1.9.08

Enfin veuve

De nuevo el cine francés viene a remover con algo de ingenio las más que insípidas aguas de este verano cinematográfico. Salvo excepciones joviales -y sí, superficiales- como Mamma mía, películas ingeniosas (aunque alargadas en exceso) como Yo serví al rey de Inglaterra y el negrísimo, brillante y estremecedor blockbuster The dark knight, solo el cine francés ha ayudado, desde producciones modestas pero correctas, a ofrecer algo que nos despierte de un cierto sopor o, peor aún, de un dejà vu generalizado en cuanto a los estrenos de cine se refiere.
En el caso de Por fin viuda, y como ya pasara en Dejad de quererme, se trata de una película honesta tanto en su planteamiento como en su ejecución. Solo pretende ser una comedia romántica o, casi mejor, antirromántica. Una comedia que no juega a plantear tema alguno -salvo los estrictamente indispensables- y que se apoya en un guión divertido -a ratos, hilarante- y en unos intérpretes estupendos (bravo, de nuevo, por la pareja protagonista: atractivos y clowns a un mismo tiempo). Es un placer comprobar que se puede hacer una comedia simpática sin necesidad de emplear el chiste ordinario y zafio tan del gusto del último cine español -ramplón hasta decir basta- y aunque la película no remate bien al final, al menos se pasa un buen rato viéndola.
Algunas ideas de guión, sin ser muy sofisticadas, sí que son muy eficaces y dan lugar a escenas abiertamente divertidas, como el entierro del marido, la composición de la carta, la fuga con el flotador o la presencia del pesado del hijo, uno de los personajes más infumables del filme y muy divertido hasta que la película se toma más en serio de lo que debiera y se pierde un poco su esencia ante la exigencia -innecesaria- de un happy end convencional.
Se echa de menos -lástima- un final mucho más enloquecido, con una huida en toda regla que sirviera de perfecto broche a la función vodevilesca, pero se opta -en cambio- por el melodrama, el romanticismo y la elipsis simplona (ese temible "Dos años después..."). Aún así, la película es recomendable por su falta de pretensiones y su acierto en el planteamiento de situaciones cómicas. Inevitable -salvo que uno se empeñe en no querer participar de la sencillísima peripecia- no lanzar más de una carcajada.

3 comentarios:

SisterBoy dijo...

Al contrario que con "Dejad de quererme" este argumento no me convence demasiado. Ya veremos si la veo o no

Mari dijo...

hola ni;o

buscame

www.insidebunny.blogspot.com

Arual dijo...

Ni francés, ni inglés, ni hindú, no veo cine desde hace medio siglo, ni bloggeo, ni veo la tele, ni hago viajes chulos, ni na, de na, pero tengo al niño más guapo de todo el planeta a mi lado, y una añoranza terrible de todos vosotros... te lo tenía que decir, un besote Cinephilus!