9.9.08

Vuelta a las pantallas...

Solo una semana de septiembre y la televisión ya nos ha dado motivos más que suficientes para regocijarnos en su cada día más sonrojante visionado. Mientras me mentalizo para el arranque de la vuelta al cole (campaña que en el corte inglés comenzó allá por junio), enumeraré algunas de las joyas catódicas que más me han sacudido -que no conmovido- estos días...
1. El retorno de Concha García Campoy
Y es que era de esperar que regresara con su programa con ínfulas de televisión de calidad y sus grandes colaboradores: Gonzalo Sosísimo Miró y Aitor NoDoyNiUna Trigos, dos reporteros dicharacheros capaces de emborronar cualquier tertulia que se precie. Pero, sin duda, lo más lamentable ha sido ver cómo utilizan una tragedia como la de Barajas para seguir ahondando en el amarillismo con la excusa del homenaje. Y así, con esa razón absolutamente manida, nos cuentan una a una las vidas de las víctimas y nos enseñan sin ningún pudor, el dolor de sus amigos y familiares. Después, por supuesto, cambian el registro y comentan los castings de Factor X en un ejercicio de gran gusto y rigor periodístico. Es terrible que se hagan reportajes así y que, además, se oculten con la doble moral de costumbre. Carnaza sin más que ni siquiera respeta la intimidad en momentos tan dolorosos como este. Supongo que en el vocabulario de las Mañanas de Cuatro la palabra homenaje significa, precisamente, intromisión.
2. El retorno de Patricia Gaztañaga
Cuando creíamos que ya teníamos bastante con su horrendo legado del Diario de Quien Sea (que sigue emitiéndose en las tardes de Antena 3), esta maravillosa profesional nos regala otra muestra de su genialidad y buen gusto que debería ser de obligada visión en todos los centros de Secundaria: No es programa para viejos, una especie de gran plató choni donde una serie de adolescentes y jovenzuelos absolutamente hiperbólicos y lejanos a la realidad exageran y despotrican cuanto les viene en gana, aderezando su discurso con numerosas expresiones poéticas tales como que te follen, que te den y similares, a veces salpicadas por algún verbo e incluso algún intento de construir un enunciado. Y sí, debería verse este programa en todas las aulas para que nuestros alumnos vean por qué nos empeñamos en educarles: para evitar que se conviertan en estereotipos huecos, simplones y manipulables como los adolescentes que Gaztañaga se ha inventado en su nuevo hueco nocturno. Lástima que el hueco no sea un agujero negro para perder semejante programa de vista...
Por cierto, que el programa está muy en consonancia con esa también sonrojante sección de El País de este verano: Me cago en mis viejos, donde alguien -sospechamos que un mal autor de novela juvenil, que no un adolescente, salvo que sea tan simple como su personaje- escribía simplezas de media página reiterativas hasta la náusea y tan melifluas y tontorronas como el consultorio de la Vale. Al menos, eso sí, la Vale es honesta -no se vende como prensa seria- y regala pegatinas. A ver cuándo se decide El País a sacar una colección de cromos de Hugo Silva.
3. La ficción nacional
Y ahí sí que confieso mi adicción a uno de los mayores bodrios que he visto nunca: Física o Química. Guiones infumables, interpretaciones ortopédicas (qué mala es Blanca Romero y qué pésimo es el actor que hace del oriental Jan) y peor ritmo en una serie que, sin embargo, me tiene enganchado. Y es que saca de mí ese lado de "yo veía Al salir de clase y Beverly Hills 90210" , además de hacerme gracia ese instituto de ciencia ficción con alumnos que parecen sacados de una baraja de cartas de prototipos estudiantiles.
Menos mal que están los guapos jovencitos de los Orozco para salvar la papeleta en la sobreactuadísima Herederos. Un folletín sin pies ni cabeza con una histriónica Concha Velasco que tiene muchísima gracia y que, al menos (eso sí), está bien producido y hasta goza de buen sonido y de ambientaciones cuidadas. Los actores, por cierto, incluso vocalizan (y Félix Gomez en esta nueva temporada aparece más trabajado en el gym que en la primera, lo que constituye un cambio sustancial a mejor).
Como escena del primer episodio, me quedo con la sutil caracterización del personaje de Concha, leyendo la sección de Economía del diario francés Le Monde. Todo muy creíble.
4. Y otros...
Otros como Bardem, que siempre ha sido antipático y que vuelve a demostrarlo en sus declaraciones sobre España y bla, bla, bla. No creo que haya acertado en lo que ha dicho (por otro lado, me importa más bien poco lo que diga: me interesa su faceta interpretativa, nada más), pero en parte (y viendo lo que hace la prensa española actual con cualquier rumor, cotilleo o incluso noticia) sí tiene razón. Nadie, por cierto, se ha molestado en averiguar si las declaraciones están sacadas de contexto; simplemente nos han dado la lata con el tema durante dos días a falta de noticias de mayor calado. Se ve que esto de la crisis ya cansa como noticia y nos parece más oportuno perder el tiempo en temas mucho más jugosos. Para eso, la verdad, me quedo con el de la boda de la duquesa y su noviete gay, que me parece digno de una novela de Corín Tellado. O mejor aún, de un episodio de Herederos. A ver cuándo le encuentran a la Orozco un (casi) amante igual... De momento, corto y cierro, que me espera la Velasco en el segundo capítulo de esta apasionante temporada... ;-)

