2.9.09

Hung

Treinta minutos de comedia -amarga, eso sí- para tiempos de crisis. HBO vuelve a arriesgar y nos ofrece en Hung su visión de la cruda coyuntura económica internacional a través de una peripecia que, en manos de otros guionistas, podría haberse quedado en un juguete cómico burdo y puramente vodevilesco. La premisa, en realidad, no puede ser más simple: un profesor de secundaria -el más que macizo Thomas Jane- afronta una situación desesperada con la única herramienta de la que dispone: su enorme sexo. Con la ayuda de su peculiar chulo, una ingenua poeta amateur, decide aprovecharse de su gran talento para sacar algo de dinero extra. Con semejante pretexto, es mejor no imaginarse lo que habría hecho de esta serie el equipo de Aida, por ejemplo.

La idea inicial de Hung no es ni excesivamente original ni demasiado anodina, pero aunque pueda parecer prometedora, también podría dificultar un desarrollo interesante si no se cuenta con los ingredientes apropiados. Se trata del clásico fogonazo de ingenio que puede dar pie a un buen piloto y no a una serie como tal. De momento, y a pesar de los escollos que ha de salvar el guión, esta primera temporada sabe plantear diversos temas con humor -ácido, pero eficaz-, sin excesos de moralina (se agradece) y con una planificación y una puesta en escena que convierten treinta minutos aparentemente triviales en una serie francamente disfrutable.

No es, ni de lejos, el nuevo Six feet under ni tampoco un sucesor de Los Soprano -como se ha dicho en algunos foros-, pero tampoco creo que pretenda serlo. Tan solo es una sitcom sin risas enlatadas (cómo se agradece ver una serie cómica sin que nos dicten cuándo hemos de reírnos) en la que, por si fuera poco, se habla de sexo con naturalidad y se desnuda con saludable frecuencia a su protagonista, de quien consiguen -¿cómo lo habrán hecho?- que sea algo más expresivo que de costumbre. Yo, lo admito, me tragué The punisher y La niebla por su sola presencia -el muchacho, sin camiseta, actúa estupendamente aunque en su rostro no diera muestra alguna de movilidad facial-, así que ahora que parece que lo dirigen bien -e incluso actúa- dispongo de una excusa más que decente para seguir siendo parte de su pequeño club de fans. Por lo menos, Thomas Jane -también presente en joyas del cine de autor como Deep blue sea...- no es un jovencito insulso a lo Efron o a lo Pattinson, que me sacan de quicio con su rollo aniñado.

En resumen, un entretenimiento más que digno de esos que merece la pena bajarse. Y una nueva prueba de que la comedia sigue existiendo en los guiones made in USA, aunque sea en los televisivos y no -desde luego- en los cinematográficos. Como aperitivo, aquí dejamos sus títulos de crédito iniciales que son, como siempre en la HBO, de antología.

6 comentarios:

Arual dijo...

Gracias por la recomendación!!

Cinephilus dijo...

De nada, Arual. Eso sí, tampoco esperes gran cosa. Es solo un divertimento, pero a pesar de sus altibajos, tiene su punto. Besines

SisterBoy dijo...

Precisamente Queer preguntaba por ella el otro día, le diré que pase por aqui.

Espero que La niebla te gustase porque lo que hizo allí el gachó este es como para quitarle el carnet de sindicato de actores

Queer Enquirer dijo...

Ya estoy aquíiiiiii. Gracias por el comentario. La bajaré a ver qué tal. De momento es que estoy enganchado a True Blood, aunque cada vez tengo más ganas de matar a Sookie.

Cinephilus dijo...

Totalmente cierto, Queer... Sookie debería estar muerta (pero desde el capítulo 1, más o menos). Y, por cierto, su romance cursi de la temporada 2 es para vomitar. En fin, no soy yo muy fan de True blood, aunque admito que sus vampiros están estupendos (y el hermano de Sookie, también)

Francisca dijo...

Hola, te invito a escuchar el podcast de los blogs http://www.podcaster.cl/2009/09/larga-vida-al-blog-1/

Saludos!!!