25.9.07

Y yo con estos pelos

1. Hairspray
Admito que no estaba totalmente convencido y, sin embargo, salí del cine más que satisfecho con esta película que, desde su simplicidad, nos deja un buen puñado de escenas y canciones para el recuerdo. Naive y simplona, como todo musical que se precie (y que me perdonen Bernstein y Fosse, pero genios como ellos no se han encontrado muchos, la verdad), la película aborda con sentido del humor, ritmo a raudales y bastante ironía un tema tan esencial como la integración y la aceptación del diferente. El tema, obviamente, se trata a base de gruesos brochazos y de moral en conserva, pero admito que no esperaba mucho más en este sentido.

En el plano negativo, hay que hacer notar que se ha perdido gran parte de la mala leche de John Waters (divertidísimo, por cierto, su cameo como exhibicionista), al convertirse su espectáculo en una película mainstream que no es tan valiente como podría haberlo sido.

En el plano positivo, sin embargo, pesa la partitura -rítmica, nerviosa, vibrante-, las interpretaciones -estupendos los jóvenes, divertido y autoparódico Travolta, oportuna Latifah, carismático Walken y bellííííísima Pfeiffer-, los momentos surrealistas -fotos cantarinas, coros de gospel desde las vallas publicitarias- y algunos números musicales absolutamente inspirados, como Miss Pfeiffer siendo coronada Miss Ladilla Adolescente -el texto de la canción es tan brillante como su interpretación: ¿por qué esta mujer no hace tanto cine ni tan bueno como nos gustaría a sus fans?- o la seducción simultánea de Travolta/Pfeiffer al acorralado Walken, donde el trío de actores hace una labor más que resolutiva.

En conclusión, una de esas películas que no pasarán a la historia pero que tratan el género del musical con dignidad, con apasionamiento y con ritmo. Hasta tiene sus momentos emotivos como la manifestación encabezada por Latifah, donde resulta difícil no sentir cierto pellizco en el estómago. Y es que un musical sin un baladón no es un musical...

2. SupermodelosY, como no podía ser menos, aquí va nuestra ración de supertonterías del programa de ayer...

A) Nos encanta comprobar que para ser modelo hay, ante todo, que jugarse la vida. En esta ocasión, las concursantes se vieron obligadas a posar delante de una vaquilla y, tras sobrevivir a esta bonita y racial prueba, debieron caminar por una barra como si fueran equilibristas (tal y como dijo una con toda la delicadeza de la que son capaz: "A ver si me voy a dar en el chimichurri"..., el significado de este extraño vocablo lo dejamos a su imaginación). Por supuesto, los profesores se indignaron cuando una de ellas dijo que no se ponía delante de la vaquilla con argumentos tan realistas como "si eres modelo, este puede ser tu trabajo" (¿alguien ha visto alguna vez a Naomi Campbel correr vestida de Versace en los san fermines?) o "en el peor caso, solo te hubiera tirado al suelo: era una vaquilla, no un toro". La verdad es que hay que ser tonto para oponerse a ser derribado y pisado por una vaquilla, algo tan agradable y que tanto placer nos da a cualquiera.

B) Para ser modelo, además, hay que comer platos como los que ayer pusieron a las concursantes: sesos de mono, hígado de cebra, ojos de pez... Según el programa, aquella era una clase de gastronomía cultural. De nuevo, imaginamos que Linda Evangelista jamás pudo pedir un club sandwich o una ensalada en los hoteles de lujo donde la llevaran, sino que tuvo que digerir cuanto seso de mono le pusieron por el camino. Imagino que esa es la auténtica explicación para las esmirriadas tallas de muchas modelos y la falta de mujeres con curvas como la Crawford encima de las pasarelas. Definitivamente, las modelos no necesitan leyes que regulen sus tallas mínimas, sino que alguien les haga la compra con algo de criterio y deje a las cebras y a los monos en paz.

C) Las modelos, sobre todo, lloran mucho. Ayer hubo episodios absolutamente trágicos, como el momento en que una lloró porque tenía sinusitis y las demás -pérfidas ellas- no creían que tuviera sinusitis; el instante en que otras dos lloraron porque sentían que los profesores no eran justos con ellas; el momento en el que las demás lloraron también porque les molestaba que las otras dos lloraran por creer que los profesores no eran justos con ellas; y, ante todo, mi favorito: el momento en que una lloró porque no había llorado en todos los programas anteriores y estaba harta de no llorar como las demás.

D) Las modelos no saben hablar en su mayoría porque tienen profesores que no conocen la conjugación verbal ni la formación del plural en español. El ejemplo de Valerio, el ser que no conoce la ese al final de los sustantivos, lo confirma: "Toda vosotra soi", "Me gustan los traje", "Bonitas foto". Entre sus frases memorables de ayer, destacaremos la siguiente, pronunciada cuando obligó a las modelos a desfilar en una plaza de toros: "Que os salgan la sangre española por todos los poro de la piel"
Que no sea capaz de formar sustantivos en plural es un misterio gramaticalmente irresoluble. Se admiten teorías explicativas plausibles. En cuanto a la sangre, afortunadamente, no salió. Hubiera sido muy gore ver cómo se desparramaban sus venas por la plaza, como si de sesos de monos se tratase.

E) Las modelos son hermosas gracias al efecto de la comparación. Solo así se explica la presencia de Rossy de Palma (la -eufemísticamente bautizada- belleza picassiana) como jurado en un programa de belleza. En el próximo, que se lleven a Julián Muñoz para que les enseñe a abotonarse los pantalones a la altura de la axila, por ejemplo.

