11.9.07

Bocados de realidad

La televisión comienza su nuevo curso y se lanza, de lleno, al retrato manipulado y tramposo de la realidad. La realidad en cuestión tiene más de circense que de cotidiana y nos deja momentos impagables en programas como estos...

1. Massiel en Días de vino y rosas
Como si del personaje de Jack Lemmon en esta espléndida película se tratase, Massiel se incorpora a las mañanas de Antena 3. Allí colabora con contertulia experta en nada para aportar su siempre sabia opinión sobre temas tan poco delicados como la desaparición de Madeleine. En el debate nos deja perlas como la siguiente: "Los padres son unos irresponsables. Consumir una sola botella de vino en una cena ya es por sí lo bastante grave". Teniendo en cuenta el sano pasado y presente de la (antaño) cantante, imaginamos que lo que quiso decir es que lo grave es que tomaran solo una botella de vino y no todas las que hubiera en la bodega del restaurante... Basta recordar los últimos tres o cuatro millones de momentos sonrojantes que nos ha proporcionado la edificante Massiel gracias a la ingestión masiva de un líquido más bien rojizo que suele conocerse con el nombre vulgar de tintorro. Resulta -por lo demás- esperanzador que personajes así sean consultados en temas como este. Confío en que, ahora que se avecinan las elecciones generales del mes de marzo, se convoquen debates políticos con Karina, Malena Gracia, Raquel Mosquera y otras glorias del pensamiento contemporáneo.

2. Judit Mascó en El club de los poetas muertos
Solo que en vez de poetas que se cultivan en la lectura de textos clásicos, este club está formado por adolescentes que lloran cuando les cortan el pelo, que lloran cuando las maquillan, que lloran cuando encienden la luz, que lloran cuando las saludan, que lloran cuando parpadean... y así hasta completar un listado de infinitas causas de llanto que el espectador es incapaz de descifrar.
Pero si en algo destacan las concursantes es por su alto nivel de formación. Aquí va un pequeño ejemplo del talento de esta nueva elite ilustrada...

Una de las supernenas es sorprendida por el profesor de fotografía (un morboso francés que sospechamos no es siquiera fotógrafo: lo han puesto de pega para contentar al público femenino y gay del show). El profesor le dice que ha sido contratada para ir a hacerse un reportaje en Santander. La supernena se emociona, grita, llora... y exclama "¡Qué bien!" Después, hace una pausa y pregunta...: "Pero..., ¿dónde está Santander?" Las demás, sobrecogidas por la dificultad intelectual de la pregunta, no fueron capaces de hallar la respuesta.

Aparte de estos momentos de intensa erudición, los profesores continúan en su estéril polémica con el jurado (parece que concursan a ver quién viste peor de todos ellos), la profesora de estilismo sigue colgándose objetos extraños alrededor del cuello (ayer lució un collar de perro con cable telefónico incorporado que espero adquirir cuanto antes), Judit Mascó sigue haciéndose una coleta infame y luciendo una ropa espantosa que sospechamos debe haber mangado de Bershka, el profesor de fotografía sigue proponiendo pruebas inútiles (hacerse fotos llenas de grasa en un desguace de automóvil es algo que no acaba de parecerme especialmente elegante) y la profesora de protocolo les enseña a usar el usted hablándoles de tú y usando expresiones dequeístas y laístas. Por no hablar del insólito equipo de asesores de imagen que se ocupan de afear tanto como pueden a todas las participantes en cada una de las ediciones del programa. En este caso han batido su propio récord con Raquel -la concursante freaky de esta edición- a quien han demostrado que odian con toda su alma y con todos sus tintes. ¿Se puede pedir más?

Pues sí, se pueden medir momentos tan sonrojantes como las nominaciones de ayer, donde el jurado engolado y acartonado se extendió tanto con la insufrible Raque que la concursante en cuestión se creyó salvada y corrió fuera del escenario. Mascó no supo detenerla con un mínimo de gracia y, cuando la chica salía despepitada de a pantalla, se limitó a recordarle "Oye, que no hemos terminado". El jurado, lógicamente, salvó a otra y consiguió que el programa acabara con su toque cutre habitual.

