18.9.07

Supermorreos 2007

Definitivamente, Supermodelos es -una vez más- el hito imprescindible de la telebasura del siglo XXI. Ayer, en un nuevo alarde de creatividad, nos dejó algunos momentos tan esenciales como estos... Y como el tiempo no me permite extenderme en tan jugoso tema, recurriré a la siempre socorrida enumeración. Los que no vieran algunos de esos instantes siempre podrán buscarlos en youtube -a ser posible, en horas de trabajo y cuando su jefe no les mire. Empezamos...

1. La p con la r: pr
El jurado cursi -un señor que parece una señora y que está enamorado en secreto de Valerio Pino- le dice a Cristina -la tutora y profesora de estilo, justo eso que ella jamás tuvo- que debe tomarse en serio su labor de tutora, pues eso es fundamental "para el pograma". La ausencia de la r en la sílaba pro fue reiterada segundos después, así que esperamos que el susodicho pograma también le ponga un tutor o, en su defecto, un logopeda a este jurado.

2. Cómo mejorar la autoestima
El grupo de profesores consiguió ayer levantar aún más la autoestima de las chicas con frases como "Demuestra que no eres un paquete", "Todos dicen que eres un paquete" (y otros enunciados que contenían la palabra paquete y que apuntaban a la incomprensible concursante Raquel). Para colmo, la tutora-dominatrix insistió en la bonita ceremonia de quitar los zapatos rojos a las concursantes eliminadas con frases tan cariñosas como "Quítatelos. No están hechos para ti". La última expulsada, por cierto, estuvo a punto de perder el equilibrio y caerse rompiéndose tanto los tacones como, de paso, una pierna. No se habría llevado consigo la autoestima ni los zapatos, pero sí una bonita escayola firmada por todas las supermodelos de esta edición.

3. Buscando a Nemo
La prueba fotográfica de la semana no tuvo desperdicio: debían posar sensuales dentro de un acuario gigantesco. El fotógrafo hipócrifo -la camiseta abierta de ayer da fe de que es un maromo puesto únicamente para calentar a la audiencia- las acusaba de blanditas por no ser capaces de aguantar la respiración, sonreír y seducir a la vez que tragaban agua y eran perseguidas por todo tipo de peces y objetos acuáticos no identificados. Solo por eso, las chicas tienen ya toda mi admiración, además de que espero que el Oceanográfic de Valencia las nombre hijas adoptivas en breve.

4. Lulu? Oui, c'est moi
La prueba de interpretación dejó aún mejores momentos. Su objetivo: besar a un guapo modelo -era guapo, es cierto- fingiendo pasión y diciendo una única frase en francés: Sans toi, je ne peux pas vivre. La frase se convirtió, en boca de estas grandes políglotas, en (y transcribimos con toda la literalidad que nos permite nuestra inagotable capacidad de vergüenza ajena) San tu, ye ne se pa, Santi yo en el pub libre o Santo ne nepalí. Pijadas lingüísticas aparte, las modelos se quejaron de tener que morrear a un desconocido, ante la indignada mirada de sus profesoras, que las acusaron de estrechas y remilgadas. Obviamente, un grupo de niñas de dieciséis, diecisiete y dieciocho años está ya lo suficientemente experimentado como para no escandalizarse de nada, como indica su madura edad. Parece que ni la profe de interpretación ni la tutora han oído palabra alguna sobre la adolescencia, así que les invitamos que se compren algún libro al respecto o que pasen una jornada de convivencia con mis alumnos de Bachillerato. Ellas, además, que son más liberadas que nadie se dieron un morreo en toda regla para caldear aún más el programa, que ha decidido no quedarse atrás de GH y apunta maneras casi tan chabacanas como las de Amor (esto, sorry, merece otro post monográfico... tendrán que esperar).