6 comentarios:

SisterBoy dijo...

Jo intente ver Física o Quimica pensando que sería un serie de esas tan malas tan malas que son hermosas en su maldad como "El internado" pero ni por esas.

Bardem es un gran acto pero debería meterse la lengua en el culo. Una estrella como él debería saber que cualquier cosa que se diga se va a sacar de contexto. Asi que mejor que no haya ni contexto para que tampoco haya de donde sacar.

Anónimo dijo...

Es genial que vuelvas Cinephilus!! Por lo menos podemos reirnos de la nueva y aún más escalofriante programación de este mi mes favorito... Yo lo único que salvo es el culebrón de los Orozco, del que somos fans absolutos: Esa nueva Angela Channing ( y que gran verdad, histriónica del todo), esas desgracias que con pan son menos, aigh!! También se agradece tu prudencia con lo de Bardem. Hoy mismo ya han aclarado que fue un malentendido, porque ayer no dieron tregua ni en el telediario. Un beso enorme y esperando nuevas críticas de cine ( por fin, desde navidades, ayer pude ir!!!)

Sinclair

coxis dijo...

me alegro de no ver casi la tele...

Ra está en la aldea dijo...

En Física o Química los actores adultos son el triple de malos que los adolescentes, y los personajes que interpretan mucho más absurdos e inmaduros. No puedo con Blanca Romero ni como actriz ni como personaje ni como persona, hablando siempre con ese tono místico en la línea de Lidia Bosch.
Pero qué divertida es la serie, yo también estoy enganchadísima. Sexo, drogas, comportamientos inadecuados ética y estéticamente... Ardo en deseos de ver esa "excursión a Chueca" de la semana que viene. Por cierto, qué malo es Gorka, es Satán.

Los criticones dijo...

Por casualidad he visto tu crítica de Barroco (la acaban de reponer y me la he metido entre pecho y espalda sandías incluidas) y además de coincidir bastante con la mía y con la de mi compañero de blog me he reído mucho. La verdad me tranquiliza porque escribir críticas ciertamente crueles me sigue sabiendo mal por aquello de a quien puedes ofender y eso...

Nuestro blog de crítica es http://teatroycine.blogspot.com/

Será un placer ir leyendo lo tuyo.

Un saludo,


Álvaro (ARM)

Arual dijo...

Que bien que casi no puedo ver la tele... jeje!! Feliz retorno!!