3. Mercedes Milá en Ojos negros
Ha regresado. El primero de todos los reality shows y el más delirante a pesar de su aparante simplicidad. Delirio gracias a la calaña de sus concursantes y, sobre todo, a la locura total de su presentadora, que hace tiempo se olvidó del periodismo y lo cambió por un estilo basado en la salida de tono constante y la vulgaridad más absoluta. En conclusión: un festín visual de auténtica telebasura.

En el programa de estreno, dos momentos estelares. El primero, la entrada de una concursante invidente que permitió a la Milá demostrarnos su gran sentido del humor. Y así fue como empezó a hacer bromas tan divertidas como "O la coge alguien del brazo o se nos mata en la casa" o "Es increíble: ¡comentan cómo son sus tacones y no le han dicho nada de su bastón! ¡Pero si es ciega!". Los continuos comentarios de la presentadora eran un subrayado grotesco de la incapacidad de la concursante que, gracias a Mercedes Milá, parecía una especie animal protegida. Es triste, pero poco importa lo que haga o diga la concursante para demostrar su valía (si la tiene, porque en GH no ha pasado un solo concursante que la tenga): Milá y su tremendismo siempre estarán ahí para anormalizar su presencia en el programa.

El segundo momento fue el reencuentro de dos hermanas que no se conocían y que, por lo que se vio, tampoco tenían ningún interés en conocerse. Cuando una le dijo a la otra "Soy tu hermana. Tú no me conoces", esta le respondió "Ah. Qué bien. ¿Pero tú te vas ahora o también te quedas a concursar?" Seguramente un reality no es el mejor lugar para que a uno le crezca la familia, porque pueden ganar en tu lugar y eso, con o sin regalo familiar, es una lástima.

13 comentarios:

Anónimo dijo...

Mejor que eso último, es que cuando la hermana "secreta" le dice a la otra que sí, que se queda a concursar, la respuesta de la otra es "ah, bien, pues tía, anda, dame fuego que no encuentro el mechero" (sí, se puede pedir más)
;-)

Anónimo dijo...

Llevo tiempo leyendo su blog y hoy me atrevo a escribir unas palabras. Hoy es un día triste para mí y gracias a su post he podido sonreir y olvidar por un momento ciertas cosas. Muchas gracias y no deje de escribir. Besos

Cinephilus dijo...

Totalmente de acuerdo en lo del mechero, anónimo 1 ;-) Gran momentazo televisivo...

Me alegra, anónimo 2, que este texto le haya arrancado una sonrisa. La fecha de hoy, me temo, es tristemente histórica para cualquiera con un mínimo de sensibilidad... Ánimo y besos (y, por supuesto, escriba cuanto quiera por aquí).

Queer Enquirer dijo...

¿Y qué me dices de esta conversación?

- ¿Eres ciega?
- Sí
- ¡Qué chulo tía!
- ¿Pero distingues los colores?
- No
- ¡Qué chulo tía!

Por no hablar de Amor...

Cinephilus dijo...

Jajaja... Tienes razón, Queer, ni en Confianza ciega había conversaciones de tanto calado intelectual...
Y sí, lo de Amor..., bueno, supongo que el nuevo morbo del programa consistirá en ver si puede o no hormonarse en directo. Para que luego digan que GH no es un experimento sociológico...

SisterBoy dijo...

Massiel debió caerse de un quinto piso la noche que ganó Eurovision y ahora sería un bonito recuerdo como Cecilia o Nino Bravo ¿Seria Cecilia como Massiel si aquel día no hubiera cogido el coche?.

La gente (yo soy muy gente) ve super modelos por tres razones a) ver gente llorando b) ver gente ignorante c)ver a Raquel pasando por unas torturas equivalentes a Abu Graif.

