6.3.08

Alcantarillas

Tras unas semanas absolutamente estresantes -pero también muy especiales- al fin puedo poner esto al día. Las funciones con mi grupo -que han sido un éxito-, los exámenes de mis alumnos y el trabajo editorial me han tenido más que ocupado estos últimos días... Por no hablar de (íntimas e importantísimas) novedades personales que, además de especialmente hermosas, también han exigido su tiempo para prepararlas como se merecen (Bulgari y Zegna incluidos...) Así que, en plena jornada electoral (ojalá los sondeos demoscópicos y demás encuestas acabadas en -ópicos que le dan la mayoría al PSOE se cumplan) Y aunque con retraso, comenzamos la actualización del blog con dos estrenos que bucean en diversos tipos de alcantarillas con propósitos igualmente heterogéneos...

1. Sweeney Todd
Decepcionante. Así puedo resumir mi experiencia con este musical en el que Tim Burton se pliega por completo ante la obra teatral y se limita a ponerla en escena con corrección pero sin un ápice de originalidad ni creatividad. De la pieza original desaparece por completo el sentido del humor y la obra se convierte en un musical previsible con canciones lóbregas -¿por qué se suprimió La balada de Sweeney Todd?- y un grupo de personajes que van desde lo prescindible a lo irrisorio, como el galán y la hija de Todd, dos secundarios que -francamente- son lamentables, cursis y anodinos (¿por qué la hija tiene esas cejas tan desagradables?). A destacar el trabajo de Alan Rickman, un sorprendente Borat y, sobre todo, de Helena Bonham Carter que, a pesar de ser una de las actrices que menos me gustan, hace un gran trabajo en este film. En cuanto a Depp, aparte de que su interpretación musical no es especialmente brillante (cantar, lo que se dice cantar, canta regular), su labor se sustenta en una mirada potente y una más que notable caracterización; sin embargo, este papel queda bastante lejos de su Ed Wood, donde sí hubiera merecido un Oscar que, en este caso, le habría quedado grande.

Se echa de menos el aliento de películas tan brillantes como La novia cadáver y llama la atención el tono encorsetado y arrítimico de una película que prometía ser uno de los grandes estrenos del año. Sin embargo, nada se añade al guión del musical original, ni a su puesta en escena. Evidentemente, la obra original parecía ajustarse a la estética burtoniana, pero esto no debería justificar la nula aportación de ideas que el director presta al libreto. Una adaptación fiel, desde luego, pero también insustancial, a la que alguna traición la habría salvado de la rutina de su desarrollo y de su puesta en escena. Ni siquiera se consigue salvar las lagunas del argumento -con giro final previsible sustentado en el personaje, mal trabado y peor caracterizado, de la mendiga-, cuya tesis básica -una versión muy particular de las ideas de Hobbes- resulta excesivamente pobre para sostener dos horas de filme. A cambio, destacaría los últimos quince minutos -los únicos brillantes y con ritmo- en los que Burton se convierte de nuevo en Burton.

2. La guerra de Charlie Wilson Pudo ser una gran película, pero ni el director ni los guionistas supieron rematar la jugada. Sin embargo, en este caso, el resultado superó mis expectativas y me divirtió sentarme ante un filme político -al menos un argumento interesante y una idea que va más allá del costumbrismo rancio y anacrónico del último cine español- en el que, además, se sabe analizar con cierto sarcasmo algunas de las claves de la política internacional made in USA. Evidentemente, podrían haber sido más valientes pero... ¿Cuántas películas comerciales y con gran prespuesto sobre un tema político tan reciente y controvertido imaginamos que podrían rodarse en países como el nuestro? ¿Es justo acusar de ausencia de autocrítica al cine norteamericano cuando el nuestro, aparte de la guerra civil, poco revisionismo histórico más ha hecho? Lejos nos quedan las valientes aportaciones del reciente cine alemán o hasta del cine francés, así que, en este caso, me parece demasiado fácil criticar una película que, de acuerdo, no evita el momento de la bandera y la condecoración, pero que sí apunta con crudeza la responsabilidad norteamericana en el ascenso del fundamentalismo islámico.

