con el mismo ánimo primitivo y tribal que los horteras madridistas que arruinan la fuente de la Cibeles y se apropian de un monumento de todos para su lamentable celebración.
El símil entre ambos eventos no requiere muchos más matices. Pero resulta triste que, no solo se permita, sino que hasta se jalee que la gente se tire a hacer el idiota a unas fuentes que son patrimonio artístico y en las que sobrevive -no me explico cómo- parte de nuestro poco conocido siglo XVIII.

2. La televisión matinal
Este largo verano de profesor -nunca pensé que se pudieran tener tantas vacaciones... y aún así, parece que ya tocan a su fin-, he podido disfrutar alguna que otra mañana de la maravillosa televisión que nos ofrecen todas las cadenas. Como debía escribir un par de obras de teatro, además de redactar unas unidades para los nuevos libros de texto en los que ando trabajando, el televisor era una excusa perfecta para no hacer nada. Y allí, camuflado entre el lamentable programa de Silvia Jato y los feísimos narcisos de Telecinco (un Maxim con más pluma, soberbia y vacuidad cada día, y un Oscar absolutamente prescindible y pésimo comunicador), apareció la joya matinal: la nueva Ruleta de la Fortuna.
En esta nueva versión del programa de toda la vida, la novedad consiste en que el público ¡canta y baila! Así, se entonan versiones ruletizadas de clásicos populares como Macarena, entre otros. También se grita "que boten, que boten" y otras tantas catetadas que hacen reír mucho al público, que encantan al espectador y que gustan mucho a los concursantes. A mí, la verdad, casi me da un soponcio de tanto feísmo...

3. Supermodelos
Sí, ha vuelto, al fin tenemos el concurso más lamentable de la televisión, solo superado por Confianza ciega y Nadie es perfecto. Y así, en un programa que supuestamente versa sobre el mundo de la moda, podemos contemplar a una presentadora (¿se puede hacer peor que Judit Mascó?) disfrazada de gladiadora con un cinturón dorado fuera de moda y de temporada; una profesora de estilismo disfrazada de Gilda y que combina unos shorts tejanos con un tutú; un jurado experto en estética que parece la versión cutre de Anton Ego; un profesor de baile que da vergüenza ajena; un entrenador personal enanito y supuestamente cachitas que imita los discursos de Clint Eastwood en El sargento de hierro... Y, como colofón, el desfile de uno de los diseñadores más sobrevalorados de nuestra moda: Custo, célebre por estampar caras de personas en camisetas horrendas, además de por diseñar prendas sin talla, que sirven como abrigo, como cortina o como mantel, según se prefiera. El programa, por supuesto, estuvo lleno de problemas de producción (vídeos que no entraban, cámaras que se cruzaban con la presentadora...) y ni siquiera supieron rodar bien el desfile, ya que las cámaras no parecían aptas ni bien situadas para la nueva pasarela. Las chicas pusieron todo lo mejor de sí: su paverío, su sosez, sus lágrimas, sus tontadas de niñas monas y vacías... y el programa cumplió con todas las expectativas: vuelve a ser el rey de la telebasura en Cuatro, esa cadena que piensa que todo lo que toca lo convierte en calidad, contratando a pensadores tan eminentes como Gonzalo Miró o sosteniendo en su parrilla concursos tan insufribles como Money, money, con unos bailarines que recuerdan al Telecinco de las Mamachico y un presentador gritón y, de nuevo, muy hortera.

Feo, rancio y hortera. A lo mejor un día hasta decidimos evolucionar. De momento, no es ese nuestro caso...

P.S. Me ahorro las referencias a Umbral. Me gustaba cómo escribía pero nunca me interesó lo que escribió. Y, sinceramente, me aburre la mojigatería nacional, empeñada en santificar a todo nuevo cadáver. Fue un tipo hipócrita e insufrible en vida, aunque dominara el arte de la palabra y de la manipulación. Ahora, imagino, lo beatificarán como ya hicieron con Polanco. Y hasta con Emma Penella, de la que todo el mundo alaba su participación en El verdugo, como si la bajísima calidad de nuestro nuevo cine no la hubiese obligado hace años a refugiarse en su monótono y cansino papel de vecina gritona.

18 comentarios:

NaT dijo...