Me perdi el momento cegarruta pero si vi lo de las dos hermanas saludandose como si una fuera la cartera del barrio de la otra "oye por cierto que soy la que reparte el correo en tu barrio" debe haber sido un gran chasco para el programa

Slim dijo...

para ver gente ignorante llorando y pasando torturas prefiero acercarme a la salida de los examenes de selectividad.

yo estos pogramas no los veo, para que? prefiero leerte y asi ya no pierdo el tiempo, ayer por ejemplo puse dos segundos a los hermanos detectives y solo oir al niño argentino repelente (valga la triple redundancia)me acorde de tu entrada y lo quite corriendo...brrr que escalofrios!

Arual dijo...

Y yo perdiendome todas estas "joyas" televisivas gastandome infamemente mi sueldo en dvd's de alquiler de videoclub, ¿qué narices ando pensando?

PD. Aún así de la semana que viene no pasa que veo SUPERMODELO, es risoterapia pura, xddd!!!

dexter dijo...

Pues a mí Mercedes Milá siempre me ha caido d.p.m. Nunca he visto más de cinco minutos seguidos de GH porque entre otras cosas creo que la vida es corta y hay que aprovechar el tiempo en otras cosas. Lo que he podido ver del programa - insisto no más de cinco minutos seguidos- o en los zappings me demuestran que la Milá es lo mejor del sohw. Sólo una tía de esa inteligencia puede llevar un programa como ese de esa manera. La Milá sabe reirse de si misma y del envolao en el que se/le ha/n metido, y eso es sanísimo y se echa de menos en la tele de hoy en día, oiga. El comentario de " ojo que está ciega y se nos mata" esta a la altura de alguien que pretende hacer de su discapacidad un espectáculo.

Cinephilus dijo...

A veces hasta me haces dudar, dexter. Quién sabe, a lo mejor hasta tienes razón y la Milá es un genio encubierto -pero muuuuy encubierto- de la comunicación ;-)

Nosotras mismas dijo...

Pasaba para saludar, me llevo tu post y lo leo más tarde (siempre las prisas destrozando los buenos momentos)

Besos

3'14 dijo...

Estoy con dexter en cuanto a lo de la Milá. No veía GH desde la tercera edición y esta vez lo vi ya comenzado y me quedé mirándolo durante un rato, tampoco tengo pudor en admitirlo si lo veo, no como otros, lo que si no aguanto es todo el programa seguido. El caso es que nos reimos un rato especulando e ingeniando posibles opciones para el programa, pues da juego, ya te digo yo que da juego, creo que me gustaría ser guonista de GH, son los que mejor se lo han de pasar, salvo en ocasiones que el tiro les sale por la culata como el frustrado momentazo lacrimógeno que no consiguieron con el encuentro de las dos hermanas, pero sin duda el resultado fue aun mejor de lo que pudieran haber esperado, ¿O estaba meticulosamente preparado?

A propósito, ¿Soy yo o hay concursantes que parece que salten de otros castings hasta caer en GH? Me refiero a uno que iba más para OT, otra para Supermodelo y otra que, esta si metería la mano en el fuego, pasó por los bisturies de los cirujanos de Cambio radical...
En fin, propongo que seleccionen un esquizofrénico y le priven de su medicación... ¡Todo por el espectáculo!

Gunillo dijo...

Jajaja Es una maravilla leer tu estimulante e irónica redacción!
.........
Judit Mascó es bastante mediocre: como modelo (por favor, no nos sigan recordando aquella puta portada del Sport Illustrated de 1992!!!!),como actriz (sí, con Vitorio Gasman) y como presentadora.
Cuando se sale del guión, aparece la Judit borde, seca y falta de tablas que hay en su interior. Ya lo ha hecho en multiples ocasiones, no sólo en Supermodelo.
...
Y Merceditas...uf! Qué pereza de mujer, de presentadora intrépida y verza a mamarracha efectista y afectada.
Lo peorrrr de lo peorrrr!