18.8.09

Cine de verano

De regreso en Madrid, solo que mucho más bronceado como atestigua la foto ante la infinity pool de nuestro hotel... Otra vez en la city, tan llena de boquetes y obras innnecesarias como de costumbre, después de una semana excepcional en un hotel de ensueño en Mallorca..., colofón, en realidad, de un verano espléndido entre Estocolmo, Londres y Palma... Lo malo es que la semana de retorno viene con algún que otro obstáculo incorporado, como si de una prueba de vallas del mundial de atletismo se tratase. Menos mal que se cerrará el sábado con la última película de Michael Mann -qué ganas de ver Enemigos públicos- y con un fin de semana íntimo de esos que tanto me (nos) gusta(n). De momento, y para tratar de saltar vallas y, de paso, readaptarnos a esto que se llama cotidianidad -con lo estupenda que era la (otra) cotidianidad al borde del mar esta última semana...- haremos un breve repaso de uno de esos estrenos prescindibles que llegan a nuestra cartelera en verano.

Se trata de Napoleón y yo, una coproducción europea que vi justo antes de salir volando a la playa (redoble nostálgico). La película parte de una idea curiosa y que, a su modo, nos recuerda el planteamiento de El cartero (y Pablo Neruda): un personaje anónimo (en este caso, un revolucionario maestro de escuela) convive con un personaje público (Napoleón) en una isla (aquí se trata de Elba). El planteamiento no es original pero sí podría haber sido más prometedor, aunque el humor del filme opte por ciertos histrionismos y agote las situaciones cómicas en vez de aprovechar el talento de su trío protagonista. Daniel Auteil da la sensación de hacer su papel con el piloto automático encendido, pero aún así, cumple bien (sigue siendo uno de mis favoritos). Y la Bellucci aparece, sencillamente, carnal y bellísima, hasta con una vis cómica que no había descubierto en ella. Hay alguna idea interesante, algún giro de guión nada desdeñable y, al menos, una producción que no parece cutre sin, tampoco, epatar al espectador en ningún momento. Teniendo en cuenta que, si no fuera por Up, este habría sido uno de los veranos cinematográficos más tristes de lo que va de milenio, esta película se presenta como una opción digna -a su manera- y, al menos, no del todo ridícula. Espero que el tándem Mann-Depp se sume a la obra maestra que nos regala Pixar hace unas semanas...

Nota al margen 1.- Este verano he intentado ver comedias "supertaquilleras" y, honestamente, no entiendo ni dónde reside su gracia ni por qué han cosechado, algunas de ellas, buenas críticas. En concreto, tengo dos graves problemas: problema A, comedias de Apatow -algunas con comentarios favorables sobre sus hallazgos- (Supersalidos, me pareció espantosamente previsible, anodina y facilona, por no hablar de las que vinieron después) y problema B, las del tipo Casi 300 o Scary Movie o Disaster Movie o Lo-que-sea-movie (soy incapaz de reírme con un solo gag: ¿alguien se molesta en guionizarlas?).

P.S.2. Este verano también pasará a la (mi/nuestra) historia por haber supuesto el descubrimiento (lo sé, he tardado muchísimo y es imperdonable en un blog como este) de Los Soprano. Me ha costado engancharme (los dvds llevaban esperándonos muuuuucho tiempo: ¡¡¡es imposible ser adicto a todo!!!), pero ahora no podemos dejar de seguir avanzando en las vidas de Tony Soprano y compañía. Así se mata mejor la ansiedad ante la llegada de Mad Men 3, Lost 6 y demás...

4 comentarios:

3'14 dijo...

¿Has estado en Palma? Yo he estado por la isla entre el 5 y el 12, a ver si nos hemos cruzado y ni nos hemos dado cuenta! Mira que soy provinciana, eh? :P

Lo de Estocolmo y Londres no estaría nada mal, pero bueno,yo me he quedado más cerca, por Vinarós, que no será tan cosmopolita pero oye, como que tiene a mi hermana y su familia pues ya lo vale. Así que nada, a estirar lo máximo estos días que me quedan ya por casa y perreando, que el lunes ya vuelvo a mi rutina.

De series, mientras espero también la sexta de Lost, entre otras, ya voy por la 5ª de 24h y la 5ª también de Weeds que francamente, la veo por aburrimiento porque ha perdido muchísimo.
En cuanto a cine, lo que más veo es infantil, como no, los últimos estrenos, Ponyo y Up, recomendables totalmente ambas.
Lo que no soporto de este verano es la proliferación de programas tipo callejeros pero en la playa, Dios! están por todas las cadenas y son horribles, insoportables, horeteras, horrendos, ya hay que soportar a ciertos personajillos en la vida real cuando vas a la playa, como para tener que verlos por TV... Me parece de lo peor. No entiendo la intención del programa, ¿Consuelo para quienes no pueden pisar la playa? ¿O según que masoquista lo vea poner los dientes largos a quienes lo más cerca de esto es ponerse el bañador y las chanclas y pasearse por casa? No lo entiendo...

Cinephilus dijo...

Totalmente de acuerdo en Weeds (solo me gustó -y sin entusiasmos- la primera temporada) y, sobre todo, en esa fobia hacia los programas veraniego-callejeros... Inefables ellos, la verdad

SisterBoy dijo...

Pues me temo que el estilo callejeros tardará mucho en dejarnos, porque mira que es barato hacer programas de esos

Fidelio dijo...

... "Es imposible ser adicto a todo" ... interesante, muy interesante. Estupenda foto ... También interesante el uso del blanco para resaltar el bronceado ...

Bienvenido a la ciudad que nunca duerme (por el calor, se entiende)