Los actores, correctos en sus papeles, juegan bien sus cartas, aunque me quedé con ganas de más Julia Roberts, quien, de nuevo, hace gala de su fotogenia y de su romance con las cámaras, aunque el guión le racanee escenas y la convierta en una secundaria muuuuy secundaria. Hanks, a quien no aguanto, cumple con su rol y está bien secundado por una producción correcta y con ritmo (incluyendo algunas escenas de comedia elegante y eficaz). Eso sí, les recomiendo que la vean en salas con un público que, al menos, tenga cara de haber leído el periódico una vez en su vida, porque a mí me tocó aguantar a una pareja que reaccionaba con un “¿pero de qué hablan?” cada vez que en pantalla aparecían palabras con una mínima carga política...

3. Euro¿qué?
No estaba previsto, pero tras la elección pre-eurovisiva de ese horror de ¿canción? cuyo nombre me niego a reproducir, no puedo dejar de asomarme a esta tercera alcantarilla ¿musical? que, gracias a TVE, ha llegado a sus mayores cotas de estupidez y cutrerío. Anoche, afortunadamente, no pude ver este glorioso especial, ya que el finde ha estado protagonizado por dos cenas estupendas muy diferentes pero igualmente brillantes en cuanto a lugar, menú y compañía, así que me he tenido que conformar con ver hoy, en plena sesión de gym, la reposición de una catástrofe televisiva que presentaba (o algo así) la Carrá, mientras un montón de energúmenos gritaban a favor y en contra de los freaks asistentes (con todos mis respetos para La Casa Azul, que no sé si se habrán arrepentido de haber participado con su buena música en semejante festival...). Por lo demás, me provoca bastante aburrimiento y desazón vivir en un país tan cutre donde triunfan Aida, Escenas de matrimonio y este tipejo nacido del -cada vez menos ácido e interesante- show de Buenafuente. Confundir el sentido del humor con la astracanada es algo habitual por estos lares -que se lo digan a Valle-Inclán, barrido del panorama teatral de su tiempo por autores más que menores- y, francamente, no acabo de entender el gusto nacional por lo cutre, lo casposo y lo rancio. Ver a este individuo haciendo el ganso me recordaba las películas de Ozores o los peores sketches de Noche de fiesta. Supongo que ese es el humor que nos llega y para el que estamos preparados... Lástima que no resuciten los Quintero: en estas alcantarillas de nuestra cultura, seguro que -como ya hicieron en su tiempo- se forrarían.

11 comentarios:

Vargtimen dijo...

Hombre, Cinephilus, piensa que Eurovision es un circo de pop facilón, baladas machaconas y horteras sin sentido del ridículo. Que Irlanda manda este año un pavo de peluche, que Finlandia ganó hace dos años con unos trolls y Ucrania envió el año pasado a un doble de la Sra.Dobutfire envuelto en papel albal.
La Casa Azul son demasiado buenos para todo eso. Mejor mandar bromas, aunque no tengan demasiada gracia, pero es que este festival ya sólo se lo toman en serio los países del este como Serbia y Kosovo, que se desfragmentan más que mi disco duro, que votan a su vecino de aquí y de allá y que viven como se vivía aquí hace 20 años.

Respecto al musical de Sweeney Todd no ví el original, pero la película me gustó bastante, por encima de la media de Burton, al menos mucho más que cosas como "Charlie y la fábrica de chocolate".

No ví la otra. Tom Hanks me pone nervioso, cuando veo sus películas me despisto intentando contar con los dedos cuantas papadas tiene. Y me faltan dedos.

Anónimo dijo...

