5.4.09

Rumbo a Praga

Esta segunda evaluación ha sido tan intensa para mí como para mis alumnos. Y es que, igual que se hacían más complejos los contenidos del curso, también se sumaban nuevos retos y tareas en mi vida profesional y personal. Así, de forma anárquica y no siempre previsible, se han ido mezclando situaciones tan diversas como comprar mi primer coche y perderle -poco a poco- el miedo a conducir (ayer, justamente, hice mi primer viaje a solas: todo un hito). O retomar la tesis doctoral -abandonada desde hace tres años y vuelta a empezar ahora con muchas más ganas e ideas (imposible sin la ayuda de mi generosísimo director de tesis). O volver a escribir con regularidad y propósito -avanzar una novela eternamente pospuesta (y ahora ya real) y poner (casi) el punto y final a la nueva obra de teatro que montaremos para el próximo otoño. O comenzar de nuevo los ensayos con mi grupo y quitarle el polvo a montajes que esperaban ser llevados de nuevo a escena, como la función de CaVreadas que daremos en la sala DT este 26 de abril (si os apetece, allí nos vemos). O afrontar el reto de crear una revista en el instituto en el que trabajo, con la colaboración de unos alumnos más que generosos y un par de madres igualmente altruistas y capaces. O darme de bruces con situaciones injustas -en lo pedagógico, en lo académico, en lo escolar- y aprender a convivir con ellas sin perder la honestidad ni renunciar a mis principios. O asumir la responsabilidad de un viaje escolar y venir cargado de recuerdos -intensos- y, en cierto modo, también de interrogantes. O sentir por primera vez en mucho tiempo que el estrés se transformaba en cansancio y agotamiento que amenazaba con debilitarme en exceso y que me ha hecho pasar algunas semanas complicadas. O poner remedio buscando horas para mí, para leer, para ir al gimnasio -nunca me sentí tan en forma, tiene gracia...-, para ver cine y devorar dvds. O vivir diversas desilusiones con mi entorno más próximo y refugiarme en un necesario egoísmo, en mi ordenador, en volver a la palabra escrita ante las decepciones de ese mundo complejo y barroco de la amistad. O comprobar que los buenos amigos -los de verdad- son siempre los mismos, aquellos que incluso cuando no nos vemos, también están aquí, y se les siente cerca, porque da igual la evaluación o el curso del que nos examinemos: seguimos sentándonos en el mismo pupitre. O sentir que, ante el vendaval de acciones, de decepciones, de estrés, siempre están firmes los pilares de la pareja y de la familia, que puedo sentirme seguro y cuidado, que tengo la posibilidad de ronronear cuando mi espíritu felino lo requiere.

Por eso, porque ha sido un trimestre más que intenso, preparo hoy la maleta con tantas ganas. Porque nos escapamos los dos juntos, una vez más, porque vamos a descubrir a la vez esa Praga de la que todo el mundo habla y a la que, por uno u otro motivo, hasta ahora no hemos podido acercarnos. Porque mientras preparo la maleta suenan en mi IPod los últimos trabajos de Cooper -Aeropuerto- y la cantante griega Elefteria Arvanitaki -Mírame-, dos pequeñas joyas en sus respectivos géneros. Porque la música se vendrá con nosotros y conectaremos el IPod a todo volumen en los altavoces del hotel, un Mandarin Oriental como el que hace un año nos recibió en la Riviera Maya. Como el que no hace tanto nos permitió asomarnos también juntos a Nueva York. Quién sabe, tal vez nos topemos con Kafka -o con alguna de sus sombras semiexpresionistas- en nuestros paseos. De momento, parece que quedaremos con un tal Mozart y su clemente Tito, si la ópera checa lo permite.

Hasta el regreso, y como sintonía de despedida, aquí dejo una preciosa copla versionada por Elefteria y Buika. Como todo lo que hace esta mujer, es una maravilla.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Feliz Praga, guapos. Que la fuerza y Cooper os acompañen. Un besazo

Sinclair

Cinephilus dijo...

Gracias, mi linda Sinclair. Después de vacaciones, vernos es una de mis mayores prioridades. Muchos besos para la peque y para Jose E. de parte de Juan y míos. (Inevitable, por cierto, oír Cooper sin acordarme de ti). Muaks

Arual dijo...

Disfruta de Praga muchísimo y toma fuerzas para la recta final de curso. Yo aquí estoy en mi último día de trabajo y con ganas de desconectar aunque tan sólo hasta el lunes que viene y me temo que pintando y montando muebles de IKEA en la casa del pueblo que nos hemos reformado... toma planazo!!!

PD. Tendrás que aconsejarme algún viaje tranquilo para este verano para ir en familia, estás hecho todo un experto en viajar eh!!

SisterBoy dijo...

Por porquito no te topaste con Obama.

Enhorabuena por haber perdido el miedo al volante aunque me temo que a partir de este momento vas a ser consciente como nunca de la estupidez humana y si no al tiempo. ¿Sabes que ha muerto Mari Trini?.