14.9.07

La era del revival

Pavorosa. Así es la portada del On Madrid de hoy (nota al margen: ¿qué comité de dementes o saboteadores coordina los contenidos de todos los suplementos de El País?). Y es que, cuando menos, provoca pánico pensar que lo más in del On (disfruten del efecto aliterativo de tanta tendencia) es el reestreno de Jesucristo Superstar, una ópera rock con más años que la mismísima Massiel. Y, por si el hecho en sí no fuera lo bastante escalofriante, la portada nos devuelve a un resucitado Camilo Sesto que, en mi caso, hace años que no es más que el cantante de Vivir así es morir de amor, clásico etílico en cualquier bareto de copas que se precie. Las declaraciones de los protagonistas del evento, para dar más color -¿rosa?- al reportaje, se sazonan con declaraciones como "esperamos que la Iglesia no organice la misma polémica que el día de su estreno" y, en ese mismo instante, es cuando se me eriza el escaso vello no erizado que me quedaba. Si la Iglesia se escandaliza por semejante espectáculo -hoy en día más ingenuo e inocente que un programa de los Lunies-, se certificaría que la Iglesia tiene un grave problema mental que se niega a reconocer. En el fondo, espero que sí se rasguen las vestiduras y hagan todo eso que hace normalmente la Iglesia. Es más, a ver si el foro de la familia se queja también, que estos sí que hacen el ridículo con mucha gracia.

Pues bien, con o sin polémica, JC superstar es el gran estreno de la temporada teatral madrileña, lo que no deja de resultar triste y lamentable. Y no porque no tenga su gracia el musical (a mí siempre me han gustado los números de Judas y hasta pasé una época en la que me emocionaba la balada de María Magdalena), sino porque tengo la sensación de que estoy viviendo en el mismo país que hace veinte años solo que con veinte años más. Y me aburre que mi generación, los que acabamos de cumplir los treinta -aún somos más veinteañeros que treintañeros-, disfrutemos más con el revival de unos años que tampoco están tan lejos que con la búsqueda de nuevas formas de expresión, nuevas creaciones, nuevos autores, nuevas vías.

Me resulta agotador comprobar que una revista como On Madrid prefiera poner en portada a Camilo Sesto sobre las aguas (la imagen debe haberla confeccionado el becario, porque hasta yo manejo mejor el photoshop) antes que cualquiera de los espectáculos del ya inminente Festival de Otoño madrileño. Casi tan agotador como saber que Naim Thomas estrena musical (El rey de bodas) o que se espera con auténticas ganas la verbena del Dúo Dinámico titulada, para sorpresa de todos, Quisiera ser. En este caso, y cuando empiecen a cantar, yo creo que quisiera ser sordo momentáneo. O sordo selectivo.

Afortunadamente, el cutresuplemento EP3 (ese que antes fue El País de las Tentaciones y que luego cambió su nombre para mantener el mismo, ejem, contenido) contrarresta estos excesos populacheros con su habitual sucesión de nombres absolutamente prescindibles y sus pomposas y vacuas entrevistas. Entre este desesperado intento por crear una cultura alternativa de la nada y la cultura de patio de vecinos de toda la vida, no tengo muy claro en qué (odioso) extremo posicionarme.

De momento, solo tengo claro el deseo íntimo y secreto de que se acaben -por favor- los revivals y comiencen los vivals sin más. También yo tengo mi punto nostálgico -con mi colección de dvds de La bola de cristal incluida-, pero eso no me impide sentirme parte de lo que se hace, piensa, dice y escribe ahora, incluso cuando no me gusta. Y prefiero conversaciones sobre Six feet under, Prison Break o Desperate Housewives que volver a bromear sobre los eternos goles de Campeones o echar de menos programas El planeta imaginario. Me niego a seguir con listados de series favoritas de la infancia, personajes favoritos de la infancia o musicales favoritos de la infancia. Y es que a ritmo de tanto revival a más de uno se le va a pasar la vida recordando, hasta que la memoria no le dé para más y tenga que contentarse con saberse y tararear -uno a uno- todos los grandes éxitos de Camilo Sesto.

17 comentarios:

Arual dijo...

