13.1.10

Absolutamente (o no)

...y tanta tontería, tormento y agonía,
resulta tan convencional, incluso inmoral...
Fangoria

No es fácil dedicarle tiempo al blog en los tiempos del facebook. La inmediatez del comentario breve desde el iphone nos obliga a vencer un cierto grado de pereza -un enorme grado de pereza- antes de teclear un post mínimamente estructurado. Como ahora todo el mundo ha decidido colocar el color de sus sujetadores en la casilla de "estado" del FB, prefiero retomar el blog y ponerlo al día de ciertos temas que han quedado, lástima, pendientes. En cuanto a lo de los colorcitos del sostén, no deja de hacerme gracia sea otra vez un objeto sexual femenino y no masculino el que original la gracieta. Quizá soy yo, que estoy obsesionado con el tema, pero para mí hay un tufo misógino en todo eso. ¿Por qué no "el color de la ropa interior", de modo que tantos hombres como mujeres pudiéramos participar de semejante carnaval cromático? En fin, una pura chorrada que, para colmo, hay quien relaciona con una campaña de prevención del cáncer de mama. Pues bien, es una medida tan efectiva para prevenir el cáncer de mama como pedirle a Belén Esteban que haga un comentario de la nueva Gramática de la RAE. Ver para creer.

Por lo demás, como sigo en mi etapa semi-misántropa, me limitaré a lo audiovisual, que es mucho menos cansino, autocomplaciente, egoísta y aburrido que gran parte de la gente con la que me he topado últimamente. Y es que, como canta Fangoria en ese vídeo espeluznante lleno de Saras Montieles y culturistas (¿era necesario rodarlo? ¿no se nos puede permitir vivir estéticamente tranquilos?), ya está bien de tanta tontería... Aún así, sé de uno (moi) que no se perderá su concierto en Madrid. Y es que los fans (cual grupo de facebook), somos siempre incondicionales.

1. Una de teatro musical... Chicago
Un montaje más que digno y totalmente fiel a la versión teatral original. Roxy está, simplemente, estupenda. Natalia Millán cumple con dignidad -no es fácil emular a divas como Ute Lemper, una memorable Velma- y Manuel Bandera, sorprende. Es la primera vez que me convence desde que, lo confieso, me enamorara con su personaje de Las cosas del querer. Al fin deja de ser un armario con sonrisa y demuestra que haber sobrevivido a Anne Tostón Igartiburu (¿se escribirá así?) tiene su premio. Baila, canta y actúa fenomenal. El cuerpo de baile, fabuloso (en todos los sentidos de ese maravilloso sustantivo que es cuerpo) y el espectáculo, más que meritorio. Siendo snob (últimamente, cada día lo soy más: estoy aburrido de que solo lo sean quienes no tienen motivos para ello), el montaje está a la altura del que vimos hace unos añitos en Nueva York, con la excepción de Mamma Morton, totalmente desenfocada en el espectáculo español a pesar de ese temazo que es When you're good to Mamma. Sea como sea, hay que verlo. No ha habido muchos genios igualables a Bob Fosse...

2. Una de cine... Teniente corrupto
No sé qué necesidad había de retomar la peli de Abel Ferrara para hacer un remake. Pero, aparte de esa pregunta inicial (el porqué del remake y su existencia), admitamos que es una peli interesante, con imágenes poderosas -especialmente las oníricas y las que nos sumergen en la degradación moral del protagonista- y en la que, sobre todo, resucita Nicholas Cage, convertido en una máquina de hacer dinero gracias a bodrios infumables desde que, confesión bis, también me enamorara de él y hasta de Elisabeth Shue en Leaving las Vegas. Es curioso que después ambos arruinaran sus carreras: Cage se convirtió en el héroe de acción más absurdo de la historia del cine y la Shue, bueno, la Shue hizo El santo con Val Kilmer, lo cual ya lo dice todo de su meteórica carrera hacia el olvido. El bueno de Val, por cierto, hace un secundario curioso en este Teniente corrupto y el filme, en general, consigue una personalidad propia alejada de su antecesor. Personalmente, me interesó. Y me gustó.
...y Partir
Una tontería pretenciosa, rancia, acartonada, inverosímil y, para colmo, previsible desde su primer hasta su último minuto. Lo que quiere uno es partir del cine, pero como ya ha pagado, no lo hace. Entretanto, nos cuentan otra vez Madame Bovary con una Kristin Scott Thomas sobreactuada y un Sergi López inexpresivo. Su química es idéntica a la que tendrían en escena Carmen Lomana y Marianico el Corto en un remake de Vacaciones en Roma. En fin, un bodrio con ínfulas de buen cine que recrea por enésima vez el bovarysmo, pero eso sí, sin ningún tipo de sutileza o inteligencia. Para qué pensar, profundizar o narrar cuando se puede subrayar todo grotesca y torpemente. Peor que Avatar, que ya es decir.

