11.6.10

Spartacus & The good wife

Ellos: Spartacus, blood and sand

¿Qué ocurriría si sumáramos el sexo de Los Tudor, la violencia de Roma, la estética de 300 y las portadas de la revista Shangay? Pues, seguramente, que obtendríamos algo muy parecido a Spartacus, Blood and Sand, una de las series que se han estrenado este año y que constituye un agradable despropósito lleno de cuerpos apetecibles y anacronismos sangrantes.

No hay ni un ápice de coherencia narrativa -y no digamos ya histórica- en este peplum de la nueva era, con sus planos a cámara lenta, sus ríos de sangre, sus reconstrucciones de escenarios virtuales (más falsas que la sonrisa del cada vez más histriónico Jesús Vázquez en Supervivientes) y, sobre todo, sus sudorosos gladiadores luciendo abdominales en cada plano. Se agradece, eso sí, la falta de complejos de la productora, que tan pronto nos planta un desnudo frontal masculino como nos presenta un diálogo entre el dueño del ludus y su esposa al tiempo que él disfruta de la felación de una esclava y ella es masturbada por otra. Entre los desnudos, hay que hacer una mención especial al generoso -en el sentido más carnal de la palabra- Manu Benett, que aprovecha la más mínima ocasión para quedarse en bolas y apabullar al espectador, mucho más interesado en el movimiento de su... cintura, que en el desarrollo de una trama aburrida y previsible.

El protagonista, Andy Whitfield, es un célebre modelo que tiene la misma capacidad interpretativa que una sandía, pero -como buena sandía- resulta de lo más comestible, así que uno se olvida de sus carencias, así como de cualquier referencia a Kirk Douglas y a la peli de Kubrick, y se conforma con los mohínes de un tipo que, a partir de su corte de pelo en el episodio 2, podría ser el icono perfecto de la próxima campaña de Aussiebum o de Dolce & Gabanna, por ejemplo.

Lo demás, evidentemente, no funciona. La recreación de la época histórica es un chiste -no creo que pretendieran que fuera realista, la verdad- y los temas que se tratan -el amor, la venganza, el honor...- están planteados con la misma profundidad que en los guiones de High School Musical. No queda ni rastro del interés de los personajes de Los Tudor -donde concilian la sensualidad con la inteligencia- ni, desde luego, del interés por el mundo romano de la estupenda Roma, de la que -por cierto- parece que puede haber película en un futuro no muy lejano.

Así pues, los motivos para ver Spartacus son, en cierto modo, muy parecidos a los motivos para buscar en youtube la campaña de Armani X Underwear. Y visto lo visto, quizá su título no se refiera tanto al Espartaco histórico, sino a la guía Spartacus, ya que todos sus potenciales usuarios podemos pasar un rato más que interesante frente a la pantalla, siempre que a uno le ponga el modelo rudo y brutal de estos muchachos que le dan patadas jubilosas a la Historia pero que, admitámoslo, quedan estupendos como fondo de pantalla en el ordenador.

Visto lo visto, supongo que me descargaré el salvapantallas de la página oficial de la serie y la seguiré viendo a retazos (es ideal para sentarse ante ella mientras se hace otra cosa a la vez). Entretanto, esperaré a que, tras el verano, vuelvan las dos series que sí me han enganchado este año en su primera temporada: la fabulosa Glee y, cómo no, The good wife, a la que le dedicamos las siguientes líneas.

Ellas: The good wife
En este caso, no hay ni abdominales tamaño XL ni sudor ni cuerpos aceitados. Al contrario, aquí son los personajes femeninos los que soportan el peso de la trama. Y, lejos de comportarse como adornos florales -tal y como sucede con los gladiadores-objeto en Spartacus- se trata de tres personajes interesantes y complejos -la protagonista, Alicia; su jefa, Diana; y mi debilidad, la investigadora Kalinda-, todos ellos llenos de matices y sostenidos por tres interpretaciones hábiles e inteligentes, entre las que destaca la de la actriz protagonista, Julianna Margulies, absolutamente espléndida en su papel.

The good wife, en realidad, no inventa nada nuevo. Tan solo es una más de abogados -que, por cierto, es un subgénero televisivo que siempre me gustó-, pero en su sencillez sabe captar muy bien tanto el alma de cada historia como, sobre todo, el espíritu del tiempo en el que está rodada. Tiene algo de House en su capacidad para trasladar el contexto de nuestra sociedad a cada trama, apuntando temas interesantes -más o menos brillantes- en cada episodio. Y, sobre todo, nos ahorra explicaciones farragosas o momentos vacíos, pues los personajes principales -y sus vidas- comienzan a ser interesantes desde el primer episodio. La vida de Alicia -a la que su marido, un personaje destacado de la vida pública, engañó en unos tórridos episodios sexuales- se convierte en el hilo conductor de una serie donde son ellas las que nos interesan y, sobre todo, las que nos atrapan.

Una serie con un guión sólido, con una producción impecable y con una puesta en escena elegante y estilizada, algo que se agradece cuando se llega a ella tras hacer zapping por la televisión nacional, comprobando que seguimos instalados en la estética carrefour de Aída o en el thriller de saldo a lo Internado. Pero de nuestras series -o lo que quiera que sea que nosotros hacemos- hablamos otro día. De momento, voy a ver si me descargo algunos gladiadores para mi fondo de armario...

3 comentarios:

Arual dijo...

He visto algun capítulo suelto de THE GOOD WIFE y tiene muy buena pinta, aunque claro como la dan en FOX justo después de MUJERES DESESPERADAS (momento en el que hago parón absoluto y me siento en el sofá mientras mi marido se ocupa de bañar y acostar a mi hijo), ya me resulta un tanto complicado quedarme a verla pues por entonces aún tengo que hacer la cena, recoger la cocina, preparar las cosas de Alex para el día siguiente, etc. etc.
En cualquier caso no descarto bajarla de internet y verla a mi ritmo, pues como te digo me atrae bastante y tiene el aliciente de ser una serie de abogados, tipo de serie que también por cierto siempre me ha enganchado.
Respecto a GLEE, oh fabulosa GLEE, no me pierdo ni un capítulo cada miércoles, sé que en USA ya han hecho la finale esta semana pero yo voy a ritmo FOX, y tengo pendiente postear algo sobre ella pronto. Me está ayudando mucho a superar el mono de LOST.
Buen finde!!

SisterBoy dijo...

Vi el piloto de Spartacus y quedé tan horrorizado que estuve a punto de tirar toda la temporada a la papelera sin reciclaje posible, luego varias personas me convencieron de que echara un vistazo al resto. Ya veremos si lo hago.

Por culpa de Queer Enquirier me he hecho fan de Glee y estoy devorando los capítulos de forma compulsiva. Espero que tú o Mer hagan un buen análisis de ella.

Arual dijo...

Xddd vi el sábado un cachito de SPARTACUS haciendo zapping y casi vomito... pero qué es eso? Una de romanos o una de zombies?