Me quedo con lo primero. Se han cumplido las encuestas, afortunadamente. Yo vuelvo a confiar en la democracia, a pesar del "incompresible" ( como dice uno de mis alumnos, que se ve que lo comprende, pero no lo comprime) aumento de escaños del tipo de los hilillos ( sí, ese que decía: "no es gasolina lo que sale del prestige, son como unos hilillos..."), del primo físico que desconocía el cambio climático(licenciado por la universidad que regentan los Legionarios de Cristo, supongo), del "España se rompe" (cuando ha disminuído el voto nacionalista considerablemente) y ultimamente papá de Rajoidy ( metáfora de la camapaña más desastrosa, después de la de Almunia,jamas realizada en este país).
Me han dicho que Sweeney Todd es muy desagradable. Me gusta Burton y tu crítica, pero eso me desanima. Y en cuanto a Hanks, me pasa exáctamente lo mismo que a vargtimen, así que esperaré nuevas recomendaciones a las que prometo hacer caso.
Un beso con muchas ganas de verte!!
Sinclair

3'14 dijo...

Lo de eurovisión ta sólo es un indicador de la decadencia que sufre ese concurso...

Las pelis no las he visto. Todavía. Así que ya comentaré cuando tenga ocasión.

Y este... Yo confieso, yo me lo paso bien con Aída :)

SisterBoy dijo...

Los jefazos tuvieron un aviso con Las Supremas de Mostoles pero no quisieron atenderlo, asi la culpa la tienen ellos por dejar la decisión en manos de los españoles que -justamente- han llegado a la conclusión de que eso de Eurovisión ya no es más que una broma. Pues a divertirnos

Anónimo dijo...

Sinclair, Cinephilus, enhorabuena por el triunfo electoral. Quizás me estoy volviendo "optimista antropológica", pero a mí no me han deprimido en exceso los resultados, por la exaltación de la amistad post-despedida de soltera y por el “lógico” aumento de votos para el PP. De cajón que suba, como que suba el PSOE a costa de ERC e IU, “clarísimas” opciones de centro, por otra parte. Es obvio que el electorado de izquierdas ve el PSOE como la única alternativa para combatir al PP en las urnas.

Me ofrezco voluntaria para aclararle sus dudas a tu alumno. Sintéticamente: el 14-M de 2004 se castigó, por supuesto al sinvergüenza de Aznar, y a los mentirosos y manipuladores que desinformaron a los españoles y en esta ocasión, ha ocurrido lo mismo con el PSOE. Aunque os parezca increíble, más de uno votó a ZP hace cuatro años y esta vez, no; a más de uno le ha decepcionado su política tanto como la de Aznar.

Me alegro de que puedas dormir más tranquila y de que no vayas a tener pesadillas con el señor de los hilillos. Yo tampoco estoy dispuesta a que me quite el sueño el tipo al que se le llena la boca hablando de talante y firma el Pacto de Tinell, el que dijo que Otegui era un hombre de paz, y sobre todo, el que le dio otra oportunidad a ETA después de la T4 pese a haber dicho que no lo iba a hacer (eso, en mi pueblo se llama MENTIRA, pero mejor pasar por alto esta “menudencia” porque si no me “crispo” y entonces soy antidemócrata y me convierto en franquista por arte de birbiloque).

Estos cuatro años son para demostrar que además de hacer oposición a la oposición y de gesticular mucho (ahí sí, me quito el sombrero), saben gestionar. A ver cómo se les da con los catalanes…

Besos post-electorales prenupciales.

Paloma

inquilino dijo...

Bueeeno, un poquitín de sosiego.

A mí, la verdad, me gustaría algún año votar a favor y no en contra.

¿Lo del Estatut? Pues sí, lamentable. A mí todo eso de primero y yo y luego los demás me parece lamentable. Soy profundamente anti-nacionalista. Pero si echamos una ojeada a los estatutos de Andalucía (votado por el PP) o Valencia (redactado por el PP) contienen párrafos calcados literalmente de ese engendro legal que es el Estatuto catalán.

