6.9.07

La sonrisa de Monna Lisa

No, no se preocupen. No se trata de un post sobre la película de Julia Roberts, aquella versión femenina de El club de los poetas muertos en la que la profesora -supuestamente una revolucionaria- enseñaba a un club de futuras marujas pijas la importancia de ser una maruja ilustrada. No, no vamos a hablar de semejante alegato por la independencia femenina, sino de la noticia más escalofriante del mes que, como no podía ser menos, abre el ¡Hola! de esta semana. Y es que, tal y como afirma esta publicación que debería ser de lectura obligatoria, se han encontrado a los descendientes directos de la Monna Lisa.

Sí, efectivamente, ser descendiente directo de una obra del siglo XVI tiene su mérito, sobre todo porque las protagonistas del hallazgo son, según la sesuda historiadora que habrá redactado este apasionante reportaje, dos jóvenes princesas italianas. No sabemos bien qué tipo de principado las avala, pero para tener una madre tan antigua se conservan estupendamente. Lo mejor, por supuesto, son las concluyentes pruebas que ofrece el autor del reportaje y que, sucintamente, se resumen en estas dos evidencias aplastantes:

a) Las dos jóvenes princesas italianas posan exactamente igual que la Monna Lisa, tal y como demuestra la foto que incluimos bajo estas líneas. Poder cruzar los brazos en esa complicadísima posición y mantener tan difícil postura son dos rasgos que solo pueden justificarse gracias a la herencia genética, por supuesto.

b) La segunda prueba, propia de científicos tan rigurosos como el mismísimo Iker Jiménez, es que su abuela les aseguró que son descendientes de la Monna Lisa. Espero que mi abuela, en un arrebato de idéntica lucidez, me diga en algún momento que soy descendiente del David de Miguel Ángel y confío, desde luego, en que ¡Hola! me haga un reportaje imitando al de la honda y demostrando que no tengo nada que envidiar al pastorcito bíblioco ese.

Siguiendo con el apasionante mundo de las deducciones lógicas, nos detendremos brevemente en dos estrenos de la temporada. Dos series televisivas españolas (este adjetivo dentro del sintagma nominal serie televisiva suele estropar el sintagma en cuestión) que se basan en el olfato lógico-deductivo de sus protagonistas y que plantean tramas intrigantes y llenas de supuesto interés.

La primera, Hermanos y detectives, es un prodigio de insulsez gracias a la mezcla de ingredientes absolutamente infumables: un niño repelente y desagradable que se cree gracioso y que recuerda los peores filmes de Joselito (le deseamos, eso sí, un futuro mejor, aunque igualmente deseamos que se dedique a darle el coñazo a sus parientes en las fiestas familiares y nos deje en paz a los demás); un protagonista flojo y sin carisma (mono, como atestigua la foto, sobre estas líneas aunque afeado y acartonado en esta serie) del que lo mejor que se puede decir es que repite la mediocridad habitual en él; un secundario de lujo (Eusebio Poncela) que sobreactúa en cada plano y que trata de hacer creíble un personaje infame (un profesor que roba una novela a un alumno y lo mata para publicarla en su nombre mientras la Julia de Verano Azul le pone un café); un puñado de secundarios previsibles (el ambicioso, el cateto pero divertido, el amigo simpaticón...) y unos guiones tramposos, ñoños de puro blancos (¿quién ha dicho que el humor para ser blanco deba ser... tonto?) y argumentos ridículos de puro mal construidos (el niño repelente resuelve el caso gracias a una tarta que no se comió el asesinado). Es triste asumirlo, pero los guiones de Rex son joyas del cine negro comparados con esto... Por supuesto, y viendo el éxito de la infame Escenas de matrimonio, le auguramos un gran futuro a este nuevo bodrio.

La segunda apuesta fuerte de la temporada es Quart, una serie basada libremente en una novela (¿se le puede llamar novela?) de Pérez Reverte. La novela, La piel del tambor, es una de las narraciones más irrisorias y sonrojantes que he leído jamás. No solo porque esté mal escrita y peor estructurada, sino porque su desenlace no habría sido perpetrado ni por el cerebro de un teletubbie (merece la pena el martirio de atravesar sus insufribles páginas solo por reírse con su final). A pesar de ello, se ha reconvertido en una serie que, como no podía ser menos, ha resultado deshilvanada, caótica, frenética y vacía, donde resulta imposible no desinteresarse en menos de diez minutos por mucho que a uno le ponga su prota (el siempre morboso Roberto Enríquez) o le gusten los secundarios (el siempre eficaz Pou). No sé si los guiones son obra de los genios que inventaron aquel pésimo Círculo rojo o si han colaborado los artificieros tramposos de Motivos personales, pero sea como sea, el cocktail no funciona y la serie irá perdiendo gas por momentos si algo no lo remedia. Además, competir con el niño repelente de Tele5 les será difícil, así que cabe la posibilidad de que Antena 3 siga su entrañable método de cambiar día y hora de emisión sin avisar hasta que Quart se nos quede más perdida en la parrilla televisiva que su prota en el Vaticano. De todos modos, siempre nos quedará reírnos con la imitación hispana de CSI, protagonizada por el gran experto en yogures diuréticos José Coronado y que debe ser algo así como una parodia no pretendida de este nuevo género de ficción.

Y hasta aquí por hoy, que ni la tele ni yo damos esta tarde para más, sobre todo tras aguantar las reclamaciones de unas decenas de padres de esos que jamás debieron tener un niño y a los que nadie se encargó de impedirles la procreación. Lástima que no haya tantas dificultades como para adoptar, porque así se evitaría que más de un cafre trajese al mundo proyectos de cafrecitos... Tras este breve desahogo docente, voy a ver si poso un rato en mi cuarto como el Conde Duque de Olivares para comprobar si mi origen es más noble de lo que yo creía...