Punto a favor de Versalles.
disfrazados con el calor que hacía… y estoy completamente de acuerdo en lo del patrimonio, para una frustrada restauradora de piedra como yo, me parece inaudito tanto que se arrojen a las fuentes como que se permita las celebraciones en la Cibeles, por mucho equipo del Madrid que sea.
Se ve que no has visto mucho la televisión vespertina, entre programas de corazón está la riña, eso si que es una catetada!! Luego nos extrañamos que nuestro país sea como es y de que los libros se compren porque hacen más bonitas las estanterías.
Jajajajaja, ya echaba yo de menos tu incursión en Supermodelos, mira que quería verlo, pero el otro día que aparecían las niñas disfrazadas con lo que tenían… y a una saltándole a la cara al jurado que “yo no puedo esperar más, quiero saber si me quedo o me voy” de la manera mas chulesca, desagradable y mal educada del mundo (es lo que tiene ahora la juventud)… me dije, esto no es para mi.
¿Se han muerto Umbral y la Penella? Porque tal y como los “veneras” parece que si. Ya buscaré en el google más tarde.
Pero de lo que no has hablado es de esos programas nocturnos que se han puesto de moda para ganar dinero, el teletienda ya es historia ¿es normal que todos sean a la misma hora y a las 4 de la mañana te pongan Ana Karenina?
Esto es España, señores… pasen y vean…

Un beso ácido y crítico (con limón y versos)

Cinephilus dijo...

Uf... Es que la programación vespertina se merece un post para ella solita ;-) Besotes

Anónimo dijo...

Pues nosotros debimos de visitar otro Versalles distinto al que presentas. La verdad es que también tuvimos la dudosa suerte de verlo el día en que abrían las fuentes y aquello fue como una guerra: Creo que sí había música, aunque con el tumulto no se oía del todo y solo recuerdo que corríamos junto con los otros 5300 vistantes porque abrían la fuente durante pocos minutos y, con lo enorme que era todo, apenas si llegamos a ver alguna durante más de unos segundos. Justo como describes lo de la Granja, pero sin disfraces y chapuzones (afortunadamente, eso solo pasa aquí...) Muy de acuerdo en todo lo demás. Solo dos dudas: ¿Hubo algún momento en que el cámara de supermodelo 2007 se cayó por las escaleras? Y, ¿el conato de enfrentamiento entre la Dominatrix y el Anton Ego tendrá algo que ver con el teatrillo que hacían los tres fantoches que tenían por jurado en factor X?
Besos

Sinclair

Mari dijo...

jajajjajaa
es cuestión de perspectivas mi querido cinephilus ,me refiero a lo encantandoramente snob que dices ser, felizmente. Si no se es snob se es contracultural y eso está peor porque dos más dos son cinco y me encanta Marc Jacobs y House pero detesto la comida grasosa.

Cinephilus dijo...

no lo había pensado, my dear Sinclair, pero hay que reconocer que el momento Dominatrix Vs. Anton Ego fue de lo mejorcito de la primera gala... y prometo que mi Versalles fue muy tranquilo, palabra de francófilo galopante

cómo me gusta verla reír, mari, elija usted la etiqueta que quiera ponerme y yo me la adjudico con todo cariño :-) Besos snobs

Anónimo dijo...

¡Ay! Estaba deseando leer tus comentarios sobre la nueva edición de “Supermodelo 2007”. Parecía imposible, pero Judit Mascó lo ha conseguido: lo hace muchísimo peor que el año pasado. La realización y el guión fueron absolutamente lamentables, una auténtica vergüenza. Os aseguro que los mamarracho-reportajes que hacíamos en la facultad en una asignatura de cuyo nombre no puedo acordarme (eran todos más o menos iguales) tenían muchísima más calidad. En cuanto al jurado, no puedo soportar a la “supuesta” Mónica Bellucci nacional. En el próximo programa os sugiero que reparéis en el transformismo lingüístico de Martín Berrocal. Si me intento hacer la graciosa –infructuosamente, of course- hablo andaluz; si me quiero hacer la divina de la muerte, intento –infructuosamente again- parecer de Chamberí y no olvidarme de ninguna “s”, aun a riesgo de colocarla en lugares en los que no pinta nada.

En cuanto al presunto nuevo árbitro de la elegancia, ese que desafía cualquier campaña de prevención del cáncer de piel y parece la versión masculina de una de las implicadas en la Operación Malaya, me aseguran que siempre ha sido así de pretencioso y de petardo. Con dieciséis años fumaba Vogue… Podría seguir, pero no quiero cansaros.

En cuanto al espectáculo en La Granja pinta penoso incluso para mí, una adicta confesa a las verbenas y a los sones de las orquestinas que amenizan las fiestas populares y me convierten en el ser más tribal y gregario que visita tu blog.

La televisión matinal la tengo trilladísima. Lo único que se salva es la tertulia política del programa de Concha García Campoy, pero sigue de vacaciones…

A ver si nos vemos pronto y seguimos comentando en persona.

