27.2.08

Cuatro

Memoria te falta para retener las normas del amor cortés, Calisto. La misma memoria que se nos ha concedido a las mujeres para saber nuestras obligaciones.

Memoria para retener la culpa desde Eva hasta hoy... Te sorprendería la cantidad de galardones y perseverancias de los que he tenido noticia en este vagar. En este camino por autobuses y carreteras de lugares que no son como creí recordarlos. Galardones que aparecen en pliegos donde se cuentan muertes, golpes, puñaladas y palizas. Galardones brutales contra mujeres que también son memoria. Memoria de sus obligaciones, de su debilidad, de su entrega a quien las convierte en tinta de esos pliegos, en palabra de esas tragedias. Tragicomedia, querido Fernando, como tú bautizaste mi empecinamiento. O mi pasión.

Melibea, Fernando J. López

Hoy es un día triste, absurdo, infame. Un día en el que dan ganas de gritar que los hombres comiencen a ser eso, simplemente hombres, simplemente humanos, simplemente personas. Hay días en los que me gustaría que nunca hubiera habido un Hobbes porque la violencia, la crueldad, la insensatez y la brutalidad no lo harían necesario. Cuatro vidas, cuatro mujeres, cuatro nombres que no pueden quedarse solo en eso, porque tras cada una de ellas hay un mundo que ayer se rompió en mil pedazos. Y para siempre. No basta el homenaje, no bastan las lamentaciones, no basta el telediario camuflado en reality. No basta la indignación. No basta la ñoñez de la niña de Rajoy ni las palabras vacuas de futuros que no terminan de llegar. No basta nada. Porque nada será suficiente mientras estas horribles muertes, en este moderno y civilizado país donde nos creemos que estamos a salvo de la misoginia por no llevar velo, sigan ocurriendo.

8 comentarios:

inquilino dijo...

Terrible, francamente terrible.

SisterBoy dijo...

Si, deberiamos escribir todos algo en nuestros blogs. Hagamoslo

Mart-ini dijo...

demasiado terrible...

Cinephilus dijo...

Totalmente de acuerdo, sisterboy. Hay hechos que no deberían callarse...

Amelia dijo...

Es terrible la muerte física,una vida
interrumpida...
Pero algún día la lupa de las noticias también se centrará en la muerte en vida y en el infierno,que muchas mujeres y sus hijos nos ha tocado vivir...
Cuando escucho que hablan de causas,siempre pienso lo mismo qué causas y qué puñetas,que justificación o que razón explica que alguien destroce la vida de aquellos,que se supone que más quiere,y la suya propia...
Mi madre,pese a la separación,nunca lo abandono,su dependencia psicológica era demasiado fuerte,y lo cuido hasta que su proceso autodestructivo, lo mato...su excusa,o su argumento,era que no quería que sus hijos un día le reprocharán haberlo abandonado...una aún hoy se pregunta,muchos años después,el porqué no se separo antes.
Quizás Ella no estaría tan agotada fisicamente,como lo está hoy,cuando apenas su artrosis y su columna destrozada le permiten caninar.

Los hijos hemos quedado marcado para siempre,con heridas que aunque ya no sangran siguen doliendo,y lo peor de todo es tener que luchar cuando descubres que en tu vida cotidiana repites gestos y conductas aprendidas enn aquel infierno,y que quisiera desterrar de tu vida para siempre...María,en la película de "Solas",gritaba llena de dolor y rabia,"y si luego le pego o me gasto todo el dinero en beber,como hacia mi padre",quizás una siempre ha buscado que alguien le dijera,lo que ella también pedía "sólo quiero que me digas,que mi vida va a cambiar"...y le ayudara a calmar ese intenso dolor que siente por dentro,a veces.

Y los otros,la gente que te rodea,los que supones que son tus amigos,eso que se escandalizan cuando oyen que una mujer ha sido asesinada...esos mismos son los que
mi madre tacho de su agenda,porque ni siquiera tuvieran la decencia de llamarnos cuando les necesitabamos y si alguna vez,les encontrabamos erapara echarnos en caras,que el pobre con lo malo que estaba le habíamos abandonado...¡Qué sabe nadie!
Por eso para ellos,mis amigos de entonces,una sólo era la irreponsable alumna de Medicina que no estudiaba,que no se presentaba a los exámenes o que dejo de ir a clase...todavía estoy esperando que alguien diga: "vamos a tomar un café,y charlar"...

No he tenido la suerte de asistir a una de tus representaciones de "Melibea",pero estoy segura que si pudiera hacerlo encontraría en ella,fuerzas para tratar de salir adelante y salir de una maldita vez de este infierno...
Sigue escribiendo y dirigiendo Teatro,porque para esta humilde espectadora,y puede que haya más, es casi lo único que tiene,el lugar donde encuentra las emociones,los sentimientos...para vivir cada día y para no dejarse matar,no sólo por aquel que lo intento psicológicamente,sino por la incompresión y la indiferncia de los que te rodean.

Gracias,Cinephilus,por hacerme soñar

Cinephilus dijo...

Tu texto, Amelia, me estremece y emociona por su dureza y por su valentía. Quienes no te entendieron carecían de la sensibilidad para comprender a los demás y, seguramente, también a sí mismos. Pero tu lugar no es el patio de butacas, sino el escenario. Tu lugar es la acción, la vida, el desafío continuo de la existencia. Y, por lo que leo en tus comentarios y en tus apariciones en estos blogs, hay en ti demasiada sensibilidad y ternura como para no luchar por compartir todo lo que llevas dentro.
Las fuerzas están en ti y son muchas más de las que a veces puedan parecer... No puedo ponerme en tu lugar, eso sería arrogante y pretencioso, pero sí puedo decirte que espero leer un comentario tuyo en el que le digas adiós a ese infierno y se te adivine una sonrisa en la mirada, en los labios y en las palabras.
Un abrazo inmenso

Amelia dijo...

No tengo muchas fuerzas,ni soy valiente,ni tengo demasiada sensibilidad y ternura...

Sólo es mi vida,y quería romper el silencio,ese silencio de que todo es perfecto y maravilloso,que sólo podemos aspirar a ser personas de éxito...y que es el mayor de los cómplices.

No sé si un día lograré realizar mis sueños,ser médico,tener un trabajo en el que ayude a los demás,vivir medianamente tranquila,tener a alguien que me ame,como la mujer que soy...

Pero al menos ahora,quiero seguir luchando porque un día sea así...como me enseñarón y me transmitierón mis personajes "fetiches" del Teatro...y entre sus múltiples enseñanzas,ésta la de mostrar tus vivencias,por si a otr@s pudiera servirles y a tratar de interpretar,lo mejor posible,a tu personaje,en esta obra de Teatro,que es la vida.

Gracias,de nuevo,Cinephilus...por hacerme soñar y por tantas "cosas",que hoy serían muy largas de explicar.

SisterBoy dijo...

Ay esta entrada sirve también para el día de hoy!