12 comentarios:

SisterBoy dijo...

No veo series españolas, la vida es demasiado corta

Mart-ini dijo...

Espero que lo de tu descendencia de tu tatatatatarabuelo "David" sea de coña... porque como genéticamente sigan los atributos... ya me dirás...

;)

jajajajaja

Un beso, con tu permiso.

Anónimo dijo...

Como me he reído!! Es buenísimo. Desde luego si pusieran el Hola obligatorio en los colegios tendría que haber un profesor tan genial como tú para interpretarlo como se merece. Yo creo que hay una prueba irrefutable más de que son descendientes de la Gioconda y es que claramente la madre -que no solo se deja esa melena chamuscada y pasada de moda, sino que se lo inculca a su hija - adopta la pose mucho mejor que esta última. Y es que claro, con la mezcla todo se pierde...
Respecto al actor de "Detectives y tontorrones" (o como quiera que se llame la serie) pienso que debería regalarle un jamón de jabugo en las navidades del resto de su vida al autor de esa foto en la que sale mínimamente favorecido. Te aseguro que en persona no tiene nada que ver. Yo me posiciono claramente al lado de Quart, a pesar de lo pésima que es la serie. Y es que Enríquez tira mucho...
Besos con postura de menina

Sinclair

inquilino dijo...

Joer, pues con la cara de caballo de una y la mueca de asco de la otra la famosa sonrisa se ha debido de perder en algún vericueto genético.
Claro que, así cualquiera, yo también me declararía sin dudar descendiente de Monna Lisa. O de la Venus del Espejo. ¿A que no hay narices de declararse descendiente de alguno de los personajillos de El jardín de las delicias?
Y sí, yo te voy a dar otra prueba irrefutable de tu parentesco con el David: tenéis idénticos el meñique izquierdo. Hala, ya puedes correr al Tomate para que te saquen.
En un zapping vi Hermanos y detectives, con tan mala suerte que pillé justito una persecución a través de las corralas y patios de vecinos más casposos de este país. ¿Ustedes tienen alguna pareja de vecinos ancianitos que follen en un catre en el patio? Esto sí que es costumbrismo y no lo de Larra.

Deku dijo...

Quart, apostando por el más que trillado tema de "misterios vaticanos", códigos secretos, manuscritos perdidos... No me extraña que esté en el corredor de la muerte.
Un saludo.

Arual dijo...

Has sembrado la duda en mí querido Cinephilus. En breve interrogaré a mi abuela para ver si soy descendiente de algún ilustre personaje, no sea cosa que haya algo jugoso en el pasado de mi familia y me pierda la oportunidad de oro de salir en el HOLA, xddd!!!

Cinephilus dijo...

Jajaja, estáis todos más locos que yo, que conste ;-)
Tomo nota de vuestras ascendencias ilustres y de vuestras recomendaciones televisivas, como siempre.
Y bienvenido, deku. Siempre es genial contar con un televidente más :-)
Besotes para todos y buen finde (que los antepasados del arte universal nos acompañen)

SOPHIE dijo...

NO llegué a leer todo el post porque tengo que salir a trabajar!!!! pero quise comentar igual jejeje. ¿se puede?.
Es que me intrigó esta cuestión de la serie que mencionás Hermanos y detectives ya que no sé si es una adaptación a una argentina que estuvo hasta hace poco aquí dándose (con actores argentinos) o desde aquí copiaron (con licencia supongo) la idea de allí... en fin... que por lo menos el protagonista masculino es mucho más guapo que el que estaba aquí. Claro que el actor que estuvo haciendolo aquí es un actorazo!!!.

En fin, despues paso. Besos y saludos casi primaverales desde Argentina.

Cinephilus dijo...

Claro que puedes comentar cuanto quieras, Sophie! :-)
Y tienes toda la razón, Hermanos y detectives es la adaptación de la teleserie argentina. Es más, el niño protagonista... ¡es el mismo! Personalmente, me parece un poco peculiar y discutible esa idea, porque no sé si para el desarrollo de un niño es positivo sacarlo de su medio habitual para que trabaje en otro país como si de un adulto se tratase... En fin, el tema de los niños en el mundo del espectáculo es, cuando menos, siempre polémico.
Muchos besos primaverales desde Madrid rumbo Argentina :-)

Mari dijo...

a) puedo posar como la monalisa y son italiana, juro ser una princesa.

b)no me llegan series españolas

c) un beso niño.

Cinephilus dijo...

d) otro beso (y todos los que tú quieras), mari
e) quedas nombrada princesa desde este mismo instante :-)

SOPHIE dijo...

Ah! bueno! ahora me queda más claro.

De todos modos, valga como comentario al margen, nunca ví esa serie aquí en Argentina. Son ese tipo de unitarios que no me llama la atención en lo más mínimo y sin querer ser poco nacionalista, pero los unitarios nacionales generalmente dejan muchísimo que desear.

A ambos actores los puedes ver en muy buenas interpretaciones (a Rodrigo -el actor más grande- en Diarios de Motocicleta... una muy linda pelicula con Gael García Bernal y al chiquitín, pues su "lanzamiento" fue en la película "Valentín" muy bonita por cierto con la actriz Julieta Cardinali...si la consigues por allí te la recomiendo, es una costumbrista pero agradable).

Bueno, gracias por la invitación a seguir pasando, te mando un beso (de eso hablamos hoy en mi blog) y que empieces bien la semana.

Sophie