9.11.07

Formas de violencia

Unos jóvenes se bajan de un coche y agreden brutalmente a un hombre colombiano de 56 años.
Un joven agrede a una chica de dieciséis años en un tren de cercanías.
Unos jóvenes irrumpen borrachos en las aulas de una universidad de Vigo e insultan a profesores y alumnos.
Una concursante transexual de GH, que reivindica su derecho a ser respetada, insulta a un concursante negro por el color de su piel.
Un concursante negro de GH, que denuncia con razón todo acto racista y discriminatorio, confiesa abiertamente su homofobia y afirma que la homosexualidad es antinatural y un peligro para la sociedad.
Un clérigo saudí aconseja en una televisión musulmana cómo se debe golpearse a la mujer para no dejar marcas y conseguir modificar su conducta.
Un joven anuncia una matanza en youtube y la ejecuta a sangre fría.

No son comparables entre sí, lo sé, pero todos ellos son síntomas de una sociedad absolutamente enfermiza y desquiciada, donde la violencia -física y verbal- alcanza todos sus grados en una escalera que no nos lleva hacia ningún sitio que no sea la autodestrucción. Puede que el virus que me tiene esta semana medio enfermo y con el estómago revuelto sea en parte responsable de que me cueste ver la botella medio llena, pero el vacío mental que todas esas acciones demuestran me resulta, cuando menos, alarmante.

Quizá por ello, en esta ocasión, más que reflexionar, quiero compartir dos experiencias de esta misma semana en dos de mis clases. En ambas tomé la determinación de actuar, aunque albergara dudas sobre la conveniencia de mi intervención. En cualquier caso, y como siempre, se admiten opiniones. El dogmatismo, resulta evidente, no es más que otra forma de violencia.

1. Situación A
Clase de 2º de ESO. Alumnos de 13 y 14 años a los que no doy clase y que, por tanto, no conozco. En una hora en la que estoy de guardia por la ausencia de un profesor empiezan a pasarse un folio que les hace reír mucho a todos ellos. Confío en que dejen de intercambiárselo, pero ante su persistencia, al quinto alumno secuestro el folio. En el papel en cuestión, un curioso titular: "Medidas de gobierno". Y después, una sucesión de normas como las siguientes: Masacrar toda América del Sur; Fundar pabellones de tortura y violación; Hacer esclavos a los negros; Violar a toda América del Sur; Masacrar otros países salvo a los chinos... Indignado, pero intentando encontrar un sentido razonable a semejante documento, pregunto quiénes son sus autores y qué habían querido escribir. En el fondo -muy en el fondo- me hubiera gustado oír que era una crítica ácida y terrible de la política imperialista de ciertos países -como EE UU-, pero teniendo en cuenta la edad de aquellos alumnos sabía que era poco probable escuchar algo así. Su respuesta: "solo es un juego. Es divertido". Podía haber fingido no leer el papel, podía no haber intervenido, podía haberme callado (total, ni siquiera era mi clase), incluso podía haber querido comprender que no era más que humor infantil e inconsciente..., pero no pude hacerlo. Y les hablé de que era aberrante que se rieran de temas tan serios como la violación o la tortura, que era inaceptable emplear argumentos racistas y xenófobos en algo que para ellos no era más que un chiste y que, sin embargo, atentaba contra la dignidad de los demás... Y tras una hora de debate, al menos, conseguí que entendieran la gravedad de su escrito -aunque no tuvieran malas intenciones en él-, pero no sé si se quedaron convencidos de ello. Obviamente, ninguno de aquellos chavales quería masacrar nada, pero dejar impune aquel papel era abrir una mínima grieta en la que, de nuevo, la violencia podría empezar a germinar y a campar a sus anchas. A fin de cuentas, si aquellas medidas eran graciosas para ellos, ¿qué habría pasado si alguno decidía ponerlas en marcha? La difusa barrera entre el juego y la realidad a ciertas edades sumada al torrente de confusión que, al respecto, reciben diariamente, no era algo que me hubiese permitido irme tranquilo a casa sin intervenir directamente primero.