Besos.

Pal

Cinephilus dijo...

sabía que ayer estábamos conectados por las ondas catódicas, my dear Pal... verte en persona se hace imprescindible y urgente... queremos tenerte en madrid cuanto antes!!!
muchísimos besos, guapa

Fidelio dijo...

Querido Cinephilus... Después de mi viaje a Holanda, he constatado lo que ya sospechaba: otro mundo es posible. Otro mundo con silencio respetuoso en los vagones del tren. Otro mundo donde el buen trato al visitante es prioritario en la escala de valores patrio. Libertad con esas mayúsculas germánicas a las que tanto cariño estoy cogiendo. España todavía huele a ajos fritos, a velas cristianas y a confesionario culpable…

Con respecto a la canonización post-mortem de todo aquel personaje público que fenece entre nosotros, ya sea cantante o escritor, futbolista o torero, animal o vegetal o mineral ... totalmente de acuerdo contigo … Creo que hay cierta tendencia al duelo nacional por una simple cuestión de conmiseración miedosa. Al final, y hablando únicamente de la ‘esfera pública’, nos da pena que alguien se muera y nos sentimos asustados porque esa es una de las pocas cosas que nos tienen que pasar a todos. Las muertes cercanas son otra cosa. Pérdida y angustia. Lanza y fiebre.

Decía Woody Allen que, cuando alguien le recordaba aquello de que “… un artista vive para siempre en sus obras …” él contestaba que preferiría vivir “ … para siempre en su apartamento de Manhattan …”

Vivir eternamente en el recuerdo de los demás es chulo. Vivir eternamente, a secas, debe ser la leche.

3'14 dijo...

Uff!
Todo me suena lejano. Las fiestas populares... no he participado jamás activamente en ninguna de ella, pasivamente sólo he sufrido las de mi pueblo y tratando de huir, sin toros por las calles, ni fuentes en las que bañarse, eso sí, que vivo en Catalunya y eso no se estila por aquí. Ahora que ponen incluso las duchas de las playas de pago y cerradas por la noche menos van a dejar agua en alguna fuente... con decirte que en mi pueblo construyeron un lago artificial, que se ha de ser cutre para ello, y terminaron haciendo una pista para jugar al fútbol, patinar... todo de manera improvisada pues día sí, día también estaba seco. Lo que sí les gusta es despertar con las famosas "matinadas" el domingo de festejos a las 8 de la mañana a golpe de trabuco, tamborilada y gralla, a mi gusto más de uno se la tragaría.

Lo de la TV matutina como que hace siglos que ni la veo, ya quedo colapsada con la programación que todos conocemos de madrugada... :S Aunque en TV3, por lo menos en invierno, en verano no lo se porque ya te digo que ni la veo, emiten un programa bastante decente con diferentes contenidos de actualidad bien tratados donde la caspa y el morbo están en mayor parte ausentes, salvo algún patinazo que otro, hay que hacer autocrítica.

Y de lo de supermodelo 2007, bueno, ya me conoces, lo sigo desde que anunciaron los primeros castings. Conozco toda la vida y milagros de las concursantes, ya he hecho apuestas con mis amigos para arriesgarnos a elegir la ganadora. No me pierdo ni una sola gala de los lunes, digo martes, miercoles??? bueno, eso, del día que lo hacen, es que no puedo retener toda la información joos!! ¡¡¡Estoy tan emocionada!!!

PD: Totalmente de acuerdo con el empeño en santificar a todo nuevo cadáver. No he leído un solo libro de Umbral, quizás peque de ignorante e inculta, pero ese hombre carecía totalmente de interés para mí. Ea, descanse en paz lo que en vida no pudo.

Gunillo dijo...

Han vuelto las supermodelos!!!
Bieeeen, bieeeen, y bieeen!!!
Me entretiene muchisimo ver a esa panda de lloronas pavisosas y mentecatas.
Y ahora ademas con la intervencion de Vicky -Omaíta- Martin Berrocal.
Qué mas se pué pedir?!?!?1

vargtimen dijo...

Ni me había enterado de los de Supermodelo. Los bailarines del Money Money dan para una tesis.
Coincido contigo en que los madridistas son horteras y su celebración en La Cibeles (una cada cuatro años, que no hace daño) es lamentable.
Nunca he visto el programa de Maxim y Oscar pero por los zapping creo que no me pierdo nada.
A mí las costumbres horteras y verbeneras de este pais me ponen cachondo.

