9.11.10

Imágenes en red

Pues nada, al fin un día festivo en el que ponerse (más o menos) al día con ciertas tareas pendientes.

1. La red social
Me entusiasma. Así, sin paliativos. Pueden ponerle cuantas pegas deseen, pero sigo pensando que es un clásico instantáneo. Un guión brillante (Sorkin, cómo no), unas interpretaciones espléndidas (incluyendo el chiste meta-napsteriano de Timberlake) y una dirección inteligentísima. Sigo creyendo que la diferencia entre Fincher y Nolan es que el primero es un gran director capaz de salir airoso de retos muy diversos -Seven, El club de la lucha, La red social, Zodiac, B. Button...-, mientras que el segundo es el autor de un fabuloso acierto -Memento- y de un buen puñado de blockbusters con ínfulas intelectuales y vacuas. Y por eso, porque Fincher sabe aprovechar bien el material del que dispone, aquí nos ahorra piruetas de puesta en escena o adornos de montaje para contarnos de modo inteligente, adulto y nítido una historia casi shakespeariana. Una historia de amistad, de ambición, de traición, de venganza. Una historia de esas que encierra una enorme paradoja en su interior y que se agranda escena tras escena. Ante todo -gracias, Sorkin, aunque tras ese ala oeste ya sabíamos cuánto se puede esperar de ti-, una historia. Un guión. Unos personajes. Y un director lo bastante astuto como para hacerse a un lado y servirnos uno de los mejores retratos de nuestra época que he visto recientemente. Bravo.

2. The town
Ben Affleck: ¿cuándo vas a dejar de arruinar personajes con tu nulo carisma? Sí, el chico está más guapo. Sí, ha ido al gimnasio. Sí, ha mejorado con el tiempo. Pero sigue siendo el sosainas de siempre y su protagonista se cae una y otra vez en esta película donde, sin embargo, su oficio de director sí que brilla en las escenas de acción. Estupendos los momentos de los atracos, pero insuficientes para un film que aspira a ser una gran película y que se queda en un cóctel -bien producido y ejecutado, eso sí- de múltiples referencias. Y así, escena tras escena, sumamos la influencia de Heat -en los atracos y en su puesta en escena seca y contundente-, la de Atrapado por su pasado -con esa imposibilidad de huir del ghetto, tal y como le pasara al Carlito de De Palma-, la de The wire -con esa visión de la ciudad donde todo se convierte en una inmensa red que atrapa a los personajes y que debería justificar sus actitudes- y, por qué no, incluso la de Enemigos públicos o la de Bonnie and Clyde -en una historia de amor que se convierte en el punto más débil del filme.
Sin embargo, y quizá porque todo es un deja vu gigantesco, también resulta bastante inverosímil. No hay forma de creerse el personaje de Rebeca Hall -por muy buena actriz que sea-, da algo de risa el mafioso de Pete Postlewhite (y su secuaz), y cansa el amigo violento del prota, un personaje visto mil veces y que me despierta cero empatía. Lo siento, pero estoy hasta las narices de empatizar con ladrones de bancos, salvo que me cuenten bien la historia y me metan en un mundo donde pueda, realmente, sentirme cómplice de sus personajes y motivaciones. Pero en este caso estamos muy lejos de otras visiones mucho menos maniqueístas de la vida urbana y mucho más cerca del simplón "soy rebelde porque el mundo me ha hecho así" de Jeanette. Por no hablar de lo tontísimo que es el personaje de John Hamm que, eso sí, aparece tan guapo como siempre. Ah, y el almíbar del final, innecesario. En fin, pasable y entretenida, pero nada que ver con la gran obra que nos ha vendido parte de la crítica.