¿Persecución lingüística? Seguro que sí. Al menos la misma que se practica en bastantes zonas de Valencia, donde un profesor de primaria que no hable valenciano solo puede aspirar a impartir plástica y lengua española. Hablando de astracanadas, me viene ahora mismo a la cabeza el ridículo que montamos al enviar a Europa dos versiones idénticas de la constitución europea, una en catalán y otra en valenciano.

¿Mentir en la negociación? Bueno, de mentiras no anda nadie falto. Sentarse a hablar no es claudicar y negociar no es necesariamente ceder. No se ha acercado ni un preso. No se les ha llamado "movimiento vasco de liberación" y no se ha parado de detener terroristas en toda la legislatura. ¿Que se le ha dado algo de aire al entorno social? Bueno, es que hasta donde yo sé defender una idea equivocada no es delito, siempre y cuando no se haga con una pistola. Quizás fuera un error, no lo sé, pero para mí valió la pena intentarlo. ¿Que siguieron hablando tras la T4? Francamente, si ello hubiera contribuido a evitar las 3 muertes que vinieron después, bienvenido sea. A mí me parece que cualquier intento es válido. Y, francamente, la instrumentalización que se ha hecho de las víctimas ha sido abominable. La opinión de una víctima es eso, una opinión, y no es más legítima que la de cualquier otro. En eso consiste la democracia. Eso sin contar la cantidad de víctimas que no están para nada de acuerdo con la línea de la AVT.

A mí hay muchas cosas que me han parecido desastrosas en este gobierno, cierto. La mitad de los Ministros han ido de lo soso a lo lamentable (comenzando por la Calvo y terminando por la Trujillo). Y por poner otro ejemplo la obsesión por las cuotas en cuestiones de igualdad de género me pone muy nerviosa. Más guarderías y menos tonterías.
La situación económica es mala, sí. Pero viene heredada de esta cultura del pelotazo y el dinero fácil que tanto nos gusta en este país. La burbuja inmobiliaria nació y creció con el PP, al que le vino muy bien mirar para otro lado para que creciéramos cuando el resto de Europa estaba en recesión y de paso ganarse unos milloncejos. La Ley del suelo hizo el resto. Tampoco es que el PSOE haya arreglado mucho. Es verdad que una vez montada la burbuja es difícil solucionar el problema. Se dijo que el petróleo no subiría de 40 dólares y anda ya sobre pasando los 100. Y en EEUU llevan toda la época Bush jugando peligrosamente con la balanza de pagos -y arrastrando al resto del planeta con ellos-. Pero el PSOE podía haberse metido con más brío en las reformas estructurales que lleva décadas pidiendo nuestra economía. Menos ladrillo y más I+D. Compitamos en calidad y no en calidad porque en esto último China nos ganará siempre. Gestionemos el talento en lugar de la mediocridad.

Pero también ha habido ministros que lo han hecho francamente bien. El avance en leyes sociales es notable. La Ley de dependencia es única en el mundo, por fin se ha planteado el Estatuto del trabajador autónomo, también ha visto la luz (con 20 años de retraso) el estatuto del empleado público, el plan de fomento del empleo estable ha dado buenos resultados y el proceso de regularización de emigrantes era algo absolutamente necesario.

No. No me gusta Zapatero. Se pierde en tonterías y a menudo le da por dar bandazos. Le falta carisma y solvencia, sí. Pero en estos cuatro años he visto al PP manifestarse contra la negociación con ETA un montón de veces y ninguna contra ETA, le he visto apoyar las declaraciones golpistas de un general chocho y retirado, restar repetidas veces legitimidad al resultado de las urnas, aplaudir teorías conspiranoicas sobre el 11-M, destrozar la vida de un médico absuelto por sentencia firme, bloquear las renovaciones de los órganos de gobierno del poder judicial, llamar a la insumisión frente a leyes aprobadas legítimamente en el Parlamento y un sinfin de barbaridades más que atentaban directamente contra las instituciones y el estado de derecho.