Queeny1971/Sopa dijo...

mm
Estimada gente... yo les destruiría un post si les mando un zapping de sólo dos horas de la televisión argentina!!
Eso se los garantizo!!!

Arual dijo...

Què post tan suculento, no sé por donde empezar. A ver primero de todo hay que resaltar que tan sólo al poner un pie al otro lado de los Pirineos una ya nota el cambio, un mundo distinto es posible, de hecho existe. En París un par de niños de siete años me cedieron el paso en un ascensor sonriéndome amablemente, aquí en España me habrían dado una patada, se habrían reído y me habría quedado yo maldiciendo a todos sus parientes. Definitivamente los españoles estamos hechos de otra pasta. Y hablo en primera persona porque yo soy de esa pasta. Soy la primera que disfruto como una bellaca en las fiestas de mi pueblo. Desde que he leído el post de Mer acerca de SUPERMODELO me muero de ganas de verlo para criticarlo. Aunque veo y admiro lo civilizados y distintos que son nuestros vecinos europeos. Estamos a años luz de ellos pero hay cosas muy difíciles de cambiar. Viendo incluso lo que veo creo que es casi misión imposible. En fin creo que no he de añadir nada más. Besotes guapo!!!

coxis dijo...

Buenasssss
No vi ni el primer Supermodelo ni creo que vea el segundo... La verdad es que ni fú ni fá estos concursos de modeluquis...
¿La televisión matinal? Lo único salvable ha sido Heidi, que ha hecho un 25% de share y los de Antena 3 han empezado a emitirla de nuevo... También detesto los jaleamientos de La ruletita de la suerte (antes fortuna)
Y en cuanto a las fiestas populares, me da mucha pereza cuando llegan los SanFermines e intentan disfrazar de arte o de glamour ver a gente que dice muy poco bueno de ella misma cuando decide correr delante de un animal peligroso ¿para qué?

SOPHIE dijo...

Buenas, permiso... ¿puedo opinar?.

La TV vulgar y hueca no es característico de allí, si es que puede servirte de consuelo lo que te digo. Aquí en Argentina es terriiiiible el estado de la TV "de aire" (la que no va por cable y tiene películas o series).

No tenemos fiestas populares como uds. pero con los noticieros que nos muestran constantemente las protestas diarias que se concentran en varios puntos de la ciudad ya es todo un evento!!.

En fin, todo un tema que da para largo.

Bueno, me retiro, y seguiré paseando por otros posts... a ver si encuentro algo de cine ya que ME ENCANTA!!. saludos!

Cinephilus dijo...

claro que se puede opinar!!! es más, se agradece que lo hagan :-) lo malo es que no sé si me alegra o me apena pensar que este problema del feísmo televisivo es internacional... habrá que solucionarlo, no? besos de bievenida, sophie y queeny

bienvenido, coxis, ¿mentalizado ya para el nuevo curso? yo ando en ello... ;-)

tienes que ver Supermodelo, arual, estoy seguro de que le puedes sacar mucho partido sarcástico-irónico, jeje, besitos

Cayetana Altovoltaje dijo...

Querido cinéfilo, ¡me encanta tu blog! Y hay cantidad de suculencia comentable en esta entrada. Yo tengo que defender las fiestas de pueblo y demás manifestaciones populares cutres porque siempre fui dionisíaca y antiapolínea. Además, pudiendo disfrutar de las bondades de la civilización y los niños educados en el país vecino, me parece justo y necesario conservar algo de catetismo en el nuestro.
En cuanto a la tele, no tengo nada que comentar. Creo que no es algo que tengas que sufrir por narices. Yo no veo la tele (veo lo que me interesa por internet), nadie me obliga a ello, y aunque me joda que parte de nuestros impuestos se destinen a financiar una televisión pública tan lamentable, más me jode que le den dinero a los monarcuchos, obispillos y demás degenerados. Programas como Supermodelo me parecen algo totalmente anacrónico y como de revista Ragazza en los 90. No sé por qué causan tanta fascinación, es más... nunca entendí ni entenderé el mundo del modelaje ni por qué tantas niñas se quieren dedicar a algo tan sumamente opresivo y aburrido (así me lo imagino yo).
En fin, gracias por la reflexión. Seguiré leyéndote.
Saludos cinéfilos

Deku dijo...

Pues sí, corridas de toros, admiración de los toreros y de su "valor" innato, lanzamientos de cabras desde campanarios, persecuciones de patos, aficionados manifestándose 3 días seguidos por la muerte de un futbolista, gente que te dice "¿Has visto Supermodelos? Qué buenas están las que salen", y así podría seguir horas.
Soy español de origen alemán y aquello es otro mundo, totalmente.