Y como meros interrogantes de próximo desarrollo...
- ¿Qué fue de los guiones inteligentes y agudos de la primera mitad de la primera temporada de Glee? Si el final fue flojo, la segunda temporada está siendo -directamente- lamentable. Por no hablar del cansino tema de los homenajes -ya sea Britney, ya Rocky Horror Picture Show-, ¿dónde quedó la ironía y el cachondeo original?
- ¿Hasta cuándo van a seguir dando vaivenes los capítulos de las nuevas temporadas de House, Desperate Housewives y Brothers&Sisters? Por motivos diferentes sigo las tres, pero incluso un fan como yo empieza a plantearse si no es momento de que echen el cierre y dejen el listón lo más alto posible, antes de seguir arrastrando a sus personajes por episodios y tramas anodinos...
- ¿Realmente era necesario un nuevo Dexter? No puedo evitarlo, pero no me creo ni una sola escena de su nueva y quinta temporada. Me apasionó Trinity, sí, pero me resultó previsible, facilón y tontamente trágica el desenlace de la anterior. Ahora, con ese punto de partida, todo en la serie me resulta cada vez menos verosímil y más traidor al espíritu del original. Para que luego se metan con la incoherencia de Perdidos...
- The event, Rubicon... Por favor, qué pereza. ¿Cuándo van a dejarnos respirar y a dejar de buscar el próximo fenómeno de suspense con el intrigarnos a todos por igual? En fin, me daré a la segunda temporada de The good wife, a ver si mantiene el nivel del curso anterior.
- ¿Qué fuman los guionistas de Miénteme? ¿No hay nadie con sentido común en ese plató? Admito que me he enganchado porque es, sin duda, una de las series de crímenes peor escritas de la actualidad, por no hablar de la sobreactuación de Tim Roth, que debe fumar más o menos lo mismo que sus guionistas.
- ¿No habrá nada post-Los Tudor? Dicen que su guionista está trabajando en una serie sobre la Revolución Francesa, que espere lleno de tíos buenos a lo Tudor, desde luego. De momento, su cuarta temporada me ha parecido un cierre estupendo -y muy coherente- con todo lo visto hasta la fecha. Y no, claro que no es fiel a los hechos, pero la ficción -cine, novela, televisión- sería un coñazo si respetase esa fidelidad. Y si no, relean cualquier texto del siglo XVIII y me entenderán.
- ¿Por qué no hacen dos temporadas al año de Mad men? Tras esta última ya tenemos el mono habitual... O peor aún: más que el habitual.

3 comentarios:

Arual dijo...

Mad Men lo mejor verdad? Y ese Jon Hamm.... aissss qué suspiros de amor emito ahora mismo.... Yo ahora estoy finiquitando la tercera temporada y a punto de abrir la cuarta y tengo miedo de acabar todos los capítulos porque sé que tendré ese mono tan horrible que no me podré quitar... hasta el verano que viene... horror! Voto por tu idea de dos temporadas seguidas.
En fin creo que me has animado a ver LA RED SOCIAL en cuánto tenga oportunidad, ya sabes que es más difícil que yo vea una peli que Montilla gane de nuevo las elecciones catalanas, no te digo más. THE TOWN sólo me apetecía porque salía Jon Hamm pero bueno con verle en Mad Men me sobro y me basto.... aissss!!! (más suspiros de amor).
Tenía pensado continuar con las nuevas temporadas de GLEE, DW y B&S pero la verdad es que no tengo las expectativas muy altas. En el primer caso los guionistas deberían hacer un examen de conciencia serio, pero las otras dos lo que creo que se merecen ya es un digno final y poco más.
No te animas con MODERN FAMILY por cierto? A mí me gusta!
Por cierto eres la primera persona a la que leo que no le ha gustado el final de la temporada pasada de DEXTER? Veamos que yo no la sigo pero todo el mundo habla tan bien que oye me tenían intrigada y todo.
En fin cómo me ha alegrado leer tu post cinema-televisivo... los echaba de menos!!!

Cinephilus dijo...

Muuuuuchas gracias, Arual. Te confieso que, con tanto estrés y tanto trabajo, yo también "me" echaba de menos ;-) Prometo escribir más en esta línea... Palabra de cinephilus. Muaks!

Peter P. dijo...

La verdad es que algunas series las estiran hasta más allá de lo que debieran y es una lástima. Porque solo buscan exprimir al máximo un producto que seguirá siendo un éxito de audiencia pese a no gozar del mismo nivel de calidad.

Es como Prison Break cuya primera temporada me entusiasmó y la segunda me pareció igualmente genial pero yo la habría terminado ahí. ¿Para qué más temporadas? ¿Por qué alargar algo que ya es genial? Pues porque hay que sacar más dinero, eso es obvio, pero es una pena. O también Nip-Tuck cuyas dos primeras temporadas son un gran acierto, cuentan con una estética realmente atractiva... pero luego divaga y se pierde en unos guiones totalmente vacíos y sin ningún sentido (tenemos pendientes los cuatro últimos capítulos de la sexta pero no hay manera de acabarlos porque da una pereza...).

Yo sigo siendo fan absoluto de Dexter, reconozco que el personaje me encanta y no me canso de verlo :-) La cuarta de Mad Men aún no la he visto, pero las tres anteriores son geniales, espero que en este caso no baje el listón porque es de las mejores que hay.

PD: ¿viste el primer capítulo de Dexter con el guiño a la serie de A dos metros bajo tierra? Eso me gustó mucho. Muchos besos Mr Cinephilus!