Creo firmemente en la alternancia política y no me gusta el bipartidismo. Cada vez que hay elecciones, gane quien gane, le deseo la mejor de las suertes al nuevo gobierno y nada me produce más alegría que el que me hagan cambiar de opinión para darle mi voto a un gobierno al que no voté pero que lo ha hecho tan bien que me ha convencido. Ojalá algún día pueda llegar a decir: este año sí, este año voté a favor y no contra, este año me hicieron cambiar de opinón y me convencieron para que les diera mi voto.

Besitos prenupciales, Pal.

SisterBoy dijo...

Buen analisis el de inquilino incluso en aquellas partes en las que no estoy de acuerdo.

Tanto a nivel de politicos como a nivel de gente de la calle nos sobra subjetividad, emotividad, mala leche, cinismo e incapacidad de reconocer los fallos própios y los méritos ajenos. Y sin un cierto sentido de la objetividad no se puede hacer ninguna clase de analisis.

amelia dijo...

Sólo aspiro a que los que pensamos distinto,seamos respetados y no acusados de nada...

Que como en este blog ocurre,poder expresar opiniones diferentes acerca de una película,de que canción va a Eurovisión...de la vida,que trancurre tranquila.

Ya está bien de divisiones,de que desde un lugar o desde otro,sólo creen crispación y odio hacia áquel con quién compartes tu espacio.

Y que ojala,el jueves pasado,sólo hubiera sido un jueves más,como alguien escribió en el periódico de la mañana...

"Que hoy sólo sea jueves, que la gente, cuando regrese a su casa después del trabajo, se aburra frente al telediario mirando de soslayo otro mitin de Zapatero, otro mitin de Rajoy. Que el periódico no se haya quedado demasiado viejo al llegar la noche. Que mañana sólo sea viernes.
Este mismo jueves de hace cuatro años el periódico traía en portada una entrevista con el candidato a la presidencia del Gobierno. Hoy también. Entonces era Zapatero. Ahora es Rajoy. Aquel jueves el periódico contaba el partido del Madrid en la Liga de Campeones. Hoy también. Entonces jugó contra el Bayern. Ayer, contra el Roma. Aquel ejemplar y este coinciden en contar los intentos desesperados de Llamazares por romper el bipartidismo. Y aquel jueves, además, el periódico llegó a los quioscos con un reportaje sobre "el horror de ser niño en Mozambique". Seguro que tampoco eso ha cambiado mucho. Pero cuando, a media tarde de ayer, junto a la sección de documentación, el periodista llega a la última página del diario de aquel jueves y lee a Maruja Torres -que hoy también publica su columna en la última página- ya no se atreve a seguir pasando las páginas del tomo encuadernado en azul. Porque sabe -todo el mundo lo sabe- qué se va a encontrar si sigue, cuál fue la portada del periódico del viernes 12 de marzo de 2004. Aquellas fotografías, aquellas listas de nombres que se fueron haciendo más largas con los días.

Y entonces cierra el tomo y vuelve a poner la radio. Y escucha la voz cansada de Rajoy diciendo que se lo está pasando muy bien en la campaña y que por él seguiría dando mítines por aquí y por allí. Y un rato después llegan las palabras repetidas de Zapatero explicándole a los artistas reunidos en el Círculo de Bellas Artes de Madrid por qué ha cogido esa manía de decir "buenas noches y buena suerte". Y también por la radio llegan frases de Gaspar Llamazares y hasta de Rosa Díez que sueña con un escaño en la capital.

Y al periódico van llegando fotografías de las urnas apiladas a punto de ser enviadas a los colegios electorales y muy pronto -tal vez mañana o pasado- llegará un comunicado muy largo del Ministerio del Interior con las previsiones de la jornada electoral. El número de urnas, el número de colegios, el número de interventores y cuántos policías "velarán porque la jornada electoral se desarrolle sin incidentes". Unos incidentes que, como todos los días de votación, llegarán nada más den las ocho de la mañana, pero llevarán el apellido de "sin importancia" y hablarán de un presidente de mesa que se presentó con dos copitas de más, de un candidato al que se le olvidó el carné de identidad y de dos novios que "quisieron ejercer su derecho al voto" antes de irse a dormir. Habrá fotos de monjas votando -un clásico inevitable- y declaraciones de los candidatos -que seguro que votarán muy temprano- llamando a disfrutar de la fiesta de la democracia.

