5.1.08

Feliz (y parisino) 2008

Ya de regreso. De nuevo en Madrid tras unos días parisinos de los que me traigo tantos recuerdos como fotos (no, en realidad, son muchos más los primeros que las segundas). Días y noches sofisticados, culturales, sexuales y profundamente personales que han sido, sin duda, el primer -y mejor regalo- de sus majestades de Oriente en este 2008. Y como el nuevo año me ha cogido perezoso -le he pedido a Baltasar algo de tiempo libre y creo, según me han contado, que va a concedérmelo-, me limitaré a un sucinto resumen de este reciente París mediante fotos. Imágenes de algunos de los lugares visitados -antitéticos, concéntricos, elegantemente erráticos- en uno de esos cocktails imposibles que tanto me gusta practicar... A finales de enero, por cierto, me escapo de nuevo para allá. Mi chico ha decidido que es necesario asistir al próximo estreno de Yasmina Reza (Le dieu du carnage) que, por cierto, protagoniza nuestra admirada Isabelle Huppert. Evidentemente, ante planes como este no cabe más respuesta que un sí entusiasmado y ansioso... De momento, estas son algunas imágenes de los últimos días (en espera, una vez más, de los siguientes).

1. Exposiciones (I). CourbetFue la primera que vimos en esta semana tan atípicamente navideña. Todo un descubrimiento para ambos. La calidad de sus retratos -como su visión casi expresionista, con la que se ilustraba el catálogo y la entrada a la muestra- y, sobre todo, el morbo de sus pinturas más eróticas. Su juego con el desnudo sin necesidad de coartada mitológica o bíblica. Su gusto por el cuerpo. Por la belleza. Su moral libre y absolutamente provocadora. Consciente de ser -aún hoy- un moderno. Imagino que los 160000 pazguatos que se manifestaron en Madrid el pasado fin de semana también se manifestarían hoy contra este artista. Porque su obra, pura sensualidad, puro arte, pura naturaleza -humana y salvaje- también debe atentar -supongo- contra su ñoño concepto de familia. Contra su paupérrima mentalidad. Contra su vacío intelectual y humanista. Contra su ranciedad. Dedicadas a ellos -deseando que alguna vez abran sus mentes y hasta sus piernas para dejar de ser tan estrechos y aburridos-, aquí van algunas de las obras de Courbet expuestas en esta más que recomendable muestra.
2. Exposiciones (II). FragonardOtro hallazgo. Como casi todos los grandes autores del XVIII -especialmente en el XVIII francés, porque el XVIII español fue un coñazo en términos generales: ahí radica, entre otras carencias, nuestra ausencia de un Estado auténticamente laico-, también Fragonard presenta una doble o triple faz. En él se alterna el gusto por la ciencia -con sus geniales y casi delirantes retratos de Franklin, por ejemplo- con la pasión rococó por el fetiche y el libertinaje. Magnífico ilustrador de autores tan diversos como LaFontaine, Cervantes o Ariosto, también jugueteó con el erotismo y construyó -con talento y siluetas morbosas- sus propias Amistades peligrosas. Y es que, a fin de cuentas, el XVIII no fue más que el preámbulo de ese 1789 sin el que nuestra cultura no sería como es. O como podría -si los pobres de mente nos dejan- llegar a ser...
3. Los espectáculosInvitados por el hotel a ver la Carmen de Sara Baras -que se alojaba unas habitaciones más allá de la nuestra-, pudimos disfrutar de su éxito parisino. El espectáculo, tal vez no fuera tan genial como los anteriores (su Mariana Pineda, gracias al talento de Lluis Pasqual marcó un hito en su carrera) pero, sin duda, era francamente digno. Además, tras sufrir ayer el horror pueril y lamentable de Las bizarrías de Belisa con que nos obsequia ahora el Teatro Pavón (a este engendro supuestamente teatral le dedicaré más adelante un post de puro desahogo), espectáculos como el de la Baras se crecen en el recuerdo, ya que -al menos- son dignos y profesionales, no visiones infantiles y catetas de clásicos que estarían mejor a salvo de ciertos directores...