5. Con la muerte en los tacones
También aprendimos anoche que no nos debe importar el número del zapato que gastemos, aunque nos caigamos porque sea tres números mayor que nuestro pie. Como bien resumió Valerio -que, como le ocurría a Rafaella Carrá, cuanto más tiempo pasa aquí, peor habla el español- "me importa un auténtico bledo de los zapatos grandes de tres números más". Ahora, coloquen bien artículos y preposiciones y la oración hasta tiene sentido. Y desde aquí, un llamamiento a la producción del programa: ¿por qué no compran zapatos de la talla de las chicas de una maldita vez? ¿Aspiran a lesionarlas por algún oscuro motivo que se nos escapa a los supermodelfans?

6. Correcta y amargá
Mención especial para la vulgaridad de Paula y sus inexistentes modales (sobre todo al final del programa, donde nos dio toda una lección de no saber estar que a punto estuvo de hacerme sonrojar). Todo ello, sumado a la agresividad de Zaida, al momento del codazo (es bello comprobar que las modelos interpretan de forma literal eso de ponerse la zancadilla en lo profesional) y la pedantería hipócrita de Raquel, dio como resultado algunas escenas de auténtico slapstick llenas de humor y falta de sentido común. Frases como "prefiero mi familia incorrecta a tu familia correcta" o "no quiero ser correcta y amargá" (ambas, made in Paula) podrían ser títulos de nuevos temas posmodernos de Martirio, como aquel Estoy atacá o Tó el mundo es guy que tan buenos ratos nos han hecho pasar.

7. El regreso de Esteso y Pajares
Especialmente lírico y nada sexista el momentazo del desfile "como cortesanas", tal y como dijo con su habitual talento social la sinigual tutora. Convertir a las chicas en prostitutas y pedirles que saquen su lado más vulgar es, sin duda, un ejercicio fascinante de sexismo y atraso social en una cadena que presume de ser la más concienciada y moderna. Ahora que han estrenado un programa de reciclaje, tal vez deberían también reciclar escenas y situaciones como esta. Además, no contentos con reírse de las concursantes que desfilaban, pidieron a sus compañeras que las piropeasen en el tono más cazurro que pudiesen, obteniendo alentadores comentarios como "Eso sí que son dos cuerpos y no los de la guardia civil". En ese instante, dudé si estaba viendo una película de Esteso y Pajares o el programa de Judit y su dislexia.

8. Madre -y presentadora- no hay más que una
La Mascó sigue llevando el programa como si de un castigo de Sísifo se tratase. Entre sus errores más memorables de anoche, destacaremos el bautismo no pretendido de una de las concursantes a la que convirtió en Marta Vicente. Después aclaró que se había confundido porque Marta Vicente es su hija, no la concursante. El público, siempre piadoso, aplaudió el error como si fuera algo muy entrañable. El director del programa, imagino, se tiraría de los pelos y se preguntaría por qué no aceptó la oferta de Mira quién baila o hasta la de Identity, para olvidar a semejante show-woman.

9. Chicago
Los morreos, en cualquier caso, fueron la tónica de la semana. Tal y como se puso en evidencia tras el encuentro de Paloma -la más simpática y natural de esta edición- con el insufrible presentador de Money, money. Este último tuvo un bonito gesto de abuso de poder y, en plena presentación de la programación de Cuatro, pidió dar un pico a la tal Paloma. Ella no dudó en dárselo y sus amigas la criticaron con perlas como "Da una imagen falsa de nosotras" o la defendieron (es un decir) con otro tipo de perlas como "Claro, como ella es de Chicago, pues es más liberal". El presentador en cuestión -de todos modos- no acertó provocando una situación en la que, seguramente, ellas no tenían la misma capacidad de reacción que él, ni por experiencia profesional, ni por edad, ni por contexto. Es como si hubiera aparecido Gabilondo pidiéndoles un morreo. Uf... Ahora que lo pienso, menos mal que eso nunca pasó.

