25.11.07

Lions for lambs

Comenzaré admitiendo mi debilidad por Robert Redford, director de dos de las películas que más me han impactado en distintos momentos de mi vida: su intensa, seca y acertadísima Ordinary people -uno de las radiografías más lúcidas de la familia jamás rodadas- , y su aguda, inteligente y necesaria Quiz show -una disección de los mass media y, sobre todo, del mundo televisivo, que sigue resultando vigente.

En esta ocasión, Redford nos ofrece en su Lions for lambs una película honesta, valiente y difícil. Un guión perfectamente estructurado en noventa minutos densos y nada comerciales, donde cada línea del texto es un golpe de conciencia. Los actores, recluidos en espacios cerrados y condenados a interpretar de manera estática sus personajes, se dejan la piel en una de las películas que más me han impresionado recientemente. Meryl Streep, denostada por unos y adorada por otros (entre estos últimos me cuento), da una lección de cómo crear un personaje con tan solo miradas, gestos, movmientos de manos (esas manos que sabe usar como pocas) y convierte su personaje en crisol mediático de una tragedia de la que todos somos testigos, si no cómplices.

Así que la película se convierte en un interrogante, tal y como la pregunta que cierra el filme, donde se golpean tres frentes fundamentales: la política, los medios de comunicación (escalofriante la ironía del avance "urgente" de noticias de la escena final) y la educación, con una entrevista profesor-adolescente que, siendo la más tramposa de las tres, consiguió removerme y hacerme reflexionar sobre mi papel en el aula (hacía tiempo que necesitaba escuchar algo así, que me reafirmase en mis principios de lo que hago cada día cuando entro en clase). Y así, a lo largo de noventa minutos con escasísima acción, se suceden temas como la implicación, la marginación, la inseguridad, el fanatismo o la manipulación. Una película valiente, oportuna, incómoda y en la que la violencia -sin ser tan explícita e inútil como en el último Cronenberg, cuyo final cada día me resulta más pueril y ñoño- juega un papel brutal y no plástico. Dos muertes que no tienen nada de heroico y que ni siquiera permiten desplegar una de esas banderitas que tanto le habría gustado desplegar a directores como el otrora interesante Oliver Stone.

Cine político, cine discursivo, cine que es en verdad ensayo y que, sin embargo, sigue siendo cine. Nada que ver con el horror pretencioso de películas supuestamente discursivas como las del insufrible Guerín (¿por qué considera que su bodrio En la ciudad de Sylvia era algo que debía compartir con el mundo?). Nada que ver. Lions for lambs no posee el efectismo de El mensajero del miedo -en cuyo remake, por cierto, también bordaba su papel de pérfida manipuladora Mrs. Street-, pero tampoco lo necesita. La elegancia de la cámara, la acertada sincronización del montaje, la interpretación brillante de los actores -incluso Cruise resulta razonablemente verosímil, sobre todo por el acierto en el casting- y la buena estructura del guión ya suman el efectismo, la emoción y, en definitiva, el cine necesario.

Una de esas películas que se deben ver. Que se deben hacer.
P.S. El fin de semana, por cierto, perfecto. Una cena inesperada y realmente especial el viernes, un sábado íntimo-cinéfilo-cómplice y un domingo con comida sofisticada -pocas cosas me gustan tanto como un buen restaurante...- y siesta de pereza y sexo por delante... ¿Se puede pedir más...? ;-)

6 comentarios:

Mart-ini dijo...

y ahora con más ganas de verla y no puedo!!

:'(

dexter dijo...

¿ Siesta de pereza y sexo? A que se lo digo a tu novio....

Arual dijo...

Bueno bueno Dext ya la recomendó en su sección y desde entonces la tengo como pendiente, ganas de hincarle el diente no me faltan y más siendo Redford su director, pero últimamente lo de ir al cine se ha convertido para mí en casi una misión imposible, a ver si algún día logro ponerme al día, la huelga de guionistas de Hollywood seguro que me vendrá bien.
En cuanto a tu siesta, de pereza entiendo un montón y más desde que estoy embarazada, pero del sexo hijo mío ya no me acuerdo ni de cómo se empezaba... aysss estas hormonas mías que me están matando!

Anónimo dijo...

Yo creo que el novio estaba en el ajo

coxis dijo...

al final voy a tener que ir a verla... He oído comentarios de todo tipo, así que tendré que ir y sacar mis propias conclusiones...

SisterBoy dijo...

Ahora mismo no siento deseos de ver esta pelicula por lo menos en cine. Quizás la vea en la tv en unos meses