29.1.08

Se acabó el Tomate

Lo admito: voy con retraso. Acabo de descubrir la noticia mientras hacía una pausa en mi trabajo editorial. En principio, es una gran noticia. Al fin se termina uno de los programas abanderados de la telebasura, cuya posición era absolutamente indefendible desde hacía ya mucho tiempo.
Sin embargo, la noticia tampoco puede sacarse de contexto ni contemplarse (al menos, así lo creo) como un juicio ético de la antaño cadena amiga (exacto, Telecinco). La retirada de semejante formato tiene más que ver con la paulatina pérdida de audiencia que, en el último año, parecía seguir consolidándose.

Me gustaría pensar que es un gesto de higiene mediática. Sin embargo, si lo fuera, debería ir acompañado de la supresión de otros espacios como el infame y sanguinolento Está pasando, el tedioso El ventilador, el moralista y desfasado Hormigas blancas o el simplemente hórrido espacio que de madrugada presenta Yolanda Flores y cuyo nombre ni siquiera soy capaz de recordar... Ahora la pregunta es con qué nuevo espacio nos castigará Jorge Javier Vázquez y qué contenidos emplearán en Tele5 para suplir los vídeos del Tomate que repetían hasta la extenuación. También los creadores de Sé lo que hicisteis deberán renovar el arco de sus críticas que, por cierto, están algo estancadas en esta nueva temporada, con repeticiones algo cansinas de fragmentos del Tomate y Dónde estás corazón (tanto que a veces no sé si es una síntesis o una crítica) y gags innecesariamente alargados entre los personajes representados por Ángel Martín y Patricia Conde. También en el caso de la Sexta se nota cierto agotamiento del formato (la reposición eterna del espacio no ayuda nada) y se echa en falta algo más de originalidad, además de que ciertos colaboradores -como el siempre insoportable Dani y su sección de noticias- podían volver al silencio del que salieron para seguir cultivándolo en la oscuridad...

De momento, nos quedaremos con la buena noticia de que el Tomate ha perdido audiencia y que, gracias a eso, al fin desaparece, aunque no sea más que la punta de un iceberg demasiado monstruoso y que, evidentemente, aún sigue en pie. Flotando, firme aunque a la deriva, en la basura.

8 comentarios:

Sisterboy dijo...

El Tomate empezó siendo un programa muy majo al elegir una manera de contar la crónica rosa en un tono irónico. Luego JJ se quitó las gafas y el programa se dedicó a torturar a la gente. Pasó un poco como con Crónicas Marcianas cuya derrota final también me alegró

Anónimo dijo...

Ya sabes que no estoy muy especializado en el género...
;)

Ánimo con ese lío editorial! Yo voy servido también...


... pero mañana voy al Real a ver Tristán e Isolda. Espero no confirmar aquella frase célebre de "lo peor de Wagner es cuando te despiertas sobresaltado en tu butaca", jaja!
Ya te contaré.

Un abrazo.

Klingsor

Fidelio dijo...

... Con respecto a la muerte del tomate, se trata como muy bien dices, de una cuestión empresarial y no ética ... aunque, claro está, la telebasura es basura, pero también es TV ... y en ese contexto hay que analizarlo...

El post merece la pena sólo por descubrir el adjetivo 'hórrido' ... eres una caja de sorpresas filológicas ("sorpresas linguísticas" me parecía un comentario complicado ...)

Ya sé que es un comentario tópico ... pero Woody Allen decía (creo que en Annie Hall) que "cada vez que escuchaba a Wagner le entraban ganas de conquistar Polonia" ... así que tened cuidado con Tristán e Isolda ...

Anónimo dijo...

Se ve que Woody no había escuchado nunca Tristán e Isolda pues es una ópera intimista. En realidad supongo que se referiría a la "Cabalgata de las Valquirias". Como "boutade" es muy ocurrente y divertida.¡Cuánto a priori hay sobre la música de Wagner!

Cinephilus dijo...

Totalmente de acuerdo con usted, sisterboy,como de costumbre.

Disfrute mucho de su Tristán, amigo Klingsor. Ya me lo contará en persona, que se le echa mucho de menos ;-)

Jeje, Fidelio, me encanta esa frase de Woody. Genial en una comedia ídem.

No se enfade usted, amigo anónimo, que Woody es un destroyer cultural y, además, un gran melómano. Que sus personajes hagan burla de la cultura no quiere decir que no le guste Wagner. Es como el genial e irreverente resumen que de Hamlet hizo Valle-Inclán en sus Luces de Bohemia, presentando a Ofelia como una niña tonta que habría enloquecido a los Álvarez Quintero ;-) A mí, Tristán me cuesta, pero admito que he oído pocos momentos musicales tan bellos como el final con la voz de la Meier en Tristana...

dexter dijo...

La frase de Woody y Polonia se decía en Misterioso asesinato en Manhattan. Y tras esta pedantería ahora ya podéis poneros a despellejarme vivo cual Jorge Javier

Anónimo dijo...

Pues a mi lo del tomate me ha producido sentimientos encontrados: alegría de que se estén cargando a la caterva de parásitos criticones que se habían apoderado de mi querida tele. Indiferencia porque la verdad es que Friends me libraba de verlo cada tarde. Y, por último, tristeza al pensar que mis alumnos comenzaron a verlo ( y me consta que algunos asiduamente)a los nueve años, así que forma parte de su educación más enraizada en el cuerpo calloso. Me pregunto si serán capaces de no pensar que todo está podrido hasta el fondo, que todo el mundo tiene trapos sucios y que cualquier afan épico o transgresor debe ser ensuciado por el cotilleo barato y pueblerino. Espero que sí lo sean.
un beso
Sinclair

3'14 dijo...

Buen, bueno, ahora todo l mundo hará una sangría con tanto tomate triturado, pero, si se ha mantenido tanto tiempo en antena bien es porque la gente lo miraba, y no me vale la excusa de que es la oferta y no la demanda la causa. A la gente le gusta el tomate, le encanta la salsa, sea con este programa o los que vengan...

Y yo, sin pretender ser malpensada, apostaría que la disminución del índice de audiencia no es el principal motivo del cese de este programa.