15.11.09

El sexo que sigue sucediendo

De nuevo a las tablas. De nuevo, una de nuestras obras más queridas, El sexo que sucede. Y de nuevo, en la sala DT, uno de los pocos espacios que realmente cuida el teatro alternativo en Madrid. Y, de momento, con una buena noticia: el cartel de No hay localidades colgado para hoy en la puerta del teatro.

Y por todo ello, horas antes de comenzar la función, siento los mismos nervios y miedos de siempre. Esos que me acompañan hasta que se apagan las luces y se encienden los focos. Justo hasta que todo -salvo la ficción- desaparece. Todo salvo las emociones de dos mujeres, Ruth y Eva, que nunca habrían sido posibles sin la magia de sus dos intérpretes, mis queridas Silvia y Paloma, dos animales escénicos y, sobre todo, dos excelentes amigas.

De nuevo, a montar luces. A dirigir focos. A colocar el escenario... Y de nuevo, a disfrutar con uno de los textos que más me gustó (y costó) escribir y que más nos sigue gustando representar.

La próxima función, el día 29. También aquí, en DT. Y con los mismos nervios y, cómo no, con la misma ilusión.

1 comentario:

Arual dijo...

Suerte!!