3.6.09

Agotado... pero feliz

Agotado.

Así he acabado tras tres semanas de durísimo e intenso trabajo en el instituto. Cada semana, además, con una función del grupo recién creado y con el que hemos puesto en escena nuestra peculiar versión -libérrima y muy musical- de La boda de los pequeños burgueses. Esta tarde ha sido, de momento, la última función, para que los chicos pudieran presumir de su talento ante padres y amigos. No puedo resumir la emoción de este proceso, en el que los chicos han demostrado que son capaces de lo mejor y en el que no han dejado de darme lecciones de generosidad, entusiasmo y compañerismo. La función de hoy, como las anteriores, ha sido estupenda, llena de vida y de ganas de comerse el escenario. A mí me harán falta unas cuantas semanas para reponerme de tanto exceso escolar -la fundación de la revista este mismo mes, las funciones teatrales y, cómo no, el trabajo cotidiano del instituto, que también hay que sacarlo adelante con las mismas ganas si queremos contagiarlas a nuestros alumnos-, pero aunque me sienta algo vampirizado -en el mejor de los sentidos- no dejo de sonreír ante el éxito de una empresa como esta. En la foto, por cierto, parece que voy a darme un pico con la alumna; pero no, ya sabéis que no soy un depravado -bueno, puede que sí lo sea, solo que en otro sentido muy diferente-, simplemente es que nos han captado cuando los chicos me regalaban un ramo de flores que ha significado mucho más de lo que puedan creer. Solo espero haberles sabido transmitir cuánto valoro su esfuerzo, sus ganas y su afán de superación. Ha sido una suerte agotarse junto a ellos. Y ver sus caras de euforia ante cada ovación del público. Ahora solo espero que el virus del teatro ya no les suelte nunca, como -¿os acordáis, chicas?- nos sucedió a nosotros...

6 comentarios:

Peter P. dijo...

Enhorabuena!! Cuánto me alegro por ti. Habrás hecho muy felices a esos chicos que habrán disfrutado contigo con cada ensayo y que una vez en el escenario habrán probado una sensación extraordinaria y única como es la de actuar delante del público.

Por cierto, me alegra que hayas roto el hielo y hayas sido tú mismo el que haya comentado lo que todos vemos y es que efectivamente parece que vayas a darle un pico a la niña... qué mejor momento que hacerlo delante de sus padres y seguramente de sus abuelos a los cuales pudo darles un perfecto patatús jajaja. Espero que las asociaciones de protección contra menores ya hayan tomado cartas en el asunto y hayan metido mano en este caso ante tan escandalosa imagen xDDD

Mi aplauso va para ti. Adelante maestro!!

Arual dijo...

Seguro que tienes a más de una alumna loquita por tus huesos, jeje!! Esa alumna de la foto debió sufrir muchas envidas, jeje!!
Pero bueno yendo a lo importante, enhorabuena por este trabajo tan agotador, pero gratificante y apasionante al mismo tiempo. Tu amor por el teatro se contagia y seguro que todos tus alumnos acaban "enfermos" del virus teatral.

diva dijo...

Para ese virus no hay vacuna, dire.
Y lo peor (o lo mejor) de todo es que no se cura con la edad :-)

Alba dijo...

um... el virus dwel teatro es genial... jejejeje

Me alegra que hayas tenido tanta emoción y, sobre todo, que la obra saliera hacia adelante.

Un beso!

Anónimo dijo...

¡Otro exitazo muy merecido!Fui testigo del estreno. Seguro que habrá más funciones aunque tengas que dejarte la piel....¡Te apoyamos!

coxis dijo...

Esta es la parte bonita de nuestro oficio. Porque al final es de lo que se acuerdan, no de si sabían más o menos matemáticas, lengua o sociales sino de todas estas cosas

Enhorabuena