3. Una de series...
A) Dexter
Me está costando acabar la cuarta temporada. Y eso que Trinity es uno de mis actores siniestros predilectos..., pero me carga Rita y, sobre todo, me aburre el grado de moralina que la serie adquiere por momentos. La vida conyugal y familiar de Dexter no me interesa en absoluto, al igual que sus lecciones de cómo construir el hogar ideal. Supuestamente todo eso está lleno de sarcasmo, ironía y mala leche pero, en el fondo, es tan convencional y rancio como el guión de antiabortista de ese canto mojigato llamado Juno. En fin, que sigo enganchado por Michael C. Hall, pero paso con ese gran botón llamado FFWD todas las escenas con Rita y, por supuesto, la historia de amor Laguerta-Ángel, una de las parejas con menos química y menos interés que la de la enfermera mona y la enfermera fea en Hospital Central.

B) Hung
Bien, bueno, vale... Se sigue, pero pierde gas por momentos y, sobre todo, jamás arranca del todo. Un piloto estupendo y una serie de episodios con altibajos: estupenda Jemma (a prota pija de Dirty sexy money: ¿por qué la cancelaron...? ¡me encantaba!), aburrida Anne Heche (qué cosa más anodina y simple de actriz..., pesados y accesorios los hijos góticos..., algunos gags más o menos logrados y un puritanismo excesivo en el tema sexual. ¡Ni un solo frontal masculino! ¿Y esto es el siglo XXI en la HBO? Salvo el orgasmo en los grandes almacenes, todo lo demás es muy poco erótico. Una serie que prometía emociones fuertes y que se ha quedado en una comedieta que, tal vez -y solo tal vez-, llegue a dar algo más en su segunda temporada. Ah, y que alguien mate también a la poetisa-chulo, una especie de Bridget Jones intelectual que me saca de quicio.

C) Mujeres desesperadas
Me siguen gustando (es pasión, así que mi crítica aquí no es objetiva), pero me cansa que, cada temporada, emplee un truco de guión para quitarse de encima personajes molestos. Y esto es aún peor cuando el personaje molesto es uno de mis favoritos: el atractivísimo y comestible Karl, interesante pícaro al que se han liquidado de la manera más torpe posible. Omito el spoiler, pero si ven el episodio 6x11 lo entenderán. Episodio, por cierto, basado en conjeturas y que es una mera transición sin demasiada gracia (la prolepsis de Gabrielle como viejecita roza lo ridículo... en el mal sentido). Menos mal que Lynette, una vez más, lo salva... Si no fuera por ella...

D) Brothers & Sisters
Empezamos con ella de casualidad y, sin embargo, cada temporada nos gusta más. Hay muchos fans que se quejan de que desapareció la carga política de la primera, sin embargo, el mundo familiar de la serie gana en densidad y, más aún, en credibilidad. Su tratamiento del tema del cáncer en esta cuarta temporada me ha gustado especialmente, porque ni cae en ñoñerías y simplezas cual Isabel Coixet en su tontísima Mi vida sin ti ("espera, que me muero y voy a hacerte una lista para que seas feliz y tal") ni tampoco edulcora una realidad frecuente y de la que, tristemente, nunca se habla porque sigue siendo un enorme y gigantesco tabú.

E) The good wife
Un buen inicio. Una buena actriz. Un puñado de buenas intenciones... ¿Estará a la altura toda la temporada? De momento, no me pronuncio, pero me bastó el piloto para engancharme... Veremos si ese interés no se desinfla.

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Ea, ya me has desvelado cosas de Dexter y de Mujeres Desesperadas. Mala gente :P

Besitos!
Nere.-

Cinephilus dijo...

Jajaja, ha sido sin querer, guapa. Lo prometo ;-) Besitos

Arual dijo...

Yo hice parón navideño con DW pero espero retomarla en breve... soy superfan ya sabes!!

B&S también me tiene enganchada, hace poco lo comenté en mi blog...

DEXTER no me ha seducido nunca, y eso que le di una oportunidad al principio, pero nada, no le veo nada especial.

3'14 dijo...

¿Por qué episodio vas de Dexter? creo que sólo tiene 12, así que paciencia y hasta el final. cuando termines me lo haces saber y entonces podré vomitar mi comentario sin spoilearte nada, ok? Por el momento, fíate de mi palabra y ten paciencia.

Cinephilus dijo...

No he conseguido terminar aún el 4x08... Te haré caso, Pi ;-)

Vargtimen dijo...

A mí el facebook me aburre soberanamente. Me conecto para leer las actualizaciones de algún que otro amigo, pero no tengo fuste para actualizarlo a menudo ni escribir yo nada.
No soy fan de Fangoria. Alaska me cae bien y debo tener un par de cintas de su época con Dinarama, poco más, pero su video con Sara Montiel pero parece grandioso. Absolutamente grandioso.
Herzog me suele gustar mucho más que Ferrara, pero no creo ser lo suficientemente fuerte como para ver algo con Nicolas Cage.
Algo parecido me pasa con "Chicago". Me encanta Natalia Millán, pero asocio ese musical al tandem Zellweger-Gere y me da grimilla.
La familia de B&S me parece de lo más cansina y empachosa. No puedo ni con un capítulo completo. Por el contrario, Mujeres Desesperadas sigue igual de fresca y manteniendo el tipo pasen los años que pasen.

coxis dijo...

Entre Edie y Karl (el más guapo del corral) nos están quitando la sal de Desperate Housewives (y Susan haciendo de stripper... Ay Mon Dieu! Menos mal, desde luego que sí, que tenemos a la Sra Scavo)