Y, siguiendo con la música, en estos días asistimos a una de esas funciones difíciles de olvidar: el montaje original de West Side Story que, como celebración de sus 50 años, ha emprendido una gira europea. Sumar Broadway a los Elíseos fue una mezcla impagable, quizá porque me enloquece esa partitura, quizá porque siempre me gustaron esas coreografías, quizá porque soy un fan acérrimo de la película (aunque nunca entendí qué hacía allí Natalie Wood), o quizá porque West Side Story trasciende el género del musical y se acerca, en su genialidad, al género de la ópera. La función, por supuesto, no defraudó.

4. Los escaparates
No todo iba a ser cultura. Además de cenas en restaurantes más que recomendables -vinos deliciosos y menús que hubieran hecho las delicias de la ratita chef de Ratatouille e incluso del cruel Anton Ego-, también hubo tiempo para las compras y la frivolidad. A destacar la decoración -en árboles malvas- del pequeño pasaje donde se agolpan Dior, Chanel y compañía..., muy cerca de la Madelaine, y el escaparate de rebajas -ilustrado cual cómic- de la célebre Colette, una de esas tiendas parisinas a las que se debe ir aunque solo sea por el placer de comprobar cuántas tonterías inservibles se pueden llegar a comprar a precios tan módicos como 1000, 3000 o hasta 6000€.
5. Los paseosLa decoración navideña parisina era, en su conjunto, bastante más elaborada que la madrileña. Y la ciudad, así engalanada, no deslucía de su habitual belleza. El propósito general parecía ser ornamentar sin que los adornos restasen protagonismo a un París que, por sí solo, ya es uno de los lugares más bellos que puedan visitarse. Así que las luces navideñas se situaban estratégicamente para conferir un aire especial, pero sin alterar la esencia del París cotidiano. Bajo esas luces recorrimos los puentes del Sena, los Elíseos -nuestro hotel estaba a tan solo unos pasos-, el pintoresco -aunque demasiado turístico ya- barrio de Montmartre, la avenida Montaigne con sus tiendas de lujo y sus excéntricos paseantes, y cuanta avenida, bulevar o arista del río nos apeteció transitar. De nuevo, pensé en el ratoncito Remi correteando por París. Así me siento yo desde hace ya unos años. Tan alocado, tan parisino... y tan feliz como el pequeño Remi.

13 comentarios:

inquilino dijo...

Muchas gracias por compartir esas dos magníficas exposiciones. Sabes que son dos autores que me pirran. Por cierto, con respecto a Courbet, evidentemente es y seguirá siendo durante mucho tiempo un moderno. Al menos mientras siga habiendo mentes tan cerriles como para escandalizarse por sus obras. El origen del mundo, obra genial donde las haya tanto por concepto como por ejecución, supuso un escandalazo en su época. Y cuando hace apenas dos años a algún publicista se le ocurrió hacerle un homenaje, infinitamente más recatado, para conmemorar la presidencia austriaca de la UE, se montó la de San Quintín. Seguro que lo recuerdan.
En cuanto a nuestro deplorable XVIII, en fin, vayanse preparando ante la que nos espera este año con la avalancha de homenajes a los episodios de 1808. Unos acontecimientos que, la verdad, siempre me han despertado la duda de si realmente son algo para celebrar o para esconder la cabeza avergonzados.

Fidelio dijo...

Gracias por tus comentarios y por esa forma de escribir que cubre de elegancia todo lo que toca... Lo de Courbet, muy chulo y muy recomendable, la verdad ... sólo pido que los del Foro de La Familia no te escuchen y se abran de piernas ... sólo imaginarme a César Vidal en semenjante postura hace que no vuelva a tener deseos sexuales en meses ... vale, eso no, pero vomitar sí ...

SisterBoy dijo...

Jajaja fidelio.

Cinephilus dijo...

