19.1.08

Hueco(s)

Expiación no es una película que admita un juicio rápido ni, mucho menos, dogmático. Resulta interesante acercarse a ella para, al menos, formarse una opinión, aunque se salde -como ha sido mi caso- de forma negativa.

Acudí sin grandes expectativas, en parte porque no he leído la novela que le sirve de base y en parte porque no me había informado sobre el tema ni el argumento del filme. Últimamente, prefiero documentarme después, para no limitar tanto mi punto de vista ante lo que voy a ver.
Y lo que vi me pareció un ejercicio de estilo que imita de modo un tanto escolar -y pretendidamente brillante- la narración literaria para contar una historia de escaso calado que, sin embargo, se pretende épica. No creo que la épica pueda impostarse ni, mucho menos, forzarse, sino que debe nacer de una estrecha complicidad -casi catártica- entre el relato y el receptor. El Cid, Ulises o Sigfrido no son héroes épicos porque los narradores nos obliguen a creer que lo son, sino porque el texto hace que, al acabar su lectura, creamos que lo fueron. Más aún si la épica es de naturaleza amorosa, en ese caso se puede caer en estupideces como la insufrible El paciente inglés -con esa escena antológica en la que la Binoche, disfrazada de pastorcita cursi, descubre los horribles frescos de Kiko Argüello en una especie de Almudena improvisada- o en cintas descafeinadas y videocliperas como Titanic -con ese inolvidable primer plano de los pies agrieteados de la anciana a la que, encima, nominaron a un Oscar.

En el caso de Expiación se nos plantea una historia de amor que ha de ser trágica por motivos demasiado trillados -diferencia de clase social, muy a lo Gosford Park- y por motivos demasiado caprichosos -el destino, que es igualmente obvio desde la primera escena. Ni los actores dan lo mejor de sí -ella, por cierto, me resulta cada vez más sosa y aburrida, además de planísima- ni el guión ahonda en sentimiento alguno. Se opta por el silencio y la elipsis, pero en esta ocasión creo que el silencio no alberga grandes pasiones soterradas, sino impotencia para contar con mayor rotundidad una historia que, personalmente, no consiguió conmoverme en todo su metraje. La idea que le sirve de base se plantea como brillante y se nos insiste en lo insólito que resulta ese amor que se sostiene a través del tiempo gracias a una única escena erótica. La acrobacia es tan visible y tan artificial que me obliga a visionar el largometraje como un entomólogo, no como un espectador capaz de integrarse en la trama o de interesarse por la suerte de los personajes. Poco o nada me importan sus desventuras y andanzas, por no hablar del tramo bélico y de su más que desbaratada puesta en escena, donde el autor no sabe si optar por el surrealismo, el esperpento o el hiperrealismo. Finalmente, todo se mezcla en un caos visual que, de nuevo, volvió a dejarme frío.

El epílogo, con una siempre correcta Redgrave, pretende sorprendernos y, una vez más, solo sirvió para corroborar que nada de lo que pasa en esa cinta tenía capacidad para esquivar mis monótonas deducciones. Ni siquiera me sacó de la rutina de la cinta ese truco -innecesario- final que, a su modo, intenta reflexionar sobre la ficción y sus conexiones con la autobiografía y que, honestamente, me parece un pensamiento simplón disfrazado de cita profunda.

Frente a Deseo, peligro -con la que guarda alguna, aunque lejana, conexión formal e incluso temática- prefiero, evidentemente, los silencios de Ang Lee y su tortuosa historia de amor. A todos aquellos los que Deseo, peligro les resultó larga y artificiosa, probablemente Expiación les interese bastante más. Y es que, en cualquier caso, es un filme meritorio y que, por lo menos, se salva de la zafiedad que reina en la cartelera, dominada por terror indigno hasta de la serie B -tonterías como El Orfanato, paranoias menores como 1408, gore de andar por casa como Rec- y otros títulos de igual o similar entidad. No le daría ese globo de oro al mejor drama que tan grande le queda a Expiación, pero tampoco sería justo dejar de reconocerle el mérito de, al menos, intentar contar una historia de forma personal. Y eso, en los (mediocres) tiempos que corren, ya es bastante...

P.S. Para el próximo post dejamos dos temas de alto interés social... El estilismo de Fama (la gala de este último viernes fue antológica en lo que al vestuario se refiere) y la reciente adquisición de cierto coche de marca trilítera -empieza por B...- por parte de una pareja de lo más in y fashion del panorama cinephilo madrileño... ¿quiénes serán? :-P

5 comentarios:

Fidelio dijo...

Una pena que nuestra amistad acabe de esta forma.
Una pena que, tras años de complicidad intelectual, tu juicio sobre El Paciente Inglés (esa comparación con La Almudena y Kiko Arguello, ese ataque a la Binoche ...) haga trizas lo que ha tardado tanto tiempo en sedimentar ... Una pena ... ¿Es por mi comentario sobre La siesta en Venecia? ...

Ya en serio, a mí Ian McEwan me encantó cuando lei "Sábado" pero no sé nada de "Expiación" ...

Bueno, te dejo, que voy a tumbarme al sol en mi hamaca mientras veo pasar a colegialas camino de la piscina ... con la 5ª de Mahler en el IPod, claro ... ;

SisterBoy dijo...

No tengo muchas ganas de ver esta pelicula. Estos aparatosos dramas romanticos nunca me han atraido, como de costumbre es una cuestión de géneros.

De todos modos necesitaba una razón de más peso para no verla. Gracias por proporcionarmela

coxis dijo...

vuelvo del cine de ver Expiación y no puedo estar más de acuerdo contigo...

película hecha con receta para ganar premios, pero que esconde una historia que no te emociona lo más mínimo, te importa tres pepinos lo que le ocurre a la parejita más a la insufrible mecanógrafa

y la verdad es que no inicia mal, pero cuando llegan las escenas de guerra ya pierdes totalmente el interés

y para postre el giro final a lo "vaya, me han tomado el pelo", por mucha Vanessa Redgrave que salga...

Comparativamente, Deseo, Peligro, a pesar de su larga duración sí llegaba a emocionar en su tercio final

Mari dijo...

un beso niño

Arual dijo...

Bueno aún no he visto EXPIACIÓN, de hecho no sé si la veré, me da pereza lo admito, y leído tu comentario aún más, con lo que me gustó DESEO, PELIGRO, que me pareció una historia intensísima seguro que ésta me parecerá descafeinada, no sé, la pondré a la cola creo, priorizaremos otros films. Un besazo y gracias por tus recomendaciones!
Ah! Espero con ansia tu post sobre el estilismo de FAMA!