2. Situación B
Clase de 1º de ESO. Alumnos de 12 años a los que doy Lengua Española. Les había propuesto un taller dramático en el que debían dar voz -es decir, inventar y representar un diálogo- para una escena de La lengua de las mariposas, que previamente vieron sin volumen. Todos los grupos hicieron creaciones orginales y personales y la sesión transcurrió de forma animada y fluida. Uno de los grupos, sin embargo, decidió incluir un elemento nuevo al final de la escena: el personaje del padre abofetea a su hijo y, cuando este es defendido por su madre, también la golpea fuertemente a ella. El resultado, una carcajada general ante los golpes y, supongo, ante las palmadas con las que pusieron efecto sonoro a la escena. Mi reacción, de nuevo, darles la correspondiente charla sobre la gravedad de lo que habían hecho -de manera inconsciente- debido al tema que allí subyacía: los malos tratos. En este caso, la reacción de los alumnos fue sincera, porque no se habían percatado de que su broma atacaba tan directamente a uno de los temas más graves de nuestra realidad social: la violencia familiar que, por desgracia, sigue existiendo. Personalmente, me alarmó aquella risa y el hecho de que ninguno de los 30 alumnos presentes esbozase el más minúsculo signo de alarma ante lo que estaba viendo.

Puede que todo sea culpa de ese virus que me tiene medio enfermillo esta semana, pero la convivencia diaria con tanta forma de violencia me tiene cada vez más preocupado. Y no solo las terribles tragedias -como esa matanza a sangre fría que hemos tenido que padecer esta semana- sino también los gérmenes -verbales, físicos o casi invisibles- de esas mismas -¿y evitables?- tragedias.

12 comentarios:

Mart-ini dijo...

debo aplaudir y aplaudo tu actuación. Sin duda, aunque solo sea una charla, no pienses que cae en saco roto, algo queda... como cuando vas a la playa... por mucho que te limpies, cuando llegas a casa, siempre encuentras arena.

Un abrazo, con tu permiso.

SisterBoy dijo...

A esas edades es normal ver a los chicos tomandose a broma algo que ellos saben que los adultos se toman en serio pero de todos modos hiciste bien.

A mi los que me preocupan son los mayorcitos. Ultimamente me siento cmo Donald Sutherland en La invasión de los ultracuerpos, un día sali a la calle y todo el mundo se había vuelto racista. Ya es que tengo que ir todo el día con el mp3 en la oreja para no pillar las conversaciones.

Peter P. dijo...

Estoy con sisterboy. Lo de los niños es muy bueno advertirles, pero muchas veces ellos solo repiten lo que han visto o escuchado por ahí. Aunque sí, hay que ponerse serios y, de buenas maneras, explicarles que se pueden estar riendo de algo muy grave.

Lo de los mayores es más difícil de curar... Ya no solo por las asquerosas fobias (empiecen por homo por xeno o cualquier otro), sino por la agresividad verbal que cada vez es más común. Creo que hay gente preparada en cualquier momento para atacar verbalmente con absoluta impunidad y sin criterio alguno a todo el que en un momento les caiga mal... y el caer mal puede ser una simple mirada o algún escrito mal entendido.

Es una sociedad, en ocasiones, muy agresiva y competitiva. Menos mal que podemos elegir a los amigos para huir de esas mediocridades que normalmente encontramos.

Saludos a todos :D

Leo dijo...

no sé, creo que tu intención era buena, pero en el caso b, creo que te pasaste. Una simple advertencia hubiera valido, tienes que dejarles libertad para que piensen, y luego hacerles ver las repercusiones, y no reprimirlos. muy bueno el post.
Estoy escribiendo un relato en mi post,y me gustaría que lo leyerais a ver si os gusta, y me dejais las sugerencias y críticas. Ya está editado el primer capítulo.
Gracias.

Por cierto, tengo que decirte que le estoy eternamente agradecido a los profesores de lengua: coonsiguieron que aprendiera a hablar español con corrección, que me gustara leer, y lo que más aplaudo, me infundieron el placer por escribr. Gracias a ti, si haces lo mismo.