F) Las modelos se hacen fotos abrazando gallinas (gran momento en el que una concursante se queja de que la gallina en cuestión le ha picado el ojo y el fotógrafo le responde que "no se desconcentre" y "quiera al pollo") y, además, desfilan con los ojos cerrados chocándose con sillas y cayéndose al suelo (ayer, concretamente, cayeron tres: si desean lesionarlas de por vida, hay que reconocer que van por buen camino).

Conclusión: mejor no sean modelos. Les va la vida -y la salud- en ello...

10 comentarios:

SisterBoy dijo...

Lo que más me llamó la atención fue lo histérico que se puso Valerio cuando una de ellas se escoñó y el tio suelta ¡¡PORCA TROYA!!! ¿Hace falta traducción?) pensando que habia vuelto a meter la pata (como el año pasado con lo del beso). El programa de ayer es una muestra clara sobre de qué va esto exactamente.

Si vas a ver la de Techiné comenta algo luego.

coxis dijo...

de Supermodelos no digo rien de rien porque no lo veo

en cuanto a Hairspray estoy de acuerdo contigo, salvo en lo de Travolta, a mí no me terminó de convencer, desde luego la mejor fue Miss Pfeiffer, la mejor operada, está guapísima

Cha - Cha - Cha...
Cha - Cha - Cha...

Cinephilus dijo...

Ya te contaré, Sisterboy, porque Techiné me gusta en el 99% de sus películas... Sus Juncos salvajes son una de mis obras de cabecera...

En efecto, Coxis, Pfeiffer es the best. Sigue teniendo esa belleza indescriptible con la que me enamoró en los Baker Boys. Y hasta la cirujía le sienta como a ninguna...

inquilino dijo...

John Waters lleva ya un tiempo descafeinadito, aunque, la verdad, yo lo prefiero. Sé que Pink Flamingos es una obra de culto, pero a mí me resulta muy desagradable (sí, es lo que pretende, ya lo sé). En cambio, Los asesinatos de mamá me encanta.
Creo que voy a ir a verla porque me causa bastante curiosidad.

Y sí, a mí también me encanta la Pfeiffer.

En cuanto a Supermodelo, absolutamente indescriptible:
A) Ardo en deseos de saber cuál será la sesión fotográfica de la semana que viene. ¿Un desfile en plan sexy por la frontera entre las dos Coreas? ¿Posados ante algún volcán del Índico expulsando lava? ¿Una exhibición en medio del plató de La noria? La impaciencia me mata.
B) Claro, todo el mundo sabe que para ser una top model es imprescindible pasar por la Semana de la Moda de Nairobi o la Pasarela Tegucigalpesca.
C) Yo también lloraría ante los modelitos de la Dominatrix que dirige el cotarro. Siempre quise un collar de perlas unido a unas esposas. Lo que no voy a decir es para qué.
D) A mí me gustó más esa de "Se me han puesto los pelos derechos con mis niñas".
E) Ah, como próxima contertulia yo propongo a Belén Esteban, por aquello de elevar el nivel intelectual del programa.
F) Uy, esa parte me la perdí. Estaba asistiendo a un bonito debate en el Gran Hermano 24 horas sobre si uno de los concursantes era negro, violeta o marrón.

Fidelio dijo...

... lo de comer sesos de mono tiene un puntito irónico ... no?

Arual dijo...

¿Estáis seguros de que estabáis viendo SUPERMODELO y no SUPERVIVIENTES?

Peter P. dijo...

Voy a proponer a Cuatro que pongan tu blog como enlace recomendado al acabar Supermodelo... tus comentarios son lo mejor del programa jaja.

Como no lo sigo mucho no me enteré muy bien pero quiero destacar algo que me llamó la atención. Una niña malcriada - no sé su nombre - se metió con la rara que se fue la semana anterior y luego cuando le dieron la oportunidad de hablar con su familia por teléfono: la madre le recriminó lo que había hecho y la instó a que pidiera perdón!!

En este tipo de programas los familiares y amigos siempre están de acuerdo con todo lo que hacen los concursantes a los que defienden, por muy bajo que hayan caído. Oír a una madre pidiendo a su hija que rectifique nos abre una pequeña ventana de esperanza para un mundo donde la gente cada vez es más orgullosa y muy pocos reconocen sus errores. En serio, me quito el sombrero ante esa mujer... aunque muy bien no educó a su hijita jeje.

Igual veo este finde Hairspray... ya te contaré :D

3'14 dijo...

No sigo el programa, pero flipo al leerte.

Lo que dice Peter p. del consejo de la madre a su hija, digo yo, tratándose de un reality, ¿No será un consejo para que se gane la simpatía del público mostrando humildad y sabiendo rectificar para que no la echen en caso de estar nominada?

Siempre desconfié de la bondad de los extraños

[Un Tíovivo llamado mareo]

Queer Enquirer dijo...

Supermodelo es grandioso. ¿Ya conté que me pone Valerio? Y sobre Hairspray sólo diré que ya la he visto dos veces y... Good morning Baltimore!!

Fennec dijo...

supermodelos ni idea por qeu este año no sigo ningun reality de esos la verdad.
Hairspray la fui a ver un dia de esos que por fin consigo ir al cine y encima tengo una cita para ello, pero viendo el percal de estrenos no me gustaba ninguna, y nos metimos en esta a ver, y la verdad gratamente sorpendido, me gusto mucho.
Saludos