22.6.09

Esta semana, doble sesión de cine français. Empezamos.
1. Le premier jour du reste de ta vie
Probablemente, una de las películas que más me han gustado y emocionado este año. Es cierto que hay que dejarse llevar -y tocar la fibra- por sus imágenes, pero compensa dejarse llevar por este entramado familiar, cotidiano, costumbrista y profundamente francés -en el buen sentido- donde se nos presenta el día a día de una familia tan normal -o tan anormal- como cualquier otra. Cinco actores espléndidos en sus roles -¿por qué hay una generación de actores jóvenes tan estupendos en Francia y tan mediocres en España?- y un guión donde se hacen trampas con la comedia y la tragedia tal y como exigen los cánones del melodrama más auténtico. El entramado narrativo es hábil y juguetón, con saltos -justificados- en el tiempo y donde se funde presente y pasado tal y como sucede en nuestros recuerdos familiares. Nada es excesivamente original -a fin de cuentas, el subgénero del drama familiar es uno de los logros de la cultura gala desde la novela decimonónica- pero todo respira emoción, ternura y hasta pasión. Que el final sea excesivamente agridulce -o incluso un poco tópico- no resta ni un ápice de mérito a esta ópera prima que redescubre algo tan sencillo como el poder y la eficacia narrativa de los sentimientos. Y, cómo no, mención especial para su montaje -ganador de un merecidísimo César- y sobre todo, para su banda sonora: imprescindible. Sencillamente, nos encantó..., así que, si pueden, no dejen de verla.

2. Coco avant Chanel
Comenzaremos preguntándonos dos cuestiones irresolubles:
a) ¿Por qué no se ha respetado el juego de palabras -sencillito pero eficaz- del título francés y se ha traducido por el horrendo Cocó, la leyenda de Chanel, como si de una secuela de Indiana Jones se tratase?
b) ¿Por qué la reina del mohín, o sea, Audrey Tautou, es un icono del cine europeo actual? ¿Alguien no ha muerto de indigestión y sobredosis de azúcar tras un segundo visionado de la sobrevaloradísima Amelie? ¿No es al cine francés lo que la Cruz al cine español? ¿Cómo triunfa la mediocridad en ambos casos? ¿Por qué no puedo de hacer preguntas indignadas sobre ambas divas...?
Dejando a un lado la errónea elección de la actriz -lo hace mejor de lo que cabría esperar, aunque es incapaz de expresar emociones auténticas-, la película es un biopic correcto, mediocre y bien producido. Lo mejor, la estética -el diseño del vestuario es impecable- y los guiños tanto al pasado sórdido de la protagonista -admito que desconocía ese lado oscuro de su biografía- como a sus hallazgos en el terreno de la moda -para los fanáticos de la materia resulta interesante ver qué novedades aportó y es curioso cómo han sido fabuladas por el guionista. Sin embargo, la película resulta plana, reiterativa y con momentos de franca decadencia narrativa -la segunda parte supone un innecesario bajón que le impide despegar el vuelo. El desenlace tampoco ayuda, por previsible y precipitado, aunque la belleza de los planos del desfile final reste algo de desconsuelo al espectador. Cine olvidable aunque bien producido y, al menos, no ha sido protagonizado por Carmen Machi o Blanca Portillo quienes, como todos sabemos, son las protagonistas de todo lo que se estrena aquí. Claro que hay opciones peores como Belén Rueda, pero eso es otra historia...
Y antes de cerrar este post -me esperan un sinfín de profesores ansiosos de venganza en las juntas de evaluación de esta tarde- una última pregunta: ¿por qué este año me han interesado a priori casi todas las películas francesas y casi ninguna de las españolas? ¿Realmente el problema son las subvenciones o el triunfo de la catetada y la falta de ingenio? Si la gran apuesta de la próxima temporada es Una hora menos en Canarias, el nuevo musical del cursi y aburrido David Serrano -sí, el mismo que hilvanó cuatro anécdotas facilonas y tres números musicales de los que provocan vergüenza ajena en sus no sé cuántos lados de la cama-, me temo que seguiré cruzando las fronteras en lo que a cine se refiere.

2 comentarios:

Vargtimen dijo...

No conocía la primera y la segunda no pienso verla ni muerto. De todas formas no me compares a la cansina de Audrey Tautou con la Pe de España; que nuestra Pe, aunque limitada en sus registros, borda los papeles de arrabalera y/o verdulera como nadie hasta la fecha ("Jamon Jamon", "La niña de tus ojos", "Volver", "W.C.Barcelona"), es más guapa que la francesa, tiene una vida privada que da que hablar, un historial de amantes que ni el listín telefónico y unos hermanos parásitos a los que adoro.
En resumen, que no te metas con Pe.

SisterBoy dijo...

¿Hermanos? ¿Hay algún otro hermanisimo aparte de Mónica?.