16.11.08

Mad about the men

Que era inteligente y adulta resultaba previsible. Bastaba con asomarse a su abultado currículum de premios y hasta con dejarse seducir por un par de sus más que sofisticados fotogramas. Pero Mad Men no solo es una nueva conquista de la televisión -el único medio que ahora mismo alberga una narrativa de auténtica calidad y que enloquecería de placer a Balzac o a Flaubert si pudieran disfrutar de ella-, sino también todo un placer estético en el más amplio sentido de la palabra. Y no solo por la ambientación -exquisita-, o por los guiones -inteligentes y llenos de sobreentendidos-, o por el vestuario, la peluquería y el maquillaje -que recuerdan los excesos de la brillante Lejos del cielo, de Todd Haynes-, o por las interpretaciones -matizadas, puntuales, complejas-, sino también por la presencia de un actor que debería amenazar desde ya el reinado de otros guapos oficiales. El equivalente catódico a Daniel Craig (al fin, solo unos días para su Quantum of Solace: ¿alcanzarán la cima (hot) de su tortura en Casino Royale?) es el viril Don Draper (personaje oscuro y enigmático de esos que te seducen con solo un par de frases), interpretado por un poco conocido Jon Hamm, actor al que desconocía y del que me declaro fan desde ya. Para ello, cómo no, ilustraremos este post con alguna que otra foto que, sin aclararnos dato alguno de su filmografía, servirá para aclararnos las ideas. O, en su defecto, para calentarlas...

Y siguiendo con series, aquí andamos, peleándonos con las nuevas temporadas de...

...House: un buen planteamiento pero un desarrollo errático en una fórmula que tal vez empiece a gastarse. La idea del detective privado se desaprovecha por los vaivenes de un guión incapaz de prescindir de Wilson de una vez (nunca soporté a ese personaje), al igual que seguimos aguantando el lastre de la primera camada de House, incluso cuando Cameron y sus dos amiguitos carezcan del más mínimo interés desde la temporada anterior. A cambio, se recrudecen las imágenes médicas (¿realmente era necesario?) y se titubea en el desarrollo de la historia. No sé si llegaré a la sexta temporada..., el divertimento cada vez me resulta menos adictivo y más cansino.

...Prison Break: una cuarta temporada que parece que nos hará olvidar la monotonía de la tercera. Si la primera fue un grandioso homenaje al cine carcelario y la segunda, un guiño a las películas de prófugos; la tercera se limitó a sumar las dos primeras ofreciéndonos un refrito poco elaborado en el que se notó en exceso la huelga de guionistas. La cuarta, sin embargo, arranca con nuevos referentes -una versión postcarcelaria de Misión imposible- y parece prometer la emoción perdida en sus últimas emisiones. Veremos... Por cierto, ¿por qué Lincoln está cada día más sexy (y más cuadrado) y Michael, sin embargo, aparece en cada episodio más fofo, gordito y asexuado? Que algún asesor de imagen intervenga ya...

...Mujeres desesperadas: brillante, como siempre, y con ganas de jugar con la estructura en cada episodio. Flash-backs, flash-forwards y guiones de precisión en una serie que no tiene miedo a ser fiel a lo que los espectadores esperan de ella: humor malévolo, giros sorprendentes de la más pura soap-opera y algo de lujo falsamente doméstico. Ah, y sigue saliendo Mike Delfino (lástima que lo descamisen menos que en temporadas anteriores?). ¿Se puede pedir más?

4 comentarios:

inquilino dijo...

Ays, Mad men, qué maravillosa serie. Es que no me canso de ver una y otra vez sus dos temporadas.
Me encanta cómo fuma Draper, a lo Bogart. Siempre me fascino esa forma que tenía el gran Bogey de coger el cigarro con el pulgar ligeramente levantado y tensar el labio superior. El cigarro, en su mano, se convierte en un personaje más de la escena. Y Draper reproduce esto a la perfección.

En cuanto a House, yo sigo enganchada. Me da igual lo que me cuenten. ¡Me encanta!

Prison break. ¡Pffff!, qué pereza. A mí siempre me ha parecido que no hay por dónde cogerla. Bueno, sí, es fantástica para llenar de posters el dormitorio y lo que se tercie.

Mujeres. Otra de mis predilecciones. Genial lo de Linette con uno de sus gemelos (y no cuento más, que sería un spoiler).

Cinephilus dijo...

Lo del cigarrillo... Totalmente de acuerdo. Y no sólo en Draper, sino en todos (ellos y ellas...). Creo que es un acierto de dirección, porque no es casual que todos sepan emplear el objeto como un instrumento interpretativo de primer nivel. La dirección de actores (cuando es buena y, ejem, no siempre lo es en según qué espectáculos) puede hacer milagros ;-)

House, bueno, ya veremos, como soy difícil de desenganchar, lo mismo me animo de nuevo, jeje.

Prison Break de verdad que merece una oportunidad. Sus dos primeras temporadas son la mejor serie de acción en años. Y lo dice uno que se duerme en toda película carcelaria que le endilgan, bueno, salvo en alguna de Paul Newman y poco más...

Y sí, lo de Linette es, ejem, especialmente intenso y amargo... Pero real como la vida misma. El otro día la madre de una alumna me contó algo muuuuuuy similar. Si eres buena, te lo cuento con un café (o con un copazo) ;-) Por cierto, que el viernes estuve polaneando y me acordé muuuuuuuuucho de ti. Juerga juntos ya! Muaks, linda inquilino

SisterBoy dijo...

También soy un fanático de Mad Men que puede convertirse en la serie más cool del mundo. Además de todas esas cualidades que señales Jon Hamm también ha demostrado tener sentido del humor. Por la red circulaba hace días un video muy divertido en el que el actor parodiaba a su personaje. Se llamaba "Dan Draper´s guide to picking up women". Pero ya lo han retirado

mari dijo...

Pues la primera serie no lleha aún al tercer mundo(mi morada actual). es cierto la formula de House se repite pero me encanta el y me aguanto. dejé de ver mujeres desesperadas por pura ideología. Y soy super fan de prision break, con tal de verlo a él, cualquier tedio se hace delicia.