Y todo, aunque suene a viejo, será maravilloso por la simple comparación con las imágenes y los sonidos que seguirán guardados en una esquina de la memoria. Inevitablemente, este jueves de cada cuatro años será muy triste, insoportable, para quienes se pasaron aquel otro jueves de hospital en hospital, sin llegar a encontrar a quienes habían perdido tan temprano. Pero también este jueves sin apellido, y el viernes de fin de campaña, y el sábado de reflexión, llevarán implícito el mensaje de que los asesinos, en democracia, nunca ganan.

Que hoy sólo sea jueves, un aburrido jueves de campaña electoral."

QUE LOS DÍAS QUE VENGAN,PODAMOS SEGUIR COMPARTIENDO ESPACIOS ABIERTOS A LA TOLERANCIA,COMO ESTE BLOG...Y QUE PODAMOS VIVIR Y PENSAR,COMO NOS DE LA GANA,MIENTRAS RESPETEMOS AL OTRO.

UNA FORTA ABRAÇADA!

Anónimo dijo...

He vivido la campaña con mucha intensidad y he acabado muy harta de maniqueísmos, de santos paganos y de demonios, de loas y de desprecios, de argucias dialécticas de la peor calaña, de ejercicios de memoria selectiva vergonzosos, y he echado en falta precisamente análisis tan certeros como el tuyo, inquilino. Suscribo la opinión de Sisterboy pero lo matizo con superlativo: magnífico y muy ilustrativo tu comentario, una exposición tan razonable como discutible, porque en algunas cuestiones estoy completamente de acuerdo y en otras, obviamente, no ;-) Como me ocurre con amigos tan especiales como Sinclair y Cinephilus, con los que me gusta contrastar puntos de vista.

Más besos,

Paloma

inquilino dijo...

De eso se trata, Paloma, de discrepar e intercambiar puntos de vista con serenidad y tolerancia. Porque tus opiniones son tan válidas como las mías y, seguramente, más acertadas en muchos puntos. La democracia es eso, ceder todos un poquito para que todos estemos un poquito contentos. Lo contrario, la satisfacción total, implica la insatisfacción total del otro y eso no tiene otro nombre que dictadura.
Reconozco que esta campaña he huido de debates y me he encerrado en el caparazón de mis múltiples quehaceres. Simplemente, me espantaba el cabreo generalizado que imperaba. Odio el conflicto, no lo puedo evitar. Estaba cruzando un semáforo, pasó un coche electoral del PSOE y un grupo de viandantes, ciudadanos normales y corrientes, se pusieron a gritar "Zapatero hijo de puta". Así, sin más. Y el día del atentado, el amigo Ci escuchó como una señora en un autobús reaccionaba a la noticia llamando hijos de puta a los del PP. Simplemente, no lo puedo entender y mucho me temo que todo esto no va a ir más que a peor a menos que todos hagamos un esfuerzo por sosegarnos.

coxis dijo...

Pues a mí me gusto bastante Sweeney Todd, e incluso la sosa parejita juvenil me pareció exagerada adrede para contrastar muchísimo con la cutrez que les rodea...

La de Tom Hanks no la he visto, así que no puedo opinar.

En cuanto a Eurovisión, estamos sacando un poco las cosas de quicio, porque, como bien he leído por ahí, tan malas han sido las bloody marys, i love you my vida, son de soles, davides civeras y demás cutreces que han ido los últimos años... ¿por qué no echarle morro y que los lituanos, estones y letones se queden de piedra ante el chikichiki?

ay mon Dieu, y me quedan tres sesiones de evaluación todavía...