10. Vicky, esa gran mujer
Y como cierre, una sentencia memorable de Vicky, esa gran contertulia y diseñadora a un tiempo. Una mujer que demuestra que se puede vivir cómodamente de la nada y que ha convertido esa misma nada en un arte racial. Pues bien, anoche quiso elogiar la labor de Valerio (que cada es más insoportable y grita de modo más ridículo: estoy harto de tener que bajar el volumen de la tv cada vez que aparece). Según Vicky, las chicas han mejorado y "después de una semana, las modelos ya no tienen color". Imaginamos que quiso decir que no había color entre el principio y su evolución posterior, pero todo se quedó en que las modelos están pálidas y al borde del colapso. A ellas, por tanto, les deseamos que les vuelva la color y a Vicky le deseamos la compra urgente de un diccionario de la RAE. Seguramente no sepa usarlo durante una temporada, pero con ayuda, paciencia y la colaboración de los tutores del pograma (¿querría decir popgrama y no le salió la segunda p?) seguro que encuentra el modo de integrar la gramática en su nueva vida de nada que diseña.

Y esto es todo. O casi..., pero los dedos no me dan para teclear más. Y el tiempo, tampoco, que esta noche me han invitado a la Pasarela Cibeles y estoy deseando inspeccionar aquello para poder despellejarlo con calma mañana en esta misma pantalla. De momento, voy a pensarme el modelo, que seguramente sea en tonos marrones y en tejidos Ferragamo de esos que, en sus arrebatos de espléndida y dulce locura me regala mi chico. Y es que él (cuántas ganas de que sea ya viernes...), eligiendo ropa es tan genial como eligiendo pareja. Yo soy la prueba :-)

11 comentarios:

SisterBoy dijo...

Me quede dormido ¿a quien nominaron?

Raquel es inmune a todo, podrián darle un baño de mierda (al estilo de la peli El libro negro) que se ducharia y aceptaria la experiencia dando las gracias. ¿Es posible humillar más a alguien? Lo dudo y repito que esta mujer es de hierro.

Lo del suplicio del agua ya lo hicieron el año pasado pero bueno estas son capaces de tirarse a la pecera con una bola de cañon para llegar al fondo si hace falta.

Anónimo dijo...

¡No te subas a la pasarela si hay desfile de colección masculina!
¡Guapo!

Anónimo dijo...

¡Ele el buen gusto!Naturalmente me refiero al tuyo/vuestro.Lo de Ferragamo es una buena elección:a un desfile nunca debe llevarse ropa del modista que desfila sino de la competencia.Obviously, Ferragamo no desfila en Cibeles sino en Milán, I guess.

coxis dijo...

yo sucumbí a La Familia Mata...

sin comentarios... Si los guionistas se ponen las pilas a lo mejor tiene su gracia...

Queer Enquirer dijo...

En secreto yo también amo a Valerio.

Anónimo dijo...

He echado de menos una mención-interpretación de los fabulosos peinados rubioétnicos que lucieron las chicas... El efecto sobre Raquel más que sorprendente, yo lo calificaría de espeluznante... Al final van a conseguir que nuestro gusto se vea resentido, Vamos, que no va a haber color.
Oui, c'est moi

dexter dijo...

Si la mitad de los bloggers que veis esos programas para ponerlos a parir dejaseis de verlos, terminarían retirandolos por falta de audiencia. Así que no os quejeis

3'14 dijo...

dexter, Por qué en el fondo tienen algo que gusta. Y a falta de vida de barrio a alguien hay que poner a parir y es fácil hacerlo con los esperpentos que salen por TV, por lo menos sacan tajada de ello y aumentan sus arcas. Es lo más ajustado a un comercio justo XD

Arual dijo...

¿A Cibeles? Anda tú no te pierdes una, jeje!

Mart-ini dijo...

amos, pa'perdérselo

Peter P. dijo...

Juas juas juas! No vi la pasada edición. Era la primera vez que me sentaba a ver este "pograma" y la verdad es que estoy esperando ansioso el siguiente para leer tu post al respecto XDDD Aunque, lo mejor con diferencia, sigue siendo esa presentadora a la que le dan espasmos cada vez que empieza una nueva frase.Creo que es la peor presentadora desde que se inventó la televisión XD