Fidelio, no sé si algún día podré borrar de mi cabeza esa terrible imagen que propones :-P A ver si en breve me cuentas tu experiencia berlinesa. Un abrazo!

¿Cómo no te voy a llevar a cada expo, mi querida Inquilino? Sabes que sieeeeempre viajas conmigo y espero que, a lo largo de este año, salga ese viajecito a París para dos parejas muuuuy bien avenidas del que hemos hablado últimamente. Mua, guapísima!

Sisterboy, viste ya American gangster? Yo quiero pasarme por el cine el finde próximo, pero tengo curiosidad por conocer opiniones fiables :-) Besotes

SisterBoy dijo...

Precisamente hablando de fiabilidad yo es que no me fio de Riddley Scott asi que en la agenda sólo tengo la nueva de Wes Anderson la del viaje a Dajeerling

Arual dijo...

Aysss que bonito ver el París veranigo que conocí ahora teñido de Navidad y acompañado de tus palabras. Celebro que todo fuera tan perfecto y que te haya valido para pillar renovado esta dura cuesta de enero, un beso!

Cinephilus dijo...

Me pasa lo mismo que a ti, Sisterboy, con Ridley Scott... Por cierto, estoy desesperado buscando Blade Runner y se ha agotado en todas partes. No entiendo cómo en París llenaban todos los estantes con sus copias y en España han sacado una edición limitada en el número de copias (?!!!!) En Días de cine también se quejaron de ello... Spain sigue siendo different...

Ays, Arual, es que ha sido un viaje realmente muy especial... En el fondo, las palabras se quedan pelín cortas para expresar todo lo vivido en París estos días... Otro besito enoooooorme para ti, guapa!

SisterBoy dijo...

Soy un gran enemigo de los director´s cut especialmente en el caso de Blade Runner. He visto la de Wes Anderson pero de eso ya diré algo en mi casa

Amelia dijo...

DISFRUTA EL HOY...SEGURO QUE HABRÁS
SEMBRADO MUCHO Y AHORA ESTÁS RECOGIENDO LOS FRUTOS.

Por cierto,en la Filmoteca de Andalucia(www.filmotecadeandalucia.com)
están dedicando un ciclo a Isabelle Huppert,por lo que puedes encontrar la ficha y dossiers de sus películas.

Una tiene una de sus primeras películas "Aloise" (1974),en version original,si quieres puedo hacerte una copia;mi email por si lo has perdido es marimelicm@gmail.com

UNA FORTA ABRAÇADA!

inquilino dijo...

Mmmm, lo del viajecito apetece apetece.
No sé en Francia, pero la edición que sacaron aquí era de hipercoleccionistas, con nosecuántos DVD, una escultura del unicornio, una maleta como la de Deckard y no sé cuántas cosas más. Ha volado porque la gente se ha avalanzado cual Mercedes Milá sobre concursante masculino de GH. De hecho, por ahí leí un post sobre los cinco regalos imposibles de encontrar estas navidades y el maletín estaba el número uno, por encima incluso de la Wii y su mando extra (no voy a contar lo que tuve que hacer para lograr estos dos últimos porque hay menores delante).
Tranquilo que en breve te sacarán la versión coleccionista-no friki, con 4 DVD pero sin maleta y sin unicornio.

inquilino dijo...

PD. ¡¡Mira que eres caprichoso!! :-P

Cinephilus dijo...

La verdad es que el unicornio no me hacía ilusión, así que esperaremos (qué remedio). Aún así, el maletín salió aquí en una cantidad ridícula, mientras que en Francia sí que se encontraba. Snif... Menos mal que hoy me he comprado media Fnac (ya te contaré, my dear inquilino) y eso me ha consoado mucho ;-)

Gracias por la información, Amelia. Como siempre, es un placer recibirte por aquí ;-)

inquilino dijo...

Empieza a hacerse imprescindible realizar una buena rafia por tu piso. Tus vecinos de abajo me lo agradecerán.