28.3.08

N21

Hacía tiempo que no veía tantos taxis libres en Madrid. Verdes, vacíos, hipotéticamente apetecibles. Y, sin embargo, no quería subirme a ninguno de ellos. Prefería apurar unos minutos más el aire nocturno de una ciudad que, con sus aristas y sus grietas, sigue siendo el lugar donde mejor me defino. Donde mejor me encuentro (si es que encontrarse es, como me gusta hacerlo, redefinirse a cada paso). Y allí, en una parada de autobús concurrida por todo tipo de cuerpos y miradas anónimas, he esperado pacientemente el búho que, en el fondo, estaba a punto de llegar. El N21 no ha tardado más que unos minutos, cinco, tal vez diez..., minutos suficientes para paladear -con el ipod a todo volumen- el flashback de las recientes cañas, el ballet, las risas, las críticas, las colas en la populista noche de los teatros (mejor inflar globos y regalar merchandising que ayudar de manera efectiva al teatro alternativo) y hasta las propuestas para solucionar un mundo que, cada uno a de los que estaba sentado en esa mesa, intentamos -en nuestra pequeña y cotidiana esfera- mejorar. Y al ritmo de esas cañas, de nuestras megalómanas propuestas para la mejora de la civilizacion y hasta de los comentarios sobre el ballet del no menos megalómano Duato, han salido palabras como ética profesional, responsabilidad individual, utopía, inconformismo o necesidad cultural. Palabras que no pretendían ser solemnes, que tan solo eran puntos de vista que, en esas cañas y en esta noche, volvían a resultar coincidentes.

Noche, jueves, Madrid. Sumo, mientras sigo esperando ese autobús, tres de mis coordenadas predilectas. Sobre todo si el jueves -este jueves noctámbulo- es preludio de un viernes de reencuentro, de sábanas deshechas, de maletas morbosas de bienvenida y miradas de absoluta complicidad. Y así, a las cañas del jueves, al Madrid construido de calles y de amigos de este jueves, se suma la presencia firme y apasionada de un viernes que tanto ansío a estas horas de la noche. Que, a su modo, habrá de dormir junto a mí lo que queda de noche.

Por eso hoy no podía subir a un taxi. Porque necesitaba esos minutos en la parada. Con mi música. Con mis pensamientos. Con mis deseos. Sentir el aire en el rostro y robar Madrid en una mirada que no apuntaba a sitio alguno, tan solo al instante. Y al futuro. Y a un mes de mayo que se acerca con la voraz euforia de todo lo que, de puro hermoso, de puro valiente, podría dar miedo. Pero no lo da. No puede provocar nada que no sea tan plácido -tan deseable- como este viento ya de primavera -aunque hablen del frío, o del invierno, o de los temporales que no me explico-, viento que acaricia las calles y los rincones que me constituyen en este inmenso puzzle de mis amigos, de Madrid y sus noches, de los jueves de cañas, de los viernes a medias.

6 comentarios:

coxis dijo...

ay qué ganas dan de irse a Madrid...

buen finde, guapetón

Amelia dijo...

"Lento pero viene
el futuro se acerca
despacio
pero viene

hoy está más allá
de las nubes que elige
y más allá del trueno
y de la tierra firme

demorándose viene
cual flor desconfiada
que vigila al sol
sin preguntarle nada

iluminando viene
las últimas ventanas

lento pero viene
las últimas ventanas

lento pero viene
el futuro se acerca
despacio
pero viene

ya se va acercando
nunca tiene prisa
viene con proyectos
y bolsas de semillas
con angeles maltrechos
y fieles golondrinas

despacio pero viene
sin hacer mucho ruido
cuidando sobre todo
los sueños prohibidos

los recuerdos yacentes
y los recién nacidos

lento pero viene
el futuro se acerca
despacio
pero viene

ya casi está llegando
con su mejor noticia
con puños con ojeras
con noches y con días

con una estrella pobre
sin nombre todavía

lento pero viene
el futuro real
el mismo que inventamos
nosotros y el azar

cada vez más nosotros
y menos el azar

lento pero viene
el futuro se acerca
despacio
pero viene

lento pero viene
lento pero viene
lento pero viene"
Mario Benedetti

UNA FORTA ABRAÇADA!

Arual dijo...

Con tus palabras me has transportado junto a ti en esa parada de bus en medio de la noche madrileña de jueves, eres único para estas cosas querido Cinephilus!

Arual dijo...

Por cierto cuando puedas pasa por mi blog, tienes un premio para ti! Besotes!

NaT dijo...

Pues a mi cada día me da más pereza coger el búho... de hecho anoche al final me cogí un taxi por no quedarme más de media hora ahí sola esperando.
Claro que no es lo mismo un lunes que un jueves-viernes-sábado.

Besos de ¡¡cine!!

Mari dijo...

madrid...
lima
ny

wtf

besos de reencuentro