Esta bien hacer revival de tanto en tanto pero es verdad que a veces se abusa tanto de lo de tirar de memoria que el presente se nos escapa de la manos...

Arual dijo...

Ayer justo viendo el enésimo capítulo-documental de CUÉNTAME me di cuenta, valgase la renundancia, de que al paso que voy habré visto más veces las imágenes del atentado de Carrero Blanco que las de los atentados del 11-S, que ya es decir!!!

Mart-ini dijo...

jo... que solo fue un post

Cinephilus dijo...

totalmente de acuerdo contigo, arual... a veces no sé si vivo en el 75 o en el 2007...

ays, mart-ini, que no ibar por ti, guapo. tú escribe posts de lo que quieras, faltaría más! un besote bien grande

NaT dijo...

Como me gusta venir aqui a leerte y reirme contigo de todo eso que te pasa por la cabeza, la verdad es que me animas el día :)
Tengo unas ganas de que despellejes a las supe-mega-modelos (más) y a los de Gran Hermano :P
Un besote bien grande, pasa buen fin de semana y ¡¡¡gracias!!

Anónimo dijo...

¡Qué pereza tanto revival cutre! Es que luego, además de la idea, el resultado sigue siendo supercutre, con espectáculos de pésima calidad, pocos medios (con excepciones, claro), malos cantantes/actores.¡No pienso ir a ver ninguno de estos "chous"!

Cinephilus dijo...

totalmente de acuerdo contigo, anónimo, yo tampoco pienso sacar la entrada ;-)

me alegra que estas tontadas te hagan sonreír, nat, creo que voy a fundar la blogoterapia :-) muchos besitos y buen findeeeeeee

SisterBoy dijo...

http://www.youtube.com/watch?v=u1Ut9tYcB7E

Mari dijo...

besos de melamine.

Juan dijo...

Hablais porque teneis boca pero no cerebro,y me refiero a lo que opinais sobre Naim Thomas,que conste que ese chico tiene un curriculum de 14 peliculas y otras tantas series de televison.Y como cantante es de lo mejorcito que hay...para opinar hay que ser musico y creo que ninguno de vosotros tenis ni PI de lo que es eso

Cinephilus dijo...

No crees, juan, que se puede disentir, debatir, discutir... sin caer en el insulto pueril y ridículo? Para eso, precisamente, está ese cerebro del que hablas: para opinar desde el respeto y no desde la rabieta infantil.
En cuanto a la aportación a la música de las canciones de Naim Thomas, no cabe duda de que su importancia es comparable a la influencia del ciclo wagneriano (como poco). Seguro que Mozart habría preferido firmar cualquiera de los temas de Naim antes que limitarse a pequeñeces como Don Giovanni o La flauta mágica...

Mari, que cálidos llegan siempre tus besos. Te mando otros tantos para ti :-)

Queer Enquirer dijo...

Jesucristo Superstar es un musical muy majo (y muy gay.
Por otro lado, Naim estará buenorro y es muy susceptible de ser sodomizado, pero sus cualidades como cantante son... digamos... escasas.

SisterBoy dijo...

Juan preferirias probar mi cerebro antes que mi boca, te lo aseguro.

Deku dijo...

Si todavía hay sevillanas sobre un tapete encima de los televisores... qué repelús...

3'14 dijo...

Dices exactamente lo que pienso (desde mi cerebro y sin ser "periodista especializada en crear tendencias inmersa en la supermegaguay élite de la cultura contemporanea)respecto al suplemento de El Pais, el cual yo llamaría directamente El Prescindible Semanal

Sisterboy, uhm... me encanta el sabor de tu boca, pero dirigida a otros. ¡Dios, me has dado miedo incluso a mí!

3'14 dijo...

Ah! y me olvidaba: Para los que todavía no tenemos el alzheimer desarrollado del todo es un suplicio tener que estar eternamente recordando "verano azul" y otras torturas de nuestra traumatizada infancia.

coxis dijo...

ay esa María Magdalena con piercing umbilical...

se me ponen los vellos de punta...

¿dónde estará mi Yvonne Elliman?

Lo reconozco, adoro Jesucristo Superstar y puede que sucumba y la vea, aunque el montaje me huele a "demasiado alternativo"