SisterBoy dijo...

Ops si alguien quiere comprobar que los que de verdad dan miedo son los maduritos que se pase por el blog de Queer Enquirier

coxis dijo...

a mí me pasa igual, siempre pienso "lo dejo pasar" pero al final no puedo evitarlo y les intento hacer entrar en razón sobre cualquier comentario xenófobo, homófobo o reaccionario... Pero siempre pienso que cae en saco roto... Lo mismo no pero no soy muy optimista con lo que planteas, con la violencia de esta sociedad...

Mejórate

Arual dijo...

Hiciste bien en ambos casos bajo mi opinión, yo tampoco puedo callarme nunca ante situaciones así y a veces me meto en camisas de once varas inútilmente, o no, quien sabe, tendremos que pensar que para algo sirve, no???

Arual dijo...

Ah! Y cuídate mucho!!!

Mari dijo...

temazo. Creo firmemente que la violencia es parte del hombre. Pero aquella violencia que nace del impuslso sexual, aquel creador, generador. El mundo se ha vuelto pura pronografía (en el sentido extenso de la palabra) se han mediatizado los afectos, los deseos, los impulsos, la violencia misma. La gente necesita "medios" ,"tools" para la satisfacción personal. La violencia se aleja entences, se ubica frente al eros, como un desafiante ansioso por reconocer su existencia. Resultado: lo abyecto surgido de la frustación por falta de reconocimiento. Shit, es tan fácil decir un "te quiero".

Te quiero niño.

3'14 dijo...

A veces pienso que no se puede hacer nada frente a tanta violencia a nuestro alrededor. Después, veo actitudes como la tuya (y la que día a día trato de llevar conmigo, para los demás y en la educación hacía mi hijo), entre otras actitudes loables que por no ser "impactantes mediáticamnte" quedan ocultas, pero no inexistentes, y pienso que no está todo perdido... no se, no podemos quedarnos con los brazos cruzados, y las palabras, esas charlas, supuestamente que vemos caer en sacos rotos, tengo el firme convencimiento de que no es así, en alguno de tus estudiantes habrán surgido un efecto deseado para una mejor convivencia.

Es un paso.

Gunillo dijo...

Violencia ha habido siempre, lo que pasa es que ahora estamos más concienciados porque sale en los medios de comunicación y eso nos escandaliza.
....
Nota: anoche ví una peli de 1982 de las Hermanas Hurtado "En Busca del Huevo Perdido". Malísima, pero te acababas riendo de puro mierda que era.
En una escena cómica sale la payasota de la Paloma Hurtado cantando en un escenario el tema "Titi, pégame"; en la que ella reclama a su amante que la zurre con la mano bien abierta para mantenerla despierta y mil lindezas por el estilo...
A ver, la letra es una burrada y si piensas en las mujeres que matan a diario por la violencia de género, no te hace puta gracia; pero me tuve que reir.
Aunque la letra parece más orientada a un goce sadomasoquista que a un maltrato no consentido.
Sea como sea, un sketch como ése, en 2007 sería impensable.

Anónimo dijo...

Desde luego estoy contigo. Creo que hiciste bien en los dos casos y yo hubiera hecho lo mismo, con toda seguridad, por experiencias parecidas que he tenido.
Los chavales van tirando de la cuerda y son por definición exhibicionistas y algo provocadores. Si fueron tan "cantosos" es porque seguramente les interesaba ver tu reacción. Si los adultos de referencia no reaccionamos ante algo así para ellos es más desconcertante y confuso de lo que parece. Intentan hacer ver que les entra por un oído y les sale por el otro, pero lo cierto (o es mi experiencia) es que cuando reaccionas, la siguiente vez se lo piensan.
Estoy de acuerdo con mart-ini, todos tenemos de esa arena. Unas veces por desgracia, pero otras, la mayoría, por fortuna.
Besos, Cinephilus y no cambies, por favor, sabes que te queremos

Sinclair