23.1.08

A love that will never grow old

Hoy podría haber sido un buen día para hablar de las nominaciones a los Oscar. Del previsible triunfo de Bardem, de las ausencias (notables) en la quiniela final, hasta de la huelga de guionistas y sus repercusiones en esta gala de la que, pese a todo, los que amamos el cine difícilmente sabemos prescindir. Sin embargo, la realidad se impone con dureza (excesiva, inútil, injustificada) con una de esas noticias que crean nuevos iconos malditos -como lo fuera hace una década el también malogrado River Phoenix- con la muerte de uno de los actores más destacados de la nueva generación: Heath Ledger .

Veintiocho años, una carrera prometedora y, sobre todo, un personaje que nos marcó a todos los que vimos esta película con la misma pasión con la que la rodó su director. Y es que, en mi memoria personal, Heath Ledger siempre será el vaquero rubio de Brobeback Mountain, protagonista de algunas de las escenas más intensas que recuerdo. Ahora que se aproxima el estreno de su tenebroso Joker -me entristece el previsible morbo que despertará ese nuevo Batman por parte de la prensa más canalla-, resultará difícil volver a ver la película de Ang Lee sin sentir que una nueva connotación -tan triste y amarga como el desenlace del filme- se une a su visionado.

Por eso hoy este bloguero no habla de las nominaciones, ni del omnipresente Bardem, ni de las (notables) ausencias en la quiniela final, ni siquiera de la interminable huelga de guionistas. Y no lo hace porque esta noticia le ha resultado inusitadamente triste, temprana e injusta. Quizá, en un ejercicio de introspección que no sé si quiero o debo hacer, es que este bloguero ha vivido demasiadas muertes tan tristes, tempranas e injustas en demasiado poco tiempo.

Esta noche, lo sé, acabaré escuchando el cd con la banda sonora de Brobeback Mountain (el título del post, para quien no lo haya reconocido, es su track 4). Es lo malo -y lo realmente grandioso- del cine, que sus intérpretes -y sus historias- acaban siendo parte de nuestras vidas.

11 comentarios:

coxis dijo...

una verdadera pena lo de este actor... Imposible recordar esa escena cuando se abraza a la camisa de su amante sin que se ponga la carne de gallina...

Amelia dijo...

GRACIAS POR ESCRIBIR CON PALABRAS,TAN HERMOSAS...
ESTE SENTIMIMIENTO COMPARTIDO...

UNA FORTA ABRAÇADA!

P.D:Una también pondrá esta noche el CD,y recordará a aquellos personajes que tanto le enseñarón y tanto le hicierón sentir.

dexter dijo...

Querido Heath:

Antes de nada decirte que eres un cabronazo y un cobarde. ¿ Acaso no aprendiste junto a Ang y a Jacke que la vida puede ser la mejor de las experiencias, que superar los obstáculos y dificultades que en ella es lo que realmente puede hacernos sentirnos vivos, y que cuanto mayores sean estas dificultades y esos obstáculos, más vivos nos podemos sentir? Y tú qué haces, en cambio, para ti la solución es atiborrarte de pastis y sacar billete para el otro barrio. No, majo, no. Me has defraudado y te odio, me has demostrado que esa película que para mi significó tantas cosas para ti no significo nada. Ya nos veremos, ya.

Anónimo dijo...

Yo también he desayunado algo de tristeza hoy. Ahora me doy cuenta de que ha sido el preludio de uno de esos días que parecen azules y son grises.
Yo sigo ( bueno, seguía...) a Heath desde que hizo esa infame serie llamada "Connor" en la que se mezclaban la pseudohistoria, la fantasía, la locura y él mismo para obtener un pastiche la mar de entretenido. También me he acordado de River Phoenix y el momento en que me enteré de que había muerto. También les odio un poco a los dos, pero ya se sabe que solo odias lo que en realidad te importa.
Besos,
Sinclair

SisterBoy dijo...

We could have had a fucking good life.

Cinephilus dijo...

De acuerdo en todo con todos... Me ha impactado tu texto, Dexter. Suscribo cada una de tus palabras. Y es que, como dice Sinclair, odiamos lo que nos importa.

nere dijo...

A mi me impactó (y sigue impactándome) mucho la noticia.
Le seguía desde hace muchos años e iba viendo como mejoraba con sus interpretaciones... una lástima tremenda el haberle perdido.

Yo, personalmente, no creo que fuera una muerte (o no quiero creerlo) voluntaria... si no que, como ya se sabía, estaba costándole superar su ruptura con Michelle Williams y andaba depresivo... y una persona depresiva cuando por fin consigue estar a solas solo quiere dormir. Y puede que se le fuera la mano con los somníferos (que en realidad son las únicas pastillas que encontraron en su piso).

Además de que dicen que su interpretación de Joker es magistral ... Lo dicho, una lástima.

g. dijo...

Pues que quieres que te diga, pero a mí no me sorprende, en absoluto. No voy a insultar tu inteligencia explicándote los porqués, pero que sea triste no quita que sea un seuceso más o menos/medianamente previsible. Au, Cinephilus!


(siempre m cruzo with you x los túneles... n sé x qué no había pasado x aquí. bso)

Arual dijo...

Sí volver a ver la escena final de BROKEBACK MOUNTAIN ya nunca será lo mismo la verdad, yo también me emocioné de un modo increíble con aquella imagen de Jack oliendo la camisa de su amado, buff! Pero ayer al leer la noticia no pensé en eso, de hecho hablé de ello en el blog, pensé en la idiotez de muchas estrellas jóvenes, pensé también en River Phoenix, pensé en Brad Renfro, en tantos y tantos que se han rendido demasiado pronto y me dio rabia, la verdad, así que como mi amigo Dext me cabreé que quieres que te diga. Es lo que sentí.

Cinephilus dijo...

Bienvenida al blog, g. Y por supuesto que no insultas mi inteligencia ;-) No es que no pueda deducir o prever las causas, es que me da rabia tener que deducir siempre las mismas en casos como este... Y, en especial, cuando me niego a disociar un actor de un personaje... Supongo que el adjetivo más adecuado era triste y no imprevisible, pero quizá aquello que no nos gusta asumir podemos -solemos- calificarlo de imprevisto.

Besos para todos

Nere dijo...

No deberíais juzgar tan rápido. A Heath no se le conocen - ni conocieron nunca - problemas con la droga, para empezar.

"El intérprete reconoció en noviembre que su trabajo en los filmes The dark knight y I'm not there había sido muy estresante, y que tenía problemas para dormir. Por eso tomaba las pastillas. Pero quienes compartieron con él sus últimos meses aseguran que era feliz y llevaba una vida saludable."